LA FUERZA COMPLEMENTARIA DE LA POSIBILIDAD: LA MEJORA. LA FUERZA DE ESTA ESTA CONTEXTAMENTE TRATABLES, interconexos e interconexos.
El poder de propósito también se llama el Ojo de Águila, el principio de Cristo, el hijo de Dios y el hijo del hombre que, en su viaje a través de la vida, nos enseñó la ley más grande del universo: la ley del amor. Y como la ley del amor es el Master de la Intención, Cristo también nos mostró la ley de la transfiguración, que es que el propósito o el amor supera todos los obstáculos. La intención y el amor incondicional en sus tres formas son la misma fuerza que se manifiesta en las miríadas de diferentes vías y que, por lo tanto, se puede ver y definir de formas igualmente diferentes. Lo entendemos o no, pero sigue siendo una fuerza única y única en el universo, indulgente y omnipotente.
La fuerza de la intención nos lleva del desafío al desafío, ayudándonos a iniciar un proceso de transformación que conduzca a la transformación y, en última instancia, a la transformación, a la transformación de la energía, a la materialización del espíritu. Sin embargo, para la transformación necesitamos energía, para la energía necesitamos fuerza, y para la fuerza necesitamos fuerza de propósito. Esa es la gran importancia de la Escuela de la Intención. Sin ese conocimiento, somos como almas perdidas que vagan sin propósito por un mundo sin sentido, con una existencia miserable, sin un verdadero propósito y sin sentido.