- PREFACIO
- Primera parte
- CAPÍTULO PRIMER CUATRO ESTALKING
- Capítulo II CONTROLACIÓN
- Segunda parte REGLAMENTO DE ESTALKER
- Capítulo III. EN EL CONFLICTO
- CAPÍTULO CUARTO HOMBRE
- CAPÍTULO QUINTO A LA VERDAD
- CAPÍTULO SEXTA RELACIÓN DE FOKUS
- LA SÉPTIMA SECRETARÍA
- Capítulo octavo por el tiempo
- CAPÍTULO NOVENO OBJETIVO
- PARTE III PAZ DE LOS MAGOV
- CAPÍTULO DÉCIMO CORTE SOBRE LA CUARTA
- CAPÍTULO UNDÉCIMO: VEINTIUNA GEMAS
- Notas
Las enseñanzas de los toltecas
Tom 3. Nieblas de conocimiento de dragones
PREFACIO
En respuesta a las numerosas cartas recibidas de quienes han leído mis dos primeros libros, conviene señalar que no todos los toltecas son iguales y que no toda persona que emprende el Camino del Guerrero es un tolteca. Sin embargo, dado que durante un tiempo increíblemente largo los toltecas hemos sido «aves solitarias», no es de extrañar que el mundo en general conozca muy poco, si es que conoce algo, de nosotros y de nuestras actividades. En realidad, algunas de las pocas personas que han oído hablar de nosotros han acabado por decidir que no somos más que un mito, mientras que otras, especialmente quienes nos conocen por los libros de Carlos Castaneda, tienden a considerarnos brujos. Sigue siendo una verdad irrefutable que Carlos Castaneda, al igual que otros escritores contemporáneos que afirman estar vinculados con el contenido de sus libros, presenta en realidad la tradición tolteca en términos de magia práctica. Sin embargo, los verdaderos toltecas no fomentan en absoluto esa búsqueda de la magia que tanta curiosidad despierta hoy. Los toltecas somos personas de conocimiento y, aunque sin conocimientos de magia nuestro saber estaría incompleto, debo subrayar que las prácticas mágicas representan solo una diminuta parte del conjunto de nuestros conocimientos. Es más, los verdaderos toltecas comprenden que la magia no conduce a la libertad, sino que, por el contrario, lleva a las personas a una prolongada esclavitud. Desde la destrucción de la Atlántida, la hermandad tolteca quedó dividida en dos grupos principales: quienes se han dedicado exclusivamente al desarrollo y, por tanto, a la libertad del ser humano, y quienes solo se interesan por la evolución de la conciencia para sus propios fines egoístas. Al primer grupo pertenecemos quienes recorremos el Camino de la Libertad. El segundo está formado por aquellos miembros de la hermandad que siguen lo que se denomina el Camino de la Gran Aventura. Los integrantes de ambos grupos se dividen en distintos rangos o niveles de maestría y experiencia; para facilitar la consulta, estas categorías se enumeran en el Apéndice. En términos generales, solo hay dos rangos entre quienes han tomado el Camino de la Gran Aventura: los guerreros de la primera atención y los guerreros de la segunda atención. En pocas palabras, la primera atención comprende la totalidad del potencial de lo que puede llamarse conciencia racional o normal, un potencial que las personas corrientes ni siquiera han empezado a desarrollar. Por otra parte, la segunda atención designa un nivel de conciencia completamente irracional del que las personas corrientes no tienen siquiera una idea vaga, y mucho menos la posibilidad de explorarlo. Es un ámbito de conciencia verdaderamente ilimitado que supera por completo los horizontes relativamente estrechos y bastante restringidos de la mente racional humana. Precisamente la segunda atención es el punto fuerte de aquellos hermanos nuestros que recorren el Camino de la Gran Aventura. En este camino se encuentran todos esos aspectos cautivadores de la tradición tolteca que no conducen a la libertad y que se caracterizan por lo que mejor podría describirse como manifestaciones de una magia y una brujería a la vez aterradoras y fascinantes, en el sentido en que las entiende la mayoría de las personas. Los toltecas que eligieron este camino desarrollaron sus capacidades exclusivamente dentro de la primera y la segunda atención, y su maestría en estos ámbitos de conciencia recibe, respectivamente, el nombre de primer anillo de poder y segundo anillo de poder. Sin embargo, muy pocos de quienes se interesan por las antiguas prácticas de la tradición tolteca y tratan de aplicar estas enseñanzas de una u otra manera reflexionan sobre el hecho de que un conocimiento insuficiente resulta siempre peligroso. Esto es especialmente cierto en el caso de las prácticas mágicas. En verdad, pocas de las personas atraídas por esta forma de conocimiento han cuestionado alguna vez la eficacia de esas prácticas que, por su propia naturaleza, obligan al practicante a entregar su poder a alguna persona o entidad. ¿Pueden tales prácticas conducir a la libertad? Y, sin embargo, resulta asombrosa la enorme cantidad de almas extraviadas que se aferran obstinadamente a prácticas completamente anticuadas, como cooperar con seres inorgánicos o acumular energía mediante rituales y sustancias alucinógenas, creyendo que esas prácticas aumentarán su poder o, más exactamente, las harán más poderosas que sus semejantes. Estos practicantes no comprenden en absoluto que ni el primer ni el segundo anillo de poder constituyen un fin en sí mismos, sino que son únicamente medios necesarios para que el ser humano despliegue su potencial, a saber, la tercera atención: la forma de conciencia que trasciende la segunda y que solo es accesible a quienes se han formado en el Camino de la Libertad. Es casi imposible describir la tercera atención en pocas palabras; baste decir que constituye aquella región del universo manifestado, aquel nivel de conciencia en el que la conciencia de lo manifestado y de lo no manifestado se funde en una unidad y se convierte en una expresión de cooperación plenamente inteligente. Esta es la paradoja fundamental de la tercera atención, pero es precisamente esta paradoja la que permite acceder al diseño de la estructura del propio Universo y se denomina tercer anillo de poder. Esta forma de poder es completamente desconocida para quienes solo desarrollan el arte de la magia. Quien alcanza el tercer anillo de poder no necesita recurrir ni a las prácticas mágicas bastante mezquinas ni a los poderes cautivadores que se encuentran en el Camino de la Gran Aventura, pues esa persona tiene, literalmente, al alcance de la mano las claves últimas de la creación y la destrucción. Evidentemente, no puede existir una magia superior a esta. Por eso, un guerrero de la tercera atención no necesita lanzar rayos contra sus enemigos ni recurrir a la ayuda de seres inorgánicos, pues le basta con utilizar un pensamiento dirigido hacia los senderos ocultos de la conciencia humana. Precisamente por esta razón, tal clase de poder es inaccesible para quienes aún no han adquirido la visión abarcadora necesaria para no utilizarlo en beneficio propio. La tarea de los guerreros de la tercera atención consiste en utilizar su poder para destruir las formas que privan de libertad y de poder. Estos guerreros deben proporcionar a la humanidad todos los conocimientos necesarios para que cada persona pueda desarrollarse y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo de quienes la rodean. Hay que comprender que todos los seres vivos están estrecha e inseparablemente interrelacionados y, por ello, se encuentran en constante interacción e interdependencia. Así, los guerreros de la tercera atención pueden y quieren desafiar todo aquello que se interponga en el camino de cualquier ser capaz de reivindicar su derecho al poder y a la libertad que de él se deriva. A la luz de lo anterior, hay que comprender que, si tú, lector, estás seriamente decidido a seguir el Camino del Guerrero, es absolutamente necesario que sepas distinguir el Camino de la Libertad del Camino de la Gran Aventura. A menudo se pregunta de qué hay que liberarse exactamente. Debo repetir que resulta muy difícil responder a esa pregunta en el marco de este prefacio, pues el concepto de libertad es verdaderamente ilimitado. Baste decir que hay que buscar la libertad respecto de la enorme cantidad de ilusiones producidas por la falta de conocimiento humano, del condicionamiento social y de la ignorancia de la propia naturaleza divina. Pocas personas han comprendido que el ser humano no es un ser físico condenado a existir dentro de los límites del plano físico, sino una criatura de increíble importancia para todo el Universo, dotada tanto de magia como de poder. Por esta razón, al guiar a otros hacia la libertad, los guerreros de la tercera atención actúan en estrecha colaboración con el Nagual que ejerce la dirección; juntos impulsan a las personas a tomar conciencia de su verdadero potencial y de su auténtica herencia como seres mágicos del Universo. Yo mismo soy un tolteca de la tercera atención, y mi autoridad oficial entre los toltecas corresponde al cargo que he ocupado periódicamente durante muchas vidas, aunque no siempre consecutivas: el de Dragón-Lobo. En pocas palabras, los deberes del Dragón-Lobo consisten en traer al mundo el discernimiento que permite que la luz de la sobriedad ilumine el camino hacia el desarrollo de la conciencia. Por tanto, la actividad del Dragón-Lobo está relacionada con separar la luz de la oscuridad, lo que eleva de lo que oprime, lo sustancial de lo vacío, lo nutritivo de lo destructivo; es decir, separar todo aquello que trae libertad de lo que conduce a las cadenas y a la esclavitud, lo que da vida de lo que destruye. Sin embargo, ni el poder, ni la paz, ni la libertad pueden concederse o regalarse. Hay que luchar por ellos y reivindicar el derecho a poseerlos. Como resultado, el Dragón-Lobo se convierte en el ser que enseña a las personas, en primer lugar, qué es exactamente lo que las mantiene encadenadas. En segundo lugar, que nadie puede quedar atrapado sin su propio consentimiento. En tercer lugar, el Dragón-Lobo ayuda a comprender que las personas pueden reivindicar su derecho al poder luchando por su liberación. Así, el Dragón-Lobo deja siempre tras de sí una amplia estela de discernimiento y lucha, pero también de esperanza y de una valentía renovada que nace del respeto por uno mismo. La razón por la que en esta vida he vuelto a ocupar el cargo de Dragón-Lobo es la necesidad urgente de mostrar a la humanidad las enormes posibilidades de cambio y libertad que ofrecen las circunstancias del mundo actual. A este respecto, hay que comprender que en todas partes las personas empiezan a desesperarse porque su antiguo mundo, tan cómodo y familiar, sigue desmoronándose. El aumento de la crueldad y la delincuencia en todo el mundo, la inseguridad económica, la destrucción de las normas éticas, de las relaciones humanas en general y de las familiares en particular, la distorsión de la verdad con fines egoístas y la burda manipulación de la conciencia a la que recurren no solo determinados políticos y medios de comunicación, sino también curanderos, profetas y adivinos autoproclamados, llevan a la humanidad a un callejón sin salida y la ponen contra la pared. En consecuencia, sin saber ya en quién confiar ni a quién escuchar, las personas de todo el planeta han llegado a una situación lo bastante desesperada como para empezar a luchar por su libertad. De hecho, en el mundo actual hay muchísimas personas que desean intensamente desarrollar sus músculos psíquicos y aspiran con fervor a triunfar en este mundo, pero las frenan una visión insuficientemente clara, la falta de los conocimientos tan necesarios sobre la verdadera naturaleza de la vida y del mundo entero y la ignorancia de su propia herencia mágica. Añadamos a todo ello las limitaciones debilitantes del condicionamiento social. No es de extrañar que haya tantas personas desilusionadas en el mundo actual, personas que cambiarían con mucho gusto su vida y el mundo que las rodea si supieran cómo hacerlo y no se sintieran tan indefensas. En cuanto a los toltecas, las cosas les van magníficamente, pues solo cuando una persona se ve contra la pared puede plantearse, siquiera por un instante, que quizá exista otra manera de pensar, sentir y actuar. Solo entonces puede recibir el impulso emocional suficiente para empezar a luchar por aquello en lo que cree y a lo que aspira. Esta es, ante todo, la razón por la que los Guerreros de la Libertad, llamados toltecas, han decidido volver a ocupar en el mundo el lugar que les corresponde por derecho. Es más, quienes estamos comprometidos con el Camino de la Libertad estamos plena y verdaderamente dispuestos a aprovechar el deseo humano de cambio, su profundo anhelo de paz, su intensa búsqueda de bienestar y, sobre todo, su creciente deseo de encontrar los conocimientos que le permitan reivindicar su derecho al poder como persona que tiene derecho a pensar y actuar de forma independiente y en su propio beneficio. Sin embargo, para conseguirlo, el ser humano tendrá que enfrentarse a su pasado y destruirlo; esto incluye luchar para liberarse de las limitaciones del condicionamiento social que le quitan poder. Hoy abundan las especulaciones gratuitas sobre el fin del mundo y la llegada de una nueva era. Desde la perspectiva tolteca, el fin del mundo tal como existe ahora es inevitable, aunque solo sea porque el ser humano ha alcanzado la mayoría de edad y, en lugar de seguir construyendo castillos de arena para después destruirlos con la impulsividad de un niño, tendrá que asumir la responsabilidad de un adulto y empezar a desempeñar un papel verdaderamente importante en los vastos acontecimientos relacionados con la evolución de la conciencia. También tendrá que asumir la responsabilidad de ser, por su propia esencia, un ser mágico dotado del poder de crear y destruir. Cuando el ser humano asuma la responsabilidad de su propia herencia, veremos verdaderamente el nacimiento de una era completamente nueva y de un mundo completamente nuevo: no descenderán del cielo, sino que surgirán cuando el ser humano empiece a desempeñar, con plena responsabilidad, su verdadero papel en el Universo. Por tanto, al hablar de los Guerreros de la Libertad, hay que comprender que, a diferencia de aquellos hermanos nuestros que siguen el Camino de la Gran Aventura y se dedican a las prácticas mágicas, nosotros nos entregamos por completo a la libertad y pretendemos aprovechar plenamente este período y la situación actual del mundo en beneficio de todos los seres vivos. Por esta razón, nuestras actividades están enteramente dedicadas a la libertad, al perfeccionamiento personal, al respeto por uno mismo y al bienestar de todos los individuos, sean seres humanos u otras criaturas. Con este fin cumplo mi función de transmitir a la humanidad la herencia tolteca.
Su jefe de Washington dice que alguien compró nuestra tierra. Su jefe nos envía un mensaje de amistad y buena voluntad.
Es muy amable, porque sabemos que nuestra amistad es sólo un pequeño pago por su ubicación. Sin embargo, examinaremos su propuesta, porque sabemos que si no vendemos la tierra, el hombre pálido vendrá con sus escopetas y la recogerá por la fuerza.
¿Cómo puedes comprar el cielo o el calor de la tierra? No lo entendemos. A menos que controlemos el aire fresco y el agua, ¿cómo puedes comprarlo?
Para mi pueblo, cada organismo de esta tierra es sagrado. Cada pino brillante, cada berma de arena, cada pedazo de niebla en el bosque oscuro, cada campo y cada orina ♫ todos son sagrados para la memoria y los sentimientos de mi pueblo. El jugo de los troncos de los árboles lleva la memoria de los cueros rojos.
Al entrar entre las estrellas, los pálidos olvidan su país de nacimiento. Nuestros muertos nunca olvidan esta hermosa tierra, porque es la madre de la piel roja. Somos parte de esta tierra, y ella es parte de nosotros. Nuestras hermanas, el ciervo, el caballo, el águila grande, nuestros hermanos, las cimas de las montañas, las praderas, el cuerpo cálido del mustang y el hombre son todos una familia.
Cuando el Gran Jefe de Washington dice que quiere comprar nuestra tierra, nos pide demasiado. El Gran Jefe nos dice que nos dejará un lugar donde vivir cómodo. Él va a ser nuestro padre y nosotros vamos a ser sus hijos. Pero no es tan simple, porque para nosotros esta tierra es sagrada.
Este agua brillante que fluye en arroyos y ríos no es sólo agua, sino sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, deben recordar que es sagrada, deben enseñar a sus hijos lo que es sagrada, y cualquier resplandor fantasma de las aguas limpias de los lagos narra las obras de la vida y la memoria de mi pueblo. El vomitar agua es la voz de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos, nos calman la sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos la tierra, tenéis que recordar y enseñar a vuestros hijos que nuestros hermanos y vuestros hermanos son los ríos; y, en adelante, tenéis que tratar los ríos con la misma bondad con que tratas a vuestro hermano.
El negro siempre se desvía ante el rostro pálido que iba delante, como la niebla de las montañas se retira ante el sol de la mañana. Pero las cenizas de nuestros padres son sagradas. Sus tumbas son lugares sagrados, por lo que las colinas, los árboles y las tierras se han convertido en lugares sagrados para nosotros. Sabemos que la cara pálida no entiende nuestros pensamientos. Para él, una parte de la tierra no es diferente de la otra, porque es un extraño que viene de noche y toma de la tierra todo lo que quiere. Para él, la tierra no es un hermano, sino un enemigo, y él sigue adelante y la conquista. Dejó las tumbas de sus padres atrás, pero eso no le importa. Se está robando la tierra de sus hijos, pero no le importa. Olvida las tumbas de sus padres y los derechos de sus hijos. Trata a su madre tierra y a su hermano cielo como cosas que se pueden comprar, robar y vender, como ovejas o aceras brillantes. Su codicia devora la tierra y deja atrás el desierto.
No entiendo... nuestros pensamientos son diferentes de los tuyos. La vista de sus ciudades tiene un dolor de ojos de piel roja. Tal vez sea porque los salvajes de piel roja no entienden mucho. No hay silencio en las ciudades. No hay lugar en el que puedas escuchar cómo los riñones se abren en primavera, cuando las alas de los insectos brillan. Tal vez soy un salvaje y no entiendo mucho. Creo que el ruido solo ofende el oído. ¿No es la vida si un hombre no se lava el grito de un solo grito de fuego o una discusión nocturna de ranas en el estanque?
Soy de piel roja, no entiendo mucho, los indios prefieren el sonido suave del viento sobre las aguas del estanque, el olor de este viento, lavado por la lluvia del mediodía y oloroso de la resina de pino.
El aire de piel roja es un tesoro, porque el único que respira es todo lo vivo, y la bestia, el árbol y el hombre respiran con una sola respiración La cara pálida no nota el aire que respira. No siente el olor de un hombre que ha estado muriendo durante días.
Pero si le vendemos nuestra tierra, debe recordar que para nosotros el aire es un tesoro, que el aire comparte con todos los vivos. El viento que respira en nuestros abuelos toma su último aliento. Y este viento tiene que llenar la vida de nuestros hijos.
Si os vendemos nuestra tierra, tenéis que alejaros de ella y tratarla como un lugar sagrado, como un lugar al que un pálido pueda llegar para saborear el viento, con el olor de flores praderas,
Pensaremos en su oferta de comprar nuestra tierra, si decidimos aceptarla, pondré una condición; el hombre pálido debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos
Soy un salvaje, no puedo pensar otra cosa. He visto miles de bizones muertos en las praderas de los gatos pálidos que disparaban desde el tren que pasaba.
Soy un salvaje, y no puedo entender cómo un caballo de hierro humeante puede ser más importante que el búfalo que matamos, puede estar al borde de la muerte. ¿Qué le pasará a un hombre si no se convierte en un animal? Si todos los animales mueren, la gente morirá de la soledad total del espíritu. Sea lo que sea lo que le pase a los animales, le pasa a un hombre. Todo está conectado.
Tienes que enseñar a tus hijos que la tierra a sus pies es las cenizas de nuestros antepasados. Entonces leerán esta tierra y les dirán a sus hijos que la vida de nuestra especie está enterrada en la tierra, enseñarán a sus hijos lo que nosotros enseñamos a nuestros hijos, y les decimos que la tierra es nuestra madre. Pase lo que pase con la tierra, le pasa a sus hijos. Cuando un hombre escupe en el suelo, escupe en sí mismo.
Lo que sabemos es que la tierra no pertenece al hombre, sino al hombre pertenece a la tierra. Lo que sabemos es que todo el mundo está conectado como la sangre que une a toda la especie. Todo está conectado. Lo que pase con la tierra también pasa con sus hijos. No es un hombre el que pone la red de la vida en ella. Si hace algo con la telaraña, se lo hace a sí mismo.
Sin embargo, consideraremos su propuesta de irse a la reserva que ha preparado para mi pueblo. Viviremos al margen de ustedes, viviremos en paz. No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. Nuestros hijos ya han visto a sus padres humillados por la derrota. Nuestros guerreros ya se han sentido avergonzados. Después de la derrota, su vida se convirtió en una celebración y arruinaron sus cuerpos con dulces alimentos y bebidas fuertes.
No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. No quedan muchos. Sólo unas pocas horas, solo unos pocos inviernos, y no quedará ningún hijo de las grandes tribus que alguna vez adoraban tanto la tierra y que ahora son desterrados por pequeños grupos en los bosques. Nadie puede llorar a un pueblo que alguna vez fue tan poderoso y lleno de poder como el tuyo. ¿Por qué lloraría la muerte de mi pueblo? La tribu es sólo gente, nada más. La gente viene y sale como las olas del mar.
Ni siquiera un rostro pálido, cuyo Dios se acerca y habla con él como amigo, puede evitar un destino común. Al fin y al cabo, tal vez podamos ser hermanos.
Pero sabemos algo que aún no hemos aprendido de la persona pálida. Tenemos un solo Dios. Ahora usted cree que posee su Dios de la misma manera que quiere poseer nuestra tierra, pero no lo es.
Él es el Dios de todos los hombres y igual de compasivo es el de la piel roja y el de la cara pálida. Para él, esta tierra es un tesoro, y hacer daño a esta tierra significa levantar la mano sobre su Creador. Los rostros pálidos también se irán, aunque tal vez más tarde que las otras tribus, sigan ensuciando su cuchara y algún día se ahogarán en sus propias basuras. Pero, en su muerte, os ensombreceréis con el fuego de Dios, que os ha traído a estas tierras y, por alguna razón, os ha dado dominio sobre esta tierra y sobre las pieles rojas.
Para nosotros, el destino es un misterio, porque no entendemos por qué hay que matar a los búfalos, por qué tenemos caballos salvajes, por qué romper las mentes misteriosas del bosque con el gran olor de la multitud, por qué las laderas de las colinas están llenas de cables que hablan.
¿Dónde están los criaderos? Se han ido. ¿Dónde está el águila? Se ha ido. ¿ Por qué debemos despedirnos del poni rápido y la caza? Es el fin de la vida y el comienzo de la supervivencia.
Vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Si accedimos, estaremos a salvo en la reserva prometida.
Allí podremos vivir el breve resto de nuestros días como queramos. Cuando la última piel roja se desvanezca de esta tierra, y sólo la sombra de la nube sobre la pradera sea recordada, el espíritu de mi pueblo se mantendrá en estas costas y bosques, porque él ama la tierra como a un recién nacido le gusta el latido del corazón de su madre.
Si te vendemos esta tierra, la amas como nosotros la queremos. Cuida de ella de la manera en que nosotros la cuidamos. Manténgase en su memoria la forma en que era la tierra cuando la tomó. Y por todos los medios, con todos sus pensamientos, manténganla a salvo para sus hijos y amen esto como Dios nos ama a todos.
Sabemos una cosa. Tenemos un solo Dios. Esta tierra es un tesoro para él. Ni siquiera un pálido puede escapar de un destino común, y al final podemos ser hermanos. Veamos...
Este discurso fue pronunciado por el jefe indio Seattle en 1854. No es un intento de evitar lo inevitable, porque Seattle sabía perfectamente que ya no cambiaría nada. En lugar de eso, Seattle convirtió su discurso en una amarga advertencia sobre los peligros de la ignorancia humana y su total falta de respeto por todo lo que va más allá de la codicia egocéntrica.
Sin embargo, el motivo fundamental por el que he citado este discurso no sólo fue el deseo de señalar a la atención de los lectores la insaciable codicia humana, sino también el deseo de demostrar que, donde existe una verdadera comprensión de la interdependencia de todo lo vivo, no puede haber acusaciones por la simple razón de que en realidad no hay vencedores ni vencidos en nuestro mundo. En su discurso, Seattle expresó esta idea con mucha claridad, ya que entendía y entrenaba la relación entre todos los seres vivos.
No justifica las acciones de los conquistadores y, a pesar de no poder entenderlas, no tiene una actitud irreconciliable y engreída de acusar a los estadounidenses blancos. En lugar de ello, insiste en el hecho de que sólo existe una vida y una verdad, y que la ignorancia es la única causa de la división y las diferencias.
Así que Seattle no maldecirá a los americanos blancos, sino que expresa abiertamente sus opiniones y percepciones de su pueblo, dando así una clara idea a los estadounidenses blancos de que se equivocan al no tener en cuenta la interrelación de todo lo vivo.
Seattle se dio cuenta de que él y su pueblo no eran víctimas, aunque su destino no les había dado la vida de la manera deseada. Con su actitud, muestra el espíritu de un guerrero impecable, sería muy fácil para él quedar atrapado en la idea de que los negros han sido víctimas, pero prefiere admitir que su pueblo ha perdido la batalla y, según las reglas de la caza, el ganador lo consigue todo.
Seattle, con la perfección perfecta, se reconforta con la prueba del destino y no pierde la dignidad y la habilidad de un verdadero guerrero que cree en la invulnerabilidad de su espíritu. Solamente lamenta que algunos de sus guerreros no parezcan tener ese tipo de autoestima y, por lo tanto, se hayan hecho pasar por la vergüenza y la autocompasión.
Además, el discurso de Seattle deja claro que no cree que los blancos sean ganadores porque sabe que sus acciones erróneas ya han empezado a socavar esos logros temporales. Subraya una vez más la importancia del comportamiento, ya que nadie más que los fanáticos ciegos negará que todos nosotros y el mundo en el que vivimos somos el resultado de nuestras acciones. Si toleramos las derrotas, es porque nos hacemos víctimas físicas, emocionales y mentales de nuestras acciones.
A este respecto, debe entenderse que Seattle y su pueblo han perdido una batalla, pero en esta batalla los blancos americanos han sido víctimas de su propia superioridad, codicia, falta de respeto a la vida; a pesar de que Seattle y su tribu tuvieron que abandonar todo lo que les costó, los blancos siguen pagando por convertirse en los llamados vencedores, y la verdadera víctima no fue la piel roja, sino la cara pálida.
No hay nada en todo el mundo que le den a DAR. Todo lo que tiene es su fin.
Su precio es la derrota y la victoria en la batalla. Por lo tanto, es gracioso pensar que es una víctima si, en realidad, tiene que pagar por la derrota en la batalla. Como ya se ha dicho, el principio de la distinción entre ganadores y vencidos no tiene sentido para un verdadero guerrero que reconozca y estudie la relación entre todos los vivos.
Lo único importante para un guerrero es lo perfecto que es. El guerrero sólo se preocupa por eso, y eso es lo único que es su lucha.
Un guerrero ve cualquier lucha como una batalla por la perfección. Si se mantiene impecable, no es capaz de ser derrotado, aunque pierda algunas de sus batallas. Por esta razón, un guerrero no puede considerarse víctima de los opresores, ya que es perfectamente consciente de que sólo puede convertirse en víctima si prefiere pensar y actuar como si sus semejantes pudieran tener autoridad sobre él y convertirlo en sacrificio.
Sin embargo, es totalmente inaceptable que el guerrero se asocie en esas ideas y acciones. Por el contrario, el guerrero prefiere considerar que las acciones de sus hermanos son una fuente rica de oportunidades para desarrollar su integridad.
Se trata de un principio extremadamente importante, y su comprensión completa es indispensable para que el lector pueda beneficiarse realmente de toda la exposición. A lo largo de los siglos, un gran número de personas y de pueblos enteros han sufrido la brutalidad de otros, pero el ejemplo de Seattle y su tribu demuestra que el hombre siempre tiene la opción de abordar esas situaciones. Podemos concentrarnos en pensar en nosotros mismos como una víctima, pero, por otro lado, podemos centrarnos en la perfección del espíritu militar.
Sin embargo, el hombre no puede seguir el camino del guerrero si persiste en creer que es víctima o en creer en su propia impotencia frente a las fuerzas desiguales del enemigo. Todas las pruebas de la vida surgen para que el hombre comprenda el verdadero valor del valioso don de la vida y asuma la enorme responsabilidad que entraña ese conocimiento.
Esto sigue siendo justo, independientemente de que el ganador o el vencedor sea un ser humano. Por lo tanto, si desea alcanzar la perfección del espíritu del guerrero, no puede permitirse el lujo de aceptar las circunstancias de la vida superficialmente.
Parece ser que hoy, ciento cuarenta años después del conmovedor discurso de Seattle, no ha habido muchos cambios, al menos a primera vista. El hombre sigue siendo egoísta y su codicia es tan insaciable como antes. Inducida por esta codicia, el hombre sigue destrozando las riquezas naturales de nuestro planeta y explotando a sus hermanos y a otras criaturas sin pensar en las posibles consecuencias.
Estos efectos se han manifestado desde hace mucho tiempo y no sólo se están acumulando rápidamente, sino que también se están acercando a un punto crítico. Cuando se logre este punto, las consecuencias serán de un desastre bien definido, ya que, como ha advertido Seattle, siga ensuciando su lecho, y algún día se ahogará en su propia basura.
No es posible alterar el delicado equilibrio de todo lo vivo sin sufrir consecuencias terribles. Cada tolteca lo aprendió bien ya en tiempos de la Atlántida. En aquellas épocas remotas, los atlantes alteraron tanto el equilibrio natural que la Atlántida acabó destruida por un cataclismo de la naturaleza. Hoy el ser humano está destruyendo el equilibrio de la vida con tal intensidad que se avecinan catástrofes increíbles e irreversibles en las relaciones entre todos los seres vivos.
El hombre ha descrito el círculo completo, y ahora lo que se inició en la época de la Atlántida llegará a su fin. Sin embargo, a pesar del sentido literal de estas declaraciones, no soy un profeta del fin del mundo. Por el contrario, considero que el período actual es el preludio de la prueba más emocionante que la humanidad haya enfrentado jamás.
Si la gente no se hubiera dirigido a este triste camino de autodestrucción, si no se hubieran acorralado en un ángulo tan sordo y desprovisto de elección, no habrían tenido las increíbles oportunidades que se presentan en la actualidad.
La naturaleza del hombre es que nunca cambia su forma de pensar hasta que su vida misma está en peligro. Esta característica humana común es una de las consecuencias de la necesidad urgente de desarrollar la mente racional del desarrollo, que ha llevado al ser humano a comprender progresivamente su potencial divino de construir y destruir, y la consiguiente tentación de probar ambas cosas.
Por otra parte, hay que entender que no se puede hacer nada al respecto; en los intentos de aprender a caminar, un niño pequeño cae muchas veces y se golpea ~ de la misma manera que la humanidad tuvo que pasar por muchos acontecimientos lamentables que llegaron a su cima en el estado actual de nuestro mundo. Ese precio tuvo que pagarse para que la persona aprendiera a pensar por sí misma y se comprometiera a desarrollar su potencial.
Por lo tanto, este planeta destrozado, la destrucción de sus riquezas naturales, la destrucción brutal de los animales, el trato inhumano del hombre a sus seres queridos y la destrucción causada por las dos guerras mundiales son las consecuencias del movimiento de la humanidad en el camino de la evolución.
Aunque los Guardianes de la Raza poseen suficiente poder y podrían impedir semejantes actos crueles, prefieren no intervenir, apartarse y permitir que la joven humanidad crezca por sí misma. Los toltecas siempre han sabido que, aunque ninguno de nosotros, ni siquiera los propios Guardianes, tiene derecho a juzgar los actos de las personas, debemos aceptar que este es el único camino viable para el desarrollo de la humanidad.
Aunque todo tolteca es plenamente consciente de las terribles consecuencias de aquella decisión de los Guardianes de la Raza, también sabemos que las consecuencias de otras decisiones habrían sido aún más catastróficas. Se trataba, literalmente, de elegir entre dos males. Sin embargo, basándonos en nuestra experiencia personal, nunca hemos dudado de la sabiduría de la decisión de los Guardianes.
Hay que entender que la evolución de la conciencia ha llegado a un punto en que la persona comienza a aprender a pensar por sí misma y, como resultado, a descubrir su verdadero potencial. Cuando sucedió, la evolución de la conciencia empezó a moverse más rápido de lo que se podía esperar, y los Guardián de la Raza y de la Tolteka se enfrentaron repentinamente a las pruebas que se derivaron de la mayoría de edad de la humanidad.
El más importante de ellos fue la mejor manera de preparar a la persona para la adquisición de su extraordinario patrimonio cuando llegue el momento oportuno. Naturalmente, para acceder a esos derechos de sucesión, la humanidad debe asumir una enorme responsabilidad por su capacidad innata de construir y destruir, que es la esencia de su naturaleza instintiva. Los Custodios, plenamente conscientes de este hecho, se dieron cuenta de que, en realidad, no tenían otra opción que la que habían decidido seguir.
Por terribles que sean las consecuencias de su decisión, es preciso entender que ni siquiera los Guardianes de la Raza pueden cambiar la naturaleza instintiva del hombre. Pero incluso si estuviera en su poder. Es poco probable que consideren aceptable una intervención tan ignorante, tan flagrante violación de los derechos humanos, ya que todos ellos son leales a la vía de la libertad sin excepción. Todo lo que los Guardián han podido hacer frente al inevitable resultado de la evolución humana es tomar la decisión de retirarse y permitir que la evolución se desarrolle de manera natural.
Al observar la evolución de la conciencia en general, es muy fácil comprender la sabiduría de la decisión adoptada por los Custodios. En la actual situación mundial, las personas de todo el mundo están empezando a dudar de todo lo que habían tomado como moneda pura, sin pensar en ello. La gente común se despierta lentamente, pero con razón y es consciente del hecho de que durante toda su vida una persona ha tratado de eludir su responsabilidad y siempre ha estado satisfecha con dar su poder a un gran Hermano, cuyos propios intereses claramente no coinciden con las necesidades de la gente. La corrupción se ha generalizado en todas las esferas de la actividad humana, y la gente ya la considera un fenómeno normal. Los sistemas políticos del mundo gozan de mala fama debido a los graves abusos de poder y a los recursos no políticos.
Debido a su excesiva sensación de importancia propia y a la sensación de poder supremo, los sistemas jurídicos han perdido desde hace mucho tiempo todas las ideas racionales de justicia verdadera. Los educadores se preocupan más por la reputación de las escuelas y los maestros que por la verdadera educación y el bienestar de los alumnos. Las autoridades religiosas también son responsables de difundir las interpretaciones y filosofías que parecen sugerir que todos los seres humanos nacen con discapacidad mental. Incluso en las instituciones científicas y médicas hay demasiados especialistas que permiten que su vanidad prevalezca sobre su deber profesional.
En tales circunstancias, la gente común comienza a darse cuenta de que el Gran Hermano es más un opresor que un protector. Sin embargo, ¿qué se puede hacer al respecto?
De hecho, la respuesta a esta pregunta es muy simple y directa. Somos personas, así como el mundo en el que vivimos, la creación de nuestras acciones, y si se nos convierte en sacrificios, es porque nos hacemos víctimas de nuestras propias acciones. Por esa razón, si no nos gusta lo que está pasando, tenemos que cambiar lo que estamos haciendo, y cualquier persona puede hacerlo fácilmente.
Es importante comprender que, aunque una persona en general parece demasiado indefensa para cambiar el sistema jurídico del Estado o, digamos, del país, incluso una persona tiene un poder inimaginable. Lo único que hace a la persona indefensa es su convicción de que es indefensa. La gente no puede cambiar nada simplemente porque cree firmemente que no puede vencer un sistema que en realidad es una manifestación de sus acciones. Como resultado de ello, la persona común se hunde en la indiferencia de la manera más patética y, al mismo tiempo, le da más fuerza a sus opresores.
Si todo el mundo dejara de creer que está indefenso y, en cambio, asumiera la responsabilidad de su vida al reafirmar su derecho a la fuerza, la situación en el mundo actual podría cambiar en casi un día.
Para aclarar esta idea, usemos una analogía: el poder de la persona es comparable a la llama de la vela. Es muy fácil decir que las llamas de una sola vela parecen patéticas en comparación, digamos, con el poder de todo el sistema jurídico del país, pero si todas las personas del mundo que sienten que esos sistemas jurídicos son injustos se unen, el poder total de millones de velas será verdaderamente astronómico.
Sin embargo, como se sabe, las personas nunca se unen a esa escala y, por lo tanto, siguen apoyando indirectamente todo lo que les causa tanto dolor. ¿Por qué es así? Sólo porque la persona piense, sienta y actúe por separado, y en los casos de división, no puede haber unidad ni unidad. Por lo tanto, hemos comprobado una vez más que son los actos personales de un hombre los que lo hacen tan indefenso e indefenso.
Esta idea tiene muchas consecuencias, especialmente ahora que la humanidad en su conjunto ha alcanzado la mayoría de edad, ya que el hombre moderno ya es capaz de pensar por sí mismo. Por supuesto, hay que agradecer el desarrollo de una mente racional.
Sin embargo, ahora que los seres humanos tienen esa capacidad, la personalidad que divide la mente debe convertirse en la capacidad de diferenciar. Por otra parte, debe entenderse que la verdadera capacidad de distinguir no tiene nada que ver con los actos injustos basados en prejuicios raciales o de otra índole con los que se relaciona el concepto; por el contrario, esa habilidad significa la capacidad de la persona para distinguir claramente los valores. Lo que hasta ahora se ha denominado la aplicación de distinciones ha sido, en realidad, el efecto de la división preconcebida.
Convertir la separación en la capacidad de distinguir es vital para que la humanidad aprenda a hacer frente a las pruebas de su derecho a heredar. A menos que el hombre aprenda a distinguir entre lo que es real y lo que no es real, la verdad de la mentira que da fuerza al opresor, su legado ciertamente estará en manos del Gran Hermano.
Si eso llegara a suceder, el mundo presenciaría un abuso de poder y una opresión sin precedentes, pues las enseñanzas de los toltecas constituyen un sistema verdaderamente vasto y poderoso que, como cualquier otra cosa, puede ser terriblemente distorsionado y utilizado con fines perversos. Si ahora, cuando estas enseñanzas empiezan a darse a conocer, las personas siguen entregándose a su indiferencia y a su sensación de impotencia, las mismas organizaciones que supuestamente deberían proteger al ser humano utilizarán contra ellas, como un arma, la herencia que les pertenece por derecho.
Por cierto, el lector no debe dejarse arrullar por una falsa sensación de seguridad y pensar que las principales instituciones sociales desdeñarán las enseñanzas toltecas como simples trucos espirituales. Un lector experimentado comprenderá enseguida que esas organizaciones están formadas por individuos que tienen sus propias creencias, ambiciones personales y propósitos ocultos. Para ellos, las organizaciones no son más que un medio para alcanzar sus objetivos.
No hay que olvidar que muchas instituciones ortodoxas han negado abiertamente en el pasado su interés en una esfera, pero que más tarde reconocieron que esas contravenciones habían sido un intento de ocultar tareas o experimentos especiales en esa esfera.
En la medida de sus posibilidades, los toltecas procurarán que la herencia humana no caiga en malas manos y siga siendo para siempre lo que pertenece a todas las personas por derecho divino de nacimiento. Esto puede lograrse parcialmente mediante la forma de transmitir las enseñanzas, pero también las posibilidades de los toltecas tienen límites. No pueden responsabilizarse de
La indiferencia de la gente. Si la gente no empieza a confiar en sí misma, no quiere ponerse de pie y convertirse en guerreros, no hay nada que podamos hacer, ya que no se puede obligar a la persona a declarar su derecho a la fuerza.
A este respecto, mucho de lo que se puede hacer ya ha sido logrado por la propia humanidad desde que los Custodios de la Raza tomaron la decisión fundamental de abandonar la sombra y permitir que el hombre crezca por sí mismo; este proceso ha acelerado la situación en un mundo que ahora es como una espada de Damocles sobre su cabeza.
Todo está listo, y ahora sólo se necesita una cosa: las personas de todo el mundo deben alcanzar el grado de desesperación suficiente para empezar a creer que pueden hacer valer sus derechos a la fuerza y a hacerlo.
Si un hombre puede enfrentar con valor esta prueba, las barreras políticas, religiosas y raciales se derrumbarán de inmediato, porque en todas partes la gente se unirá en un espíritu de verdadera democracia para declarar: ¡Basta! Queremos recuperar nuestro poder y decidir por nosotros mismos cómo serán el nuevo mundo y la nueva vida. Esta es la encrucijada a la que se refiere el libro El regreso de los guerreros, que ofrece a toda persona una oportunidad verdaderamente emocionante de afirmar su derecho a la fuerza, a la libertad y a lo que le pertenece en virtud del derecho divino de nacimiento.
Tanto los Guardianes de la Raza como nosotros, los toltecas, creemos firmemente que las personas comunes ya están preparadas para recibir su herencia y reclamar su derecho al poder. Este es el momento con el que los Guerreros de la Libertad y los Guardianes han soñado, por el que han rezado y para el que han trabajado desde que tienen memoria.
Es la hora de la fuerza de la humanidad, es el Creek Orla un momento de oportunidad que el hombre no puede permitirse.
Los toltecos están dispuestos a desempeñar su papel y a prestar toda la ayuda que puedan, pero tengo que hacerle algunas preguntas al lector.
¿Está usted dispuesto a aceptar y aprovechar lo que proponemos?
¿ Está dispuesto a renunciar a la vida encadenada y a la libertad? ¿ Le gustaría cambiar la impotencia por la fuerza?
¿Quieres ser un ganador, no un derrotado?
¿ Le gustaría dejar su vida aburrida y normal por un brillante viaje de esperanza?
¿Quieres levantarte y convertirte en la fuerza que debes tener en cuenta, en lugar de ser una parte invisible de la multitud?
¿Quieres vivir y no solo existir?
¿ Está dispuesto a asumir la responsabilidad de su vida, o prefiere que su poder permanezca en manos ajenas?
¿Estás listo para creer en ti mismo?
¿ Quieres creer como persona que tu fuerza es de nacimiento?
Y sobre todo, ¿quieres cambiar tus acciones, ir más allá de la separación y tomar las manos con los que quieren libertad para todos?
Si crees que tienes todo lo que necesitas para tener éxito, levántate y acércate. Dejen de tolerar los sentimientos de impotencia y de nepotismo. Por insignificante y débil que sea el hombre, todo el mundo puede hacer algo, y puedo asegurarles que en estos tiempos de extrema necesidad, los logros más pequeños son muy importantes. Para superar el desafío que enfrenta la humanidad, todos los seres humanos, independientemente de sus capacidades y dotes, necesitan una oportunidad totalmente infrecuente. Por lo tanto, el límite no es el cielo, sino la fe del hombre en sí mismo.
No les instamos a que luchen contra el Estado o a que tomen las armas , sugerimos que luchen contra la condicionalidad social y se armen la sobriedad, el valor y el espíritu del guerrero.
No se necesita una nueva guerra mundial, sino una revolución mundial en la forma de pensar del hombre y en su sistema de creencias. No hay que derrocar a los gobiernos; los pueblos de todo el mundo deben simplemente exigir su fuerza y no dejar de confiarla en los tipos impuros que se dedican exclusivamente a la ambición personal y a la noción de democracia.
No se trata de destruir el sistema jurídico, ya que en este caso la humanidad se enfrentará a una anarquía sin precedentes; de hecho, los seres humanos deben poner en tela de juicio los sorprendentemente anticuados preceptos legislativos que se basan en la condicionalidad social del ser humano.
Debemos comprender y aplicar la ley universal, pero no hay razón para someter a la persona a graves injusticias y humillaciones mediante leyes inventadas por el hombre, basadas en la ignorancia y el prejuicio, especialmente las leyes comunes que violan la Constitución y la Declaración de Derechos Humanos.
Los mismos criterios deben aplicarse a todas las demás esferas de la actividad humana con respecto a la religión, la ciencia, la educación y la medicina, ya que la jurisprudencia sólo refleja la situación en esas esferas.
Ha llegado el momento de que la gente del mundo deje de confiar en sus vidas y su futuro a los llamados especialistas; debemos empezar a utilizar nuestra capacidad de pensar y diferenciar por nuestra cuenta.
Todo esto guarda relación con la responsabilidad de cada persona, en cuanto la persona puede reclamar su propio poder. Nadie más lo hará por nosotros o en nuestro nombre.
Si las personas de todo el mundo responden a la oportunidad que se nos presenta en esta encrucijada, todos veremos hacerse realidad lo que los toltecas llaman el Conocimiento de los Dragones.
El concepto de conocimiento de los Dragones no es fácil de describir con términos racionales; basta con decir que es el resultado de la aplicación de lo que se denomina la capacidad de distinguir. El conocimiento de los Dragones comienza en la sobriedad, y termina con lo que sólo se puede llamar la expresión verdadera de las posibilidades de Dios como seres mágicos del universo.
La superstición y las invenciones hicieron que un hombre pensara que la magia se lograba con un proceso sobrenatural, pero no lo es. La magia humana surge de la sobriedad, que en última instancia conduce a un acto de intención. Por esa razón, lo que parece ser una magia desinteresada es el único efecto de la intención de la capacidad potencial de cualquier persona, incluso de un niño.
Debe darse cuenta de que sólo los tontos de la admiración se paralizan al observar a los que demuestran su potencial. Ningún hombre inteligente se convertirá en un tonto de la aldea mirando a un tenis profesional y susurrando sobre lo supernatural. Podemos admirar y admirar la habilidad y la preparación de un tenis, pero tratar su habilidad como algo sobrenatural significaría una simple ignorancia.
El conocimiento de los Dragones es una expresión de la verdadera naturaleza humana. Sin embargo, para convertirse en tenista profesional se necesitan muchos años de entrenamiento constante de la misma manera, y para comenzar a descubrir la verdadera naturaleza del ser humano se necesitan muchas vidas aún más difíciles de preparar.
Por otra parte, hay que entender que sólo podemos empezar por donde estamos ahora y que si no damos el primer paso, nunca nos moveremos de ese lugar. Así que, a pesar de que la verdadera naturaleza del ser humano puede parecer un poco nebulosa en algún lugar, el momento actual es el comienzo de un verdadero ser humano, el momento en que nace una nueva estrella.
Las grandes criaturas inteligentes que se manifiestan de vez en cuando en los lugares que llamamos estrellas comienzan a existir físicamente con la intención de reunir gases fríos y desgarrados alrededor. Luego, utilizando el aspecto de su propósito, que en la ciencia se llama fuerza gravitacional, estas criaturas empiezan a producir de esos gases lo que se va a convertir en una estrella.
El verdadero hombre, el microcosmos en el macrocosmos, es en realidad la esencia solar. Algún día, el ser humano alcanzará, en su evolución, un nivel en el que su verdadera naturaleza interior pueda manifestarse en una vida física densa, y entonces, al igual que su antepasado, el núcleo interno del ser humano comenzará a guiar su propósito y a reunir lo que se conoce como las Nieblas del Dominio. Este es el comienzo del nacimiento de un verdadero ser humano, una criatura mágica con todas las posibilidades, el poder de una estrella real.
Como ya se ha dicho, todo está listo para empezar: la gente en general está dispuesta a empezar su carrera, pero ya no como seres humanos, sino como seres humanos verdaderos como estrellas del universo.
Al responder a la intención de la humanidad, las nieblas ya han comenzado a acallarse; la marea de la evolución ya no puede detenerse, pero, al igual que el proceso de nacimiento de la estrella, esta evolución es increíblemente frágil y, por lo tanto, puede tener consecuencias peligrosas, al igual que el período actual de la historia de la humanidad, en el que se acerca la crisis. Por esa razón, la capacidad de distinguir entre el éxito de este nacimiento depende enteramente de un ser humano separado.
Para comprender plenamente todo lo que se ha dicho, no debemos olvidar que sólo hay una vida y una conciencia. Cada persona es parte de esta vida común y de una conciencia común. En otras palabras, cada ser humano es como una partícula de gas ~ una de esas partículas no puede convertirse en una estrella por la simple razón de que la formación de estrellas mecánicas requiere la interacción de un número indescriptiblemente grande de partículas. Lo mismo es válido para el ser humano, y es por eso que los soñadores de la humanidad tienen una conciencia exclusivamente colectiva.
La verdadera conciencia del grupo no tiene nada que ver con los problemas morales con los que se enfrenta la mayoría de la gente, sino con una cooperación razonable basada en la interdependencia, la interacción y, por consiguiente, en la interrelación de todas las personas. No significa que una persona nunca pueda convertirse en una verdadera persona independiente, sino que, por el contrario, para lograrlo, la persona debe abandonar la idea de la separación y confundirse con la conciencia colectiva. Por esta razón, el libro se centra en los pasos preliminares que conducen a la conciencia colectiva y son indispensables para convertirnos en seres humanos verdaderos y, por consiguiente, para todas las formas de verdadera magia.
Tras explicar todo esto, puedo detallar qué quería decir cuando afirmaba que los toltecas harán cuanto esté en sus manos para que sus enseñanzas nunca se utilicen como arma contra personas o grupos y, al mismo tiempo, sigan perteneciendo a todos y cada uno.
Lo que antecede es suficiente para comprender que cada persona tiene una capacidad totalmente real para liberar su verdadero potencial, pero cuando lo hace exclusivamente por la propia persona, surge inevitablemente la tentación del uso indebido de la fuerza. Aunque se necesita una forma de conciencia colectiva para obtener esa fuerza, es preciso comprender que existen muchas de esas formas, así como muchos motivos que obligan a buscar la fuerza.
En otras palabras, la conciencia colectiva por sí sola no garantiza ni la desinteresada ni la total ausencia de daño. La única forma de conciencia colectiva que garantiza el desinteresamiento y la seguridad de sus miembros es la que se basa en la reunificación del ser humano con su esencia interna, ya que los soñadores de la humanidad son plenamente conscientes de los peligros de la egotismo.
Conscientes de ello, todos los guerreros de la Libertad de nuestros días renuncian con desprecio a cualquier aspecto de su vasto legado de prácticas que se fundan o simplemente implican un sentimiento de separación. Por la misma razón, la forma en que transmito estas enseñanzas en mis libros garantiza que el lector tendrá que recurrir a la conciencia colectiva de los sueños de la humanidad para obtener beneficios reales.
La transferencia de estas maniobras por cualquier otro medio sería tan irracional como, por ejemplo, el intento de poner una bomba atómica a disposición de los niños para la realización de fuegos artificiales, ya se ha escuchado a Creek Orla, y las oportunidades que se abren ahora a todos los seres humanos son verdaderamente ilimitadas.
Las nieblas del conocimiento de los Dragones empezaron a atarse, y en este libro explicaré las medidas preliminares que deben adoptarse al comenzar a descubrir sus verdaderas capacidades. Sin embargo, para sacar provecho de estas enseñanzas, el lector tiene que tratar de cumplir al menos tres condiciones.
En primer lugar, deben empezar a creer en sí mismos, en segundo lugar, a tratar de eliminar la sensación de separación y, en tercer lugar, a reavivar el espíritu, el valor y las manos en la expresión sincera de una verdadera democracia basada en la conciencia colectiva que se deriva de una cooperación razonable y que, a su vez, se basa en la interrelación de todos los seres vivos.
Primera parte
SON
En un sueño profundo, los hijos de los hombres zarparán, a veces con un poco de fuerza, y a veces pasean por encima de la lanza, pero por lo general no comprenden cómo fueron las reuniones que estallaron en su carácter oculto. Al perder la memoria de lo que significa ser humano, los hijos de los seres humanos tendrán que reavivar su capacidad para hacer milagros.
Porque la era más allá de la era del cielo sobre los hijos de los hombres permanecerá limpia y fría, como un sueño gris asqueroso y asqueroso, sólo a veces se desvanece la luz cuando uno se despierta y recuerda la locura de su sueño.
Pero... cuando se recuerda esta locura, una pequeña llama se está expandiendo... de repente y de repente... una pequeña llama... sí, una pequeña... pequeña... pequeña... y aun así es una llama... una pequeña esperanza de que el sueño no dure para siempre.
Despacio... despacio... cada pequeño destello de llama se envolvía con pequeñas nieblas de niebla... ¡Mirad! ..y respondiendo a estas partículas de niebla, los que duermen se enojan.
De las profecías del Desconocido
CUATRO CRUELES DE ESTALKING
NECESIDAD DE EXCEPCIÓN HUMANITARIA DE QUE SE DECLARA LA LIMITACIÓN DE UN DESARROLLO FINAL PARA REALIZAR SU VIGILANCIA COMO EN FAVOR DE LOS DESASTRES VERIFICADOS NO CONSECUENCIAS ESPECIALES.
El hecho de que las nieblas del conocimiento de los Dragones empiecen a aglutinarse demuestra que la gente ha empezado a comprender su verdadero potencial, aunque hasta ahora se ha producido en el nivel más profundo e inconsciente de comprensión. Sin embargo, si una persona tiene que desarrollar todas las posibilidades, es absolutamente necesario que se sienta consciente de estos cambios profundos, ya que ello le permitirá comprender que la gente debe utilizar todas las pruebas, incluidos los acontecimientos mundiales contemporáneos, como medio de adquirir su potencial oculto.
En los dos libros anteriores se sentaron las bases necesarias para describir los principios más avanzados de las enseñanzas de los Toltek, y ahora se pueden comenzar a describir las prácticas. Al hacerlo, tendremos que volver a las técnicas que ya se han mencionado para examinar su significado más profundo, ya que son ellas las que dan comienzo a las prácticas avanzadas de la Vía de los Guerreros.
Habida cuenta de este sentido fundamental, así como de lo que se dice en la introducción de este libro, hay que entender que si la humanidad está a punto de captar un momento de oportunidad, es imperativo que el hombre salga de su enfoque racional de la vida y se dirija al misterio de su existencia de la manera más consciente y significativa posible.
El verdadero significado del concepto de " oportunidad " es entender las posibilidades que se derivan de una prueba determinada; tomar un momento de oportunidad, en realidad, significa aprovechar al máximo esas oportunidades. Aprender a captar el momento de la oportunidad significa actuar y llevar a cabo y, dado que se necesita fuerza, es apropiado comenzar este volumen desde el Norte con la dirección de la fuerza, la acción y, en última instancia, la aplicación. Sin embargo, debido a que el Norte, por su propia naturaleza, es también un campo de batalla de un guerrero, el recurso a este lado del mundo siempre implica la participación en la batalla, lo que exige la utilización de un escudo de guerreros.
La naturaleza y los principios de uso del escudo del guerrero ya se describieron en el libro «El regreso de los guerreros», pero, como aquella exposición era una breve introducción, debemos volver a este importante principio y examinarlo con mayor profundidad. Es necesario comprender que el uso del escudo del guerrero no es en absoluto lo que parece a primera vista, ya que todos los actos del guerrero tienen un carácter estratégico. También hay que comprender que todas las estrategias son en realidad técnicas, a veces compuestas, y que cada una es una herramienta de múltiples usos que admite diversas aplicaciones. Esto es especialmente cierto en el caso del escudo del guerrero: aunque su uso evidente se explica en «El regreso de los guerreros», una de sus aplicaciones más profundas conduce al no hacer, que, por supuesto, está relacionado con el arte del acecho. El arte del acecho es un misterio del corazón, y al reflexionar sobre lo que es realmente resulta evidente por qué esta técnica se considera una de las tres artes necesarias para seguir el Camino del Guerrero. Al examinar más detenidamente el acecho, es importante comprender que sus fundamentos se encuentran en el acto de percepción, uno de los mayores enigmas conocidos por el ser humano.
Aunque la mayoría considera la percepción un acto completamente cotidiano, este fenómeno de enorme importancia siempre fascinó a los toltecas, que comprendían que encierra la llave universal de todas las manifestaciones del verdadero poder. Por qué distintas personas perciben de forma diferente un mismo suceso y por qué algunas captan cosas que otras no advierten son solo dos de las innumerables preguntas que, generación tras generación, ocuparon a los videntes toltecas más experimentados. Aun así, pese a sus investigaciones más abnegadas, los toltecas actuales están apenas más cerca de desentrañar el misterio de la percepción que al comienzo de su labor. Solo han logrado perfeccionar su capacidad de percibir y acumular así una experiencia inmensa y, por tanto, grandes conocimientos; la explicación de este fenómeno tan fundamental sigue escapando a todo ser humano.
LA ACTUALIDAD EMPLEA ENTRADA EN EL PACÍFICO. Se ve obligado por la relación entre dos de estos Tain, que fomenta el conocimiento de los dragones.
Como subraya este aforismo, los videntes toltecas aún no han podido desentrañar el misterio de la percepción porque está vinculado a la enigmática fuerza denominada intención. Es, literalmente, un enigma dentro de otro: uno interactúa con el otro y produce un tercer misterio, el fenómeno que los toltecas llamaron las Nieblas del Conocimiento de los Dragones.
En la introducción de este libro ya se ha mencionado que los conocimientos de los Dragones no son fáciles de expresar en las categorías lógicas que exige la mente racional del hombre. De hecho, en muchos sentidos es mucho más fácil hablar racionalmente de un acto de percepción e incluso de la fuerza de la intención que de las Nieblas del conocimiento de los Dragones.
La razón es que el principio del Conocimiento de los Dragones constituye una de esas extrañas paradojas que genera la propia mente racional: posee un significado extraordinariamente profundo, pero en cuanto se le aplica la lógica empieza a parecer completamente irracional. Todo lo dicho hasta ahora sobre el arte del acecho permite comprender fácilmente por qué se lo considera un enigma. El acto de percibir, que parece tan lógico y cotidiano, reúne en realidad tres enigmas en un solo fenómeno. Como el acecho nace de ese triple misterio, no debe tomarse literalmente, sino abordarse como un enigma particular.
No se puede decidir si un hombre quiere deshacerse de Tyne. Se supone que tiene que estar en ella. Sólo para que pueda volver a la cancha de un incompetente.
El significado literal de esta frase habla por sí mismo, insinuando que todo misterio significa incomprensible, y lo desconocido no puede llegar a ser conocido hasta que el hombre lo investiga. El mismo principio se aplica al trazado de mapas de zonas desconocidas. Para que el cartógrafo pueda elaborar un mapa de este tipo, debe estar físicamente en la zona. Sin embargo, si bien la penetración física y la exploración de un terreno desconocido son relativamente fáciles, la transición a áreas desconocidas del alma humana es una tarea muy diferente, lo que permite evaluar la profundidad del significado de la frase.
La clave de este significado profundo reside en las palabras «la persona debe sumergirse por completo en este enigma». Este es uno de los principios más difíciles de comprender para el aprendiz, pues su verdadero contenido prácticamente no puede expresarse con palabras. Por ello, al principio, todo aprendiz comete el error de creer que sumergirse por completo en el enigma es solo una figura retórica. Sin embargo, el aprendiz dotado comprende con bastante rapidez que los acechadores, por regla general, no utilizan metáforas, pero que, incluso cuando deben hacerlo, esas metáforas son siempre expresiones de una realidad abstracta que trasciende los límites de la mente finita. Por tanto, la expresión «sumergirse por completo en el enigma» va mucho más allá del sentido habitual de «sumergirse», «interesarse profundamente» o «concentrar todos los pensamientos». En realidad, estas palabras contienen la clave del verdadero arte del acecho y, en particular, del arte de acecharse a uno mismo, es decir, del no hacer.
Es particularmente notable el hecho de que, cuando se trata de no hacer, el alumno suele aceptar esas enseñanzas en sentido literal y, por lo tanto, queda atrapado en el supuesto entendimiento. Al igual que todos los demás principios y tecnologías, la falta de acción sólo puede considerarse en categorías racionales.
Cada persona sólo puede empezar por el nivel en el que se encuentra actualmente; como todos los alumnos comienzan con una lógica racional totalmente limitada, es natural que en un principio tengan una actitud racional respecto de esas enseñanzas. Esto es especialmente cierto en el caso de los técnicos que influyen en la conciencia de la parte derecha, ya que el alumno cree casi inconscientemente que tiene derecho a aplicar esas prácticas.
Sólo su mente racional. Simplemente no se le ocurre que aún no se ha enterado plenamente de la verdadera naturaleza de la conciencia del lado derecho, ya que el alumno cree que es evidente que su propia percepción especial de la conciencia del lado derecho debe ser necesariamente correcta. Como resultado, la técnica de la no separación se percibe inevitablemente en sentido literal y se mantiene durante mucho tiempo.
Tanto el acecho como el no hacer influyen en la conciencia del lado derecho, pero eso no significa que podamos interpretarlos literalmente. La verdadera razón de esta influencia se hace evidente al reflexionar sobre su sentido más profundo. Por ahora basta con decir que el significado real de ambas técnicas reside en que actúan sobre el acto de percepción, que la mayoría de las personas solo puede advertir en el estado de conciencia ordinaria.
Por otra parte, a diferencia de la gente común, los soldados no cometen errores al suponer que su percepción de algo es una realidad definitiva. En su propia experiencia, el hecho de que el acto de percepción siempre refleja la visión del mundo, los guerreros no aceptan la percepción de una moneda pura, ya que saben que cualquier cambio en la percepción del mundo también cambia en la forma en que el hombre percibe el mundo y se ve a sí mismo. Por esta razón, los guerreros aceptan lo que perciben sin aceptarlo al mismo tiempo, y creen en lo que piensan sin confiar en él. Esta es la omisión de un guerrero; gracias a esta práctica, evita la obsesión con el significado superficial de los fenómenos .
Por consiguiente, cuando se trata de que una persona debe estar totalmente sumergida en un misterio, el guerrero, sin duda, se da cuenta de que se enfrenta a una descripción metafórica de una realidad que no se puede expresar con palabras. Consciente de ello, el soldado es consciente de que es una tontería preguntarse cómo se debe lograr esto, pero si se pudiera explicar con palabras, no habría necesidad de utilizar la metáfora. En lugar de eso, el guerrero no hace nada, es decir, comienza a seguir su percepción de esta afirmación. En ese momento, la mente racional de un estudiante se vuelve inevitable y, sin pensarlo, el estudiante hace una pregunta inapropiada: ¿Cómo?
Acechar la propia percepción no es tan difícil como explicar esa acción. En general, esto se aplica a todo lo que hacen los guerreros, pero, mientras una persona no comprenda exactamente cómo se hace, el principio parece muy complejo, aunque solo porque la mente racional se obstina en complicarlo todo. En cuanto una persona comprende cómo se hace algo, descubre que lo difícil no era la acción misma, sino explicársela a alguien que tiende a complicarlo todo. Los toltecas elaboraron ciertas instrucciones para los aprendices que les permiten comprender por sí mismos lo que no puede expresarse con palabras. Estas instrucciones se llaman postulados o premisas y suelen presentarse en conjuntos. El conjunto de premisas que se ofrece a los aprendices para ayudarlos a comprender qué significa acechar su percepción se conoce como los cuatro postulados del acecho. Tradicionalmente se presentan mediante el siguiente dicho:
IMAGÍNESE LO QUE, EN EL PRIMERO, SE QUIERO DE LA PAZ Y LO QUE SE ENTRA EN EL PACÍFICO, RESTRICCIÓN DE UNA SUPERVISIÓN INSULTA;
Segundo, el deber de la guerra termina en la dislocación de ese Tayne, pero no tiene que esperar en lo que es su identidad.
En el tercer caso, los militares hacen referencia a la cláusula de seguridad que los rodea, toman nota de su parte y saben que su deuda se concluye en la ruptura de ese Tayne, que se encuentra con él;
En cuarto lugar, en el futuro, las fuerzas armadas han llegado a la conclusión de que el principal secreto es la necesidad absoluta de que se produzca todo el atoma, la piedra angular, la raza, la vida, los derechos humanos o la superstición.
Habiendo logrado ese tipo de reconocimiento, el ejército hará todo lo posible por promover la igualdad en esta tarea.
Huelga decir que, al principio, es muy difícil para el alumno poner en práctica esas instrucciones en su vida cotidiana. No es fácil para él pensar que este mundo es un misterio, ya que se le enseñó que todo el mundo permite una explicación racional; no es fácil para él pensar que es parte de ese misterio, ya que durante la mayor parte de su vida creía conocerse a sí mismo. De manera similar, no le resulta fácil considerar que un insecto es igual a sí mismo, ya que en el alumno se le enseñó a creer que los seres humanos son la forma de vida más avanzada. Sin embargo, por esas razones, los Tolteki han desarrollado sus propias premisas. Comprendiendo perfectamente que los discípulos no podían vivir de conformidad con estos principios, desde tiempos inolvidables han estado persiguiendo a sus discípulos y los han impulsado a aprender realmente, dándoles esos preceptos.
Para entender cómo funcionan, hay que reconocer que, en la lucha por hacer realidad estos postulados, el alumno sólo tiene una opción: preguntarse por qué fracasa una y otra vez. Cuando un estudiante como este llega a su Nagval y pregunta por qué no puede llevar a la práctica esas instrucciones, normalmente responde que es probable que el estudiante no quiera cambiar o que la ruta del guerrero no sea su camino con el corazón. Ante este desafío, el estudiante se esfuerza por convencer a Nagval de que es su camino con el corazón, y quiere cambiar. Por supuesto, el estudiante no se convence a sí mismo, sino a sí mismo, lo que le lleva a los verdaderos cimientos de la dificultad. Si Nagwal no estuviera convencido de la sinceridad de un estudiante, suspendería inmediatamente su educación, y el estudiante también lo entendería. Es obvio que Nagwal lo está persiguiendo al enfrentarse a sí mismo a un estudiante. Sin embargo, la belleza de esta maniobra es que, aun cuando el estudiante se dé cuenta de que está siendo perseguido, es muy consciente de que el acosador nunca miente y se encuentra en una situación incómoda, ya que es víctima de su propia pregunta incorrecta.
El discípulo que se encuentra entre dos fuegos tiene sólo dos posibilidades: o bien tratar literalmente las palabras de Nagval (en cuyo caso el alumno debe admitir que realmente se le ha impedido la falta de la diligencia debida) o bien darse cuenta de que está siendo perseguido (en cuyo caso admite que las instrucciones de Nagval contienen algo de verdad que aún no se puede entender para el estudiante). Sin embargo, cualquiera que sea la elección que haga el alumno, ello le obligará a volver a evaluar sus motivos y logros. Al hacerlo por sí mismo y con la ayuda de Nagval, el estudiante empieza involuntariamente a buscar su propia percepción de sí mismo y de las circunstancias que lo rodean. Por último, consciente de que no puede permitirse el lujo de aceptar su propia percepción de una moneda pura, el alumno empieza a ver sus creencias y su comportamiento en una perspectiva totalmente diferente. Al no estar convencido de que se conoce a sí mismo, el discípulo empieza a cuestionar con la suficiente crueldad todas sus cualidades.
Sin embargo, el verdadero significado de esta maniobra va mucho más allá de todas estas explicaciones. Al dar a un estudiante una serie de instrucciones que, como se sabe de antemano, nunca podrá cumplir, Nagval lo engaña de manera efectiva: primero, para que rastree su propia percepción, segundo, para que se considere a sí mismo casi inconscientemente como un misterio y, tercero, para que agrupe la niebla del conocimiento de los Dragones. Este triple efecto se produce también cuando el estudiante no sabe nada de ellos con antelación y cuando sabe muy bien que está siendo perseguido. Este es el milagro de la mente racional del hombre.
En su desarrollo, la mente racional se ha vuelto tan inteligente que con una increible facilidad entra en la trampa de su propia mente. En general, la mente racional es tan razonable que está dispuesta a cooperar con esa maniobra si se le explica de antemano, ya que la racionalidad es fácil de engañar por su propia lógica, sus sentimientos de miedo y vanidad, incluso cuando sabe que es una trampa. En última instancia, es la habilidad de atrapar una mente racional en una trampa con su propia inteligencia, miedo o vanidad, y es el arte de un verdadero acosador. Sin embargo, el hombre todavía no puede permitirse el lujo de aceptarlo como moneda pura, ya que el acosador sólo se esfuerza por ser inteligente si se practica en sí mismo.
No se puede aprender a seguir a los demás sin ser capaz de perseguirse a sí mismo, por lo que apenas un estudiante puede comprender cómo funciona su propia mente y cuán fácil es atraparlo con un deseo de estar a la cabeza, tedioso y tenaz, de seguir a los demás. Lo que es aún más importante, al empezar a ver las limitaciones de su propia percepción y la gravedad con que una persona siempre cree en su propia verdad, el alumno se encuentra en una posición que le permite realmente seguir su propia percepción y, por lo tanto, su propia racionalidad.
Al dejar de considerar inmutable su percepción, el aprendiz descubre pronto que las recompensas de esa libertad superan con creces todos los esfuerzos necesarios para alcanzar ese nivel. En primer lugar, comienza a desaparecer el deseo de juzgar los actos ajenos y, como consecuencia, el aprendiz deja de malgastar tiempo precioso y poder personal tratando de justificar o condenar sus propias opiniones y acciones. En su lugar, empieza a comprender su propia necedad, y con esa conciencia llega la verdadera capacidad de reírse de sí mismo. En segundo lugar, al haber comprendido por experiencia propia que los seres humanos son realmente misteriosos, aprende a liberarse de la inquietud por no haber alcanzado todavía una comprensión completa. De manera lenta pero segura, comprende que una sola vida nunca bastará para resolver por completo el enigma de su propia existencia; después alcanza gradualmente un estado de ánimo que solo puede llamarse verdadera paciencia. En tercer lugar, al haberse convencido de los beneficios del propio acecho, el aprendiz deja de limitarse a practicar el no hacer: empieza a vivirlo y, al hacerlo, aprende que el mismo principio se aplica a todo lo demás que encuentra en el Camino del Guerrero.
A diferencia de la práctica de las enseñanzas, la habilidad de vivir es un concepto que el alumno menos puede permitirse entender literalmente, ya que los resultados acumulativos de las enseñanzas son un misterioso fenómeno conocido como el conocimiento de los Dragones, un principio al que, como lo ha señalado un lector perceptivo, vuelvo constantemente. Todo esto se entiende mejor si se piensa en la siguiente frase:
Al principio, el concepto de guerrero le parece al aprendiz un simple ideal romántico. A medida que aprende, empieza a preguntarse si será posible cumplir todas las tareas que se le han planteado. Así pierde la convicción que tenía al comienzo. Sin embargo, al perderla cae inevitablemente en la trampa que el nagual le había preparado. Sin darse cuenta, comienza a considerar el Camino del Guerrero un mito. En cuanto el nagual lo advierte, somete su convicción a toda clase de pruebas. Sin otra salida que entrar en combate, el aprendiz intenta obstinadamente convencer al nagual de que se está esforzando al máximo. Pero, al hacerlo, queda atrapado en el mito que él mismo ha creado. Preso de ese mito, empieza inconscientemente a vivirlo en su afán de ser impecable, y lo vive hasta convertirse en él.
Habida cuenta de todo lo que se ha dicho, no es difícil entender el significado de esta frase. Todos entramos en la Ruta del Guerrero con nuestro propio equipaje, y este equipaje no difiere mucho del de otra persona, ya que su contenido es un prejuicio y una percepción preconcebida por razones sociales. Tal vez la idea más perjudicial de todas estas cosas es la esperanza de que nos enseñen a ser guerreros. Mientras el estudiante se aferra a esta idea, no aprende casi nada, en primer lugar, porque las enseñanzas verdaderas no pueden expresarse con palabras y, en segundo lugar, porque la fuerza es un conocimiento que sólo puede aprenderse por experiencia personal. Además, puesto que el discípulo espera que se le enseñe todo, no lo hace en la práctica, sino simplemente se sienta y espera a que Nagwal le dé las enseñanzas.
Sin embargo, debe entenderse que el conocimiento, al igual que la fuerza, no se puede transmitir. Para tener poder, debemos hacer valer nuestros derechos mediante la experiencia personal. Por esta razón, lo único que Nagwal puede ofrecer es la orientación sobre la mejor manera de afrontar sus pruebas y obtener de ellas sus propios dones de fuerza.
Quizá este sea uno de los principios más difíciles para cualquier aprendiz, pues cuesta creer que todo el conocimiento y el poder a los que puede aspirar se encuentren en la vida cotidiana. El aprendiz siempre acude al Nagual esperando que tenga alguna varita mágica: imagina que, cuando el Nagual lo considere preparado, la sacará y lo transformará en un guerrero formidable. ¡Ay! Aunque ciertas personas sin escrúpulos alimentan esa superstición para vaciar los bolsillos de sus aprendices, los toltecas todavía no han encontrado una varita tan poderosa, pese a todo su conocimiento y poder.
Los naguales son seres verdaderamente poderosos y, según su formación específica, pueden poseer capacidades extraordinarias. Sin embargo, por grande que sea su poder, un nagual no puede utilizarlo para transfigurar al aprendiz que no cree en sí mismo. Si quiere, puede —y en el pasado ocurrió a menudo— organizar algo parecido a una carrera incesante alrededor de una pista de circo, con la esperanza de obligar a sus aprendices a aprender. Puede introducirlos en la conciencia acrecentada y sacarlos de ella como si jugara con un yoyó japonés. Puede sorprenderlos y asustarlos encadenando un ritual impresionante tras otro. Con el mero sonido de su voz puede desplazar sus puntos de encaje y hacer que sientan vértigo, rían o lloren. Puede cambiar su percepción captando su atención con una sola mirada. Si todo eso fracasa, puede recurrir a sus capacidades de vidente e infundirles miedo al infierno. Pero, en última instancia, por asombrados que estén los aprendices y por mucho que se sienten en un rincón, conteniendo el aliento, a susurrarse unos a otros los prodigios que han presenciado, no se habrán vuelto más sabios y seguirán tan indefensos como antes.
De hecho, el nagwal solo puede hacer una cosa por sus alumnos: dirigir su estudio de sus propias capacidades internas y explicar cómo aprovecharlas para hacer valer sus derechos a la fuerza. Pero eso sólo es posible cuando el alumno quiere empezar a trabajar en el cambio de su vida y, por lo tanto, poner en marcha los aspectos de las enseñanzas que son importantes para él en la etapa actual. Toda parte de los ejercicios que se haya obtenido debe traducirse en la práctica, a menos que pueda ser de utilidad, ya que no es posible realizar el ejercicio en disposiciones que no puedan utilizarse para superar los ensayos. Esa es la mayor dificultad, ya que los estudiantes nunca se dan cuenta de sus verdaderas pruebas, pero incluso si lo logran, prefieren que Nagwal haga algún truco mágico, en lugar de enfrentarlas por sí mismos y sacarles el don de la fuerza.
Lo primero que tiene que hacer Nagval con el nuevo alumno es privarlo de la confianza de que Nagwal hará lo que sea por él. Si esto no sucede, el alumno seguirá siendo un adicto y nunca podrá reclamar su poder, por otra parte, si Nagwal se extirpa de la fe de un estudiante con demasiada energía, lo expone al riesgo de perder la confianza en sí mismo y, como resultado, se convertirá en un adicto. En otras palabras, el discípulo debe ser llevado a una situación en la que pueda darse cuenta de que todas sus creencias son meras esperanzas desconsideradas, basadas en gran parte en una visión errónea del mundo; al mismo tiempo, debe prestarse mucha atención a que el estudiante no pierda la cabeza cuando se dé cuenta de que toda su vida se basa en mentiras y en ideas erróneas.
Nagwal puede dirigir a un estudiante de la única manera: con esta maniobra astuta, el estudiante casi empieza a ver las enseñanzas como una forma de mito. Hay que entender que el mito es algo que la mayoría de las personas no pueden decidir si lo toman en serio o no. Se trata de un principio muy importante, ya que cuando un estudiante empieza a tratar las enseñanzas de esa manera, pierde sus esperanzas sin darse cuenta; por otra parte, no está seguro de si debe creer lo que está ocurriendo y, por consiguiente, no corre el riesgo de perder la confianza en sí mismo y en sus juicios. Sin embargo, sin tener la seguridad de que algún día aprenderá algo realmente valioso, ni de que, al terminar su educación, podrá volver a su modo de vida anterior, el alumno se encuentra atrapado en un mito que él mismo creó y, por supuesto, con la invisibilidad de Nagwal.
Después, el Nagual empieza a acechar al aprendiz y a impulsarlo hacia la disposición de ánimo adecuada, transmitiéndole los cuatro postulados del acecho. Al principio suele hacerlo de manera implícita, pues, según la tradición, la transmisión formal de estos postulados tiene lugar en etapas posteriores del aprendizaje.
Cuando un estudiante se encuentra atrapado en este mito, Nagwal sigue sometiéndolo a pruebas, lo que le obliga a luchar por su propia dignidad. De hecho, con sus constantes intentos de convencer
Al insistir en que es lo que más quiere ser un guerrero en el mundo, el estudiante se asegura constantemente de sí mismo de ser capaz y digno de serlo y hará todo lo que esté a su alcance para lograrlo.
Esta excelente disposición del espíritu es la única condición que garantiza que el alumno haga realmente todo lo posible para vivir como un guerrero. Los esfuerzos por vivir como un guerrero son lo que se llama la aplicación práctica de las enseñanzas; a diferencia del modo de vida anterior, la verdadera práctica de las enseñanzas es una verdadera falta de conducta del alumno, aunque no se dé cuenta de ello. Debe entenderse que toda forma de omisión deliberada de un alumno tiene un único significado práctico: contribuye a sus esfuerzos por practicar la vida de un guerrero.
En este período de aprendizaje, el alumno es muy consciente del hecho de que está desesperado por vivir como un guerrero, pero todavía está muy lejos de estar en condiciones de declarar su condición, y Nagwal le recuerda constantemente este hecho. En otras palabras, el alumno comprende que vive un mito, pero al estar atrapado en ese mito, comprende que no puede permitirse el lujo de abandonarlo todo y, por lo tanto, tiene la única opción: hacer todo lo que esté a su alcance para vivir con ese mito de manera impecable. En la práctica, esto significa que el estudiante ya no está simplemente tratando de no hacer nada para alcanzar un ideal romántico, sino que está tan absorto en sus intentos de sobrevivir bajo la continua presión de Nagwal que, de hecho, está empezando a vivir sin hacer nada.
En un momento en que el estudiante comienza a vivir como si toda su vida no hubiera sido hecha, se activa una reacción en cadena interna que ya no se puede detener. A partir de ese momento, está rastreando sin cesar su percepción y ya no necesita hacer preguntas incorrectas, sino que empieza a formular preguntas que, en su opinión, le permitirán comprender mejor sus propias posibilidades.
Ahora que ha dejado de sentarse con la apariencia de que Nagwal no está a la altura de sus expectativas, pero en su lugar ha asumido la plena responsabilidad de su vida, de sus conocimientos y, por lo tanto, de su poder, el estudiante puede dedicar todos sus esfuerzos a llevar una vida impecable al guerrero, y se da cuenta de que esto sólo puede hacerse en el marco de su vida cotidiana.
Estos cambios espectaculares en el estado de ánimo del alumno señalan un punto de inflexión crucial en el que se inicia el proceso de transformación y no se debe a que Nagwal haya brillado con una varita mágica, sino sólo a que, con astucia, haya obligado al alumno a iniciar el proceso dentro de sí mismo, a luchar por la supervivencia, el sentido común y, en última instancia, el respeto a sí mismo. Es el mayor don de poder que Nagwal puede dar a un estudiante. Liberarse de las limitaciones cada vez mayores de nuestra condición social, recuperar la fe en nuestra propia dignidad y en sus posibilidades es realmente un regalo enorme, pero incluso él se vuelve débil y insignificante en comparación con el don de la transformación que el alumno se da a sí mismo en el proceso que lo lleva a este punto decisivo.
El aspecto más importante de este acto de transformación es un fenómeno escurridizo llamado Nieblas del conocimiento de los Dragones. Espero que después de esa introducción necesaria, el lector ya no tenga la tentación de tratar este principio de manera superficial, y que se encienda el deseo de conocer las numerosas complejidades que desde tiempos inmemoriales se han desvanecido.
El principio más difícil de expresar en términos verbales relacionado con los conocimientos de los Dragones es el hecho de que el ser humano tiene la capacidad de hacer realidad sus sueños. A la mayoría de la gente le resulta fácil entenderlo con el ejemplo de objetos tangibles. Por ejemplo, muchas personas están dispuestas a aceptar que si alguna vez una persona desea abrir su propio negocio, comprar un coche deportivo o una casa preciosa, un esfuerzo lo suficientemente intenso le ayudará a hacer realidad esos sueños. Muchos también estarán de acuerdo en que una persona que desea inventar un nuevo tipo de aeronave, o incluso un nuevo principio de viaje en el espacio, puede realmente hacerlo si dedica toda su vida a esa actividad. Sin embargo, cuando se trata de la posibilidad de hacer realidad su verdadero potencial de ser un ser mágico del universo, la mayoría de la gente se calla de repente y empieza a mirar con sospecha a alguien que trata de explicarles que es lo mejor para todos. Sin embargo, ese es el verdadero potencial humano.
Por increíble que parezca, todos tienen la posibilidad de hacer realidad sus sueños mediante la magia. El ser humano es una criatura mágica y, por tanto, la magia, al igual que las enseñanzas toltecas, le pertenece por derecho de nacimiento. En la vida de cada persona hay dos posibilidades. Por un lado, puede seguir creyendo que es víctima de las circunstancias de su nacimiento y de su vida, que no tiene poder para cambiarlas y que no existe nada antes del nacimiento ni después de la muerte. Si acepta todo esto, la vida en el plano físico se convierte en una actividad sin sentido, sin un propósito particular ni significado importante alguno.
Por otra parte, una persona puede creer que existe fuera del mundo físico, y la única razón por la que de vez en cuando surge en el plano físico es que tiene que aprender a traducir todas sus posibilidades en la realidad de un mundo físico y denso, superando al mismo tiempo las numerosas pruebas que le trae esta forma de vida. Si eso es cierto, nadie puede ser simplemente víctima de las circunstancias; si no es una víctima, es evidente que tiene la capacidad de cambiarse a sí mismo y a su vida. Sin embargo, esa capacidad significa magia en el sentido más verdadero de la palabra, independientemente de que la persona se beneficie de una varita mágica o de una magia de transformación, transformación y transfiguración.
La única razón por la que la gente no cree en sus poderes mágicos es porque, en su compromiso con las supersticiones y los cuentos de hadas de su abuela, buscan una varita mágica o lo que creen que es racional.
Sin embargo, en última instancia, la magia no es la habilidad de extraer conejos de un sombrero o de producir un par de pendientes directamente de la nada; la verdadera magia es la capacidad de crear y destruir la habilidad de un ser humano para transformar sus debilidades en fuerza, la capacidad de convertirse en guerreros impecables del espíritu humano, la capacidad de convertirse en un ser humano verdadero, el microcosmos en macrocosmos. Este es el poder más grande del hombre como ser mágico del universo.
Como ya se explicó en «El regreso de los guerreros», existen dos formas principales de magia, llamadas primer anillo de poder y segundo anillo de poder. Ambas forman hoy parte de la tradición tolteca, pero los Guerreros de la Libertad ya no enseñan el primer anillo de poder, por la sencilla razón de que esa forma de magia no conduce a la libertad.
No hemos avanzado lo suficiente en las enseñanzas para aclarar la diferencia entre estas dos formas de magia; tal vez hasta que haya una analogía. El primer anillo de fuerza puede compararse con la división del átomo, y el segundo anillo de fuerza con la fusión nuclear. La primera forma de magia se quita: separa, divide, elimina y, en general, destruye algo. Por otra parte, la segunda forma añade, es decir, unifica, corrige, trae algo que antes no existía y, en general, apoya, mejora y crea. La primera forma de magia es el poder del tonal, es decir, el poder material, mientras que la segunda es el poder del alba, es decir, el poder espiritual. En conjunto, estas dos formas crean el tercer conocimiento de los Dragones, el verdadero poder humano.
De lo anterior debe quedar claro que los guerreros de la Libertad no rechazaron el primer anillo de fuerza por su carácter destructivo, ya que la destrucción ocupaba su lugar en el esquema general de la existencia, sino más bien para que ni ellos ni sus discípulos pudieran caer en la trampa de esta forma de magia. Además, si el primer anillo de fuerza empieza a desarrollarse antes del segundo anillo, la naturaleza divisiva de la fuerza de esta forma de magia impide que el estudiante aprenda el segundo anillo de fuerza. A pesar de ello, hay que tener presente que la voluntad del espíritu humano es hacer realidad toda su capacidad potencial en un plano denso y físico y, por tanto, implica la capacidad de construir y destruir, lo que significa que el logro de un segundo anillo de fuerza conduce por sí mismo al uso del primer anillo.
Lo extraño de la mente humana es que la gente está más dispuesta a creer en la negación que en la afirmación. Por esa razón, si le dices a alguien que nunca ha hecho magia que es capaz de hacerlo, una persona simplemente no creerá o, peor aún, se sentará con los ojos abiertos y esperará a que se le enseñe a hacerlo, al menos hasta que el mito deje de atraerlo.
Sin embargo, otra característica extraña y no menos paradójica de la mente es que cuando un hombre se enfrenta a una prueba, se despierta un espíritu rebelde. Por ejemplo, si alguien tiene una idea obsesionada, pero se le dice que su éxito es muy dudoso, la frustración sincera puede llevar a este hombre a unas alturas increíbles, aunque sólo lo haga para demostrar que todos los demás estaban equivocados.
Conociendo la existencia de estas extrañas virtudes de la mente humana, el fiel camino de la libertad Nagwal siempre ha impulsado a sus discípulos a luchar por el derecho a la existencia de lo que perciben, y al mismo tiempo están comenzando a hacer realidad su potencial. En otras palabras, en sus intentos de sobrevivir bajo la influencia de Nagval o de demostrarle que se equivoca, los estudiantes empiezan a hundir la niebla del conocimiento de los Dragones. En ambos casos, los discípulos comienzan inconscientemente a convertir en realidad algo que lo extrajo de lo que antes no era nada.
No estoy en condiciones de expresar este principio en otras palabras, pero eso no significa que, en la práctica, el ser humano tenga que empezar de cero, ya que el potencial del alumno siempre existe en él. Por otra parte, ese potencial, que aún no se ha incorporado en la realidad, no es diferente del vacío ~ hasta que se convierte en algo. Es algo llamado la niebla que, con el tiempo, se convertirá en el conocimiento de los Dragones el verdadero poder del hombre.
Tal vez ahora el lector se pregunte por qué he decidido contarle cómo Nagwal rastrea a su alumno y lo incita a ciertas acciones, pero, en realidad, lo que el estudiante o el lector saben de antemano no es importante. Decidí informar sobre esta recepción táctica por dos razones. En primer lugar, dado que los lectores de mis libros difícilmente trabajan con los mosquitos, la única manera en que puedo beneficiar a los lectores de mis libros es describiendo esta maniobra táctica. La verdad es que la mayoría de los lectores ya han decidido trabajar por su cuenta, de lo contrario, no perderían tiempo leyendo, sino que buscarían a un Nagval experimentado.
Que el lector conozca de antemano esta táctica no tiene importancia, pues funciona igual de bien cuando se conoce que cuando los aprendices no sospechan nada. En segundo lugar, al revelar esta maniobra puedo explicar el concepto de «Nieblas del Conocimiento de los Dragones» y mostrar el significado más profundo del acecho y del no hacer. Por cierto, conviene introducir unas últimas precisiones sobre estos conceptos.
La primera aclaración es lo que he descrito como la extracción de conejos de un sombrero o la materialización de un par de pendientes. Aparte de la agilidad de las manos, esa magia existe, pero las personas que pueden hacer milagros como estos son muy raras y no suelen aceptar a sus discípulos. Esto se debe al hecho de que la humanidad en su conjunto está muy lejos de ser capaz de administrar esa fuerza sabiamente, con lo que los propios soñadores de la humanidad impiden su desarrollo y utilización.
De hecho, esta forma de fuerza no se refiere a la magia que se puede aprender en el sentido tradicional, sino más bien al resultado final de muchas vidas impecables que han vivido al estilo de un guerrero plenamente entrenado. Por desgracia, o, por el contrario, afortunadamente, no hay otra manera de obtener ese poder. Si existiera, el mundo moderno estaría lleno de tantas personas simples que se dedicarían exclusivamente a saciar su avaricia a la riqueza material, de modo que cualquier evolución de la conciencia se habría detenido por completo; por otra parte, los seres humanos podrían comenzar con tanto entusiasmo a librar al mundo de aquellos a quienes consideran desagradables, que en el planeta no habría ninguna forma de vida necesaria para desarrollar la conciencia.
La segunda aclaración se refiere a la familiarización prematura del aprendiz con los cuatro postulados del acecho; conviene señalar algo que aún no se ha dicho. Al principio, el aprendiz simplemente no está en condiciones de satisfacer las exigencias que se le plantean, pero, una vez que comienza a vivir conforme a las enseñanzas y, por tanto, a condensar a su alrededor las Nieblas del Conocimiento de los Dragones, llega un momento en que realmente cumple esas exigencias. Lo digo para que el lector no llegue a la conclusión errónea de que los cuatro postulados del acecho son simplemente una táctica del acechador: nada estaría más lejos de la verdad. Los cuatro postulados del acecho no solo son vitales para la regla del acechador, que examinaremos en el próximo capítulo, sino que constituyen la esencia misma de las Nieblas del Conocimiento de los Dragones. Para comprenderlo, lo mejor es hacer un breve repaso de toda la formación del aprendiz.
A medida que avanzamos por la ruta del guerrero, el estudiante pasa por las etapas de la búsqueda del ideal romántico, la comprensión del mito y la habilidad de vivir con ese mito, y por fin se convierte en el mito mismo. En otras palabras, cuando un estudiante puede ver este mito, se encuentra lo suficientemente sobrio como para dejar de ser romántico y aceptar el hecho de que aún queda mucho por hacer. En ese momento, comienza a poner en práctica las enseñanzas y pone en marcha el proceso de transformación. En esta etapa, empieza a vivir con enseñanzas, no simplemente a practicarlas, sino que se dedica a la vida de un guerrero. Al empezar a vivir con este mito, no sólo pone en marcha el proceso de transformación, sino que también empieza a asombrar las nieblas del conocimiento de los Dragones.
Por último, gracias a una larga vida de guerrero, el estudiante cruza un umbral invisible, tras el cual toda su vida se convierte en una falta de acción, y los últimos restos de la historia personal se dispersan con humo fantasma. En este momento ya se puede decir que el estudiante se ha convertido en un mito; si continúa con el estilo de vida de un guerrero perfecto, el resultado final será una transformación total.
Para entonces, tenía la fuerza y el alumno había terminado sus estudios en todos los aspectos. Ha llegado al final de su viaje como ser humano, y el momento en que el estudiante desvie la forma humana y pase a un estado de conciencia que se conoce como la esencia completa es sólo una cuestión de tiempo. Esta transición marca el comienzo de un nuevo viaje final de un guerrero. En este nuevo viaje, que es el verdadero viaje del hombre, el guerrero aprende que todos somos seres del universo que poseen dos anillos de fuerza y que nuestra naturaleza divina es la magia del conocimiento de los Dragones.
Lo Inefable se manifiesta como la dualidad incomprensible del nagual y el tonal: dos anillos de poder. Entre ellos se alza el ser humano, el punto de unión en el que se reúnen la percepción del nagual y la del tonal. Al principio, la intención de la persona es tan dispersa y frágil que parece una bruma fantasmal que interactúa con los dos anillos exteriores. Pero, a medida que concentra su intención, esta se convierte en un tercer anillo que une los otros dos. Estos tres anillos forman la plenitud del ser: la fusión de los poderes basada en el Conocimiento de los Dragones.
Capítulo II
CONTROLADO
Estamos en la trampa del sueño. Si el hombre toma esto por acción, por sus ingresos.
Hasta ahora solo hemos tratado brevemente los cuatro postulados del acecho, pero pasamos ya directamente a las enseñanzas relacionadas con su arte, pues solo su aplicación práctica permite comprender el verdadero contenido de estos principios fundamentales. No hay que perder de vista que volveremos de vez en cuando a los cuatro postulados y, en cada ocasión, profundizaremos en las verdades que contienen. A su vez, esa profundización permitirá comprender mejor la regla del acechador y, finalmente, el propio arte del acecho. Debemos recordar en todo momento que los cuatro postulados del acecho y la regla del acechador son interdependientes. Es decir, sin los cuatro postulados no puede haber regla del acechador, y viceversa.
Lo expuesto es esencial para comprender esta parte de las enseñanzas, pero antes de explicar el principio con más detalle debemos abordar otra cuestión: para entender correctamente la regla del acechador, hay que saber que los cuatro postulados del acecho corresponden a los cuatro puntos cardinales (fig. 1).
Con el tiempo, al volver una y otra vez a los cuatro postulados, el lector comprenderá por qué es así y qué se desprende de ello. Por ahora basta con subrayar que los cuatro postulados del acecho solo pueden comprenderse realmente al ponerlos en práctica: no constituyen una sola técnica de acecho, sino cuatro técnicas fundamentales, determinadas, naturalmente, por las cuatro direcciones del poder (fig. 2). Tras esta explicación, volvamos a la interdependencia de los cuatro postulados del acecho y de la regla del acechador.
Los cuatro postulados del acecho pueden compararse con la tela que sirve de base para un bordado, y los siete aspectos de la regla del acechador, con los distintos tipos de puntadas de ese bordado (fig. 3).
En este bordado se utilizan los hilos de la vida, y su diseño viene determinado por las numerosas pruebas, pequeñas y grandes, que se presentan a lo largo de la vida de una persona. El resultado final es, por supuesto, el propio bordado; en nuestra analogía, representa la vida impecable del guerrero, creada a partir de lo que se conoce como los cuatro postulados del acecho. La calidad general de la vida del guerrero depende, evidentemente, de la habilidad con que aplique la regla del acechador, y esto, a su vez, depende de hasta qué punto comprenda los cuatro postulados del acecho. Así pues, los cuatro postulados del acecho, la regla del acecho, las pruebas de la vida y todas las oportunidades que se presentan en ella constituyen cuatro componentes inseparables, cada uno de los cuales refleja un contenido más profundo de los cuatro postulados del acecho. Estos cuatro componentes se denominan tradicionalmente los cuatro componentes del sueño.
Figura 3
CUATRO PARTE DE LA SANA
Esta analogía permite comprender que la vida no es lo que la mayoría de la gente cree que es. Como indica la frase del principio de este capítulo, la vida de un hombre y una mujer comunes es más bien un sueño, y sus acciones no son más que una estupidez. Sin embargo, esto no significa que la vida no sea real o que no sea real, ni que las acciones del hombre no tengan sentido. En realidad, este dicho implica que la vida no es lo que la gente cree que es, y si nuestros actos se basan en una idea falsa de la realidad, son una estupidez de voluntad.
La vida no es una cosa. Es un caos infinito de posibilidades. Al elegir algunas de ellas, tejemos una red cuyo diseño no puede conocerse de antemano. Las personas confunden con la vida esa elección de posibilidades, el tejido de la red o la propia red. Sin embargo, hay que comprender que la vida permanece eternamente intacta frente a lo que el ser humano teje. Entendemos la vida como deseamos, pero en realidad es un fluir de condición incomprensible, carente de forma y, sin embargo, generador de todas las formas.
Esta es una descripción excelente de la vida, aunque tal vez sea una de las afirmaciones más fundamentales que el estudiante debe afrontar. La gente está tan convencida de que entiende la vida que es muy difícil para ellos rechazar las numerosas ideas erróneas, opiniones preconcebidas y prejuicios que en ellas se han introducido.
La mejor manera de entender la verdadera naturaleza de la vida es repitiendo la analogía anterior. En ella, las letras de la vida se corresponden con el infinito número de oportunidades que existen sólo en el momento actual; el hombre elige entre ellas las que más le atraen como persona. Naturalmente, esta opción siempre se ve afectada por la naturaleza de la prueba a la que se enfrenta el hombre en estos momentos. La oportunidad elegida es literalmente el hilo de la vida y, en el sentido de la palabra, el hilo que el hombre pone en su aguja y que filtra, es decir, el hilo que forma su vida. Sin embargo, hay que entender que la prueba misma está determinada por el destino y, en última instancia, por el destino; por esa razón, la prueba forma parte de un patrón que el hombre desconoce con antelación y se hace evidente gradualmente, con cada nueva prueba. Según la forma en que la persona siga este patrón, el resultado final de lo que se llama vida será un cuadro perfecto o un desastre total.
El aforismo que describe la naturaleza de la vida permite comprender que, tradicionalmente, este proceso se compara con tejer una telaraña. Yo prefiero la analogía del bordado: no solo facilita la comprensión de la regla del acechador, sino que aclara la diferencia entre los cuatro postulados del acecho, representados por la tela del bordado, y la regla del acechador, representada por las intrincadas puntadas que dibujan el patrón del destino.
Al continuar este preámbulo, es necesario examinar más a fondo qué significa todo esto, aunque antes conviene ofrecer un consejo. Si bien el arte del acecho se atribuye con razón al lado derecho de la conciencia, no hay que olvidar que es un enigma del corazón, y que el corazón está vinculado a los sentimientos y no a la racionalidad. Esto significa que el arte del acecho permite a la persona trabajar también con el lado izquierdo de la conciencia ordinaria. En última instancia, consiste en trazar un mapa de lo desconocido y obtener de él un beneficio práctico en el plano físico. Sin embargo, al hablar del lado izquierdo de la conciencia ordinaria, nos limitamos, como siempre, de manera extraordinaria por utilizar un conjunto de palabras inadecuado. A este respecto, debe comprenderse que la dificultad no reside tanto en la imposibilidad de encontrar palabras adecuadas para describir satisfactoriamente el conocimiento del lado izquierdo, sino en que este encierra un contenido de una magnitud tan astronómica que las palabras sencillamente no pueden expresar esa inmensidad.
De esta manera se explica con claridad cuál es exactamente la trampa de la percepción de las palabras en su sentido literal y cuál es el punto de inflexión de cualquier Nagval cuando tiene que explicar el lado izquierdo de las palabras. El resultado final es que si Nagwal no quiere perderse en un intento de expresar el lado izquierdo de la vaguedad, en el mejor de los casos, sólo puede expresar palabras en forma de fragmento.
Sin embargo, la expresión verbal de esos conceptos recapitulativos significa sacarlos del contexto, y todo lo que se saca del contexto es inevitablemente objeto de interpretaciones erróneas. Para reducirlas al mínimo, Nagwal siempre trata de expresar la mayor cantidad posible de información de ese tipo, a riesgo de ser acusado de hablar en vano. Ningún Nagwal habla en vano, pero su deseo de dar la mayor cantidad posible de detalles y de examinarlos desde todos los ángulos posibles a menudo se ve como charlas inconexas, caminar alrededor o hablar de cosas que a primera vista parecen pequeñas.
Por la naturaleza misma de las enseñanzas, su presentación a menudo se referirá a principios que nos llevarán al interior del lado izquierdo. Por lo tanto, quisiera advertir ahora al lector de que a menudo parece que voy a pasar de un tema a otro o a dar vueltas. Sin embargo, si el lector no olvida lo que se ha dicho acerca de la naturaleza del lado izquierdo, evitará la tentación de asombrarse o de usar el libro como balón de fútbol. La capacidad de entender el lado izquierdo está al alcance de todos, pero lleva tiempo, paciencia y, sobre todo, capacidad de sentir el corazón en lugar de entender la mente racional. En este sentido, el lector no debe olvidar que la vida es un sentimiento, no un ejercicio intelectual.
En general, las personas tienden a malgastar su vida en lugar de vivir; no se dan cuenta de que lo que consideran vida no es vida. Las personas tienden a creer que la vida es su entorno y las condiciones en las que se encuentra, pero en realidad son simples pruebas que forman el patrón en el que el ser humano debe construir su vida. Además, la gente suele pensar que sus actos y comportamientos, así como los de los demás, constituyen la vida, pero los actos de las personas no son más que la realidad de las oportunidades que él elige, y su comportamiento es simplemente una reproducción constante de esas manifestaciones o de las que probablemente se hagan realidad.
Sin embargo, la más perjudicial de todas estas ideas es la creencia de que la vida es un proceso intelectual que debe abordarse racionalmente. Esta convicción funesta impide considerar la percepción y el ser como enigmas, y hace que la vida de la persona carezca de verdadero sentido. Al no reconocer que la vida es un sentir y no un proceso intelectual, las personas no utilizan como fundamentos de su vida ni el misterio de su verdadero ser ni los cuatro postulados del acecho.
Por el contrario, su vida se basa en el intelectualismo, sin sentimientos verdaderos ni conocimientos irracionales. Por lo tanto, la vida de esas personas no tiene una base, es decir, no hay nada en ella que retenga firmemente a los recién llegados, no hay base para actuar, no hay base para apoyar sus acciones. Por esa razón, no es de extrañar que la gente se sienta satisfecha con abstracción intelectual vacía, interminables conversaciones y debates filosóficos que no se reflejan en sus acciones.
Dedicarse a todas las creencias antes mencionadas significa quedar atrapado en el sueño de un sueño que ya es una pesadilla para un gran número de personas o, en todo caso, está muy cerca de convertirse en una pesadilla. Al considerar que este sueño es real, los seres humanos no pueden actuar en el verdadero sentido de la palabra, ya que simplemente no es posible actuar en un estado irreal. Cuando una persona se apodera de una ilusión, cualquier acción que realice sólo será determinada por esa ilusión, por lo que ese acto debe considerarse en sí mismo una estupidez total. Dado que la gente no puede actuar de verdad, sólo queda una opción: prolongar esta estupidez para siempre y responder a todo y a todo en su vida.
En última instancia, esto se reduce a un comportamiento reproductivo constante derivado de la condicionalidad social. Por supuesto, esta condición social es consecuencia de un sueño humano común, es decir, de la ilusión común de toda la humanidad.
Por lo tanto, es evidente que la ilusión no es la vida misma, sino la percepción de la vida humana. La vida no es nada y, por lo tanto, no puede ser una ilusión, ya que, por definición, la ilusión es algo que se considera equivocadamente por otra cosa. Sin embargo, ahora hemos vuelto a ver qué errores pueden cometer los seres humanos y cuántas veces la gente cree que comprende, en lugar de comprobar lo que ellos creen que perciben. En este sentido, la mayoría de la gente suele considerar que la ilusión no es nada, y demuestra su ignorancia y falta de atención al significado de las palabras.
Cualquier ilusión está basada en algo.
Por ejemplo, si un hombre camina en la oscuridad y ve que algo se mueve en los arbustos, puede suponer que se enfrenta a otra persona, a un animal o incluso a un fantasma. Sin embargo, si mira con atención lo que ve y descubre que es solo una bolsa de plástico vieja que se arrancó de un arbusto y tiró al viento, se puede llegar a la conclusión de que la idea de un hombre, un animal o un fantasma era una ilusión. Sin embargo, este razonamiento es erróneo, ya que el paquete de plástico es totalmente realista y no es ilusorio, y la ilusión fue la percepción inicial del paquete. Por otra parte, hay que entender que esta ilusión se basó en la percepción de la persona de algo en este caso, un paquete de plástico.
Si bien el ejemplo anterior se refiere a la ilusión material, el mismo principio se aplica a las ilusiones emocionales y mentales. Sin pensar nunca en que el mundo no es lo que parece, las personas llegan rápidamente a conclusiones basadas en el entendimiento que se espera. Una vez atrapadas las hipótesis intelectuales, las personas no pueden actuar sobre la base de la realidad de la vida; en cambio, tienen que reproducir constantemente los patrones de conducta anteriores. Esas personas no viven en el verdadero sentido de la palabra, pero simplemente desperdician sus oportunidades de vivir repitiendo constantemente su propia estupidez.
Empezaremos por el hecho de que todos estamos atrapados en el sueño universal, en la ilusión común, y que, como resultado de ello, todas nuestras acciones no son más que tonterías. Esta situación se ha establecido por la fuerza. Esta disposición es una verdadera locura en el sentido completo de la palabra, ya que, por una parte, no podemos cambiarla, pero, por la otra, tenemos la fuerza y la libertad suficientes para cambiarla por completo. Es probable que esa sea la paradoja más importante de la paradoja de la paradoja de la paradoja de la paradoja de la Carta, que es tan compleja y que, sin embargo, es una verdad sorprendentemente simple.
La verdad que encierra esta paradoja constituye el núcleo más íntimo de la tradición tolteca, la fuente primordial del poder. Puede convertirse en la llave de la libertad, de la magia, de la creación y de la destrucción. Esta llave es el Azoth, el mayor secreto de Hermes Trismegisto. Es tanto el mítico elixir de la vida como aquel Lapis Philosoforum, la Piedra Filosofal que los alquimistas llevan tanto tiempo buscando. Es la vara prodigiosa de Moisés y la sobrenatural Excalibur, la espada del rey Arturo. Es Mjölnir, el martillo de Thor, pero también la Serpiente Emplumada: la varita mágica del gran votán de los toltecas, Quetzalcóatl.
Todas estas leyendas y mitos surgieron en torno a la verdad oculta en esta, la más extraña de todas las asombrosas paradojas; sin embargo, dada su naturaleza, no sorprende en absoluto que una sola verdad haya originado tantos mitos y leyendas. Los toltecas consideran esta verdad el núcleo de su tradición porque tomar plena conciencia de ella y llevarla después a la práctica genera un poder dual, llamado metafóricamente la antigua Lanza del Destino cuando se lo toca con la mano izquierda, y la invencible Espada del Poder cuando se lo toca con la derecha.
Puesto que es un secreto de la creación y la destrucción, a lo largo de una larga era una gran cantidad de personas han hecho de la búsqueda de este núcleo el único objetivo de su vida. Sin embargo, no se puede afirmar que todos los buscadores tuvieran motivos puros.
En general, los motivos de la gran mayoría de esas personas estaban muy lejos de ser puros. Aquellos de ellos que tuvieron suerte, se amontonaron antes de encontrar el núcleo oculto. Los pocos que pudieron encontrarlo se hicieron miserables, pero la codicia y la vanidad hicieron que su toque de esta verdad fuera extremadamente breve. Sin embargo, incluso por este toque breve, estos breves momentos de felicidad tuvieron que pagar un precio desmesurado a los infeliz: perder la razón.
Esa es la naturaleza de este núcleo. De hecho, es una fuente de toda fuerza pura, cuya antigüedad es increíble, aunque se está renovando constantemente, ya que se ve obligada a enfrentarse a sí misma bajo la presión inimaginable de su conciencia intrínseca y una fuerza realmente impresionante de la conciencia en evolución.
Tocar este núcleo significa llegar al centro de la paz, un estado de conciencia llamado punto de rotación de los tres anillos de fuerza. En forma de unidad, conocida como espíritu humano, o de invaluación, este nivel de conciencia requiere un sentido completo, y para viajar a ese centro es necesario ser tan impecable como pocos han sido capaces en la historia. En primer lugar, por esa razón, los guerreros de la Libertad se vieron obligados a romper la tradición y a buscar los conocimientos que mejor desarrollarían la perfección. Desde su punto de vista, no tiene sentido adquirir fuerza si esa fuerza puede destruirte.
Al buscar el nivel de impecabilidad necesario, los Guerreros de la Libertad descubrieron el significado más profundo de la Tercera Atención. Este les reveló aspectos de las enseñanzas nunca antes considerados: parecían tan sencillos que los Antiguos Videntes los habían descartado como banalidades. Sin embargo, esos mismos aspectos «banales» los impulsaron con extraordinaria rapidez hacia una dimensión del conocimiento completamente nueva.
Como resultado de estos nuevos conocimientos, los Guerreros de la Libertad han vuelto a modificar toda la estructura de las maniobras y, esta vez, se han centrado en el logro de una medida necesaria de integridad, que en sí misma genera un nivel de fuerza personal sorprendentemente específico y elevado. Este cambio de énfasis ha dado lugar a un nuevo método de aprendizaje que se rige por la forma en que se presentan en mis libros.
El lector perspicaz ya habrá advertido que la exposición insiste siempre en la impecabilidad: la tradición tolteca solo se revela y puede aplicarse con seguridad cuando se alcanza el nivel adecuado de impecabilidad. Solo entonces puede surgir la plenitud del ser; solo entonces el guerrero puede empuñar la Lanza del Destino sin perder la razón y armarse con la Espada del Poder sin perecer.
Volvemos al núcleo, pero en el contexto de la condicionalidad social es difícil comprender la importancia de este principio. Declarar que todos estamos atrapados en el sueño universal y que nuestra acción sólo es una estupidez, es una cosa, pero decir que encontrar una solución a esta situación es tan fácil como despertar de un sueño, es otra. Esas palabras apenas tienen sentido para una mente racional, y sin embargo ambas afirmaciones ocultan la verdad de todas las verdades. Sin embargo, para llegar a una verdadera comprensión de este principio, es fundamental tener presentes las dos palabras siguientes:
EL SER HUMANO NO ES MÁS QUE UN ENSUEÑO DE SU ENSOÑADOR. NO ES EL CUERPO, NI LA MENTE, NI SIQUIERA EL CAPULLO LUMINOSO, PUES TODOS ELLOS SON SOLO LOS COMPONENTES BÁSICOS QUE SURGEN EN EL ENSUEÑO DEL ÁGUILA Y QUE EL ENSOÑADOR CONDENSA AL ENFOCAR LA INTENCIÓN. ESTA CONDENSACIÓN PERMANECE INALTERADA A LO LARGO DE TODA LA VIDA DEBIDO A LA INTENSIDAD CON LA QUE EL ENSOÑADOR MANTIENE SU ATENCIÓN EN EL TEMA DE SU ENSUEÑO: EL PROPIO SER HUMANO. TODAS LAS PROPIEDADES DEL TONAL HUMANO, INCLUIDAS SUS DESTREZAS Y CAPACIDADES FUNDAMENTALES, DEPENDEN DEL ENFOQUE Y DE LA INTENSIDAD. EN CUANTO SE DESPLAZA EL ENFOQUE O CAMBIA LA INTENSIDAD, TAMBIÉN CAMBIA EL TONAL.
El significado de estas palabras es tan amplio que un solo libro no basta para debatirlo en su totalidad. Si bien algunas de estas investigaciones se han explicado en los dos primeros volúmenes y se examinarán en este libro, todavía quedan muchas sutilezas de las que sólo se hablará en los siguientes volúmenes.
Una de las consecuencias de este artículo ya se ha expuesto en el Creek Orla*, pero no se ha tratado en profundidad, pero es de suma importancia, el principio de la cooperación razonable. Por esa razón, en una explicación más detallada de estas dos palabras se presumirá que el lector ya está familiarizado con los principios básicos básicos del principio, ya que ahora tenemos que considerar la cooperación razonable mucho más a fondo.
Antes de que podamos seguir adelante, es muy importante aclarar lo que es un soñador. Hay que reconocer que el terreno de la ilusión en el que está atrapado el hombre se basa en el hecho de que la gente común no conoce su propia naturaleza y, por consiguiente, se considera a sí misma un cuerpo físico, una mente o ambas cosas. Sin embargo, como se indica en la primera de estas palabras, el hombre no es ni su cuerpo ni su mente. En esencia, el ser humano es la esencia espiritual del universo, que se llama espíritu humano, o bobo. Hay que tener cuidado de entender bien esta afirmación: los estudiantes suelen cometer un error al pensar que la expresión "el alma de la persona" significa que cada persona tiene su propio nagval.
En cierto sentido, esta suposición de los discípulos es justa, pero, en sentido estricto, no es totalmente correcta, ya que sólo hay una vida en la que, a través de un solo universo material, se desarrolla una sola conciencia. En otras palabras, hay un solo nagval, un solo espíritu, cuya conciencia es multidimensional, y uno de estos aspectos es una criatura llamada humana.
En un sentido especial, el conocimiento de las corrientes de energía se manifiesta en un número indescriptible de campos de energía recogidos en una serie de paquetes de cepas de ~ Uno de esos depósitos forma una banda macroespacial llamada humana.
Esta banda macroespacial humana para la simplicidad se llama espíritu humano; dado que el principio de dividir sus campos de energía en pedazos coincide con el diseño de todo el macrocosmos, el espíritu humano es una copia exacta de la demostración de un grano macroespacial.
En última instancia, hay un solo espíritu humano que se encuentra en millones de campos de energía, cada uno de los cuales tiene la capacidad de identificar su propia identidad. Por esta razón, lo que a menudo el estudiante considera su propio obsequio personal es, en realidad, el único campo de energía dentro de la enorme integridad que se conoce como espíritu humano, mientras que lo que se conoce como soñador es el mismo campo de energía que registra la conciencia de sí mismo como persona. Dicho de otro modo, el soñador es una manifestación de la conciencia del alboroto.
Sin embargo, hay que subrayar que, en realidad, todos estos campos de energía individuales en un determinado nivel siguen siendo coherentes y coherentes, ya que entre ellos reinan la interdependencia y la interacción plenas y, en ese sentido, constituyen la base misma de la interrelación de todos los seres vivos. La verdadera sensación de separación sólo se produce en el nivel de vida físico. Hay muchas causas complejas de este fenómeno, pero ahora basta decir que la sensación de separación individual se debe en parte a la naturaleza divisiva de la mente, y en parte a que el capullo brillante de una persona también es una copia exacta del espíritu humano, que, por supuesto, es uno.
Al hablar del soñador, es necesario saber que los campos de energía que forman el espíritu humano tienen su propia velocidad de variabilidad, determinada por su conciencia inherente. Al igual que todos los campos de energía del universo, estos campos de energía se han agrupado en los cañones, pero la velocidad de las fluctuaciones que ha tenido antes de que se formaran los botones también colorea las fluctuaciones causadas por la formación de los botones.
En el espíritu humano, este proceso ha generado siete colores, cada uno de los cuales incluye una amplia gama de tonos. Cada una de las cuerdas que han surgido, como resultado de la formación de un botón de color, representa una variación global similar a la de las cuerdas: cada cuerda consta de una amplia gama de frecuencias cercanas que tienen el carácter de tonos compatibles o de un tono de un color. Estos siete colores corresponden a siete tipos de soñadores, y la resonancia acordada de cada tono determina el propósito y, en última instancia, todas las acciones de la persona.
La explicación que se da al lector debe explicar por qué no es exacta la oposición entre sí y los que no lo son, ni entre sí ni entre los que soñan. Sin embargo, cuando la cuestión se relaciona con el uso correcto de las palabras, tenemos que distorsionar muchos conceptos en aras de la claridad. Por esta razón, el lector debe tener presente que a continuación se presenta una breve descripción verbal de la realidad que, en realidad, va más allá de la capacidad de las palabras.
¿ Qué es el soñador?
En pocas palabras, el soñador es la conciencia de una parte del precipicio de la conciencia personal. La frecuencia agregada de las fluctuaciones del sueño depende del potencial de comprensión inherente; esa frecuencia agregada la clasifica en uno de los siete espectros, es decir, el color aparente. El verdadero tono de este color está determinado por el grado de conciencia y, por lo tanto, está cambiando progresivamente en el proceso de evolución.
A fin de desarrollar su conciencia, algunos componentes del naufragio exploran su propia capacidad potencial mediante un acto de soñar es por lo que se les ha llamado soñadores.
A este respecto, cabe mencionar que el objetivo inmediato de todas las formas orgánicas de vida en nuestro planeta, así como de algunas formas de vida inorgánica, es convertir en realidad la totalidad de sus posibilidades en un plano físico y denso.
Para lograrlo, los soñadores se centran de vez en cuando en el plan físico y en él se concentra su intención; el resultado de esa atención cada vez mayor es el nacimiento físico. Sin embargo, hay que comprender que esa expresión sólo es posible si el soñador puede encontrar en la vida las condiciones físicas que le permitan aumentar su conciencia.
Por lo tanto, cada nacimiento se basa en la evolución constante de las oportunidades que determina el propósito de toda la vida. Lo que significa que, por su naturaleza, la otra expresión tiene mucho que ver con la posibilidad de un momento de oportunidad.
Por lo tanto, el nacimiento físico sería casi imposible si no fuera por el hecho de que existe un solo nagwall, que todos los seres vivos están totalmente relacionados entre sí y que los soñadores tienen una conciencia colectiva completa.
En términos generales, a pesar de todo esto, las formas físicas siguen siendo extremadamente complejas para las personas comunes, a pesar de la conciencia colectiva de los soñadores, la evolución de la conciencia durante un período determinado está vinculada al desarrollo de aspectos que, por su naturaleza, son divisivos y no contribuyen a la interrelación de todos los seres vivos.
Todo lo anterior permite comprender que la cooperación es razonable, no sólo porque es vital, sino también porque constituye la base misma de la interrelación de toda la vida, así como la base sólida de la evolución. La cooperación razonable se manifiesta en muchas formas, pero lo más importante para nosotros es la cooperación con nuestros propios soñadores.
Para entender cómo lograrlo, es necesario empezar por la conciencia fundamental de que el ser humano no es físico ni mental.
Esto es fácil de conseguir con una técnica muy sencilla.
Siéntate en un lugar tranquilo, ponte cómodo y cubre los ojos. Tengan en cuenta todos los órganos de los sentidos, excepto la vista física; escuchen los sonidos del mundo que los rodea; oigan el aire inhalado; sientan el sabor de la boca; presten atención al toque de la piel, a la forma en que el cuerpo se aprieta a la silla y a las piernas a la tierra. Recuerden que todos estos sentimientos surgen a través de un cuerpo físico, pero usted no es el cuerpo.
Entonces concéntrese en su mente. Cuidado con lo que piensas, como si nadaran en la pantalla de televisión que tienes delante. Deja que se desvanezcan, al mismo tiempo que se da cuenta de que es capaz de verlos como si no fueran sus pensamientos, sino simplemente sus mentes. Ahora, manténgase activo y conscientemente alterando sus pensamientos de la manera en que usted lo desee; comprenda que la capacidad de hacerlo significa el control de la mente; por lo tanto, no es inteligente.
Así que no eres un cuerpo ni una mente. Pregúntele quién es usted. No puedes encontrar la respuesta: solo habrá pensamientos, ideas nuevas. Sin embargo, tras estos pensamientos, usted puede adivinar algo razonable que permanece en silencio como observador. Es usted la razón.
Piense en que si no eres ni un cuerpo ni una mente, no puedes ser una persona física; por lo tanto, la vida no puede ser lo que siempre has pensado. Tu nombre, las circunstancias de tu vida, tu carrera, tu posición social y familiar, todo lo que tienes, es porque tienes un cuerpo físico que obedece a tu mente.
Es el cuerpo físico el que te da el nombre, la edad y la posición social, solo que te permite casarte y tener hijos, hacer una carrera, ganar dinero, tener una casa, una máquina, un seguro y todo. Todo esto, toda la vida física, es posible sólo porque tienes un cuerpo físico y una mente que lo guía y controla. Sin embargo, hay algo de racionalidad detrás de este cuerpo y mente.
La aceptación descrita sólo permite alcanzar ese grado de comprensión, pero es suficiente para los fines actuales.
Al darse cuenta de que el ser humano es una persona con un cuerpo inteligente y capaz de controlar y dirigir su mente, hágase la siguiente pregunta: ¿Estoy controlando mi mente o, al contrario, siendo víctima de mi propia mente?
De lo anterior se desprende, inevitablemente, que la aceptación de sí misma como víctima equivale a reconocer que el hombre es su peor enemigo. Sin embargo, si su vida no es la que desea que sea, la única razón es que no ha adoptado ninguna medida efectiva para modificarla. Además, es necesario comprender que las personas se sienten atrapadas en su propia vida sólo porque se sienten atrapadas o, más precisamente, porque creen que su vida debe ser determinada necesariamente por la voluntad de las circunstancias. En última instancia, sólo el cuerpo físico puede quedar atrapado en el verdadero sentido de la palabra.
Lo mismo puede suceder con la mente humana si se confunde con la creencia de que la persona está limitada por circunstancias externas. El hombre en sí, es decir, la racionalidad que tiene en él, nunca puede quedar atrapado. Sin embargo, la convicción de que esto es posible resulta tan abrumadora que, por lo general, esa creencia no sólo priva totalmente a la persona de sus poderes, sino que, de hecho, la coloca en una situación de desventaja.
Esa es la convicción de que somos víctimas de las circunstancias y estamos atrapados en ellas, y es la ilusión universal de la humanidad. Este es el sueño que aflige a las personas hasta que se despiertan y se dan cuenta de que no son un cuerpo ni una mente, y la vida no significa la existencia de un nombre y una posición social. Hay que hacer un simple acto de despertar en todos los sentidos, e incluso las breves reflexiones demuestran rápidamente que las consecuencias de ese despertar serán verdaderamente astronómicas.
Para entender lo que esto significa en realidad, volvamos a hablar del soñador; sin embargo, en primer lugar hay que señalar que, desde el punto de vista del lector, el principio del soñador sigue siendo una teoría y cumple la función de una hipótesis aceptable, en todo caso, hasta que la teoría haya sido complementada por su propia experiencia. Todos los estudiantes tienen que poner en práctica las enseñanzas, a menos que tengan la esperanza de ver su veracidad alguna vez; el lector debe entender que algo es justo para él.
Como ya se ha mencionado, el soñador desarrolla su conciencia o, más bien, abre y revela su potencial mediante un acto de sueño, lo que de vez en cuando pone su atención en el plan físico.
Este tipo de atención, que se traduce en una nueva encarnación, se hace cada vez.
Cuando el soñador se centra en ciertos aspectos de su sueño continuo. Esos aspectos se refieren a la plena capacidad física, un fenómeno que, por su propia naturaleza, requiere no sólo una vida densa y física, sino también las pruebas que sólo pueden surgir en la realización física. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, debido a la división en polvo, las fluctuaciones del mundo físico y denso son mucho menores que las del mundo de los soñadores. Por esta razón, la realización física hace que el sueño sea más fuerte, es decir, más intenso.
Esta profundización y el aumento del sueño en un mundo físico más débil, junto con la concentración de la atención en el soñador, hacen que se sienta ilusiva la sensación de una trampa.
Sin embargo, no debe olvidarse que la realización física es sólo una manifestación material parcial de la conciencia del soñador. Esta parte de la conciencia que nace está integrada por los aspectos más somníferos en los que se concentra su intención y que ve en el sueño como físicamente existentes, ya que presta toda su atención a su realización.
Esta expresión material parcial de la conciencia hace que el ser humano no comprenda su verdadera naturaleza; esta falta de conocimiento se complica por el hecho de que en el momento del nacimiento se produce una confusión constante. Como resultado de ello, el ser humano se identifica plenamente con su cuerpo y con su mente socialmente motivada, no es de extrañar que la ilusión de estar atrapado sea tan poderosa.
Mientras la persona siga identificándose obstinadamente con la mente y el cuerpo, el soñador no podrá controlar por completo su sueño: como consecuencia, su doble humano, es decir, el ser soñado, manifestará temporalmente una voluntad propia. Sin embargo, la voluntad del ser soñado no es voluntad en el sentido estricto de la palabra; se trata, más bien, de consecuencias fortuitas de la incapacidad del soñador para controlar plenamente su sueño. Esta falta de control solo puede calificarse de parálisis psicocerebral, y sus resultados casi coinciden con los síntomas de una dolencia física semejante, pues, mientras el soñador no adquiera un dominio completo de su sueño, el ser soñado experimentará algo parecido a «convulsiones».
Así pues, el soñador que no está en su plan, sino su doble físico, que se resiste al control debido a la identificación, está fuera de control. La búsqueda de formas de control de sus dobles físicos es un primer paso hacia la capacidad de desplegar todas sus capacidades físicas y, por consiguiente, es una de las razones por las que es necesario realizarlas físicamente.
Eres tu nuevo enemigo, tu nuevo enemigo. Y ESTE MEJOR CORRESPONDIENTE
De todo lo que se ha dicho se desprende que la cooperación entre el hombre y su soñador es tan importante. Sin embargo, esa cooperación debe ser razonable, ya que no debe olvidarse que, si bien el soñador centra su intención en crear conciencia, es muy probable que sea la persona física, física, emocional y mental la que se vea obligada a actuar. En otras palabras, el soñador mantiene su intención centrada en los objetivos deseados y el soñador debe decidir cuál es la mejor manera de alcanzar esos objetivos.
Esto significa que, en lugar de oponerse a su destino, el soñador debe aceptarla por completo, lo que equivale al control del sueño y de toda su vida.
La adquisición del control del sueño no significa que el hombre se sujete a sí mismo a su soñador; más bien, está empezando a controlar lo que sucede en su sueño. Esto significa que, en lugar de ser víctima de su sueño y simplemente permitir que la vida ocurra, el hombre determina exactamente cómo evolucionarán los acontecimientos en su sueño.
A este respecto, debe tenerse presente que, una vez que se ha hecho físicamente, la atención del soñador se ha registrado y, por lo tanto, ya no puede cambiar el propósito del sueño, sino que se convierte en el destino del ser humano durante toda la vida; sin embargo, el ser humano es capaz de determinar la manera de alcanzar ese objetivo, es decir, de administrar el contenido del sueño.
El sueño es lo que pensamos que es una prueba de la vida; esta prueba está diseñada para soñar y rodea a la persona que soña. En otras palabras, la naturaleza, al igual que la forma de cualquier ensayo, depende de la cooperación o de la falta de cooperación entre un soñador y un soñador.
Dado que la acción es soñadora, es comprensible que defina tanto la naturaleza como la forma de la prueba. Esto demuestra una vez más la inutilidad de la convicción de que somos sólo víctimas de las circunstancias. Además, hace evidente que cuanto más estrecha sea la cooperación entre una persona y un soñador, mayor será el control del contenido del sueño; cuanto más razonable sea la cooperación, mayor será el grado de control.
La gestión del sueño es lo que se llama estupidez controlada. La estupidez surge, en primer lugar, porque una persona tiene una idea ilusoria de que es víctima de las circunstancias y, en segundo lugar, porque una persona no puede cambiar el propósito del sueño una vez que se ha hecho. La gente no puede cambiar el resultado final del sueño, ya sea que controle sus vidas o no, por lo que, al final, debemos reconocer el hecho de que cualquier acción que hagamos no es más que una estupidez.
Sin embargo, hay una diferencia: si una persona trata de escapar de su destino, siempre desprovisto de las pruebas, eso no hace sino causar más dificultades, lo que significa que la persona complica su estúpida obediencia a ella. Por otra parte, si una persona se enfrenta a sus pruebas con el control total de su vida, no sólo controla su estupidez, sino que, de hecho, la reduce.
La cooperación inteligente significa locura controlada. Este acto es la llave universal de todas las formas de magia y conduce a comprender el Conocimiento de los Dragones: una comprensión que despierta la capacidad de lanzar la Lanza del Destino y empuñar la Espada del Poder.
Como indica este aforismo, controlar la propia locura es la llave universal de lo que antes se definió como la tradición tolteca. Sin embargo, aunque la práctica de la locura controlada está extendida entre todos los guerreros, solo el Camino de la Libertad permite comprender plenamente su verdadera naturaleza y significado. Las razones son demasiado complejas para explicarlas en este libro; bastará con decir que el acto de la locura controlada posee la capacidad de manipular el poder de la intención.
En el retorno de los guerreros se explicó que los fenómenos que no se consideraban magia eran en realidad milagros causados por la manipulación de la intención.
No se trata de magia como tal, aunque no se puede negar que la manipulación de la intención es una habilidad realmente impresionante y en realidad se parece a la magia. Sin embargo, hay que recordar que la intención es la esencia de la conciencia del soñador y, por lo tanto, sin una cooperación razonable y, por lo tanto, sin una tontería controlada, no puede ser manipulada por la intención.
La verdadera manipulación de la intención sólo puede surgir si el hombre, en su totalidad, controla conscientemente su estupidez, lo que implica comprender la interdependencia de todo lo vivo, ya que no hay que olvidar que sólo hay un nargulo y, por consiguiente, todos los soñadores de la humanidad tienen una conciencia colectiva.
Para entenderlo bien, volvamos al tema y hablemos de la diferencia entre la mente y lo que se llama mente racional. Los estudiantes a menudo creen erróneamente que estos conceptos significan lo mismo, pero cabe recordar que en el Creek Orla se explicó que la razón es un polo de la conciencia del soñador y la intención del otro.
Por otra parte, la mente racional es la capacidad de los soñadores para hacer cálculos, es decir, elaborar detalles prácticos de la vida física. En otras palabras, la mente racional es sólo una expresión física de una parte de la mente verdadera.
También hay que tener en cuenta que las funciones de la razón se limitan a la división en partes y a la separación de uno con fines de evolución, mientras que las funciones de la intención consisten, en primer lugar, en inducir a la razón a la división y, en segundo lugar, a la unidad en aras del desarrollo. En última instancia, la razón y la intención son las mismas, a saber, la conciencia del soñador.
Por esa razón, lo que se denomina el primer anillo de fuerza es el aspecto de la conciencia del soñador, que se llama mente, mientras que el segundo anillo de fuerza refleja su aspecto llamado intención. El primer anillo de fuerza es el reflejo de la intención en forma de motivación a la separación, o la capacidad de distinguir. Esto se debe al hecho de que el primer anillo de fuerza es inherentemente extirpante, por lo que se afirma que la verdadera intención sólo se hace efectiva cuando se utiliza el segundo anillo de fuerza. Sin embargo, dado que la intención se une, es de carácter complementario, lo que significa que para manipular la verdadera intención es necesario aprovechar en la práctica la relación entre todos los seres vivos.
A su vez, todo lo que se dice significa que la única forma de intención que puede utilizarse sin la aplicación práctica de la relación entre todas las personas vivas es el reflejo de la intención de la persona, que es esencialmente la propia, dividida y, por consiguiente, retirada.
Esto es lo que se puede llamar la fuerza de la razón, a diferencia de la inteligencia racional, que por sí misma no tiene verdadero efecto. El poder de la mente es, por supuesto, el primer anillo de la fuerza; los guerreros que siguen el camino de la Gran Aventura se valen de este reflejo de la intención.
En primer lugar, esa es la razón por la que el camino de la Gran Aventura no conduce a la libertad, ya que cuando una persona está preocupada por la acumulación de poder sólo por su interés personal, todo uso de la intención produce efectos que dividen la personalidad de la mente. Huelga decir que esto hace más difícil la separación y que, por consiguiente, esos guerreros se vuelven aún más aislados, es decir, que no están de acuerdo con la interrelación de todo el que vive.
La trampa de la Vía de la Gran Aventura es realmente delgada, ya que es el hecho de que un hombre está en condiciones de armarse con esa fuerza, pero sólo ha alcanzado un nivel mínimo de cooperación razonable. Para entenderlo correctamente, cabe señalar que, si bien todos los soñadores están, sin duda, unidos por la conciencia colectiva, la separación, que es un aspecto de la comprensión del soñador, desempeña un papel vital en el desarrollo de la conciencia misma. Por lo tanto, los guerreros que siguen los caminos de la Gran Aventura no se oponen a la voluntad de sus soñadores debido a su separación.
Por el contrario, cuando están separados, realmente contribuyen a la evolución de la conciencia, ya que desarrollan la capacidad de distinguir entre sí y entre los demás. Además, dado que los soñadores tienen una conciencia colectiva y que la Ley de Economía siempre ha incorporado cualquier cosa, buena o mala, en beneficio de todos, esos guerreros en la práctica pueden manipular la dimensión razonable de sus soñadores y la Ley de Economía universal, al tiempo que se benefician de su búsqueda de una fuerza que les permita cumplir los deseos vanidosos que no tienen nada que ver con la interrelación de todo lo vivo.
Sin embargo, hay que tener presente que, debido a la conciencia colectiva de los soñadores, esta situación no puede durar para siempre. Tarde o temprano se manifestará inevitablemente un deseo innato de unidad.
Sin embargo, a veces ocurre que, en una manifestación concreta, el sentimiento de separación se hace tan fuerte que el soñador pierde casi todo el poder, y su conciencia está sufriendo daños tangibles. Este soñador se encuentra en el verdadero centro de su atención a las acciones de quien soña; la ilusión de sueño lo hace tan desequilibrado que el soñador queda atrapado en un polo de su conciencia, es decir, en la mente.
Si un soñador está atrapado en esta trampa, se le llama estrella apagada, ya que normalmente necesita una era entera para salir de ella. Por supuesto, en términos humanos, este tiempo es una eternidad; por esa razón, se utiliza el concepto de estrella apagada.
Estas explicaciones explican por qué se afirma que la Gran Aventura no conduce a la libertad y por qué en la Vía de la Libertad se presta tanta atención a la relación entre todos los seres vivos. Como ya se mencionó en este capítulo, la clave de todo esto radica en la cooperación razonable para la separación y la unificación, ya que abre las puertas del primero y el segundo anillos de fuerza y, en última instancia, es la clave para la construcción y la destrucción.
Una fuerza llamada tercer anillo hace que el uso de esta clave sea seguro, equilibra la construcción y la destrucción y, por lo tanto, une el primero y el segundo anillo de fuerza. El tercer anillo de fuerza se produce poco a poco cuando una persona se practica en una forma definitiva de cooperación razonable que, de hecho, significa un grado de control de la estupidez que la persona puede controlar su sueño.
El poder sobre su sueño no es tan fácil como puede parecer a primera vista, ya que ese control significa, ante todo, que la persona debe despertar en un sueño. Hay que entender que no se puede despertar de este sueño por la simple razón de que la atención del soñador se haya registrado durante la realización física, y que el momento en que se viola esa fijación signifique la muerte física, ya que el soñador renuncia a su intención.
Por lo tanto, lo que se llama despertar en el sueño significa, en primer lugar, que el soñador es consciente de que está soñando, en segundo lugar, que todo lo que ocurre a su alrededor es un sueño y, en tercer lugar, que puede controlar el contenido de ese sueño. Al principio, todos los alumnos consideran que este principio es una abstracción total, pero ello sólo se debe a que los alumnos siempre tienden a olvidar que su condición social determinaba el sueño de manera muy diferente, aunque en realidad cualquier sueño es un estado de percepción modificado.
Sin entender lo que significa realmente el concepto de un estado de percepción modificado, los estudiantes a menudo empiezan a hacer preguntas como: ¿Significa que esta piedra es sólo un sueño? ¿Significa esto que esta piedra es una ilusión y no existe realmente? Así pues, la ilusión no radica en la piedra ni en el sueño, sino en el hecho de que consideramos que nuestra percepción actual de la piedra es la única y verdadera realidad.
De lo anterior se desprende fácilmente que, para dominar su sueño, una persona debe aprender a desviar la atención, lo que, a su vez, significa que su punto de ensamblaje debe convertirse en una corriente que le permita generar un estado de percepción modificado. Por supuesto, el que no sabe deshacerse de él sigue siendo la víctima de su sueño. En este sentido, el desplazamiento primario del truco se produce en un momento en que el alumno empieza a darse cuenta de que la vida puede ser vista de otra manera, aun cuando el punto de ensamblaje se desplace ligeramente. Este pequeño entendimiento es un gran paso del estudiante hacia el despertar en el sueño; cuando llegue a un nivel suficiente de recuperación, lo controlará.
Una vez que el estudiante se despierta, la técnica de la cooperación inteligente se convierte en algo muy importante. Si un estudiante quiere alcanzar la libertad y evitar la tentación de la Vía de la Gran Aventura, es absolutamente necesario que llegue a la conclusión de que su vida es buena como es y que, en lugar de luchar contra su destino, debe lograr la plena cooperación razonable con sus soñadores.
De hecho, el despertar depende en gran medida de que se comprenda que la vida con todas sus pruebas no es algo de lo que hay que huir, ya que permite a la persona realizar su potencial físico. Por supuesto, esa transformación en la realidad de la capacidad potencial es el verdadero objetivo del sueño; una vez que la persona lo consigue, no sólo se fusiona con la voluntad de un soñador, sino que también comienza a controlar su estupidez y a provocar las pruebas y consecuencias que contribuyen a que ese proceso se convierta en realidad. Por esta razón, el despertar en el sueño también se llama la habilidad de ver la realidad en el sueño, es decir, su destino.
Es evidente que, para que el sueño sea real, el ser humano necesita perfeccionar su arte del sueño, ya que trae la habilidad de provocar cambios en la percepción.
Sin embargo, como hemos visto en el ejemplo de la ilusión, no tiene sentido pasar a un estado de percepción modificado si la interpretación de la percepción sigue siendo inexacta.
El sueño siempre provoca un cambio en la percepción, pero la única forma de asegurarse de que la interpretación de esa percepción es correcta es seguir su propia percepción de sí misma y del mundo que nos rodea.
A fin de reconocer las enseñanzas básicas del arte del sueño, que se describen en el libro Creek Orla, también es necesario poner en práctica las disposiciones del Stalking que se describen en este libro. Del mismo modo, para entender el contenido de este libro, el lector debe familiarizarse con los fundamentos del silbato que se examinaron en el "Regreso de los Guerreros."
Es importante que el lector comprenda que el arte del ensueño y el arte del acecho son, en muchos sentidos, técnicas inseparables cuya fusión se plasma en la Maestría de la Conciencia.
En esencia, la Maestría de la Conciencia es precisamente lo que indica su nombre; dentro de este ámbito, el arte del ensueño se utiliza para cartografiar los aspectos desconocidos de la conciencia. Sin embargo, como su desarrollo debe realizarse de manera práctica en el plano físico, se aplica el arte del acecho para aprovechar en la práctica la información obtenida mediante el ensueño.
No debe olvidarse que la viabilidad de los nuevos conocimientos radica en su eficacia y, por consiguiente, en su credibilidad. No hay un axioma más fiel que el viejo dicho: "Para saber cuál es el pudín, hay que probarlo."
Quienes hayan leído «El regreso de los guerreros» recordarán que el arte del acecho se considera uno de los tres ámbitos de maestría que debe dominar todo aprendiz que aspire a convertirse en un verdadero guerrero. No es fácil explicar en pocas palabras por qué aquí se presta mayor atención al acecho que al ensueño, pero espero que el lector vaya comprendiéndolo a medida que avance el libro.
Por ahora basta con decir que el ensueño es ensueño y que, al trabajar con él, solo queda ensoñar y adquirir cada vez más experiencia en ese arte. La razón es que el sueño del ensoñador está fijado y nada de lo que se haga dentro del ensueño puede alterar esa fijación. Por tanto, una persona no puede cambiar su sueño: al fin y al cabo, esa es su locura. Pero la locura puede controlarse y, al hacerlo, se manipula el contenido del sueño. Controlar la propia locura y manipular ese contenido constituyen el verdadero objetivo y significado del arte del acecho. Por eso se define el acecho como el dominio de la locura controlada, y al acechador como un maestro de ella.
Ya hemos dicho que el control de nuestra estupidez es una forma definitiva de cooperación razonable, pero para lograr ese control es necesario despertarnos y darnos cuenta de que estamos atrapados en el sueño. Este despertar implica la sobriedad de la conciencia que se relaciona con el Oriente, una característica que se deriva de un nuevo examen. No hay mejor manera de despertar que volver a mirar toda mi vida y verla como es. Sin embargo, la sobriedad es algo más que eso, ya que incluso una pequeña proporción de ella permite rápidamente que el hombre se dé cuenta de que ni él ni el mundo que lo rodea son lo que el hombre siempre ha considerado.
En otras palabras, la recapitulación solo aporta sobriedad, pero al hacerlo también revela a la persona el primer postulado del acecho: el mundo y todo cuanto contiene son un enigma infinito. Tras comprenderlo, incluso un aprendiz relativamente inexperto ya no podrá contemplar su vida como antes: sin saberlo aún, ha empezado a acecharse a sí mismo.
Sin embargo, el arte del acecho solo puede alcanzarse siguiendo las indicaciones del poder, pues hay que recordar que es el poder, y no nosotros, quien establece las reglas. El desarrollo de la conciencia es un juego del poder y, por ello, solo este puede fijar sus reglas.
Como siempre sucede con todo lo relacionado con la fuerza, estas reglas son engañables, pero producen consecuencias infinitas. Por un lado, hay una regla de caza y, por el otro, una tabla de juego, es decir, una tabla de vida, que figura en la figura 3, que muestra cuatro partes del sueño. Este juego es una forma universal de pasiana, con la única excepción de que las cuatro cuartas partes están totalmente interconectadas e interconectadas, y cada movimiento que se hace responde a la fuerza que se pone en el tablero de la vida. Si el movimiento de una persona contribuye a crear conciencia, obtiene un punto que es una medida de fuerza personal, lo que le da a la persona una mayor libertad de elección en el siguiente paso.
Por otra parte, si el movimiento de una persona se opone a la evolución de la conciencia, pierde un punto, lo que no sólo reduce su fuerza personal, sino que también limita su libertad. El objetivo del pasiano es eliminar todos los mapas, excepto uno único; de manera similar, el juego de la vida también exige superar todas las pruebas de la vida para lograr la unidad, la unidad o, en otras palabras, la exhaustividad de la esencia.
Para participar en el juego de la vida hacen falta actividad y poder, cualidades vinculadas al Norte. Pero para adquirir poder y actuar sabiamente hay que dominar eficazmente el acecho. A su vez, para dominar este arte es necesario utilizar la regla del acecho, aplicando cualquier combinación de sus siete aspectos a todo lo que se hace en la vida.
Es precisamente la aplicación de la regla del acecho lo que acerca a la persona, lenta pero firmemente, a comprender el profundo contenido del segundo postulado del acecho. Estas sutilezas la conducen directamente al Conocimiento de los Dragones, que, como esencia del tercer anillo del poder, se asocia con toda razón al Sur, el lugar del poder y del ensueño.
En un solo libro es imposible exponer todas las sutilezas relacionadas con los cuatro postulados del acecho, la regla del acechador y el Conocimiento de los Dragones. Sin embargo, los tres principios están tan estrechamente entrelazados que resulta imprescindible presentarlos, al menos, como un conjunto. En la primera parte de este libro intenté ofrecer tantas indicaciones como fuera posible sobre la mejor forma de examinar y aplicar los cuatro postulados del acecho.
Aunque no se mencionó antes para evitar confusiones innecesarias, el lector probablemente ya habrá comprendido que todas las enseñanzas transmitidas en los volúmenes primero y segundo se relacionan principalmente con los conceptos fundamentales del primer postulado del acecho.
Del mismo modo, hasta ahora he dedicado en este libro más atención al primer postulado del acecho que a los otros tres. La razón es que, aunque los cuatro son interdependientes, se suceden unos a otros: cada uno da origen al siguiente. Por tanto, para comprender plenamente los cuatro postulados hay que examinarlos en su orden natural.
En este libro nos centraremos en la regla del acero del crack, que se refiere al segundo postulado y que se encuentra en el norte de Å en el lugar de la fuerza y la acción. Dado que la segunda hipótesis se deriva de la primera, ahora tenemos que examinar los aspectos más profundos de la revisualización, que sólo se puede hacer realidad cuando se aprende la segunda.
Si bien continuaremos con el tercer y cuarto postulados, así como con los conocimientos de los Dragones, sólo los volúmenes siguientes me permitirán dar más detalles sobre estas enseñanzas más profundas. En el marco de este libro, basta con limitarse a la regla del acosador y aprender cómo apagar las nieblas de lo que será el conocimiento de los Dragones con el tiempo, porque sin ese entendimiento no tenemos ninguna esperanza de entender esos conocimientos, ni mucho menos de utilizarlos en la práctica.
Ahora no estamos en condiciones de definir con claridad los conocimientos de los Dragones, pero, al llegar al nivel actual, es muy posible, por lo menos, examinar la siguiente frase, que se utilizará como punto de partida para una exposición ulterior.
AL APRENDER A ACECHAR SU PROPIO SUEÑO Y LOS SUEÑOS DE QUIENES LO RODEAN, EL GUERRERO ALCANZA EL CONOCIMIENTO DE LOS DRAGONES. ESTE CONOCIMIENTO LE PERMITE PENETRAR EN EL SUEÑO DEL ÁGUILA Y APRENDER A CREAR OPORTUNIDADES QUE NUNCA ANTES HABÍAN SURGIDO. LA VENTAJA DE ESTA ACCIÓN CONSISTE EN QUE, AL TENER QUE AFRONTAR LOS CAPRICHOS IMPREVISIBLES DEL PODER, EL GUERRERO ES CAPAZ DE CREAR CARTAS DE TRIUNFO SIEMPRE QUE LAS NECESITE. ASÍ, EL CONOCIMIENTO DE LOS DRAGONES CONSTITUYE EL CONOCIMIENTO DEFINITIVO DEL ARTE DEL ACECHO: LA CAPACIDAD DE SALIR DE CUALQUIER TRAMPA.
El concepto de los conocimientos de los dragones no se puede entender sin la necesidad de examinar la realidad de los mundos alternativos y, en este sentido, los conocimientos de los dragones hablan mucho del mundo que se llama el mundo de los Magos. Los guerreros de la Libertad ya no recurren a las antiguas prácticas de brujería, ya que esas prácticas no conducen a la libertad, pero el nombre de este mundo no ha cambiado por la simple razón de que sigue siendo el más apropiado para este mundo.
Quisiera señalar un punto importante: si bien el libro está destinado a un lector que está dando los primeros pasos en su capacidad de adaptarse al mundo y entrar en él, debe quedar claro que hay varias puertas en el mundo de los Magos. Todos se abren en el laberinto de un laberinto en el que es muy fácil perderse, ya que una ilusión cambia en otro.
Sólo hay una puerta correcta que parece igual que todos los demás, pero lleva al corazón de este mundo justo allí, en el centro del Mundo de los Magos, se revela la verdad sobre el conocimiento de los Dragones, donde puede ver el punto de rotación de los tres anillos, así como el de la Lanza del Destino y la Espada de la Fuerza. Es a estas puertas que llevo a los lectores de este libro, y no a todas las demás, las magmas muy conocidas de nuestros días.
Segunda parte
REGLAMENTO DE SALKER
1. EL MUERTO DE LA GUERRA EQUITATIVA E IMPORTANTE E IMPORTANTE EVALUA LA SITUACION Y LAS CONDICIONES ACTUALES
2. EN SU ESTABLECIMIENTO, LOS GRANDES GUERRES DESPUÉS DE SU ACTUAL FUNCIÓN
3. LOS GUERROS DESPUÉS DE MUERTE AHORA Y ACTUALMENTE
4. ENTRADA EN LA BITWU. Las fuerzas armadas se entregan a sus acciones. EL FUNCIONAMIENTO DE SU FUERZA PELIGRO Y LIBREMENTO EN ESTE FUNCIONAMIENTO DE LA FUNCIONA DESPUÉS
5. LA CONTABILIDAD DE UN HOMBRE IMPORTANTE ACCESO A LA PAZ ARMADA Y DESPUÉS DE CINCO MILITARES DE VIDA
6. El ejército siempre tiene una gran batalla, o una pequeña, que no es la vida, sino la muerte y la muerte. DESPUÉS DE LA VIDA DE LA MUERTE
7. NUNCA SALKER ACTUALIZA SU PRODUCCIÓN A LA SEBA
Capítulo III. EN EL CONFLICTO
No se puede dominar el sueño sin despertar. Despertar significa saber qué es en realidad cada faceta de la vida. Para alcanzar ese grado de sobriedad, hay que recapitular toda la vida, retrocediendo desde el presente hasta el instante mismo del nacimiento. Sin esa sobriedad, la persona siempre se comportará como un payaso, repitiendo constantemente su propia necedad.
Si una persona desea una cooperación razonable con sus soñadores, debe darse cuenta de que el sueño que ha soñado durante tanto tiempo no es una realidad, sino una ilusión sustentada por la condicionalidad social. Sin embargo, en ese momento, la mayoría de las personas que habían expresado su deseo de ser soldados se desvanecieron repentinamente y se alejaron de la prueba. Por lo general, es muy difícil aceptar que todo lo que creía, por lo que estaba trabajando y por lo que esperaba, sea una ilusión; es difícil incluso aceptarlo como una hipótesis aceptable. Sin embargo, entre los pocos que han tenido el valor de enfrentarse abiertamente a esta prueba, sólo queda un puñado de personas que tienen lo que se necesita para dominar el Camino del Guerrero. La razón de esta situación es muy simple: la gente no quiere cambiar. De hecho, ¿es necesario que todos cambien porque alguien se declara Nagval y dice que el cambio es necesario?
EL HOMBRE QUIERO PODRÍA ENTRAR LA VIDA Y LA MUERTE
Es fácil comprender que, mientras la gente esté bien satisfecha con la forma en que evoluciona su vida, no puede haber una razón válida para cambiar nada. En lugar de eso, la mayoría de la gente prefiere simplemente aprender nuevas maneras de hacer su vida más rica. Hay un gran número de personas que no se oponen a la fuerza y la capacidad de un guerrero, pero sólo como beneficios adicionales que enriquecen su vida actual. Sin embargo, no se puede lograr la fuerza de un guerrero sin convertirse en un guerrero, y la transformación total de la isla del tonal es necesaria para convertirse en un guerrero.
Sólo aquellos que se reconocen honestamente a sí mismos que ya no tienen nada que perder están dispuestos a aceptarse a sí mismos. Sin embargo, el hombre siempre tiene algo que perder y, por lo tanto, los discípulos se resisten al cambio, pero esa resistencia significa que se aferran inconscientemente al estilo de vida anterior.
Por estas razones, los naguales nunca se apresuran a aceptar como aprendiz al primero que encuentran, más aún cuando el aprendizaje suele durar entre quince y veinte años. Por tanto, antes de invertir tiempo y energía en un aprendiz, el Nagual debe asegurarse, al menos en la medida de lo posible, de que posee todo lo necesario para aprender con éxito.
Estas cuestiones están estrechamente relacionadas con los aspectos de las enseñanzas que examinamos ahora y con nuestra época en general. En el pasado, cuando la principal tarea de cada Nagual era preservar las enseñanzas, garantizar la continuidad de su linaje de transmisión resultaba vital. No encontrar un relevo adecuado para su grupo significaba que los conocimientos conservados por este simplemente se perderían. Por ello se pregunta a menudo por qué los toltecas nunca pusieron por escrito sus enseñanzas. Espero, sin embargo, que a estas alturas el lector ya tenga una idea, aunque sea vaga, de por qué esa opción nunca se consideró aceptable.
En primer lugar, debemos ser conscientes de que simplemente no podemos expresar adecuadamente la mayor parte de las enseñanzas en palabras; en segundo lugar, la vía del guerrero es la práctica de la guerra si las enseñanzas simplemente se hubieran escrito en los libros, con el tiempo estarían congeladas y obsoletas. La única manera de preservar la vitalidad y la viabilidad de las enseñanzas, así como su coherencia con la evolución de las enseñanzas, es garantizar un entorno en el que cada nueva generación desarrolle sus conocimientos como guerreros y, a su vez, imparta educación a la próxima generación. Si las enseñanzas se hubieran transmitido por escrito, sin duda habrían sido perdidas y olvidadas hace miles de años no habría un solo guerrero Toltek, y la humanidad nunca hubiera sabido que alguna vez había tenido un legado.
Dado que la humanidad ha alcanzado la mayoría de edad y está dispuesta a tomar posesión de su patrimonio, la situación ha cambiado radicalmente. El hecho de que las enseñanzas comiencen a transmitirse por escrito ha sido posible gracias a un número suficiente de personas capaces de asumir el cuidado de las enseñanzas y de hacerlo.
Por tanto, los naguales ya no necesitan mantener vivos sus linajes de transmisión, pues su finalidad fundamental ya se ha cumplido. Los toltecas han transmitido a la humanidad, sin distorsionarlas, las verdades secretas que les fueron confiadas. Ahora cumplen su último deber hacia las personas: entregarles lo que les pertenece desde el nacimiento. Su larga función como custodios del patrimonio humano ha terminado, y por ello ya no habrá nuevos linajes de transmisión.
Estos cambios radicales tienen muchas consecuencias, que se irán comprendiendo a medida que avance la transmisión de las enseñanzas. La única que guarda relación directa con la parte que ahora examinamos es que, en muchos sentidos, los toltecas están recuperando su función original en la vida de la humanidad. La diferencia es que esta vez no pensarán por las personas, sino que serán únicamente sus mentores y consejeros.
La humanidad se ha acercado a la hora de la fuerza, y si una persona desea hacer valer su derecho a la fuerza, tendrá que asumir plena responsabilidad por su mayoría de edad y por lo que ahora tiene que pensar y actuar por su cuenta. Los toltecos seguirán desempeñando su papel de guías en el camino, pero la responsabilidad de buscar ese liderazgo recaerá en la persona.
Ya pasaron los días en que los toltecas debían preservar intacta la herencia humana. Si ahora las personas la malgastan —si no llevan a la práctica y olvidan lo que reciben, o no buscan orientación sobre las mejores formas de utilizarla y por ello abusan de ella—, la culpa será suya y únicamente suya.
Aunque antes Nagwalu siempre tuvo que convencerse de que sus alumnos tenían todas las cualidades necesarias para convertirse en guerreros, la situación ha cambiado. Las actuales presiones ya no están obligadas a mantener sus líneas de transmisión, lo que significa que ya no necesitan encontrar un sucesor adecuado.
En otras palabras, si bien Nagwal sigue teniendo la obligación de dirigir a la gente a la libertad, nada le hace ni tener estudiantes personales ni preocuparse por si los que han venido tras sus instrucciones tienen las cualidades necesarias para tener éxito. Esto, a su vez, significa que ahora Nagwal puede permitirse ser aún más exigente en la elección de los alumnos, ya que su ausencia total ya no tendrá importancia.
En cuanto a mis libros, hay un hecho muy importante: no soy responsable en modo alguno de lo que el lector hará con las enseñanzas que se le han dado. Ahora hay una oportunidad que no ha surgido antes: las enseñanzas se registran por escrito y pueden ser aprovechadas por cualquiera que lo desee. Sin embargo, las condiciones para convertirse en un guerrero no han cambiado, salvo que ahora se puede lograr mediante instrucciones escritas y no sólo mediante instrucciones orales.
El hecho de que las enseñanzas estén ahora a disposición de todos sin distinción es maravilloso, pero yo no sería justo para el lector si no le advirtiera de que esta nueva situación está oculta. El peligro radica en la creencia del hombre de que tiene derecho a modificar las normas para que sean compatibles con sus objetivos. Consentir esa convicción significa perder el tiempo y la energía. Permítaseme decir una vez más que, sin ser un guerrero, no hay manera de adquirir la habilidad, la capacidad y el poder de un guerrero. Es como esperar ser el campeón del mundo del tenis sin dedicar toda su vida a este juego, a su carrera y a sí mismo.
Hoy en día todos pueden ser guerreros, pero sólo si cumplen los requisitos de la mayoría de edad. Sin embargo, esto no impide que las personas extraigan de las enseñanzas sólo lo que consideren útil o enriquecedor. En general, no hay nada malo en ello, sino que, por el contrario, hay que alentarlo, pero lograr que se entienda que la falta de preparación para el cambio y el deseo de aceptar sólo lo que le gusta nunca convierte a una persona en un guerrero. Un hombre así puede compararse con un tenis que aprende a jugar no para ser un campeón del mundo, sino para disfrutar y enriquecer su vida. Es una estupidez esperar que el tenis medio pueda competir por la primacía mundial; no es menos estúpido pensar que es capaz de lo que un guerrero puede hacer si un hombre no es un guerrero.
Incluso si alguien es tan injusto consigo mismo que se llama a sí mismo un guerrero cientos de veces al día, no tiene la posibilidad de falsificar el espíritu de un guerrero o fingir que tiene poder. Tarde o temprano, las acciones de un hombre demostrarán que todo esto es una farsa estúpida.
Este razonamiento nos lleva a la regla del acosador; si un lector quiere declarar su derecho a la fuerza y convertirse en un guerrero, y no simplemente enriquecer su modo de vida actual con fragmentos de ejercicios, tiene que aprender a perseguirse a sí mismo de manera impecable. En primer lugar, debemos preguntarnos: ¿De verdad quiero ser un guerrero? ¿ Estoy dispuesto a ser totalmente transformado?
Si cada célula de un ser humano grita que no hay otra manera, está realmente dispuesto a hacer todo lo posible por poner en práctica esas enseñanzas, independientemente de los fracasos que se produzcan en ese camino. Hay que recordar que tales fracasos no importan, ya que enseñan a una persona más que la suerte accidental de un novato. Al jugar al tenis, una persona pierde la pelota en un número inconmensurable de veces, pero cada lanzamiento que se pierde le permite aprender de sus errores. Así es como funciona la vida, y este principio es justo para todo tipo de educación. Sin embargo, en el estudio de la Ruta del Guerrero y, en particular, de la capacidad de rastrearse a sí mismo, no hay que ser superficial, aunque parezca increíblemente lógico.
Aprender a jugar al tenis es una cosa, pero entender lo que significa ser un guerrero es otra. La razón es muy simple: sólo se puede ser un guerrero si se hacen realidad esas enseñanzas en la vida, y no en la cancha de tenis. Si una persona pierde constantemente la pelota en la cancha de tenis, perderá el partido en el peor de los casos, pero cada pérdida de pelota en la vida tiene graves consecuencias no sólo para la persona, sino también para todos los demás.
En consecuencia, ninguna persona tiene derecho a cometer errores con impunidad, ya que al aprender el juego de la vida, la gente no se limita a practicar para el día en que pueda participar en una verdadera competición de tenis. En la vida real, todo ejercicio es real y tiene consecuencias reales; sigue siendo justo, independientemente de si el hombre quiere ser un guerrero o no. Sin embargo, si realmente se va a convertir en un guerrero, no porque sea una buena idea, sino porque el logro de un nivel de guerrero es una cuestión de vida o muerte para ese hombre, cualquier ejercicio, cualquier acontecimiento es la verdadera batalla de su última batalla en la Tierra. Es obvio que en una batalla en la que la vida es el precio, el hombre no puede permitirse cometer errores. Sin embargo, lo hará, aprenderá de ellos, pero esa enseñanza es muy difícil. Todos tenemos que pagar por cada lección con una parte de nuestra vida.
Uno de los primeros principios que cada estudiante aprende en el camino del guerrero es el primer aspecto de la regla del acosador: el guerrero elige su propia batalla y, por lo tanto, siempre con gran cuidado las circunstancias y condiciones de la batalla que se avecina. La expresión "somos" no debe interpretarse de manera superficial. Ahora hablaremos más a fondo de ello, pero antes debemos decir que aquellos estudiantes que insisten en pasar por alto el primer aspecto de la regla del acosador, es decir, que se aferran obstinadamente a una mentalidad y un comportamiento anticuados, están condenados al fracaso porque no quieren despertarse. Un estudiante así nunca será un guerrero por la simple razón de que insiste en la estupidez de su sueño.
Hay que ser plenamente conscientes de la importancia que nunca se insistirá lo suficiente: el acto inicial de despertar en el sueño no es tanto un acto de técnica o de capacidad, sino un acto de supervivencia. ¿Por qué un hombre despertaría si le gusta dormir? Querrá despertarse y deshacerse de su sueño sólo si el sueño se convierte en una pesadilla.
Sin embargo, algo terrible para una persona no tiene por qué asustar a la otra. Todos somos diferentes, por lo que el concepto de pesadilla es muy personal. Por ejemplo, una pesadilla puede ser la pobreza y otra es la gestión del imperio financiero. Del mismo modo, una pareja se siente terriblemente mal por un hijo delincuente, mientras que otras se sienten estremecidas por la misma idea de un niño retrasado mentalmente.
Sin embargo, en cualquier caso, el sueño se convierte en una pesadilla porque la persona a la que está soñando tiene la sensación de que su mente, y tal vez la vida misma, está en peligro en el verdadero sentido de la palabra , porque en el sueño no hay adónde huir ni dónde esconderse. Entonces, y sólo entonces, el hombre empieza a luchar por despertar.
Despertar en el sueño no es tan fácil como volver de repente a estar despierto sobrio en mitad de la noche. El despertar en el sueño comienza cuando la persona toma la decisión fundamental de cambiar.
La creación de una verdadera sobriedad es un largo proceso de lucha por ver el contenido del sueño tal como es. La decisión inicial se convierte en un cambio verdaderamente decisivo, pero debe ir seguida de las medidas necesarias, pero se necesita tiempo para que se produzca cualquier acción y se produzcan resultados. Es simplemente imposible plantar una semilla hoy y mañana ver un árbol grande en este lugar.
Por tradición, Nagwal solo acepta a una persona como estudiante si ve que ya está luchando por despertarse. Cuando un estudiante llega a este nivel, ya no tiene que ser convencido de que todo acontecimiento es una lucha no para la vida, sino para la muerte. Ya lo entiende, y ahora necesita saber qué hacer exactamente.
La única salida de un estudiante es seguir adelante, y empieza a aprender a rastrear su percepción o, en otras palabras, a seguir su sueño. Sin embargo, dado que ese estudiante siempre es nuevo, todavía carece de sobriedad para comprender el verdadero significado de la regla del acosador, por no mencionar los cuatro postulados del acosador.
Por lo tanto, consideremos la manera en que el discípulo debe seguir su sueño. Aprovechémonos de la experiencia de mi propio alumno; por supuesto, cambié su nombre.
Shawn y su hermano Willis trabajan juntos, y cuando la empresa fundó a Shawn, siempre fue su director ejecutivo, aunque los hermanos no lo especificaron claramente, pero las corrientes submarinas, que durante algún tiempo se hicieron más fuertes en su relación, están entrando en la superficie, y Willis le dice a Sean que se hace cargo de la empresa y que, a partir de ese momento, va a hacer negocios a su manera. De hecho, Willis le da a Sean la impresión de que si no está de acuerdo, puede irse, pero no va a conseguir nada.
Después de este movimiento, Shawn se enfrenta a un verdadero dilema, ya que no sólo está en juego todo por lo que ha trabajado y esperaba, sino que el problema es que él es quien ha garantizado todas las obligaciones de la empresa. Así que si se queda en el caso, se pondrá en una situación incómoda, ya que tendrá que rendir cuentas a su hermano y, sobre todo, por sí mismo, porque él fundó la empresa. Por otra parte, si Shawn deja que su hermano haga sus cosas a su manera y simplemente se vaya, será legalmente responsable si Willis se descompone, él lo será.
¿Qué va a hacer Sean? Para responder a esta pregunta, primero hay que tener en cuenta el hecho de que Shawn es un discípulo de la Vía del Guerrero, ya que eso es lo que determina las opciones. Si Shawn no fuera un estudiante, las opciones de comportamiento serían muy diversas, en primer lugar, y por eso, al principio de este capítulo, expliqué la diferencia entre los que tienen la intención seria de ser guerreros y los que simplemente quieren aprovechar las enseñanzas para hacer su vida más rica.
Puesto que mis libros transmiten las enseñanzas en su forma pura, es decir, suponiendo que el lector es un verdadero aprendiz, la responsabilidad de aplicarlas con la debida cautela y sensatez recae en él. En otras palabras, si se encuentra en una situación desagradable porque nunca tuvo la intención seria de convertirse en guerrero, debe comprender que no tiene derecho alguno a culpar a las enseñanzas ni a mí. Si quiere chapotear en las enseñanzas toltecas, nadie podrá impedírselo; pero deberá procurar no quemarse los dedos en esa agua hirviendo o, peor aún, ¡perder la mano entera!
Volvamos a Sean, un estudiante en la ruta del guerrero. Es fácil comprender que no puede elegir ninguna de las opciones que le convenga a una persona común que no es un estudiante, ya que cualquier opción de ese tipo sólo daría lugar a una percepción más profunda de la ilusión del sueño y le obligaría a repetir constantemente su propia estupidez. Como Shawn quiere ser un guerrero, no tiene otra opción que tratar de hacer todo lo posible por comportarse como un guerrero verdaderamente perfecto. Esto es muy importante, ya que los estudiantes suelen olvidar que la única manera de hacer valer sus derechos sobre el poder del guerrero es enfrentar el desafío de la fuerza, y eso es lo que le pasó a Sean.
Sin embargo, cuando esto sucede, el alumno hace lo posible por evitar la prueba y se opone desesperadamente a que esté dispuesto a hacer frente a la prueba como es debido. Sin embargo, no estamos hablando de entrenar en la cancha de tenis, sino de un verdadero desafío, un desafío de fuerza, que se convierte en una verdadera batalla para Sean, cuyo resultado afectará a toda su vida futura y no sólo a su vida, sino también a la de su hermano, sus padres y todos los que están relacionados con esta situación.
Esta es la naturaleza de la Vía del Guerrero: si un hombre quiere ser un guerrero, debe estar dispuesto a ponerse de pie y a luchar con todas sus fuerzas, independientemente de si tiene o no esa fuerza para ganar.
Si Shawn va a tratar esta prueba como un verdadero guerrero, lo primero que tiene que hacer es aplicar el primer aspecto de la regla del acosador, que dice que el guerrero elige su propia batalla.
Esto no significa que el propio guerrero decida en qué batallas debe participar y en qué debe renunciar. Cualquier prueba es muy importante, ya que lleva el don de la fuerza, por lo que los guerreros no pueden permitirse el lujo de renunciar a ninguna batalla.
De hecho, esas palabras significan que el hombre debe ser plenamente consciente de lo que es una verdadera batalla. Según el nivel de percepción, cualquier prueba puede considerarse desde varios ángulos diferentes, y todas estas perspectivas permiten evaluar la batalla. Por lo general, la gente no es muy clara en cuanto a las dificultades de su vida, ya que la mayoría tiende a concentrarse en los aspectos malos de la prueba y, como resultado, se ve obligada a luchar en las batallas malas.
Así que, si Shawn tiene la intención de verificar lo que es su enfrentamiento con su hermano, no sólo no puede elegir su punto de vista al azar y considerar que es una opción adecuada para la batalla; en cambio, debe evaluar con gran cuidado las circunstancias y condiciones de la batalla. En ese sentido, es importante que Sean recuerde que el mundo no es lo que parece. Al tratar de hacerlo, Shawn también recuerda que debe aceptar su prueba por una moneda limpia, ya que es el comienzo de la batalla, pero al mismo tiempo no debe quedar atrapado en una actitud superficial hacia la prueba como si fuera una verdadera batalla. Se debe recordar a Sean que debe esforzarse constantemente por utilizar el escudo de un guerrero si pierde la vigilancia y no entra en su batalla con temor, respeto y plena confianza, eso equivale a una derrota.
Con este grado de claridad sobre lo que ha encontrado, Sean todavía necesita asegurarse de que esta situación es la verdadera batalla personal para él. Si Shawn no va a mirar ciegamente el significado superficial de la prueba, es imperativo que cambie el foco desde el punto de vista de la forma en que está acostumbrado a examinar este tipo de pruebas. Esto significa que tiene que seguir su percepción; de lo contrario, los hábitos que ha desarrollado a lo largo de su vida lo mantendrán en el marco de una percepción común. Para lograrlo, Shawn debe esforzarse por utilizar la regla del acosador, sin olvidar que sólo puede hacerse teniendo en cuenta las cuatro partes del sueño.
Hay que entender que estas cuatro partes son inseparables y que esa interacción determinará, en primer lugar, la forma en que Sean percibe su prueba, en segundo lugar, su estrategia y, en tercer lugar, el resultado de la batalla. Cualquier aplicación de la regla del acosador siempre da lugar a una reacción en cadena que no puede predecirse por anticipado debido a la imprevisibilidad de la fuerza.
En otras palabras, la aplicación de la regla del acosador significa saltar a un incomprensible, pero cualquier salto a un desconocido es una estupidez total. Cualquiera que sea tan tonto como para usar la regla del acosador de esta manera se enfrentará a más problemas de los que esperaba.
El verdadero arte de un acosador experimentado es la capacidad de improvisar, pero esa improvisación no puede ser una tontería que se juegue en función de las circunstancias.
Hay que tener presente que se trata de una vida real; si una persona quiere evitar las flechas afiladas del universo, toda improvisación debe ser virtuosa, increíblemente exacta y, sobre todo, basada en la verdad.
Todo el sentido del acecho consiste en obtener ventajas para sobrevivir. Pero quien se entrega a una conducta descuidada e indisciplinada basada en la mentira no podrá vivir mucho tiempo, especialmente si aplica la regla del acechador.
El arte de la improvisación es una destreza que solo puede alcanzarse siguiendo un conjunto de indicaciones definido con precisión. Obsérvese que utilizo la palabra «indicaciones», no «reglas». En la improvisación no puede haber reglas rígidas, porque cada situación que surge es única y, por tanto, constituye una excepción a las reglas. La única base sólida para las recomendaciones sobre el acecho es la estrategia: precisamente a esa estrategia fundamental se la denomina conjunto de indicaciones.
De hecho, no se trata de una indicación en el sentido corriente de la palabra, sino de una descripción de la naturaleza de lo que se llama la habilidad de sentir el camino en la oscuridad. Tradicionalmente, estas instrucciones se expresan en palabras que, a pesar de su precisión, son difíciles de entender con una mente racional.
Toda maniobra de acecho es, en esencia, una improvisación. Esta debe basarse en un análisis correcto de la posible interacción entre los cuatro componentes del sueño, que surgen automáticamente con cualquier acto físico, emocional o mental. La única manera de realizar ese análisis consiste en evaluar las líneas de tensión que aparecen en la red de la vida. Esas líneas de tensión siempre se vuelven perceptibles cuando entran en juego los cuatro postulados del acecho.
Echemos un vistazo a las consecuencias de este pasaje para comprender el conjunto de instrucciones. La expresión " evaluar las líneas de tensión que surgen en la red de la vida " es muy difícil de explicar sin recurrir a detalles técnicos complejos, pero, en aras de la presentación, intentaré reducir al mínimo la descripción de esta teoría técnica.
Debe entenderse que, dado que todos los seres vivos están relacionados entre sí, cada prueba que surge en la vida humana es sólo una consecuencia de la interacción de las energías generadas por la acumulación de poder.
Esto significa que, en el caso que se examina, Shawn no es víctima de un ataque injusto por parte de su hermano. De hecho, Shawn se enfrentó a una prueba que es el resultado combinado de un número indescriptible de percepciones, tanto pasadas como reales. Para entenderlo correctamente, hay que reconocer que esas percepciones no sólo pertenecen a Sean y a su hermano, sino también a sus profesores en la escuela y la universidad, sus amigos y conocidos, sus socios empresariales y muchos otros. Todas estas percepciones interactúan, ya que la fuerza personal de cada una de ellas es, al fin y al cabo, el principio de la fuerza universal.
Hay que recordar que el impulso secundario del acto de percepción es la emoción, y también interactúan. Todas estas interacciones generan nuevas percepciones y, en última instancia, se pueden observar muchas percepciones que van de un círculo a otro, cada círculo genera una nueva fuerza y, además, está cargado de emociones.
Esos círculos divergentes siempre tienen consecuencias en la vida de todos los participantes en los acontecimientos, y la voluntad personal expresará esas consecuencias en los conceptos de acción mental, emocional o física. Esos actos están determinados por lo que se conoce como la intensidad de un círculo roto que ha dado origen a la acción misma. La intensidad del círculo se produce cuando la fuerza personal y las emociones de una persona entran en contacto con las mismas cualidades de otra persona. Es evidente que, si un gran número de personas participan en los acontecimientos, la intensidad del círculo vicioso dependerá de la interacción entre los productos de la percepción de cada participante.
Por lo general, la calidad de esta intensidad se denomina estado de ánimo; depende directamente del grado de percepción. Por ejemplo, cuando dos personas hablan entre sí y la percepción de las dos está nublada por la condicionalidad social, ninguna de ellas será lo suficientemente buena. El resultado sería un grave malentendido entre ellos y una interpretación errónea de lo que dice el interlocutor conduciría a una conversación que daría lugar a un tipo de humor bien definido. Esto se aplica no sólo a los dos interlocutores, sino también a todas las formas de percepción en todos los niveles posibles, incluso a los niveles de raza, de país y del mundo en general.
Por lo tanto, dependiendo del grado de percepción que prevalezca en este momento, la calidad universal de la percepción o del ánimo puede manifestarse como crueldad, melancolía, paz, excitación, etcétera.
Esas cualidades siempre generan cierta forma de tensión y, como todas las formas de tensión están relacionadas entre sí, estas líneas de tensión siempre están presentes en la red de la vida y cada persona las siente o siente. Un acosador experimentado utiliza estas líneas de tensión en sus improvisaciones; es comprensible que su arte de improvisación dependa de la facilidad con que lea y evalúe la naturaleza de esas tensiones. Esto significa que un acosador inteligente no sólo es muy sensible a los cambios más pequeños de las líneas de tensión, sino que también puede interpretar con la mayor precisión posible todas las sutilezas de las líneas de tensión, así como en una fracción de segundo, evaluar su potencial.
Por naturaleza, las tensiones son la energía que afecta tanto a la persona como a la red de la vida. El relato de cómo se hace esto va más allá del libro actual y, por lo tanto, basta con decir que las líneas de tensión normalmente interactúan entre sí de una manera que haga realidad lo que la gente considera como una prueba de vida. Esa es la verdad de las afirmaciones, como "Ten cuidado con lo que deseas, porque pueden hacerse realidad," "Las peores pesadillas se convierten en realidad" o "El hombre se mete en problemas."
Por tanto, si una persona quiere ver en qué consiste realmente su batalla, en lugar de obsesionarse con su significado superficial, debe aprender a determinar qué líneas de tensión la provocaron. La única forma de adquirir esa capacidad es conocer en la práctica los cuatro postulados del acecho. Según estos postulados, el flujo de fuerza que penetra en la vida sigue siempre un patrón determinado, aunque su resultado sea sumamente extraño e imprevisible. Para comprender cómo se hace, volvamos al ejemplo de Sean.
Si Sean quiere comprender qué sucede exactamente en su vida, debe tratar de aplicar los cuatro postulados del acecho y averiguar qué líneas de tensión han generado la prueba que tiene ante sí. Como muestran los cuatro postulados del acecho, el flujo de poder puede dirigirse hacia el Este, el Norte, el Sur y el Oeste, por lo que cada prueba debe examinarse en ese mismo orden. Puesto que el Este representa el lugar de la sobriedad, el primer requisito para superar cualquier prueba consiste, naturalmente, en alcanzar claridad sobre el problema que se ha presentado. Sin embargo, el primer postulado del acecho afirma que el mundo entero y todo lo que contiene constituyen un enigma infinito, del cual las pruebas de la vida forman parte sin duda. Así pues, Sean no puede abordar su prueba racionalmente, pues ese enfoque no deja espacio al enigma y, por tanto, solo le permitirá ver con claridad el significado superficial de la prueba.
Sean tampoco puede huir de esta prueba, pues el segundo postulado del acecho afirma que el deber del guerrero es desentrañar ese misterio. Le basta con recordar este postulado para comprender que no puede marcharse y dejar que su hermano maneje los asuntos a su manera. El segundo postulado corresponde al Norte, el lugar de la acción, por lo que Sean debe tomar medidas. Naturalmente, sus acciones deben orientarse a resolver el enigma que encarna la prueba a la que se enfrenta.
La segunda parte de la misma premisa advierte que el guerrero nunca debe ser traicionado por la esperanza de que lo haga. En la práctica, esto significa que toda prueba es sólo una expresión parcial de un misterio común.
En otras palabras, lo que está pasando entre Sean y su hermano no es un capricho de un momento, sino más bien un resultado de algo que ha estado pendiente desde hace mucho tiempo; es posible que el proceso haya continuado durante toda la vida de Sean y que su resultado afecte a toda su vida futura. Se trata de una cuestión muy importante que se examinará más a fondo en el próximo capítulo.
Pasando a la tercera premisa, Sean es consciente de que si va a resolver el acertijo al administrar correctamente su prueba, debe considerarse a sí mismo parte de ella y tratar de unirse a ella. En todas las enseñanzas no hay una indicación más clara de que una persona no pueda permitirse el lujo de participar en su convicción de que es una víctima.
En otras palabras, Sean debe reconocer que también es responsable de los cambios de humor y comportamiento de su hermano. Esto no es sorprendente, ya que la percepción y su producto están totalmente vinculados entre sí. Es sorprendente la frecuencia con la que la gente se considera obstinadamente víctimas inocentes.
Ahora quisiera señalar una vez más que no hay víctimas en este mundo, pero incluso si las hubieran sido, nunca habrían sido totalmente inocentes.
Si una persona prefiere ser víctima, realmente se convierte en víctima. Por otra parte, si una persona prefiere ser un guerrero y no una víctima, debe darse cuenta de que es responsable de todo lo que sucede en su vida. Si alguien se mete en la carretera y le atropella un coche, el peatón es tan culpable como el conductor. En primer lugar, la víctima decidió salir por sí misma en ese momento. Podría cruzarla en otro lugar, o un poco más tarde, o un poco más rápido o más lento. Así que la víctima podría estar más alerta. En segundo lugar, hay que entender que, si bien es probable que la ley establecida por el hombre acepte a la víctima, esas leyes insignificantes no le eximen de culpa por haber causado daños al automóvil de otra persona o por haber declarado al conductor culpable de conducir sin cuidado.
Del mismo modo, la violación se produce porque la víctima necesita sobrevivir a una experiencia de este tipo, tal vez le muestre lo que es la humillación. Es probable que el hombre tuviera que sobrevivir a la humillación para entender algo sobre su propio comportamiento. En otras palabras, ¿qué es lo que el hombre debe entender que lo convierte en el objetivo atractivo de la violación? Si una persona es demasiado sexy, simpatizante o se inclina a mostrar su atractivo sexual, tendrá que responder por ello. Por otra parte, tal vez haya enfurecido tanto a los demás que alguien haya sentido la necesidad de humillarlo mediante la violación, y en esa persona también debe asumir la responsabilidad por ello. Además, hay que reconocer que si el violador ha sido capturado y condenado a muerte, es posible, incluso la pena de muerte, que la víctima sea culpable de castigar al delincuente, aunque miles de personas de alrededor empiecen a alabar la justicia del jurado y a defender a la víctima.
Quienes prefieren creer en la existencia de las víctimas a menudo dan un ejemplo de niños con discapacidad que son víctimas reales de las circunstancias del nacimiento; sin embargo, esa es una prueba innecesaria de que esas personas se olvidan por completo de ejemplos tan maravillosos como Helen Keller. Helen, sorda, ciega y muda, se negó a llevar la vida de la familia en un hogar para niños con discapacidad, aunque podría haber estado allí si quisiera ser víctima. Sin embargo, a pesar de todo esto, tengo el deber de reconocer con toda honestidad que hay casos reales que pueden considerarse excepciones a la regla. Un ejemplo de esa exclusión puede ser la de los niños con retraso mental o con lesiones cerebrales graves; simplemente no pueden llevar una vida normal en el verdadero sentido de la palabra y, por consiguiente, el verdadero significado de su vida radica en las experiencias que causan a sus padres y seres queridos.
En este libro no puedo explicar plenamente estos casos, ya que la verdad detrás de estos huérfanos más amorosos y adorables del mundo es una historia larga y muy trágica, por lo que ahora basta con decir que mis argumentos no se refieren a esos niños. Esos niños nunca serán guerreros a lo largo de su vida. Por otra parte, estoy orgulloso de los padres de esos niños, que han podido aprovechar la experiencia que se les ha presentado en lugar de huir, como suele suceder, condenando a esos niños a vivir en un hogar para personas con discapacidad mental.
Al citar estos ejemplos, ya oigo las furiosas voces de todas las víctimas de nuestro mundo. Sin embargo, no afirmo que los crímenes del violador puedan justificarse de ninguna manera y no digo que los conductores tengan derecho a conducir con negligencia. Todo lo que digo es lo que es justo y lo contrario: nadie tiene derecho a hacer posible la violación y a acusar a otro; nadie tiene derecho a culpar al conductor de una mala gestión, lo que contribuye a la aparición de personas semiconscientes o despreocupadas que conducen.
Sin embargo, en primer lugar, hay que tener en cuenta que los libros no están escritos para las víctimas, sino para quienes no quieren ser víctimas, pero que desean afirmar su derecho a la fuerza y convertirse en guerreros. Esas personas no toleran las apariencias y, por consiguiente, las mentiras. Hay que llamar a las cosas por sus nombres, y la gente debe conocer la verdad pura con la cabeza levantada y con toda la honestidad que el hombre puede tener, porque sin tal honestidad no puede surgir una verdadera sobriedad.
Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar en todo lo que nos sucede en la vida, por lo que no somos menos culpables de ello que los que nos han tratado mal. Esto también se aplica a los padres que abandonan a sus hijos con retraso mental, ya que esa experiencia no sólo es necesaria para el propio niño, sino también para esos padres.
Por lo tanto, si Shawn quiere aclarar lo que realmente está pasando en su vida, tiene que tratar de determinar su propio papel en esas circunstancias. En otras palabras, Shawn no puede permitirse caer en su propio sentido de la justicia y quejarse de la conducta de su hermano; en cambio, debe unirse a este misterio, ya que sólo así podrá comprender su propia contribución a lo que ha sucedido.
En cuanto a la cuarta premisa, Sean recuerda que el secreto se basa en el misterio infinito de la existencia. Esta es la orientación más valiosa, ya que, en última instancia, todas las pruebas surgen en el camino de una persona para que, en su lucha por superarlas, conozca mejor quién es y qué es realmente. Si Shawn quiere cambiar el foco y lograr la sobriedad, no puede ver a su hermano como lo hace con él; en cambio, debe ver lo que hace por él.
Una vez más, la percepción de la existencia de las víctimas se fragmenta, y el lugar de esta compasión se encuentra en la sorprendente conciencia de que, al ser injusto con Sean, Willis realmente ayuda a su hermano a convertirse en un guerrero. Esto no justifica las acciones de Willis, pero pone de relieve que tanto Sean como Willis necesitan pruebas para continuar su vida. En ese sentido, nunca debemos olvidar que simplemente no podemos condenar a los demás porque no sabemos quién es ni qué es otra persona. Así que no puedes decir que Willis es un chico malo, porque está haciendo algo mal o algo peor que Sean; sólo puedes decir que las acciones y el comportamiento de Willis hacia Sean son malos. Sin embargo, el comportamiento de Sean con Willis no es mucho mejor, ya que, al sentir la necesidad de una prueba como esta, Shawn obliga a su hermano a comportarse como un mal, lo que significa que no es menos cruel que Willis.
Reitero que esto no significa que Willis tenga derecho a hacerlo. Lo que ha hecho es realmente malo, y ese error le ayudará a aprender su propia lección. Sin embargo, el hecho de que Willis haya cometido un error no significa que Sean no sea culpable de nada. De hecho, una vez que Sean llega a ese entendimiento, empieza a ver que a lo largo de su vida ha hecho cosas increíblemente frecuentes que han humillado a su hermano, aunque el propio Sean se ha basado en los mejores motivos.
Por fin, Sean comienza a darse cuenta de que él mismo ha causado esta prueba, y empieza a darse cuenta de que sus acciones han llevado a esta etapa de las relaciones entre los hermanos. Aplicando el principio del espejo, Shawn entiende que él y su hermano siempre han tratado de tener una alta autoestima y una convicción de su propia importancia. Sean lo expresó en su deseo de ser un buen pastor para su hermano, y Willis, en su deseo de ser un rebelde que nunca se lleva bien con el mundo y, al final, trata de controlar a su buen pastor. Aunque los estilos de conducta de los dos hermanos pueden parecer muy diferentes, no hay diferencia entre ellos. Al aceptarlo, Shawn tiene que admitir que en este misterio de la existencia todos son iguales.
Sean ha completado ahora el círculo: está claro que debe realizar una profunda recapitulación de su relación con su hermano, y eso vuelve a dirigirlo al Este, el lugar de la recapitulación. Aun así, esta aplicación inicial de los cuatro postulados del acecho ya le aporta mucha más sobriedad que antes. Esto es sumamente importante, pues una recapitulación completa de esa relación probablemente le llevaría varios años, y no dispone de tanto tiempo. Por eso, incluso los pequeños fragmentos de sobriedad que obtiene ahora son inestimables. A partir de lo que ya ha descubierto, comprende claramente que él y su hermano no luchan realmente por la empresa: cada uno, a su manera, se está preparando para una batalla por su propia autoestima.
Esa es la verdadera prueba, la verdadera batalla, por lo que las líneas de tensión alrededor de Sean no deben centrarse en lo que hay que hacer con lo material, ni en la lucha por el poder, sino en la opinión de los dos hermanos.
Al llegar a este nivel, Shawn básicamente reunió toda la sobriedad que necesitaba en este momento. Ahora sabe cuál es su verdadera batalla y qué líneas de tensión le serán esenciales. Al descubrirlo, Shawn logró cumplir el primer aspecto de la regla del acosador: el guerrero elige su propia batalla, con lo que empezó a aplicar la regla del acosador de manera efectiva. Después de eso, Sean tiene que elaborar una estrategia que le permita utilizar estas líneas de tensión en la batalla con su hermano.
Sin embargo, antes de examinar la estrategia de Sean, recuerdemos la razón más importante por la que tenemos que hacer frente a las pruebas. En general, los alumnos suelen estar tan interesados en la aplicación práctica de esta técnica, tan sumergidos en sus resultados que a menudo se olvidan de aprender lo que les enseña el ejercicio. Por esa razón, hablemos de lo que Shawn ya ha aprendido gracias a esta prueba.
Tal vez la lección más importante para Sean fue que Willis no lo convierte en un sacrificio, sino que, por el contrario, le ofrece a su hermano una maravillosa oportunidad de mejorar su infravaloración. Incluso el breve examen de la relación con el hermano que se lo hizo a Sean ya le ha dejado claro que la prueba se debe a su propia opinión subestimada sobre sí mismo. Por lo que se refiere al examen de antecedentes, hay que entender que hasta la fecha, Willis Shawn sólo ha llevado a cabo un breve examen involuntario, al que se ha hecho referencia anteriormente. Sin embargo, por el hecho de que el nuevo examen se llevó a cabo en el contexto de la prueba actual, la sobriedad que generó se convirtió en un factor de gran importancia para Sean, y nunca se insistirá lo suficiente en su importancia.
A menudo, los estudiantes se sienten frustrados por la dificultad de volver a examinarlos y, como resultado de ello, tratan inconscientemente de olvidar la existencia de esa tecnología. Creen que si se olvidan deliberadamente, se convertirán en guerreros. Sin embargo, esto es totalmente innecesario si los estudiantes hacen un esfuerzo fácil y recuerdan una de las palabras fundamentales:
EL ÚNICO APRENDIZAJE VERDADERO ES LA EXPERIENCIA PRÁCTICA. POR ESO, TODO LO QUE HACE UNA PERSONA DEBE PERMANECER EN EL CONTEXTO DEL MOMENTO PRESENTE.
Ahora oigo esta idea una y otra vez con palabras muy diversas, y los estudiantes la apuñalan con la cabeza, la graban en sus cuadernos, pero tres meses después, cuando les pregunto cómo van las cosas con la mirada puesta en sus rostros, las miradas de culpabilidad que se hacen en sus rostros hablan por sí solas.
Si el punto de ensamblaje sigue siendo rígido, la persona no puede volver a examinar el pasado con suficiente éxito. ¿Por qué? Por la simple razón de que el punto de ensamblaje está atascado en el lugar. No tiene sentido repetir todo lo que ya se ha dicho en el "Regreso de los Guerreros," así que sólo recordaré una cosa: los recuerdos intelectuales del pasado no son de gran utilidad y, de hecho, no son el objetivo de un reexamen. Sin embargo, si se tiene en cuenta que todo lo que le sucede a la persona aquí y ahora es el resultado de su pasado, es fácil comprender que los sentimientos y sentimientos reales pueden guiar a la persona en su pasado.
Por esa razón, siempre se aconseja a los alumnos que realicen un nuevo examen a partir del momento actual y en orden inverso. Siempre empezamos con el presente y volvemos al momento de nacer nunca al revés, ya que la mayoría de la gente simplemente no puede volver a mirar del pasado al presente.
El ejemplo de Sean muestra claramente cómo se hizo esto: la razón por la que Sean hizo un examen involuntario de su relación con su hermano fue su prueba en el momento actual. Por lo tanto, el presente es el momento más apropiado para que Sean reexamine esta relación, ya que, al participar en esta batalla, sobrevivirá una vez más a muchas de las emociones y sentimientos que han surgido constantemente en su relación con Willis. Si Shawn se da cuenta de ello y, por lo tanto, vigilará de cerca la resurrección de estas emociones y sentimientos, entonces, una vez más, permitirá a Sean mover temporalmente e incluso desviar el punto de montaje y reorientarlo a los campos de energía que guardan recuerdos de acontecimientos olvidados y problemas relacionados con Willis. Sin embargo, esto sólo puede ocurrir si Shawn tiene la intención de comprender los valores de estas emociones y sentimientos. De lo contrario, no les prestará atención, ya que se obsesiona con el significado superficial de su ensayo actual y comenzará a tolerar un diálogo interno interminable, alentado por una mente racional.
Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de ello. En la actualidad, Sean no tiene sentido volver a examinar la historia del amor del pasado, ya que no tiene nada que ver con la prueba actual. Por otra parte, si Shawn intenta volver a ver su relación con Willis, pero en su cabeza se le ocurre esa historia de amor, Sean tiene que poner en su ecuación y en este caso, porque es obvio que esa historia está relacionada de alguna manera con su relación con Willis.
De todos modos, todo lo que un estudiante intenta hacer en la práctica debe estar relacionado con el momento actual. Esto es especialmente importante en lo que respecta a la revisualización, ya que de lo contrario el alumno se decepcionaría por la complejidad de la técnica.
Este principio se aplica a todos los profesionales y técnicos. Por ejemplo, no se puede hacer nada si se habla con otra persona en la cabeza. ¿Pero es raro que eso suceda? La gente pasa horas pensando en lo que deberían haber dicho y por qué no lo hicieron. En otros casos, se ven cubiertos por la idea de lo que tendrán que decir en el futuro, pero cuando llega el momento, de alguna manera nunca dicen lo que se ha venido a decir, o no hay una ocasión adecuada para que la frase se filtre o, si se presenta la oportunidad, simplemente no tienen el valor de hacerlo.
Del mismo modo, cuando se trata de analizar un sueño o de interpretar una señal, es absolutamente necesario actuar sobre la base de que el significado del sueño o la señal debe estar directamente relacionado con lo que está ocurriendo en la vida de la persona en este momento. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a las cosas de los sueños, ya que lo que está pasando ahora es la base del mañana.
El poder siempre está en el momento actual, por lo que el hombre debe empezar a actuar sobre la base de su posición actual.
Hay dos razones por las que a los alumnos les resulta tan difícil recordarlo. En primer lugar, el pensamiento de la gente moderna se basa en la división, y los alumnos tampoco son una excepción. Como resultado de ello, al empezar su educación, nunca se dan cuenta de la relación entre lo que está ocurriendo en sus vidas y lo que está ocurriendo en el mundo. En segundo lugar, los estudiantes, atrapados por su condición social, tratan la vida de la misma manera que todos los demás y, como resultado de esa visión universal del mundo, se ven atrapados una y otra vez en la superficialidad de los fenómenos. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a su propio sentido de la importancia, ya que los alumnos se preocupan tanto por no manifestarlo que la mayor parte del tiempo es ridículo ver lo ansiosos que se sienten por sí mismos.
Con una mentalidad que divide a la gente y que se da cuenta de que todo es superficial, los alumnos suelen estar tan ocupados al principio de su viaje por tratar de ser guerreros, es decir, por convencerse de que ya son guerreros, que se olvidan totalmente de que sólo pueden convertirse en guerreros en el contexto de la vida cotidiana. Como resultado de ello, estos estudiantes se ven tentados a comparar sus logros con el comportamiento de los demás. En general, es un ejercicio maravilloso, a menos que el alumno recuerde (y eso rara vez ocurre) que hay que evaluar el comportamiento y no el de otra persona. Sin darse cuenta de ello, de vez en cuando los discípulos cometen un error fatal al compararse a sí mismos con otros.
El resultado final es que, inevitablemente, empiezan a ver sus propias deficiencias, pero en un esfuerzo por lograr una mayor percepción de sí mismos, olvidan que las deficiencias son el camino hacia la fuerza. Por el contrario, estos discípulos tratan de cubrir sus defectos fingiendo que ya se han convertido en guerreros impecables, en todo caso, son más perfectos que los demás, es decir, se mueven más rápido para convertirse en guerreros. ¡No se dan cuenta de que el sentido de su propia importancia se ha vuelto como la punta de un látigo y está a punto de golpear a un alumno en la nuca! Mientras no se haya derrotado el sentido de la propia importancia, un nuevo examen nunca dará lugar a algo más que una gran compasión por sí mismo, que a menudo se produce cuando el alumno recuerda las dificultades que ha experimentado en el pasado.
Un verdadero examen no puede dar fruto hasta que el alumno haga un esfuerzo consciente y deje de engañarse en su convicción de que es una víctima y se dé cuenta de que esa sensación de víctima se debe únicamente a su propia importancia. Se trata de un principio muy importante, ya que si una persona tiene la verdadera humildad, nunca se sentirá víctima de las circunstancias, sino sólo de la firme convicción de que se enfrenta a una prueba.
Hacer frente a la prueba no es lo mismo que ser una víctima. Sin embargo, con demasiada frecuencia los seres humanos se afligen a sus miedos, pero prefieren no admitirse a sí mismos en su propia cobardía y encubrirse con la sensación de que tienen razón y quejas amargas de que los demás no tienen derecho a tratarlos tan cruelmente. En el caso de Sean, es fácil decir que, al permanecer dentro de su condición social, probablemente llegaría inmediatamente a la conclusión de que Willis lo trata cruel e injustamente. Después, Shawn restablecería la justicia a través de un frenesí impenetrable, una nariz alta y una expresión de piedra de cara que enviaría al mundo entero una idea de lo terrible que es su sufrimiento.
Sin embargo, aceptar ese comportamiento significa subir a las cimas de la arrogancia y convertirse en la expresión de un sentido de la propia importancia, ya que ello implica la inviolabilidad de la santidad de la persona humana y su perfección, como si fuera el único hombre del mundo que no necesita los dones de la fuerza que nos dan pruebas de la vida a todos. Después de todo, ¿cómo se atreve alguien a desafiarlo? En otras palabras, ¿cómo se atreve alguien a tratarlo de manera tan cerda?
La destrucción de un sentido de la propia importancia es, en gran medida, una eliminación de la condicionalidad social, ya que no existe una tecnología específica que permita ambas cosas.
Para desprenderse del sentimiento de importancia personal y del condicionamiento social, hay que poner en práctica todas las enseñanzas y técnicas. Sin embargo, la vía más rápida y segura para asestar un golpe mortal a la importancia personal consiste en utilizar los cuatro postulados del acecho y la regla del acechador para aprender a acechar la percepción. Como muestra el ejemplo de Sean, esto permite una recapitulación auténtica y sustancial. Cuando una persona empieza a ver su vida tal como es, todo sentimiento de ser una víctima y, por tanto, toda manifestación de importancia personal comienzan a desaparecer con facilidad y de manera natural.
En este sentido, siempre hay personas a nuestro alrededor que nos plantean desafíos y merecen nuestro agradecimiento por las oportunidades que ofrecen de adquirir la sobriedad suficiente para destruir el sentimiento de importancia personal. En la terminología tolteca se las llama pequeños tiranos. Pero, como encontrar auténticos pequeños tiranos es una suerte poco frecuente, los toltecas los dividieron en cuatro categorías.
La primera categoría es la de las personas que no se detendrán ante nada para molestarlos de una manera u otra. Son crueles, sensuales y, siendo siempre lo suficientemente inteligentes como para permanecer dentro de la ley, increíblemente astutos e inexactos. Un hombre como ese, sin pensarlo, se va a violar sólo para enseñar una lección; una mujer como esa no dudaría literalmente en arrancarle la piel viva a un hombre. Las discusiones con estas personas constituyen una verdadera amenaza para la vida, pues están dispuestos a matar a otro sin vacilación alguna.
La segunda categoría se refiere a las personas que no se diferencian mucho del primer tipo, con la excepción de que evitan la violencia física y, en su lugar, recurren a diversas formas de violencia emocional e intelectual que socavan la fuerza y el espíritu de la persona. Este tipo de tiranos es el que más se encuentra en el trabajo; siempre escapan del castigo, con el terror mortal de sus colegas.
La tercera categoría abarca a los que no son tiranos de poca monta, pero si algo los excita, están dispuestos a hacer todo lo posible para convertir la vida del agresor en un verdadero desastre. No son tan astutos en engañar a la justicia como los miembros de los grupos primero y segundo, por lo que suelen recurrir a la ley para causar muchos problemas al enemigo. Cuando se enojan, de repente caen sobre el ofensor de la manera más impredecible y en los momentos en que menos lo esperan. Si empiezan a vengarse, inician inmediatamente un proceso judicial y, cuando ello sea compatible con sus objetivos, están dispuestos a dirigirse a las autoridades por cualquier motivo. Pon las bolsas de basura en el patio un día antes de que lleguen los basureros, y van a informar de ello al ayuntamiento. Deja el coche delante de tu casa por cinco minutos y llamarán inmediatamente a la inspección de tráfico. Esas personas suelen encontrarse entre los vecinos, así como entre los familiares rechazados por sus cónyuges o ex cónyuges.
La cuarta categoría se refiere a los gruñidos. Siempre van a encontrar un error en todo lo que hacen los demás, y con sus bofetadas van a llevar al otro a la locura. No se quejarán de usted, pero siempre vendrán con quejas. Vale la pena lavar el coche el domingo, y se quejan de que les estás impidiendo descansar. Si cortas el césped delante de la casa con una sierra de gasolina, se sentirán descontentos con el ruido y los gases de escape perjudiciales para la salud; si el césped es eléctrico, nos dirán que todos somos responsables de ahorrar energía.
Cuando un estudiante consigue encontrar a un tirano pequeño, Nagwal lo animará y le propondrá que lo vea como el mayor tesoro, ya que, al aprender a rastrear a un tirano pequeño, aprenda mucho mejor y más rápido que en su ausencia. Esto se aplica a todas las categorías de pequeños tiranos y, en particular, a las categorías primera y segunda. En la lucha por sobrevivir a los ataques de estas personas, los alumnos no sólo se desvanecen rápidamente de su sentido de la importancia, sino que también reivindican sus derechos a una enorme cantidad de fuerza, ya que aumentan la confianza en sí mismos y la autoestima.
Sin embargo, no es necesario decir que los enfrentamientos con los pequeños tiranos de primera y segunda categoría requieren mucho cuidado, ya que incluso la causa más pequeña puede ser suficiente para que un miembro del primer grupo mate a una persona y un tirano de segunda clase arruine toda su vida.
Hablando de eso, tengo la obligación de dar una advertencia muy seria y señalar que los estudiantes sólo pueden tener un riesgo relativamente bajo de enfrentarse a los verdaderos tiranos si son dirigidos por un Nagwal bien preparado.
Dado que es poco probable que un lector trabaje con Nagwal, le recomiendo que evite a los tiranos verdaderos y que, si un tirano como ese se encuentra en su camino, se deshaga pronto de su sociedad. El que se va a convertir en un guerrero, primero tiene que permanecer vivo e ileso. Por lo tanto, es necesario cumplir con todas las exigencias de la situación y luego abandonar la ciencia, teniendo presente que la prudencia se convierte en una ventaja si no se tiene experiencia.
Hay que entender que incluso cuando una persona tiene que huir para salvar su vida, eso no significa que esté evitando su prueba. Se trata de una afirmación muy importante que requiere un examen cuidadoso, ya que el ser humano nunca se enfrenta a pruebas imposibles.
Si la prueba surge, solo se debe a que el hombre la necesita y está en condiciones de hacerle frente; por otra parte, hay que recordar que el propio guerrero elige su propia batalla. Por lo tanto, si una persona se enfrenta de repente a una prueba que requiere una acción inmediata, pero en este momento no puede evaluar exactamente cuál es su verdadera batalla, lo mejor es que se base en la autoconservación hasta que pueda entender por qué se enfrentó a esa prueba. La analogía nos ayudará a entender este principio.
Digamos que no eres médico, pero de repente tienes que cuidar a un hombre gravemente herido. Sería una estupidez pensar que la prueba es precisamente esa preocupación. Si no sabes nada de medicina o de primeros auxilios, ve lo antes posible a buscar a alguien que conozca. Una vez que se haya encontrado a un hombre así, trate de comprender por qué razón se le debió haber sometido a esa prueba. El mismo principio se aplica a los pequeños tiranos, en particular a las categorías primera y segunda. En todos estos casos, la batalla principal es mantener su propia vida o su trabajo por la simple razón de que un muerto no será nunca un guerrero, sino que el desempleado perderá a un tirano pequeño y los beneficios de su existencia. En el próximo capítulo volveremos brevemente a hablar de los tiranos pequeños, ya que esta cuestión es especialmente importante hoy en día, cuando aumenta rápidamente el número de padres que insultan a sus hijos y, por lo tanto, muestran ese tipo de comportamiento.
Es fácil saber que en el caso de Sean, Willis es un tirano de poca monta. Esto coloca a Willis en la tercera categoría de tiranos pequeños, es decir, a aquellos que normalmente no se comportan como los tiranos pequeños, a menos que se les instigue de alguna manera. La forma en que Shawn debe comportarse con su hermano y la forma en que cualquier estudiante debe hacer frente a su pequeño tirano se explica por la regla del acosador, ya que sólo la capacidad de rastrearse a sí mismo y a los demás permite a una persona deshacerse definitivamente de toda idea de sí misma como víctima.
Al evaluar lo que Shawn ya ha aprendido, es fácil ver cuánto le ha ayudado este enfrentamiento con Willis; no sólo ha empezado a rever y, como resultado, ha aumentado su sobriedad, sino que, además, se ha liberado de su propio sentido de la importancia, se ha vuelto más hábil en el manejo del escudo de un guerrero y, sobre todo, ha aprendido a perseguirse a sí mismo y a otros en su búsqueda de despertarse en el sueño y convertirse en guerrero. Todo lo que Shawn ha aprendido hasta ahora le ayudará a entender cuál es exactamente la estrategia antes de empezar la batalla con Willis. 06 Eso es lo que vamos a hablar en el próximo capítulo.
CAPÍTULO CUARTO
HOMBRE DE GUERRA
LA FUERZA DE LA GUERRA QUIERO DEL TANAL GOBIERNO
En el capítulo anterior, nos dimos cuenta de que si Shawn quería hacer frente a su prueba de manera impecable, tenía que desarrollar una estrategia basada en lo que ya había aprendido. Sean está tratando de convertirse en un guerrero, por lo que todas sus pruebas son, por naturaleza, una oportunidad para reclamar sus derechos a la fuerza.
Convertirse en guerrero exige transformar por completo la isla del tonal, y cada prueba de la vida ofrece una oportunidad para transformarla gradualmente. En el primer y segundo volumen, esto se explicó en términos de ordenar lo que se denomina un tonal adecuado. Esta acción no solo permite acumular poder personal, sino también fortalecer el respeto por uno mismo y la confianza en sí mismo. Todo ello profundiza el conocimiento más auténtico de lo que significa ser un ser humano plenamente responsable, cuya dignidad se manifiesta en cada uno de sus actos, ya sean físicos, emocionales o mentales. Por ello, la estrategia de Sean reflejará su dignidad —o su ausencia— y medirá la impecabilidad de sus acciones, determinadas, naturalmente, por el estado actual de su tonal.
El enfoque del acosador en la elaboración de la estrategia es muy diferente de la actitud de un hombre que no es un guerrero. La gente quiere ganar todo el tiempo, en todas sus batallas, siempre quiere ser la derecha. Sin embargo, ironíamente, la mayoría de la gente está derrochando sus vidas tratando de evitar las pruebas en las que se debe luchar, y en los casos en que se debe luchar, comienza a luchar en las batallas equivocadas, lo que hace que ni siquiera la victoria en la batalla les sea muy útil. Desde el punto de vista del acosador, este comportamiento no sólo es una verdadera demencia y una clara pérdida de tiempo y de fuerza personal, sino también una señal de falta de dignidad.
La cuestión del honor es una consideración fundamental en la vida del guerrero, ya que sin un verdadero sentido de la dignidad no puede haber autoestima, confianza en sí mismo ni, por supuesto, confianza en sí mismo. Sin esas cualidades, el hombre no puede pensar ni actuar como un guerrero. Por lo tanto, si tiene la intención de convertirse en un guerrero, debe considerar cualquier prueba de vida como una oportunidad para fortalecer o mantener su dignidad.
Sin embargo, son muy pocas las personas que actúan de manera que nunca pierdan su dignidad, por la simple razón de que casi nadie entiende el verdadero significado de la palabra. La mayoría de la gente cree que el honor es mantener su posición pública o sentirse orgullosa de sí misma, pero todo esto es consecuencia de un sueño universal, ya que el orgullo se basa normalmente en un sentido de superioridad, y la defensa de esas dos ilusiones no es una dignidad sino un fortalecimiento de la condicionalidad social.
La dignidad del guerrero radica en que cada pensamiento, sentido y acción son impecables, así como su habilidad para controlar sus emociones. La perfección significa ser capaz de actuar de la mejor manera y sobre la base de todos los conocimientos disponibles en el momento actual. En otras palabras, ser impecable significa ser plenamente responsable de sí mismo, de su vida y de sus conocimientos, ya que esa responsabilidad (o la falta de ella) afecta a todas las actividades humanas, físicas, emocionales y mentales. Sin embargo, es muy importante tener presente que la palabra responsabilidad significa capacidad de respuesta, es decir, responder no sólo a todos los acontecimientos de su vida, sino también a sí mismo, a su vida y a sus conocimientos.
La gente común se dedica tanto a fortalecer su posición social y su condición social que rara vez dedica tiempo y energía a perseguirse a sí misma. Como resultado de ello, la mayoría de las personas llevan una vida totalmente impecable, ya que mantienen constantemente las creencias de otros o, más precisamente, los prejuicios de otros, en lugar de actuar sobre la base de sus propios conocimientos.
Esto se ve muy bien en el caso de Sean, ya que si Sean no hubiera seguido la ruta del guerrero, probablemente habría elegido una de las tres opciones. O bien se convertiría en un mendigo y aceptaría una oferta injusta de su hermano, o elegiría el camino del cobarde y se retiraría sin entrar en la batalla, o se comportaría como un verdadero hombre, es decir, como un gallo de la guerra, y intentaría poner a Willis en el lugar con la justicia. Sin embargo, ¿hay alguna posibilidad de que su dignidad se manifestara? ¿Qué habría aprendido Sean si hubiera elegido cualquiera de esas opciones? Si hubiera elegido las dos primeras opciones, sólo habría perdido su autoestima, y en el tercer caso , incluso si hubiera ganado el juicio, él habría demostrado que tenía razón y que su hermano estaba equivocado, pero eso habría reforzado la idea estúpida de que basta con demostrarse a sí mismo la verdad y la estupidez de todos los demás.
A diferencia de estas opciones, la estrategia de Sean debe concebirse de manera que fortalezca su autoestima y le ayude a transformar la isla del tonal. Sean ya se ha dado cuenta de que la transformación que se necesita en este momento está relacionada con su propia forma y con su creencia en su propia importancia. En general, teniendo en cuenta todas sus demás deficiencias, Shawn entiende claramente que su falta de autoestima y de confianza en sí mismo son la causa; así pues, si cambia de actitud, todo cambio en su isla del tonal será más fácil. Esto se aplica a todos los seres humanos en general, ya que es la percepción de sí mismos la que causa la mayoría de sus defectos e impide todo lo que hacen. Sin embargo, la razón por la que la mayoría de las personas de hoy en día sufren una baja autoestima es porque no saben el verdadero significado de la palabra dignidad.
La dignidad del guerrero se describe de la siguiente manera:
EL EJERCICIO EJECUTIVO. Como si no se le diera la impresión de que no tiene nada que ver. LA IMPUNIDAD DE LA VIDA.
Esta frase tiene un significado muy profundo, pero la consecuencia más importante para nosotros es que la dignidad de los guerreros requiere no sólo el reconocimiento de la relación entre todos los vivos, sino también el fortalecimiento consciente de la ley. En otras palabras, un verdadero guerrero no puede simplemente expresar con palabras su lealtad a la relación entre todos los seres vivos, sino que tiene la obligación de vivir en el sentido más auténtico de la palabra. Esto significa que el guerrero reconoce el hecho de que, al levantarse a sí mismo, al mismo tiempo levanta todo a su alrededor, porque todo está interrelacionado.
Toda estrategia que el guerrero formule debe beneficiar no sólo al propio guerrero, sino también a todo lo demás en la vida, de la que es una pequeña parte. Por esta razón, el verdadero guerrero nunca puede reaccionar ante las circunstancias por motivos de ira ni pagar la misma moneda por cualquier falta de respeto o insulto. No puede actuar sobre la base de la ira o la venganza. Esas reacciones sólo contribuyen a reforzar el sentido de la propia importancia y, por supuesto, no benefician a nadie.
Todo lo vivo está interrelacionado y, por lo tanto, cualquier acción de un guerrero beneficia a todos los actores, incluido el propio. Esto significa, entre otras cosas, que un guerrero no puede permitirse el lujo de jugar el papel de un mártir o un sacrificio, ya que ese comportamiento no le beneficia, y lo que no beneficia a un guerrero no puede beneficiar a nadie que lo rodea.
Esta es la ley de la Luz y el Reflejo, que en las enseñanzas de los toltecas se expresa mediante el principio de los espejos del alma.
Si bien el concepto de espejos ya se ha debatido en el "Regreso de los Guerreros," ahora es necesario ampliar un poco la comprensión de ese principio, lo que nos permitirá comprender la forma en que el guerrero está desarrollando una estrategia adecuada. Debe entenderse que, para una persona, todas las personas, todos los seres vivos y el mundo en su conjunto simplemente reflejan el hecho de que esa persona tiene que conocerse a sí misma. Esta es una ley universal inmutable, y ninguno de nosotros puede evitarla ni tener en cuenta el . . . . . . . . . . . . .
Así pues, si los demás son crueles con el hombre, eso se debe a que el hombre debe ver la violencia en sí mismo. Si la falta de honradez se manifiesta en el entorno, la persona debe reflexionar sobre cómo y en qué casos se comporta de manera deshonesta. Por otra parte, si una persona ve la belleza y la armonía en torno a ella, tiene derecho a esperar que ella misma demuestre su belleza y armonía en las esferas pertinentes de la vida, y puede darse el debido crédito. Cuando una persona mira al espejo del mundo en general y ve la violencia en él, la razón es que la sociedad en su conjunto o la población en su conjunto deben pensar juntos en la violencia en sí misma. Aunque la gente está tan absorta en el juego de la acusación que no quiere reconocer esta ley más fundamental de todas las leyes generales, el hecho de que los espejos nunca mienten es justo; por lo tanto, sería muy útil para el lector volver a leer lo que se dice sobre este principio en el "Regreso de los guerreros."
Además, es muy importante que el lector recuerde que hay tres tipos de espejos: los del pasado, del presente y del futuro. En otras palabras, si bien la mayor parte de los espejos reflejan lo que es más importante para el ser humano en lo que respecta a su comportamiento actual o a sus creencias actuales, algunos espejos ocurren, ya sea en el pasado o en el futuro, aunque no se den cuenta de ello. Sin embargo, hay que subrayar la necesidad de ser completamente honestos con nosotros mismos, ya que es más fácil que el hombre pase por alto el espejo como algo que no tiene que ver con el momento actual.
Sin embargo, para alguien que quiere ser un guerrero, esa conducta es una estupidez total y suele dar lugar a una sensación de superioridad, inferioridad u otra sensación similar, ya que está convencido de que el reconocimiento de sus propios defectos (es decir, su existencia misma) es algo terrible. Esas percepciones surgen inevitablemente por razones sociales, y cualquiera que las comparta simplemente no reconoce que nuestras deficiencias sean un pasaje a la libertad y a la fuerza.
Hay dos razones por las que a veces los espejos reflejan el comportamiento del hombre en el pasado. En primer lugar, y con mayor frecuencia, esto se debe a que los hechos del pasado siguen siendo sutiles, o matices que hay que examinar ahora.
La segunda razón es el hecho de que los discípulos de la Ruta del Guerrero a menudo tienden a pasar de la deshonestidad a su total opuesto.
Tan obsesionados con la integridad que normalmente se autocrítica.
Los estudiantes que han sido tomados de este proceso olvidan por completo la necesidad de ser honrados por lo que es correcto y, por consiguiente, son víctimas de la suposición errónea de que la autocrítica es un signo de humildad.
Nada puede estar más lejos de la verdad, ya que la autocrítica es una forma fina de sentido de su propia importancia.
Esos estudiantes cometen un error fatal al convencerse a sí mismos de que son incapaces de cambiar su propio comportamiento o, en otras palabras, demasiado buenos para ser considerados responsables de una mala conducta. En consecuencia, en lugar de asumir esa responsabilidad y reconocer la importancia de sus deficiencias, los alumnos empiezan a caer en la autocrítica, al mismo tiempo que creen que resolverá el problema de alguna manera.
El objetivo de los casos en que el espejo refleja un futuro potencial es casi idéntico al del pasado, pero hay que reconocer que el mero hecho de demostrar un comportamiento potencial significa una necesidad urgente de vigilancia. Quien considere que la ausencia de cualquier acto en el presente excluye totalmente la posibilidad de que se cometan en el futuro se equivoca gravemente. Una persona nunca recibe las instrucciones que no necesita. El hecho de que el espejo le muestre el futuro es en sí mismo una señal suficiente de que ese comportamiento ya está empezando a manifestarse, aunque al principio esas manifestaciones pueden ser tan pequeñas que parecen insignificantes.
En un principio, el potencial se filtra en la realidad con una cuerda fina, sólo se manifiesta en raras ocasiones, pero si no se detiene inmediatamente, pronto se convertirá en una corriente furiosa. El estómago parece pequeño y hermoso, pero si se invierte en un terreno fértil, se descubrirá el potencial de un roble gigante.
Lo mismo se aplica a las posibles deficiencias de la persona, pero el hecho de que esas deficiencias constituyan un camino hacia la fuerza no significa que una persona pueda pensar que tiene derecho a desarrollar una amplia gama de vicios. Por ejemplo, si una persona puede llegar a ser alcohólica, tal vez dos o tres tragos sean suficientes para convertir ese potencial en una adicción perjudicial. Pero si una persona como ella reconoce y es consciente del hecho de que solo la idea del alcohol lo excita, puede utilizar esa deficiencia como una prueba que le obliga a mantenerse alerta y a comportarse impecablemente cada vez que hay alcohol cerca.
Si es un discípulo de la Vía del Guerrero, se le aconsejará que evite el consumo de alcohol, pero que aproveche la prueba para inculcar en sí mismo un sentido de autodisciplina y respeto por sí mismo. Un estudiante como ese lo conseguirá disfrutando de las bebidas al azar de la compañía de vez en cuando, pero nunca le gustará el alcohol.
La cuestión más importante de los espejos es el hecho de que toda estrategia del guerrero, independientemente de su forma concreta, tiene por objeto únicamente elevarse a sí mismo y al mundo que lo rodea. A primera vista, esta afirmación es paradójica, ya que, por una parte, el enfoque teórico de este principio atrae el sentido de la moral de la mayoría de las personas, ya que describe algo que se hace en beneficio de todos, pero, por otra parte, las personas tienden a burlarse de la forma en que se hace realidad el principio " .
La condicionalidad social hace que a las personas no les guste que se les incrimine de alguna forma de egoísmo, y muy pocas personas se dan cuenta de que la vida siempre es sensible a sí misma y que existe una gran diferencia entre esa atención y la egocentridad. Como resultado, la mayoría de las personas que no quieren que se les considere atentos a sí mismas no dejan de manifestar el mismo comportamiento que no quieren ser acusadas.
No hay nada malo en prestar atención a sí mismo; si una persona reconoce el hecho de que todos los espejos que la rodean se ven a sí misma constantemente. Cuando el principio del espejo se pone en práctica, el ser humano se enfrenta a un único desafío: trabajar por sí mismo. Un guerrero ni siquiera pensará en desperdiciar su tiempo o su fuerza personal condonando un estúpido juego de acusaciones mutuas, porque es muy consciente de que cuando no le gusta el reflejo en el espejo, no debe culparse el espejo, sino algo en sí mismo. Así que el guerrero se rige por la siguiente regla: si no te gusta el reflejo en el espejo, haz algo y cámbiate, pero no te despilfarres y quejas.
El hombre no puede cambiar a los demás porque ni siquiera tiene derecho a quererlo, pero sí puede cambiarse a sí mismo, y cuando se cambia a sí mismo, cambia a los espejos. Por otra parte, a veces sucede que si una persona que representa a esa persona no puede o simplemente no quiere cambiar, abandona de una manera u otra la vida de esa persona tan pronto como se cambia a sí misma. De ello se desprende una simple verdad: el espejo no puede reflejar la mentira, ya que todos los espejos, incluidos nosotros mismos, están sujetos a la ley de la Luz y la Víctima.
Por ejemplo, una persona completamente honesta nunca atraerá a personas indecentes, y una persona sin crueldad no sufrirá violencia.
Sin embargo, si una persona tiene que tratar con un mentiroso patológico, debe preguntarse qué tipo de mentira es propio de ella. Hay que tener presente que los espejos no deben ser considerados superficialmente por la esencia misma; en este ejemplo, el mero hecho de la mentira es importante, independientemente de la forma que adopte. Es necesario comprender que esas formas pueden ser increíblemente sofisticadas, casi vagas, y sin embargo una persona debe comprender que los espejos nunca reflejan lo que no hay, y que tiene que entender cómo miente él mismo, y si busca bien la mentira en sí mismo, la encontrará.
Por ejemplo, la forma sutil de la mentira puede ser que una persona mantenga su imagen social con tal esfuerzo, lo que empieza a comprometerse a sí misma, es decir, a deshonestarse; en ese caso, literalmente, comienza a vivir con mentiras, lo que es peor que mentir en palabras.
Cuando se trata de un espejo del mundo en su conjunto, suele ser mucho más difícil para un alumno llegar al fondo, aunque se basa en el mismo principio que se aplica a los espejos personales.
Por ejemplo, si hay un aumento de la delincuencia en el país, los estudiantes a menudo simplemente se aprietan los hombros fingiendo que no son culpables de nada. Estoy dando este ejemplo porque hoy día el problema es común a casi todos los países del mundo. ¿Por qué es tan urgente? Sólo porque la humanidad ha alcanzado la mayoría de edad y ahora debe asumir la responsabilidad del adulto. En la actualidad, no sólo las autoridades públicas son responsables de controlar la delincuencia, sino también todos los adultos. Esto no significa que la gente deba caminar por las calles y luchar contra los bandidos, sino que sólo tienen que mirar al espejo y asumir la responsabilidad total de lo que vean allí.
Se pregunta al estudiante: "¿Cómo ha contribuido tu vida al aumento de la delincuencia?" Por ejemplo, el hecho de que una persona acuse a un gobierno o a una autoridad pública de no poder contener la delincuencia significa que no asume la responsabilidad de un adulto y significa que, como persona, es totalmente inútil y no puede impedir el aumento de la delincuencia.
Sin embargo, ello significa igualmente que se considera una víctima que se entrega a cualquier delincuente. Si realmente está convencido de ello, sin duda atraerá a personas que reflejen su fe en su propia impotencia. Ya se ha dicho anteriormente que, al atraer a esas personas, la persona se convierte en cómplice de sus crímenes, ya que les ha ayudado.
Por otra parte, si, como guerrero, prefiere hacer valer su derecho a la fuerza y dejar de creer que es la víctima, no atraerá a sus autores, sino que, por el contrario, atraerá a quienes también tienen la fuerza suficiente para hacer valer su derecho a la fuerza. Si lo hace un número suficiente de vecinos, casi nunca se cometerán delitos en los alrededores, y lo que es posible en una sola zona también se puede lograr en todo el país. La delincuencia sólo surge cuando la gente la provoca y siempre prospera en un ambiente de temor y humildad que inspira la mentalidad de la víctima.
En última instancia, es evidente que la vida es realmente un proceso centrado en sí mismo, ya que al centrarse en sí mismo y asumir la plena responsabilidad de sus conocimientos y su nivel de vida, el ser humano puede y lo hace cambiar el mundo que lo rodea. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de la egocentridad. Ser egocéntrico significa no creer en la conexión de todos los seres vivos, no apoyarla. El sentido literal de este concepto significa que el ser humano se considera a sí mismo como el centro alrededor del cual gira el resto del mundo, lo que refleja un fuerte sentido de su propia importancia.
Una persona egocéntrica que se considera tan importante a sí misma nunca puede entender por qué los demás no viven según sus propias normas y expectativas. Deseando que todos se sujeten a su voluntad y acepten sus puntos de vista, esas personas no siempre están de acuerdo con los demás; al negarse a reconocer el hecho de que todo alrededor de los espejos es sólo un espejo, de manera involuntaria refuerzan la mente de la víctima. Esas personas siempre defienden lo bueno, actúan en nombre de la justicia, acusan a los demás de todos los males en lugar de asumir la responsabilidad de su propio estado de vida, y se vuelven inevitablemente obsesionados con los intentos de salvar a los torturadores a su alrededor.
Como resultado, las personas egocéntricas se convierten en las virtudes de la humanidad. Son la mayor parte de las almas perdidas que luchan por una causa justa, ya sea marchas de protesta contra la violencia generalizada o la protección de los pingüinos contra la amenaza de la contaminación ambiental, aunque ni siquiera por un momento piensan en su propio papel en el fortalecimiento de la delincuencia y la velocidad alarmante de la contaminación ambiental.
Por lo tanto, la actitud de atención a sí misma dista mucho de invertir la condicionalidad social en el conjunto de la población.
La base más profunda de la verdadera humildad es dejar de culpar a los demás y asumir la plena responsabilidad por lo que es y lo que es, así como la responsabilidad por sus conocimientos y su estado de vida.
El ser humano, atento a sí mismo, reconoce que debe trabajarse por sí mismo, pero al mismo tiempo la interacción de todos los seres vivos redundará en beneficio y en beneficio del mundo que nos rodea. Por otra parte, la egocentridad es lo opuesto, ya que no hay nada modesto en ella. Por el contrario, no sólo se trata de un sentido de la propia importancia, sino también de la cima de la arrogancia y la arrogancia, por más que los benefactores de todo el mundo reaccionen y se comprometan a defender sus acciones, el hecho de que el amor al prójimo comience con su hogar es la verdad.
Si una persona no puede limpiar su propia casa, ¿cómo puede arreglar la vida de otra persona? Del mismo modo, si él mismo no puede impedir que otros lo atormentan, ¿quién le da derecho a exigir a las autoridades públicas que cumplan mejor su deber de protegerlo? Para un guerrero, este razonamiento carece de sentido: ante todo, el ser humano es el que provoca la aparición de torturadores. ¿Por qué, entonces, pide a las autoridades que lo protejan de sus propias acciones?
Todavía nos quedan tres cuestiones que guardan relación directa con el tema actual. La primera es que si una persona tiene en cuenta la existencia real de los pequeños tiranos, puede dar la impresión de que ello es algo contrario al principio de los espejos. Sin embargo, a menos que una persona como esa se dé cuenta de los pequeños tiranos de forma superficial y más profunda de su esencia, se dará cuenta con bastante rapidez de que en realidad no hay contradicción. La única razón de esta aparente contradicción es el hecho de que no todos los seres humanos son tiranos evidentes. Sin embargo, hay que reconocer que si un pequeño tirano aparece en la vida de una persona, es porque la persona ha adquirido la experiencia que debe tener en su relación con su pequeño tirano.
Tampoco hay que olvidar que el ser humano no debe ser atraída por una mirada superficial al principio de los espejos; primero, debe mirarse con atención a sí mismo y luego llegar a la conclusión de que él mismo no es un tirano tan pequeño. El mismo mandato se da a todos los discípulos que se enfrentan a un pequeño tirano; cuando uno se ve en sí mismo, siempre se da cuenta con consternación de lo que realmente es un pequeño tirano en el sentido de que, por lo que recuerda, siempre ha sacrificado sus propias acciones. La ironía de atraer a un tirano pequeño es que la única razón de su aparición es una autoestima tan baja que, por su propia impresión, no vale nada. No es de extrañar que, con esta infravaloración, una persona atraiga a un tirano pequeño, y éste refleje su propia sensación de indigno e indigno.
La segunda observación se refiere al hecho de que cuando una persona cambia, lo mismo ocurre con sus espejos. Aunque esto es cierto, de vez en cuando algunos espejos no pueden cambiar, porque no tienen tiempo para cambiar, ya que esas personas todavía tienen que aprender algo sobre la base de su comportamiento actual; también hay espejos que no quieren cambiar por una u otra razón. En tales casos, estos espejos suelen dejar la vida humana por voluntad propia o por circunstancias de la vida.
Supongamos, por ejemplo, que uno de esos espejos era su jefe, y que usted ha trabajado todo lo que necesitaba, y aun así, a pesar de que ha trabajado en cada sutileza que pudo haber visto al principio, su jefe todavía no ha mostrado ninguna señal de cambio en su relación. Cuando ocurre algo como esto, puedes estar preparado para algo o ser trasladado a otro puesto, de una manera u otra, el espejo de tu superior tiene que dejar tu vida.
Contrariamente a todo lo que se ha dicho antes, hay que entender que algunos espejos que no están destinados a cambiar simplemente no podrán abandonar su vida en un futuro próximo. Los padres o los hijos pueden ser ejemplos típicos de esos espejos, pero ni siquiera estos casos son excepciones al principio de los espejos. Si el espejo no puede o no quiere cambiar y el hombre no puede deshacerse de él, es lógico suponer que, independientemente de sus sentimientos y sus suposiciones, todavía necesita este espejo. Por ejemplo, si los padres o los hijos siguen reflejando un comportamiento que, sin duda alguna, ha superado hace mucho tiempo, la persona debe aceptar como un hecho que necesita este espejo por alguna razón que no esté clara.
En la mayoría de los casos, esto ocurre porque el espejo existe como un recordatorio de que un guerrero debe aprender a ser libre y apartado del mundo que lo rodea sin someterlo a juicio.
En otras palabras, el guerrero debe aprender que todos los seres vivos están en contacto y que, por esa razón, todo comportamiento humano se debe a su relación con los demás. Así pues, incluso si una persona se ha deshecho de la forma de actuar que se refleja en sus padres o en su hijo, todavía tiene que trabajar en sus relaciones e interacciones, no sólo con los padres o los hijos, sino también con el mundo en general. Cuando se haga esto, los padres o los hijos cambiarán de actitud hacia él, aunque sea la misma para con todos los demás, por la simple razón de que nadie puede escapar a la influencia de la Ley de la Luz y la Restauración.
La última cuestión que hay que examinar más a fondo es que si una persona ha hecho todo lo posible por tratar a sus espejos de manera impecable, pero uno de ellos permanece inalterado, cabe suponer que el espejo se ha convertido en una prueba. En esos casos, la prueba suele estar relacionada con la necesidad de que una persona adopte una posición firme respecto de lo que está luchando. Por lo general, todo se reduce a una forma de transacción.
Por ejemplo, los discípulos de la Ruta del Guerrero a menudo cometen un error al no querer interrumpir ninguna relación personal, aunque su permanencia ponga a los alumnos en peligro. Puede ser una relación de amor, de negocios y de amistad, y a veces una relación con padres o hijos. Sin embargo, hay que reconocer que si una persona va a hacer valer su derecho a la fuerza, tarde o temprano tendrá que adoptar una postura firme y defenderse a sí misma y a sus creencias.
La mayoría de las veces, para superar ese tipo de prueba, basta con defender sus derechos, pero la prueba es elegir entre el Camino del Guerrero y una relación personal similar. En ese caso, la persona no tiene otra opción que poner fin a su relación, por difícil que resulte. Huelga decir que esto es especialmente difícil cuando se trata de un niño propio, que también es un espejo. Sin embargo, a veces hay que ser francamente despiadados, incluso con su hijo, a menos que una persona haga valer sus derechos, nunca podrá reclamar el derecho a la fuerza, lo que no beneficiará a nadie y menos a su hijo.
No me refiero en absoluto a que los padres de los delincuentes deban renunciar a sus responsabilidades simplemente dejando a sus hijos, sino que, por el contrario, afirmo que esos padres deben adoptar todas las medidas necesarias para captar en la mente de sus hijos la total inadmisibilidad de ese comportamiento. La forma en que esto puede hacerse depende exclusivamente de las circunstancias de la familia; por ejemplo, se puede enviar a un niño a un internado para adolescentes difíciles y, de ser necesario, a un reformatorio. Al adoptar esa decisión, los padres interrumpen la relación con el niño en todos los sentidos, ya que éste no estará presente, pero no eludirán la responsabilidad por él. Esas pruebas son difíciles de manejar, y el tema requiere una explicación más detallada que la que se ha presentado, y sin embargo, sin una descripción de esas formas de ensayos, la presentación de esta sección de los ejercicios sería incompleta.
Por lo tanto, sin culpar a nadie, y de vez en cuando revirtiendo, los guerreros no tienen otra opción que tratar la vida con humildad. Al trabajar día tras día con el principio de los espejos, cada estudiante, con su propia experiencia, se entera tarde o temprano del hecho de que realmente no es mejor ni peor que los demás.
En última instancia, todos somos iguales el uno al otro y todas las demás formas de vida en este planeta. La única diferencia real entre las dos cosas es la diversidad de enfoques que todos usamos para convertir en realidad nuestras pruebas de vida.
Aunque hay un gran número de personas en el mundo que se regodean por encima de los demás, al trabajar con espejos, los guerreros saben que no es un ángel; al aprender a reconocerse honestamente como es, los guerreros no temen todo lo que existe en su isla tonal. Después de haber alcanzado todos los aspectos de su existencia, desde lo peor hasta lo mejor, no puede condenar a los demás y a los seres humanos en absoluto, y esa es su mayor dignidad.
Sin avergonzarse de que no es mejor que el más bajo de los criminales, y al mismo tiempo sin avergonzarse de las características de la naturaleza santa, un guerrero puede mirar a toda la vida honestamente, a la altura de todo el crecimiento y alzando con orgullo la cabeza, esta postura no significa arrogancia, falta de sentido de importancia propia y orgullo falso; muestra que el guerrero ha logrado la verdadera humildad, que se basa en el conocimiento verdadero de que, en primer lugar, nadie está por encima o por debajo y, en segundo lugar, el guerrero es un ser digno, porque es lo suficientemente honesto para todos los bordes de su isla como para luchar por la perfección.
La honestidad y el valor de las dos cualidades que demuestran la dignidad del verdadero guerrero, ya que en última instancia son las dos caras de la medalla que se llama dignidad. Para ser honesto contigo mismo, hay que ser valiente, y sin honestidad, no hay verdadero valor. Sólo hay un bravado que esconde el profundo temor de que alguien pueda ver algo en ti que no quieres saber, y mucho menos abrirlo a los demás. Pero ¿puede manifestarse la dignidad en una vida que se basa en la mentira, el engaño y la cobardía del miedo?
¿ Se puede esperar que se declare el poder del guerrero si el hombre carece de integridad o de valor? Para tener poder, se necesita conocimiento; puesto que el conocimiento sólo se puede obtener de la experiencia de la vida, ¿cómo puede una persona adquirir fuerza si no quiere saber qué es lo que realmente es? Sin embargo, hay que comprender que hay que reconocer lo peor y no odiarte por ello; reconocer lo mejor de ti mismo y creer que mereces esas maravillosas cualidades. La habilidad de hacerlo requiere una honestidad y un valor inquebrantable.
La única manera de lograr esa honestidad es aceptar el hecho de que el mundo que nos rodea es un espejo. Sólo hay una manera de adquirir el valor necesario: basarse en la comprensión de que si a un hombre no le gusta la imagen en este espejo, tiene la capacidad y el poder suficientes para cambiar esa imagen al cambiarse a sí mismo.
Por lo tanto, aunque un guerrero no puede juzgar a otros, también es consciente de que no tiene que justificar una conducta indigno. Un guerrero no tolera ese comportamiento en sí mismo y, por lo tanto, no está obligado a tolerarlo por parte de otros. Como resultado, el guerrero nunca aprecia a los seres humanos, sino que tiene la habilidad de distinguir entre el comportamiento de los demás. ¿ Adónde lleva su conducta a la libertad o a la esclavitud? ¿Es superior o humillante? ¿Se trata de un comportamiento digno o indigno?
Sin embargo, incluso con ese enfoque, los guerreros nunca son tan arrogantes como para condenar a otro por su comportamiento, ya que, al aceptar su responsabilidad por la aparición de este espejo, el guerrero trata de detectar ese comportamiento en sí mismo y, en otros casos, lo considera una prueba. En otras palabras, la cuestión es saber si el comportamiento de otra persona refleja las cualidades de un guerrero que mejora su dignidad.
Todo lo que se ha dicho sobre los espejos es fundamental para la elaboración de cualquier estrategia, ya que la estrategia del guerrero no tiene por objeto cambiar a los demás mediante la imposición de su voluntad, sino que está redactada de tal manera que el propio guerrero sea elevado y, por lo tanto, todo lo vivo que lo rodea. Eso es lo que el guerrero quiere; no lo hace porque sus principios morales lo exijan, ni por su desinteresada desinteresada actitud de dignidad, sino simplemente porque no puede dedicarse a nadie más que a sí mismo. Por lo tanto, incluso si un guerrero tiene que elegir entre una relación con un hombre y el Camino del Guerrero, seguirá eligiendo a sí mismo y a su propio desarrollo. Al hacer lo que es mejor para él, él no deja de hacer el mejor bien para cualquier ser querido.
Esta práctica constituye la base misma del acecho: gracias a ella, el guerrero lo controla todo sin controlar nada. Hay que comprender que, al cambiarse a sí misma, una persona cambia realmente todo el mundo que la rodea y no necesita recurrir a una dictadura mezquina. Al utilizar la ley de la Luz y del Reflejo y poner en práctica la interconexión de todo lo vivo, el guerrero se convierte con el tiempo en un ser verdaderamente invulnerable que dispone de un poder considerable. Sin embargo, al principio todos los aprendices interpretan erróneamente esta afirmación de manera demasiado ingenua o simplista.
Sin embargo, describe con exactitud todo lo que hace el guerrero: aunque sus acciones son engañadas y parecen normales e inofensivas, tienen un poder inimaginable. Esto es especialmente cierto en el caso de las estrategias de guerra, la simplicidad absoluta les da una apariencia inofensiva, pero en realidad son simplemente despiadados. Para ver cómo se ve esto en la práctica, volvamos al ejemplo de Sean y su hermano Willis.
Al elaborar una estrategia para luchar contra su hermano, Shawn debe tener en cuenta el segundo aspecto de la regla del acosador, es decir, el hecho de que los guerreros, en su búsqueda de la simplicidad, dejan de lado cualquier acción innecesaria.
Con el conocimiento de los espejos, este aspecto de la regla del acosador se vuelve bastante fácil de entender. Al dirigirse a sí mismo y a su propio movimiento en la Ruta del Guerrero, el guerrero se deshace de un gran número de actos, emociones, sentimientos y pensamientos que sólo pueden surgir y tener importancia en el contexto de su propio sentido de la importancia y la egocentridad.
Esta afirmación no requiere más explicaciones, ya que ni siquiera una sola idea del principio de los espejos será suficiente para escribir volúmenes enteros.
Las acciones, el estado emocional, el ciclo de pensamiento y la mezcla de sentimientos de la gran mayoría de las personas se deben a su actitud egocéntrica hacia la vida y la mente de la víctima. Desde el punto de vista del guerrero, cualquier batalla es muy simple. Es una lucha por la dignidad del guerrero. Al no dedicar más esfuerzos a fortalecer su condición social mediante la renuencia a reconocer sus propias deficiencias o a justificar su comportamiento, condenando las acciones que no aprueba, el guerrero no tiene en cuenta casi nada que le ayude a elevarse a sí mismo y a convertirse en un ser más digno.
Nada puede ser más fácil, y sin embargo no es fácil lograr ese avance, ya que todos somos criaturas misteriosas, y este misterio nos hace actuar con una complejidad realmente sorprendente.
A este respecto, es importante señalar que, en general, la gente comete un error: cree que se conoce a sí misma y, por lo tanto, comprende su comportamiento. Sin embargo, la gente común no tiene ni siquiera una idea vaga de lo que es la causa de su comportamiento ni de por qué tiene las deficiencias que tiene. La gente dice que lo entiende todo, pero incluso una simple prueba demuestra que lo que ellos llaman comprensión no es más que una versión individual de un juego de acusación contra otros.
Esto nos lleva directamente a los cuatro postulados del acecho. En el caso de Sean hay que examinar primero el segundo, pues está vinculado a la acción, y elaborar una estrategia es la primera acción que emprende en su batalla con Willis. El segundo postulado afirma que el deber del guerrero es desentrañar este misterio, aunque nunca debe abrigar la esperanza de lograrlo.
Ya hemos descubierto que la verdadera batalla de Shawn es liberarse de su infravaloración; para ello, debe reconocer ante sí mismo que es en realidad una persona de gran importancia. En primer lugar, Shawn tendrá que volver a ver qué es lo que le ha hecho pensar poco de sí mismo. Sin embargo, un nuevo examen sólo revelará la causa de la falta de autoestima, pero no podrá demostrar la razón por la que la batalla por una opinión correcta de sí misma se ha convertido en una de las pruebas más importantes de Sean en toda su vida.
Evidentemente, la respuesta a esta última pregunta está estrechamente relacionada con el propósito, pero en este caso la razón por la que Sean tiene que luchar contra su infravaloración sigue siendo parte del misterio de su existencia. Ese es el verdadero significado de la segunda parte del postulado, ya que hay que recordar que todo el tonal de la isla tiene su propia causa y que, si bien el ser humano está transformando gradualmente sus deficiencias en un bien valioso, esas deficiencias permanecen con él a lo largo de su vida. En otras palabras, a pesar de que, con el tiempo, Shawn dominará una baja percepción de sí mismo (aprendendo a utilizarla de manera constructiva en lugar de permitirle provocar actos que socavan su confianza y su autoestima), esa infravaloración seguirá estando con él para toda la vida, ya que es una característica de su isla tonal.
Esto se aplica a cualquier deficiencia, ya que la conversión de la deficiencia en dignidad sólo significa que la persona debe aprender a obligarla a trabajar para él y no contra él. Sin embargo, en este proceso de transformación, nunca elimina sus defectos ni los destruye, ni es conveniente, ya que las deficiencias del hombre son su entrada a la libertad y su camino a la fuerza.
Si no hay defectos, nunca podrá convertirse en un guerrero, ya que sólo la lucha por convertirlos en dignidad puede eliminar definitivamente el comportamiento que inicialmente se había producido.
Es mediante la transformación de sus defectos que el hombre se convierte en un guerrero, lo que significa que se deshace sólo de la conducta que causaban esas deficiencias, pero no de ellas mismas, los discípulos descuidados lo olvidan con demasiada frecuencia.
Es lógico suponer que si los defectos permiten a una persona revelar el misterio de su existencia, pero no pueden deshacerse de ella, la solución de ese misterio requiere, por supuesto, mucho más tiempo que una vida humana. En otras palabras, lo mejor que puede hacer cada persona es empezar desde donde está y hacer todo lo posible para descubrir la mayor parte posible del secreto de su existencia durante la vida actual.
Eso es lo que se dice en la primera parte de la segunda premisa: el deber del guerrero es resolver ese misterio. La palabra "endeudado" implica que la solución del enigma de la existencia es un deber no sólo para sí mismo, sino también para todo el mundo, ya que toda la vida es interdependiente. Sin embargo, el sentido inherente del deber de un guerrero no coincide con la percepción de la deuda de un hombre común.
Para un guerrero, el deber significa reconocer el hecho de que no tiene derecho a permanecer en el lugar y esperar a que todos los demás cumplan con sus deberes, es decir, que le presten servicio. Todos, sin excepción, tienen la obligación de elevarse a sí mismos, no sólo porque ello contribuye al desarrollo de la capacidad personal, sino también porque ese comportamiento beneficia a todos, ya que todos los seres humanos son parte de la misma vida. Por lo tanto, cada vez que un guerrero logra descifrar una parte del secreto de su propia existencia, también resuelve un pequeño fragmento de ese enorme misterio que abarca todo lo vivo del que el guerrero forma parte. En última instancia, esto es lo que se entiende por " elaboración de un mapa de lo desconocido " , y eso es lo que el guerrero considera su deber, así como la única justificación de que se le haya concedido un valioso don de vida.
Es comprensible que, al seguir desarrollando su estrategia, Sean tenga que recurrir a la tercera premisa. Recuérdame que este postulado dice que los soldados se consideran a sí mismos parte de este misterio, que ya se mencionó en la conversación sobre los espejos. Sin embargo, en la doctrina también se dice que los guerreros se unen a ella. Esto es sumamente importante, ya que, como ya se ha mencionado, el ser humano sólo tiene la esperanza de resolver el enigma si se hunde por completo en él. La razón es que, cuando se trata de un misterio de la existencia, la mente racional es poco útil y, por lo tanto, el ser humano debe basarse en la sensibilidad; por otra parte, es casi imposible sentir algo sin meterse en él. El hecho de que una persona se dirija al Sur, como se sabe en el libro Creek Orla, al tratar con el tercer postulado, también pone de manifiesto la importancia de tratar con los sentimientos, y por lo tanto requiere un sentido y no una mente racional.
Sean descubre que no es tan fácil para él abandonar la racionalidad normal y recurrir a la sensación, ya que siempre ha sido lo suficientemente tradicional y se ha basado ampliamente en la mente racional. La búsqueda de sentimientos es lo que se llama la habilidad de escuchar su corazón, una habilidad compleja que rara vez se desarrolla con rapidez y sin dificultad; afortunadamente, Shawn tiene un tercer aspecto de la regla del acosador. Este principio se examinará en detalle en el próximo capítulo, pero ahora es necesario abordarlo brevemente cuando se examine la forma en que el soldado está elaborando su estrategia.
El tercer aspecto de la regla del acosador dice que el guerrero siempre está dispuesto a morir aquí y ahora. Al pensar en ello, Shawn descubre que en realidad no es tan difícil dejar de lado todo lo que piensa racionalmente sobre la mejor manera de hacer frente a la situación. Para ello, sólo fue necesario centrarse en el hecho de que ninguna persona tiene garantías de una vida larga y, por lo tanto, sólo el momento actual tiene verdadera importancia. Por esa razón, apenas Shawn se pregunta qué es lo que más hubiera querido si este momento fuera el último minuto de su vida en el mundo, y de repente, Shawna se siente muy rara, lo que provoca un deseo casi irresistible de liberarse de una relación íntima con su hermano.
Al principio, Shawn no puede entender exactamente lo que siente por él, pero está seguro de que quiere romper definitivamente su relación con Willis. Sin embargo, si Shawn va a liberarse de esta relación, tendrá que hacer valer sus derechos a la fuerza de una manera u otra. Esto no es sorprendente, ya que durante su tercer trabajo, Sean se dirigió al Sur, que no es sólo un lugar de calor, sino también un lugar de fuerza. Esta característica es común a todas las estrategias elaboradas por el guerrero, ya que, en última instancia, el único objetivo de todos los ensayos es permitir a la persona reclamar el derecho a la fuerza y al mismo tiempo elevarse a sí misma.
Al reflexionar sobre la mejor manera de afirmar el derecho a la fuerza en esta batalla, Shawn recuerda que su verdadera lucha es la necesidad de aprovechar al máximo esta oportunidad para empezar a convertir su infravaloración en dignidad. Sin embargo, la mente racional no es de gran utilidad, ya que la racionalidad sólo puede guiar a Sean en lo que ya sabe, es decir, podría ser útil si adoptara una de las opciones de uso común. Pero ya hemos comprobado que ninguno de ellos va a ser bueno para Sean en esta batalla. Sean llega a esta conclusión con un tercer argumento, pero para finalizar su estrategia tendrá que enfrentarse a una nueva prueba para encontrar una opción que aún no conoce.
Al encontrarse con lo desconocido también hay que recurrir al sentir. Esto significa que ahora Sean debe volverse hacia el Oeste, el lugar del sentir, y aplicar el cuarto postulado del acecho.
En cuanto a Occidente, Sean se da cuenta rápidamente de que esta cuarta parte está relacionada con la eliminación de la historia personal, lo que significa que su estrategia debe convertirse en un ejercicio de borrar la historia personal en alguna medida. Esta visión es increíblemente profunda para Sean, ya que ahora se da cuenta de que es la historia personal que, tal como se explica en el Creek Orla, es el mayor obstáculo para la vida humana. Esto es especialmente cierto en el momento actual de la vida de Sean, ya que en la actualidad está sufriendo las consecuencias de su opinión subestimada sobre sí mismo. Sin embargo, hay que ser conscientes de que incluso los seres humanos, con una buena autoestima, tienen una historia personal encadenada a su visión del mundo y, por lo tanto, puede encontrarse en las raíces de cualquier prueba de la vida. La única manera de superar sus dificultades y resolver el misterio de su existencia es borrar la historia personal para detener el mundo. Hasta que el hombre detenga el mundo, el misterio de la existencia se desvanecerá de él, las pruebas le parecerán una pesada carga y la vida en general es aburrida y desafortunada en un mundo normal.
Al reflexionar en la eliminación de la historia personal y en el sentido de que implica la necesaria transformación en dignidad de su infravaloración, Shawn recuerda que el guerrero utiliza como guía las líneas de tensión de la batalla actual. En este caso, estas líneas de tensión, sin duda, confunden sus opiniones sobre sí mismo y sobre su hermano. Recuerden que las líneas de tensión se derivan de la calidad de la intensidad, y esa intensidad es el resultado de la interacción entre las percepciones de las dos personas.
Al reflexionar sobre este hecho, Sean se da cuenta repentinamente de que, si tiene un deseo tan intenso de liberarse de su relación con su hermano, es un deseo inexplicable, aunque nunca haya sido consciente de él, debido a las tensiones de larga data entre él y su hermano. De hecho, como Willis inició la batalla, hay razones para creer que está en el mismo estado de ánimo; después de todo, al decir que está empezando a dirigir la empresa, Willis probablemente se refería a eso.
Esta idea ya se le había ocurrido a Sean cuando intentaba averiguar cuál era su verdadera batalla, pero en aquel momento solo podía estar seguro de que tanto él como Willis tendrían que luchar por su autoestima. Ahora, al evaluar las líneas de tensión relacionadas con esa batalla, Sean vuelve a recordar aquella extraña sensación que había experimentado antes y que entonces no pudo comprender. Sin embargo, ahora reconoce que esa sensación expresaba, sin duda, su deseo de liberarse de Willis: todo termina por encajar.
Ahora Shawn entiende claramente que la principal línea de tensión en su relación de negocios con Willis siempre ha sido llevarse bien con su hermano a toda costa, por la simple razón de que a ambos les gustaban los deseos y sueños comunes sobre el futuro. Al darse cuenta de ello, Shawn puede comprender el significado de su extraña sensación y encontrar un nombre apropiado para él: ¡la dependencia de los demás! Como tanto Sean como Willis han sufrido desde hace mucho tiempo una falta de autoestima, cada uno siempre ha confiado en el apoyo del otro y, como resultado, han empezado a depender entre sí. Esta relación se ha vuelto tan fuerte que, al reflexionar sobre ello, Sean ha descubierto que es muy difícil separarse de las características de su hermano que, por inadvertencia, empezó a considerarlas suyas.
Después de que Sean se dio cuenta de ello, quedó claro que su principal preocupación era romper con su hermano y buscar su propia identidad. En consecuencia, se ha eliminado la cuestión de la asociación con Willis. Por otra parte, a Shawn no le va a servir de nada, y los intentos de mantener la empresa ~ aunque al principio era realmente su empresa, desde que Willis se unió al caso, también se han convertido en un reflejo de su dependencia mutua. Las actividades de la empresa en su conjunto, el tipo de cliente que atraía y la naturaleza de sus órdenes de compra se basaban en la dependencia mutua de dos hermanos. Así que si Shawn va a encontrar su propia identidad, tiene que liberarse de todo lo que, en cierto modo, mantiene esta interdependencia. En resumen, ahora Shawn entiende que debería dejar que Willis se haga cargo de la empresa y de todos los demás, no porque Sean sea demasiado cobarde para luchar, sino porque su propósito lo requiera.
Habida cuenta de las líneas de tensión pertinentes de Sean, es evidente que la esencia de esta lucha, tanto para él como para Willis, es que ambos deben dejar de depender unos de otros. La única forma en que Willis quería ser dueño de la empresa era que él también quería deshacerse de la influencia de Sean en su vida. En otras palabras, desde la perspectiva de Willis, el cargo de director ejecutivo de la empresa le permitiría ser más considerado, tener más confianza en sí mismo, lo que significaría una menor dependencia de Sean.
En este momento de claridad, Shawn comprende la más profunda admiración ante el hecho de que los seres humanos no son más que espejos; ahora es capaz de comprender por experiencia propia que, como se afirma en el cuarto párrafo, el secreto se basa en el misterio infinito de la existencia de todo lo que está en juego y en este misterio de la existencia todos son iguales. Como resultado de ello, Shawn ya no se siente enojado con el hermano ♫ ahora puede entender realmente su papel en lo que ha sucedido y, por lo tanto, se hunde profundamente en la experiencia del verdadero significado de la frase "los guerreros " alcanza una verdadera humildad.
Además, Sean entiende que si se propone hacer valer su derecho a la fuerza de un guerrero, es absolutamente necesario que lo haga de manera que al mismo tiempo aumente su propia percepción de sí mismo. En ese sentido, Sean entiende que por primera vez en su vida realmente quiere ser consciente de sus propios deseos y aceptar su mayor deseo de liberarse de su hermano. Por lo tanto, sólo tiene que hablar con su hermano sobre cuestiones prácticas relacionadas con la transferencia de toda la empresa a Willis. Después de un breve período de reflexión, Sean se da cuenta de que en realidad sólo necesita el dinero de tres meses, lo que le permitirá aguantar hasta que empiece un nuevo caso, es una petición razonable y sencilla: Willis no se opondrá.
Una vez que se ha desarrollado su estrategia, que es la simplicidad misma, Shawn sólo tiene que aplicarla en la práctica, y volverá a utilizar como guía las líneas de tensión asociadas a la baja autoestima de ambos hermanos. En otras palabras, al darse cuenta de que es probable que su hermano adopte una posición defensiva, ya que Willis se sentiría incómodo por sus injustas demandas, Sean tendría que dejar claro a su hermano que la propuesta de Sean de Willis está bien. Lo que significa que Sean tiene que convencer a Willis de que tomó la decisión correcta para ambos y que, por lo tanto, Sean no tiene nada que ver con Willis.
Huelga decir que la estrategia de Sean es completamente diferente de cualquier acontecimiento que la mayoría de la gente prefiera, si estuviera en su lugar, y sin embargo, esa estrategia es implacable. Willis es el que menos espera que Sean esté dispuesto a aceptar su petición, y eso sin duda lo va a desequilibrar. A primera vista, parece que Willis ganó la batalla, pero en realidad Shawn está empezando a perseguirse a sí mismo y a su hermano en una batalla totalmente insensible que acaba de empezar. A su vez, los hermanos cambian de lugar, y Sean pasa de ser un cazador a ser un cazador. En este sentido, ninguno de los hermanos sabe aún el precio que pagaría a Willis por tratar la batalla como si fuera una victoria. Por otra parte, la estrategia de Sean no sólo beneficiará a él, sino también a Willis. Por lo tanto, Sean no es egoísta, aunque actúa en su propio beneficio.
Otro aspecto importante que hay que subrayar es que, si bien un guerrero puede parecer muy ordinario e inofensivo, siempre sigue siendo un enemigo mortal. El ejemplo de Shawn y Willis muestra claramente que un guerrero puede parecer regresivo y derrotado, y aun así, ¿quién sabe lo que está detrás de su estrategia? ¿ Qué golpes invisibles está planeando, adónde van a ir? En este momento, ni siquiera el propio Sean lo sabe, pero sin duda sabe una cosa: Willis ha abierto el camino a la libertad frente a Sean, y Shawn no permitirá que este momento de oportunidad se escape de él. Al ver que la oportunidad de alcanzar la libertad plena se le presenta a él por las fuerzas de su propio hermano, Shawn está decidido a aprovechar esa oportunidad y sacar el máximo provecho de ella. Ya ha declarado sus derechos a una enorme cantidad de fuerza, porque se ha dado cuenta de que no tiene que ser un buen pastor para Willis, para mejorar su autoestima, y no necesita la ayuda de su hermano para tener éxito en sus asuntos. En este sentido, Shawn ha pasado de la sensación de la víctima a la posición del ganador, y no sólo se ha beneficiado de la intensidad que ha generado la subestimación de sus dos hermanos, sino que también ha aprendido a manipularla.
Es natural que el manejo de la intensidad sea el primer paso para transformar el propio tonal en un tonal adecuado. Pero no es todo: al mismo tiempo, constituye el primer paso para dominar la magia superior, el Conocimiento de los Dragones. En el próximo capítulo explicaremos con más detalle qué significa esto.
En lo relativo al Conocimiento de los Dragones, al final de este apartado solo queda una cuestión por tratar. Al presentar el ejemplo de Sean, reduje deliberadamente la explicación de las líneas de tensión a su nivel más sencillo. Lo hice porque utilizarlas con destreza conduce a prácticas que quedan muy lejos del alcance de este libro y pertenecen, con razón, a los niveles superiores del arte del acecho. Aun así, resulta imposible poner en práctica las enseñanzas sin tener al menos una idea elemental de cómo utilizar esas líneas. Por ello, vuelvo a recomendar al lector que nunca suponga que los hechos expuestos hasta ahora constituyen la enseñanza en su totalidad.
Capítulo quinto
A LA TIERRA IMPORTANTE
PARA ADQUIRIR LA IMPUNIDAD IMPORTANTE. No se trata de una cuestión de intensividad, sino de una cuestión de tiempo de trabajo y de paso a una cuestión de vulnerabilidad y de entrada a una situación de riesgo.
Una vez que el guerrero ha elaborado la estrategia, ésta debe aplicarse para que tenga algún efecto. Sin embargo, la regla del acosador no es más que la definición de la dirección de improvisación seleccionada. Esta es una consideración muy importante, que nunca debe olvidarse, ya que al tratar con la fuerza, el hombre no puede predecir de antemano el desarrollo de la batalla y sus consecuencias.
Solo podemos estar seguros de que, tarde o temprano, la batalla se abatirá sobre la persona como una ola del océano de la vida. Entonces, la estrategia elaborada le permitirá cabalgar sobre esa ola y mantenerse en su cresta. Lo que suceda después y adónde la lleve la ola permanece oculto en el reino de lo desconocido. Por eso los toltecas llamaban a la aplicación práctica de la estrategia un paso hacia lo desconocido.
Hay que reconocer que el enfoque del guerrero es diferente del del hombre común. A lo largo de su vida, las personas planean sus acciones como si pudieran predecir con exactitud el curso real de los acontecimientos; en un momento en que la realidad comienza a evolucionar de manera totalmente diferente a la que esperaban o esperaban, las personas se desvanecen inmediatamente para encontrar una manera de producir resultados que coincidan con sus aspiraciones. Esas personas consideran que esto es una prueba de su estilo de vida, pero desde el punto de vista del guerrero, los intentos de aprovechar la fuerza de la estúpida estúpida e ilusoria idea de que los seres humanos están en condiciones de controlar las corrientes de vida en el océano.
Dejar de pensar así significa perder el sentido común. El hombre no está en condiciones de ordenar por la fuerza, porque es una fuerza universal; por otra parte, como la fuerza es un producto de la percepción, el hombre es realmente capaz de controlar su propio nivel de percepción, es decir, su configuración, lo que, por supuesto, determina su nivel de fuerza personal. Por lo tanto, si bien una persona no puede controlar directamente la fuerza, sí puede elegir cualquier percepción de lo que ocurre en su vida.
Eso es lo que hacen los seres humanos; es lo que constituye la base del fenómeno de la condicionalidad social, ya que, a pesar de la profunda sensación de separación inherente al ser humano, todos los seres humanos están instintivamente inclinados a la conciencia del grupo de personas, por lo que les gusta someterse a la unanimidad del grupo y, en particular, a buscar la aprobación de sus hermanos. El resultado final de este comportamiento es que las personas se aferran a un sueño universal, como si fuera una realidad definitiva, y al mismo tiempo adaptan para siempre su percepción a las limitaciones de ese sueño. Por esta razón, las personas no sólo limitan su percepción y reducen su existencia a la ilusión, sino que, peor aún, reducen su poder personal, es decir, se privan de sus propias fuerzas.
La promoción del sueño universal sin afectar los fundamentos de la condicionalidad social requiere una consolidación relativamente estricta del punto de ensamblaje de cada persona en el mismo nivel de percepción. Además, dado que la persona siempre desea que su experiencia en la vida sea fiable, la posición en la que se basa el punto de ensamblaje debe estar siempre dentro de lo que se conoce. Habida cuenta de lo que ya sabemos, se puede concluir que el sueño universal y, por consiguiente, la condicionalidad social, depende de la intensidad que la mayoría de los seres humanos mantengan y mantengan.
Es por ello que la gente común tiende a pasar por alto lo desconocido; en cualquier enfrentamiento con él, se comportan como si fueran parte de lo que se conoce, que por alguna razón se convierte en un error y, por lo tanto, debe ser sometida o abandonada lo antes posible. Es evidente que, en ese sentido, las personas se han visto entorpecidas constantemente de darse un paso conscientemente hacia lo desconocido, y sus vidas se han convertido en una racionalidad unilateral, en la que las manifestaciones imprevistas de lo desconocido se perciben como un desastre total y una mala suerte.
Sin embargo, el guerrero no es uno de los que se aferra al sueño universal o a la condicionalidad social. Por esa razón, toda estrategia tiene por objeto permitir que coopere con las fuerzas que se manifiestan en su vida y deslizarse por una ola de inconocencia de su potencial y propósito. Por consiguiente, para un guerrero que desea entrar en una estrategia desconocida, el objetivo principal de la elaboración y aplicación de la estrategia es modificar su intensidad.
En este sentido, cabe recordar que el propósito del guerrero es cooperar plena y razonablemente con los objetivos de su soñador; dado que el soñador ya ejerce un control estricto sobre el propósito de su realización mediante una intención deliberada, es lógico suponer que el guerrero debe hacer que su percepción sea lo suficientemente móvil para hacer frente a todas las pruebas que se presenten.
Más importante aún es el hecho de que el ser humano se hace a sí mismo pruebas de vida utilizando líneas de tensión en la red de su vida, y que las líneas de tensión surgen a su vez de la intensidad que el ser humano genera en su interacción con los demás durante el acto de percepción. Así pues, aunque una persona no puede eludir su destino en el sentido de que no puede cambiar la intención de su soñador, sí puede controlar la calidad de sus pruebas si aprende a controlar la intensidad generada.
El poder sobre la calidad de sus pruebas no significa que se trate de prejuzgar el curso de su vida. Para explicar esta diferencia, a menudo uso una analogía entre el destino y el viaje. Si alguien va a venir a Roma en esta vida, va a entrar de una manera u otra, pero la forma en que eso ocurra depende totalmente de él. El hombre lo sabe o no, pero para estar en Roma, creará una gran variedad de pruebas que lo guiarán hacia el lado correcto. Algunas de estas pruebas le parecerán buenas, ya que le darán un viaje feliz y agradable; otras se verán mal, porque harán que el viaje sea desagradable y amargo. Un hombre puede convertir su viaje a Roma en una aventura emocionante o una pesadilla, cuando se siente como si lo arrastraran por el pelo, rugiendo y gritando. Esta diferencia es precisamente lo que significa ser capaz de controlar la calidad de sus pruebas.
Sin embargo, es necesario comprender que la intensidad es sólo una consecuencia de un determinado nivel de percepción. Por lo tanto, si desea cambiar su intensidad y, por lo tanto, aprender a controlarla, debe tratar de cambiar la percepción y el control de la misma. Esto nos lleva directamente al principio de la necesidad de tener un punto de ensamblaje móvil, ya que sin ese movimiento, los seres humanos no pueden controlar su nivel de percepción y, por lo tanto, su intensidad. La manera más fácil de hacer que su punto de ensamblaje sea móvil es aprender a rastrear su percepción; por otra parte, la mejor manera de aprender es interpretar las líneas de tensión que se manifiestan en su vida cotidiana, ya que esas líneas se originan únicamente por la intensidad. Al aprender a identificar las líneas de tensión, puede cambiar su nivel de percepción e intensidad de modo que se pueda simplemente utilizar el escudo de un guerrero y hacer ejercicios de inadaptación.
En otras palabras, si quieres interpretar las líneas de tensión de tu vida normal en vez de estar satisfecho con el significado superficial de los acontecimientos, no tienes ganas de aceptarlos sin aceptarlos y creerlos sin creerlos. Como resultado de ello, tu percepción ya no se aferra a la obsesión y el punto de ensamblamiento se convierte en móvil.
Sin embargo, para determinar las líneas de tensión de una vida normal, por no hablar de su interpretación, los soldados deben ser vigilantes, sin temor, con pleno respeto y muy tranquilos. Por supuesto, esto implica la utilización de escudos de guerreros y nos lleva al mismo tiempo a que el guerrero viva al borde, y en ese sentido, toda su vida se basa en el tercer aspecto de la regla del acosador, a saber, que el guerrero siempre está dispuesto a morir aquí y ahora mismo. Las consecuencias de este aspecto de la regla del acosador van mucho más allá de este libro, pero las más importantes para la presentación actual son los principios estrechamente relacionados entre sí de un paso en un momento desconocido y de la vida en el momento actual.
En el ejemplo de Sean, debe quedar claro que, al comenzar a aplicar la estrategia que se ha elaborado, dará un paso inmediato en lo que no se conoce en el sentido más literal de la palabra, ya que el resultado no puede predecirse. Sean sólo puede estar seguro de que su vida cambiará para siempre como resultado de este acto y de que, junto con ella, también cambiará su percepción de sí mismo y de su vida.
Basta con reflexionar un poco para comprender que, para una persona corriente, una situación tan imprevisible equivale a una pesadilla. Para el guerrero, en cambio, es muy distinto. Como vive de sus pruebas, esa situación es magnífica: confirma que ha adquirido la fluidez suficiente para vivir al límite y la fuerza necesaria para afrontar las dificultades de cartografiar lo desconocido. En el caso de Sean, este momento señala su paso hacia la libertad, pero para entrar en él debe reflexionar con toda profundidad sobre las consecuencias del tercer postulado del acecho.
El tercer postulado del acecho subraya que el mundo y los acontecimientos de la vida no son en absoluto lo que parecen: en realidad, constituyen un misterio infinito. Además, como la sensación de ese misterio cambia al cambiar la percepción, la propia persona también forma parte de él, pues el misterio es inherente al acto mismo de percibir. Por ello, para alguien como Sean, la única manera practicable de abordar su vida a partir de ese momento consiste en aceptar sin aceptar y creer sin creer. Sean ya no puede permitirse tratar los acontecimientos superficialmente y conformarse con ello.
Ahora es fundamental para él vivir con un entendimiento seguro de que cada día, cada momento de su vida, tendrá que pasar en un territorio desconocido, y cada amanecer le abrirá nuevos horizontes de lo desconocido.
Un paso hacia lo desconocido no se parece a un paseo normal, pero cualquier entrada en lo desconocido es un acto infinito que cambia la vida de una persona para siempre. Sólo las almas perdidas que desean tener el poder de un guerrero, pero que no tienen la disciplina, el respeto y la dignidad necesarios para hacerlo, soñan con entrar y salir de él por voluntad propia.
En otras palabras, esas personas desean pasar a un contexto desconocido de su vida actual, aprender de algo nuevo en lo desconocido y luego volver a la vida anterior con ese conocimiento. Si bien es cierto que esas prácticas son posibles, son extremadamente peligrosas, ya que carecen de sobriedad e integridad. Un paso en algo desconocido parece estar cerca de un reactor nuclear, ya que en el mismo momento en que un hombre se encuentra en el inexplorado, toda su criatura se carga con una energía increíble que da lugar a una reacción irreversible en cadena. La única manera de hacer frente a esta reacción en cadena es entregarse a ella y tratar de lograr una transformación total. Esta transformación hace que el ser humano sea invulnerable a los efectos destructivos de la radiación, pero si no se desea cambiar, tampoco puede haber un verdadero guerrero impecable, y el que practica la palabra literalmente se incrimina a sí mismo a una influencia increíblemente devastadora de la actividad radioactiva. Por lo tanto, se recomienda que el lector relea la historia de la tentación de la fuerza en la forma de uno de los cuatro enemigos naturales que se presentó en Creek Águila.
Así pues, un paso hacia lo desconocido es un acto que impulsa el proceso de la muerte, y sólo la obediencia a la muerte permite hacerlo seguro. En este momento de su preparación, los guerreros deben estar preparados para abandonar su vida anterior en nombre del proceso de transformación. El guerrero debe llegar a un conocimiento totalmente preparado para la muerte, y el estudiante estará dispuesto a hacer todo lo que sea necesario para convertirse en un guerrero sólo si esa transformación se convierte en un acto de supervivencia.
El principio de la obediencia a la muerte no debe considerarse superficial, ya que no es lo que la gente común puede imaginar. La obediencia a la muerte no sólo es esencial para el proceso de transformación, sino que también es esencial para la libertad. En última instancia, la obediencia a la muerte es sólo una consecuencia natural de la habilidad de vivir al borde; por lo tanto, a menudo se le llama baile al borde. Sin embargo, la vida y el baile no son lo mismo. Vivir al borde significa que el guerrero ha llegado a un punto en su vida en el que se lo empuja rápidamente hacia lo desconocido, ya sea por sus propios esfuerzos o por las circunstancias de la vida.
Cuando un guerrero se encuentra en una situación inconocible, descubre que allí se le somete a toda una serie de pruebas desconocidas que requieren nuevos conocimientos, y que cualquier comportamiento inmaculado significa destrucción física, mental o emocional. Por otra parte, la habilidad de bailar en el borde significa la capacidad de un guerrero de equilibrar la sobriedad con el miedo a la muerte, lo que le permite sentarse en cualquier ola que se encuentre y deslizarse en su cresta, ya que la incapacidad de hacerlo significa también la destrucción de una forma u otra.
En otras palabras, el baile en el borde es una habilidad que el guerrero adquiere al ver la muerte como su mejor consejero, pues el guerrero es muy consciente de que hacer lo contrario significa rechazar la existencia de un pequeño universo, cuyos golpes pueden causar la destrucción instantánea.
Por lo tanto, la actitud hacia la muerte como mejor consejero se reduce al reconocimiento de que una persona no tiene otra opción que aprender el baile de la muerte que le permite bailar al borde.
Uno de los efectos más profundos del principio de la vida al borde de la vida es que la vida es eternamente nueva y permanente. Como consecuencia de ello, un guerrero que vive en el borde de la vida nunca parece estar congelado, repetitivo o aburrido en cambio, cada momento de su vida está lleno de una gran sorpresa y maravillas.
El estudiante no es muy fácil de entender, ya que la mayoría de los estudiantes tienden a considerar la palabra "grande" como un borde exterior de la vida si el lector me permite usar una expresión tan extraña. Puedo tratar de explicarlo de una sola manera: una analogía que se ha utilizado desde tiempos inmemoriales.
En ella, la vida se compara con la rueda gigante de la vida.
Además de un atuendo ancho, la rueda de la vida tiene un montón de pinzas que se alejan de la parte central. La mayor parte de la humanidad debe ser considerada como el lecho de la rueda, los que han avanzado un poco más allá de la gente común, los que se han acercado a sus espinas; algunos están más cerca del litoral y otros están más cerca de la escalera. Los lectores de los parques de entretenimiento saben que la fuerza centrífuga en el borde exterior de la rueda giratoria es suficiente para provocar mareos; por lo general es tan grande que, literalmente, encadena a una persona a un solo punto. En otras palabras, la situación de la rueda de la vida no sólo confunde, sino que también mantiene a la persona en el lugar.
Sin embargo, hay que comprender que la mayoría de las ruedas giran por efecto de la fuerza de rotación que les transmite el buje y que, por tanto, lo que los toltecas llaman el borde significa, de manera bastante literal, el borde interior del buje de la rueda, es decir, el borde más próximo al eje motriz; en nuestra analogía, corresponde a la fuente de la vida manifestada. Allí, en el centro de la rueda, al concentrarse firmemente en el eje motriz, la vida no parece girar en absoluto a semejante velocidad vertiginosa. De hecho, en comparación con la llanta exterior e incluso con los radios, el borde interior del buje parece casi inmóvil y sereno. Por otra parte, lejos del buje de la rueda, la fuerza centrífuga produce la impresión de que un viento furioso impide respirar; la única manera de seguir con vida consiste en oponer a esa fuerza una fuerza centrípeta correspondiente. Esto se expresa en el siguiente dicho:
EN EL CENTRO DE LA VIDA BUSCA EL PUEBLO MUERTE. Y DE LA UNIDAD DE PROTECCION DE UN MILN contra EL EJERCICIO, SE HAN HECHA LA INVESTIGACIÓN DE TIEMPO DE SU PRODUCTO Y DESPUÉS DE SU FUNCIÓN. Es como la fuerza de este coleso de la humanidad.
Como pone de relieve el dicho, es la intención de lograr la integridad lo que permite que el guerrero se aparte de la rueda en dirección a la etapa y permanezca en el centro de la rueda.
Hay que recordar que la plenitud del ser implica un estado de conciencia en el que el nagual, el ensoñador y el tonal se perciben como un solo todo; en otras palabras, el nivel de conciencia que mejor describe la palabra «unión». Sin embargo, como ya hemos comprobado, la unión o plenitud del ser nos devuelve directamente al principio de conciencia grupal, en la que también hay un solo nagual, un único espíritu humano. Volviendo al segundo capítulo de este libro, recordaremos asimismo que la plenitud del ser permite al guerrero dirigirse al centro de rotación de los tres anillos y penetrar en el tercer anillo de poder. El verdadero guerrero debe aspirar tanto a la impecabilidad como a la libertad, y ambas solo pueden alcanzarse logrando la plenitud del ser.
La profundidad de la esencia no se puede alcanzar rápida y fácilmente, pero la aplicación de todos los fragmentos de las enseñanzas que se han presentado hasta la fecha dará al lector un mayor grado de integridad y aumentará su fuerza personal, y estas dos cualidades acercan al guerrero a la posibilidad de deshacerse de la forma humana al pasar a la integridad de la esencia. ¿Qué es exactamente lo que llaman la vida al borde?
La incesante novedad de vivir al límite obliga al guerrero a permanecer en un estado continuo de movimiento y cambio, ajustando sin cesar su percepción de la vida y del mundo. Ese es el sentido de la fluidez del guerrero y de la movilidad del punto de encaje. Sin embargo, la fluidez no es un fin en sí misma, sino un medio para alcanzar un objetivo mayor: la plenitud del ser. Como sabemos por el tercer postulado del acecho, el ser humano es un enigma.
Si bien la segunda premisa nos deja claro que el deber del hombre es resolver ese secreto, no debemos esperar que se pueda hacer. Las consecuencias son evidentes, pero también sorprendentes, ya que es necesario comprender que la exhaustividad de la esencia no es un fin, sino sólo una piedra necesaria para la transición, con la que comienza un viaje aún más grande y la aventura de conocerse a sí mismo.
Por esta razón, desde el punto de vista de los verdaderos toltecas, el viaje auténtico, es decir, el viaje definitivo del guerrero, comienza únicamente después de pasar a la tercera atención y alcanzar la plenitud de su ser. Hasta ese momento, el viaje consiste en aprender a convertirse de un ser humano en un hombre.
Entonces, y solo cuando ese ser se convierte en hombre, puede emprender el viaje definitivo del guerrero para comprender qué significa ser hombre, a diferencia de ser un ser humano. Solo después puede el guerrero convertirse en tolteca, es decir, en hombre de conocimiento. Los aprendices despreocupados pierden fácilmente de vista este hecho: a menudo olvidan que un verdadero hombre es un ser humano que se ha desprendido de la forma humana y, por ello, creen erróneamente que podrán convertirse en toltecas conservándola.
Convertirse en un guerrero no es un objetivo final, y todo el que entra en la Ruta del Guerrero con el deseo de saber cuánto tiempo va a tardar en alcanzar ese objetivo está condenado al fracaso.
El verdadero estado de un guerrero sólo se puede lograr si se le enseña a bailar al mismo tiempo y al mismo tiempo a vivir en él. La señal de un verdadero guerrero es un cierto grado de conciencia, así como la propiedad de gestionar esa conciencia con la capacidad que sólo se puede lograr con una larga experiencia práctica. No hay otra manera de llegar al conocimiento y al poder personal del guerrero. El tiempo que la persona necesita para alcanzar ese nivel de conciencia y habilidad depende únicamente del ser humano, pero en todo caso el verdadero progreso sólo es posible cuando el alumno deja de preocuparse por su propósito imaginario.
EL CONOCIMIENTO CONFIRMADO DE SU INTERNA
EL OBJETIVO DEL CONOCIMIENTO DE LA VIDA DE LOS CONOCIMIENTOS HUMANITARIOS A LOS QUE SE HABER ACTUALIZADO. POSIBLES DESPUÉS DE VERIFICAR SU VIDA.
Estas máximas se cuentan entre las primeras que todo discípulo debe asimilar. Aunque el Nagual les recuerda insistentemente que lo importante es el viaje en sí y no la meta, de vez en cuando los discípulos cometen el error fatal de intentar alcanzar la «meta». Esto provoca una profunda decepción, porque la meta ni siquiera aparece a la vista.
Sin embargo, paradójicamente, poco después de que el estudiante se separa de esa idea, comienza a ver y a alcanzar ese objetivo; descubre que la razón por la que se desvía de la conciencia del verdadero guerrero es que ya no se trata de un objetivo concreto y que solo se preocupa por llevar una vida perfecta.
El sentimiento de importancia personal conduce a la impaciencia, y esta hace que te inquietes por alcanzar cuanto antes el nivel de guerrero. En ese estado de inquietud impaciente, sigues avanzando a tientas e ignorantemente por tu vida cotidiana, y esa ignorancia te impide captar el instante fugaz de la oportunidad. Solo alcanzar la verdadera humildad y la paciencia hace que el poder llegue a ti por sí solo.
A los aprendices les cuesta poner esto en práctica, porque el condicionamiento social hace casi imposible trabajar duramente por lo que parece nada. Sin embargo, un aprendiz observador suele comprender pronto que nada significa «no algo»: el nagual, el espíritu humano. Por tanto, no trabaja sin propósito, sino para acceder a la conciencia del verdadero guerrero, lo que significa tomar conciencia de su propio nagual, que, por definición, no es algo. Esta idea es sumamente importante y tiene enormes consecuencias prácticas; conviene examinar al menos algunas de ellas con más detalle.
Sin un propósito específico de trabajo, el alumno aprende a reconocer y, por lo tanto, apreciar las pequeñas cosas de la vida con bastante rapidez. Como resultado de ello, en lugar de tratar de alcanzar el nivel de un verdadero guerrero, presta mucha atención a cada nuevo paso en el camino y, al mismo tiempo, acelera inimaginablemente su movimiento, ya que la mayor parte de la vida humana está dedicada a lo que la mayoría de los alumnos tienden a considerar tareas completamente comunes y banales, que son inherentes a la vida física. Sin embargo, si quieres alcanzar el nivel de un guerrero, tienes que dedicar tu vida a esa búsqueda. Eso significa que cada momento de la vida tiene que pasar como lo hace un guerrero, y lo mismo se aplica a los momentos en que se cepillan los dientes, se cuelgan las patatas, cumplen sus deberes en el trabajo o van de compras.
Si tratas de ser un guerrero y solo tratas de ser impecable en ejercicios especiales, como el reverendo o el sueño, probablemente pasarás la mayor parte de tu vida haciendo cosas muy normales. Mientras los estudiantes no dejen de pensar en la enseñanza en la ruta del guerrero y en su vida cotidiana en esferas de actividad muy diferentes, su desarrollo seguirá siendo extremadamente lento y limitado.
Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de lo que hemos dicho. Las causas más comunes de los fracasos en la Ruta del Guerrero, las fuerzas más potentes que restringen a los alumnos, son la sensación de separación y la idea errónea de que se necesitan clases especiales para convertirse en guerrero. Lamentablemente, en la actualidad hay muchas almas perdidas que defienden esos mitos; no es de extrañar que la mayoría de los estudiantes adivinan constantemente cuando Nagwal comienza a transmitir sus conocimientos reales y deja de preguntarse cómo limpian las patatas o por qué juran a alguien que ha tomado su lugar en el aparcamiento de la tienda.
Sin embargo, en el momento en que el alumno comienza a comprender la relación entre todo el ser humano y que las prácticas de las distintas técnicas permiten lograr la perfección en la limpieza de las patatas, su vida adquiere una dimensión completamente nueva y el punto de ensamblamiento se mueve cada vez más a medida que trata de cambiar su percepción e intensidad.
La segunda consecuencia, que debe examinarse, ya se ha abordado antes, cuando hablamos de que el guerrero vive en un estado de constante cambio y movimiento, ya que la vida al borde de la línea es eternamente incipiente.
Los cambios constantes no permiten una sensación de fiabilidad; la ventaja de ello es que el aprendiz, y mucho menos el guerrero, permanece siempre alerta y dispuesto a actuar. Puesto que no hay ninguna posibilidad de que se sienta satisfecho, el alumno no tiene otra opción que luchar por la sobriedad en el momento actual, si no, caerá en una confusión cada vez mayor de acontecimientos volátiles.
Si bien desde el primer día se ha informado a los alumnos de que el tiempo es la esencia de la perfección, todavía les lleva un tiempo comprender que nadie puede permitir que su visión de la vida y del mundo en general se asiente a un montón de cosas, como los documentos que no se han eliminado en el escritorio. A menudo los alumnos cometen un error al pensar que el que se percibe hoy puede ser resuelto mañana. La fuerza está en el momento actual, y si no se capturó la oportunidad en el momento en que surgió, será demasiado tarde mañana o la semana que viene.
Incluso el aprendiz más entregado cae a menudo en la trampa de dudar de su percepción y aplaza sus acciones hasta haberlo «pensado todo bien». Aunque actuar con precipitación y desorden no es sensato, también es cierto que la única manera de vivir y bailar en el borde es intentarlo. Sin embargo, no basta con intentarlo: esa palabra implica el derecho a equivocarse, pero vivir en el borde hace que cualquier error resulte muy costoso. Cuando los toltecas dicen «intentar», se refieren a hacer algo completamente desconocido como si toda la vida dependiera de superar la prueba presente.
Ahora nos ocupamos de este tema para comprender plenamente lo que significa un paso hacia lo desconocido. Si es necesario luchar por la sobriedad en el momento actual, el alumno lo entiende o no, trata constantemente de mover el punto de ensamblaje. Esos esfuerzos no sólo ayudan de manera invalorable a cultivar la intención, sino que también ayudan al estudiante a comprender cada vez más el significado fundamental de las enseñanzas. Al darse cuenta de que las excelentes oportunidades pueden perderse debido a la negligencia o a las medidas dilatorias, el alumno hace todo lo posible por mantenerse alerta en el momento actual y seguir su percepción cada segundo.
El tercer tema que hay que abordar es el de los dos anteriores.
Una vez que el estudiante ha aprendido a seguir su percepción, la técnica de reverificación de repente comienza a adquirir un significado completamente nuevo. Puesto que el estudiante busca la sobriedad en el momento actual y ya tiene conciencia de los detalles aparentemente insignificantes de su vida, se ha intensificado considerablemente el examen involuntario; además, el estudiante está empezando a comprender los muchos sentimientos delgados que pueden surgir gracias a una sola palabra, a la melodía de una canción antigua e incluso a la sonrisa de otra persona. En todos estos casos, el estudiante es consciente de las líneas de tensión de la red de la vida, y el hecho de que lo hayan hecho pronto le ayudará a volver a examinar los acontecimientos que han generado esas líneas de tensión.
Tomar conciencia de las líneas de tensión de la red de la vida beneficia al aprendiz tanto en la recapitulación como en el no hacer. Con una conciencia mucho más clara que antes, el aprendiz comienza a ver sus actos habituales tal como son en realidad y, como resultado, adquiere mayor desapego y objetividad respecto al mundo que lo rodea. Un mayor desapego no solo facilita acechar la propia percepción en el momento presente, sino que también permite evaluar cualquier acción —física, emocional o mental— antes de emprenderla. Ese aprendiz adquiere lo que los toltecas llaman velocidad. En vez de avanzar a tientas e inconscientemente hacia la trampa de los actos repetitivos, alcanza la velocidad suficiente para identificar a tiempo las intenciones que originan cualquier acción, ya sea física, emocional o mental. Esa velocidad hace sencilla la práctica del no hacer y, como resultado, el aprendiz pronto comienza a vivir desde la posición del no hacer.
Uno de los mayores beneficios de este estilo de vida es que el estudiante se aleja aún más de la mente racional. En consecuencia, el diálogo interno se está desvaneciendo y, lo que es más importante, el alumno está cada vez más escuchando a su corazón. Una vez que llega a este nivel, la vida adquiere un nuevo significado: salir de la trampa de la reflexión constante sobre todo, el estudiante empieza a sentir el mundo y todos los demás, y se da cuenta de que ese sentimiento de paz es mucho más preciso, más rápido y más alegre que el pensamiento.
La capacidad de escuchar a su corazón no significa que el guerrero deje de pensar; lo correcto es que su mente racional ocupa el lugar que le corresponde y sólo se utiliza cuando es necesario, el guerrero no le permite interferir en su vida con un diálogo interno interminable. La mente racional es sólo una pequeña parte de la mente común de la persona y no es más que un ordenador incorporado a la persona humana.
Por supuesto, los programas que se utilizan con buen juicio constituyen una condicionalidad social; por lo tanto, es esencial que la mente racional se convierta lo antes posible en una posición adecuada, tan pronto como una persona pueda cambiar los programas de su computadora. Sólo se puede reprogramar una computadora reevaluando el mundo y su vida, y la mejor manera de hacerlo es aprender a escuchar el corazón.
La capacidad de escuchar a su corazón es una capacidad que se adquiere y que requiere tiempo, ya que la condicionalidad social no enseña a nadie a sentir, sino que se centra en la capacidad de pensar, es decir, en pensar racionalmente. A menudo los estudiantes no entienden el principio de la capacidad de escuchar a su corazón, y tienden a pensar que ya lo han aprendido sin tratar de aprender su verdadero significado con su propia experiencia.
Debemos examinar este principio a fin de lograr una comprensión clara y deshacernos de las ideas erróneas que han surgido en relación con el tema. Sin embargo, para hacerlo, es necesario comenzar con siete centros electromagnéticos de coco luminosa que se encuentran en el cuerpo físico a lo largo de la columna vertebral. La información sobre esos centros será tan breve como sea posible.
En primer lugar, hay que reconocer que el concepto de corazón no significa un órgano físico, en realidad es uno de los siete principales centros electromagnéticos que se enumeran a continuación. Esos centros gestionan diferentes partes del sistema nervioso, así como ciertos órganos del cuerpo.
Por ahora nos interesa el centro situado entre los omóplatos, cuya correspondencia en el organismo físico es la glándula tímica, o timo. Este centro no solo gobierna el corazón físico: a través del timo influye en muchas otras funciones del organismo todavía completamente desconocidas para la medicina moderna. Su frecuencia de vibración corresponde al nivel de conciencia en el que la interconexión de todo lo vivo se vuelve clara y evidente. Por ello, los toltecas lo consideran el centro de la fusión, o de la conciencia grupal. Como los ensoñadores de la humanidad están unidos por esa conciencia grupal, el centro cardíaco constituye el principal medio de comunicación entre el ensoñador y lo soñado.
Por ello, los toltecas dicen que el ensoñador habla con lo soñado a través de su corazón (fig. 4). Por esta razón, saber escuchar al propio corazón significa, en realidad, saber escuchar al ensoñador.
FAMILIA DE LOS CENTROS ELECTRÓMICOS BÁSICOS
CENTRO ○ ORGANIZACION DE SOLICITUDES
CABEZA — Glándula pineal — Intención
EL HISTORIA DE LA IMPORTACION
Sentimiento / Fusión / Participación
TODO ○ Carbón de escudo - La mente racional / Segmento / Separación
Páncreas de emocion
♪ Las glándulas sexuales ♫ La expresión de la intención
BASE DE LÍQUIDO DE VERIFICACION DE LAS FALAS DE IMPUESTO DE LOS DRACONOS / Fuerza Humana
Por otra parte, hay que recordar que esta mente racional no es más que un reflejo débil de la mente verdadera, sino que se manifiesta a través de un centro de garganta cuya manifestación física es el tiroides. Este centro es el principal responsable de la sensación de separación y, por consiguiente, del estado de conciencia que permite al ser humano sentirse como una persona.
Por ello, los toltecas consideran que el centro de la garganta es la causa principal del modo en que lo soñado, es decir, el tonal imperfecto, percibe la vida y el mundo que lo rodea; por su carácter divisorio, este centro se denomina centro de separación.
La verdadera razón, uno de los polos de la conciencia del ensoñador, se expresa a través del segundo centro de la cabeza, cuya manifestación física es la hipófisis. Como este centro se encuentra aproximadamente a la altura del centro de la frente, los esoteristas lo denominaron «tercer ojo»; es el vehículo de la auténtica expresión del tonal verdadero, o correcto, de la persona. Así, ese mismo centro es también la fuente de la capacidad de discernir, que se refleja, naturalmente, en la cualidad separadora de la mente racional.
Sin embargo, este centro sólo puede funcionar mediante la apertura del centro cardíaco ~, lo que explica por qué es tan necesario que el soldado abra su corazón.
Volvamos a hablar del corazón. Recuerde que la intención es la capacidad del soñador; dado que el centro cardíaco es un medio esencial de comunicación entre el soñador y el soñador, el corazón es al mismo tiempo el centro central de la intención.
Conviene señalar, sin embargo, que la intención pura se manifiesta en realidad a través del centro de la cabeza que corresponde a la glándula pineal. Aun así, los toltecas consideran que la acción de la intención, al igual que la de la verdadera mente, nace precisamente en el corazón, pues solo el uso del centro del corazón permite activar la glándula pineal. Esto demuestra una vez más lo importante que es para el guerrero aprender a escuchar su corazón.
Habida cuenta de todo lo que antecede, es muy útil que el lector sepa que el reflejo de la intención a que se hace referencia en el segundo capítulo se expresa a través de un centro de ahijado, cuya expresión física es la de las glándulas. En primer lugar, por esa razón, los magos y los que siguen el camino de la Gran Aventura creen erróneamente que la voluntad, o fuerza personal, proviene de la parte inferior del estómago.
Dado que el corazón es el medio más importante de comunicación entre los soñadores y los que soñan, y que la intención se activa mediante la mediación del corazón, no es de extrañar que el punto de ensamblamiento de una persona esté en la superficie de un capullo luminoso frente a un centro cardíaco. Cuando un estudiante se da cuenta de la interrelación de todo lo que está vivo, en realidad empieza a trabajar a la velocidad de las fluctuaciones que corresponde al centro cardíaco, y entonces se puede decir que el estudiante empezó a desparramar su corazón. Al desconectarse de la mente racional y abrir su corazón, el estudiante literalmente cambia el foco, ya que, en lugar de ver el mundo a través de un centro de la garganta vinculado a la mente racional, siente que es un centro cardíaco.
Ahora el alumno empieza a entender los objetivos de su soñador, y eso es exactamente lo que realmente significa la expresión: aprender a ver la realidad en el sueño.
Cuando un estudiante se relaciona con su corazón, es posible un verdadero pensamiento, ya que en lugar de un razonamiento racional sobre todo el mundo, que siempre lleva a un círculo vicioso de pensamientos, es decir, a un diálogo interno, el estudiante comienza a percibir el mundo en su conjunto y su vida desde el punto de vista del sentido. La sensación hace que el hombre sepa algo de cada célula de su ser. Dado que el alumno ya no percibe todo desde el punto de vista de la separación, los acontecimientos y fenómenos ya no se tratan independientemente de los demás, por el contrario, se ven como elementos interdependientes y, por lo tanto, interdependientes de una vida común. Puesto que el alumno también es parte de esta vida común, es capaz de sentir, o de sentir, adónde se dirigen los hilos, si los sigue. Comienza a actuar instintivamente y confía en sus sentimientos en la misma medida en que la gente común confía en el calor de la hoguera y le quita la mano cuando la queman.
El verdadero pensamiento no tiene que ver con el diálogo interno y no requiere tiempo para el razonamiento. La idea que hace que una persona se aparte de una llama quemadora es realmente instantánea y no necesita en absoluto una reflexión lenta, cuidadosa, lógica y mesurada a partir del diálogo interno.
Esto es lo que en realidad significa escuchar a tu corazón es un acto de pensamiento auténtico, en contraposición a las ideas racionales que se derivan del diálogo interno. Una vez que una persona ha adquirido esa habilidad, no sólo puede reprogramar su mente racional, sino que también puede trazar el camino hacia la capacidad de detener el mundo, es decir, aprender a borrar toda la historia personal.
Se necesita tiempo, paciencia y, sobre todo, trabajo duro para aprender a escuchar con claridad su corazón y a deshacerse de la constante intervención de la mente racional; por esa razón, la lealtad del discípulo Putin debe ser verdaderamente impecable. Con total dedicación, paciencia, diligencia y perseverancia, un paso lleva a otro, y cada nuevo paso da a los alumnos una recompensa adecuada y se acerca a la verdadera habilidad en esta habilidad fundamental.
Saber escuchar al propio corazón es el primer paso hacia la capacidad de ver. El arte del verdadero vidente implica activar y utilizar conjuntamente los tres centros de la cabeza; hasta ahora solo hemos hablado de dos de ellos.
El paso hacia lo desconocido está relacionado, ante todo, con el cuarto postulado del acecho, situado en el Oeste, el lugar del sentir. Es el tercer aspecto de la regla del acechador el que exige que el guerrero considere a la muerte su mejor consejera. El Oeste, donde se pone el Sol, no es solo el Templo de la Muerte: también es el lugar al que se dirige el guerrero para tomar plena conciencia de la interconexión de todo lo vivo y comprender que este secreto se basa en el misterio infinito de la existencia de todo lo que es. Ya sabemos que toda estrategia del guerrero se construye para permitirle entrar en contacto con ese misterio, y que aplicarla en la práctica supone dar un paso hacia lo desconocido.
Una vez que un guerrero se acerca a lo desconocido, ya no puede repetirlo, por supuesto, a menos que tenga la intención de volver a lo que conoce, lo que, como ya se ha dicho, no sólo es muy peligroso, sino que también es muy poco deseable, ya que impide una transformación total. Para los guerreros leales a la Vía de la Libertad, un paso hacia lo desconocido es un camino sin retorno. Al dar ese paso, esos guerreros nunca vuelven a la vida anterior; simplemente mueren en relación con sus anteriores personalidades y acciones. Cuando un guerrero aplica una nueva estrategia, no repite un paso más hacia una estrategia desconocida, sino que la traslada a otro camino desconocido en una nueva zona desconocida. Por lo tanto, los guerreros de la Libertad sólo dan un paso hacia lo desconocido una vez en la vida actual, y este paso indica su camino hacia la libertad y la confianza en la fuerza.
Por otro lado. Los guerreros de la Libertad nunca están dispuestos a volver a su vida anterior. Después de haber sentido el sabor de la vida al borde de la vida y haber sido testigos de las pocas maravillas que se presentan en el Templo de la Muerte, estos guerreros no tendrán la idea de volver a un marco estrecho y aburrido, definido por la mente racional. Por experiencia propia, cuando los guerreros de la Libertad sienten lo que significa ser libres en espacios inconocibles, los soldados de la Libertad solo quieren una cosa: permanecer libres, permanecer en las fronteras en las que la vida es eterna.
Lo hacen estudiando el baile de la muerte, que les permite bailar al borde; en este baile constante de renacimiento, se alegran de la creatividad de un soñador que se infiltra en los guerreros a través de sus corazones, que están muy abiertos a la interconexión, la interdependencia y la interacción de todos los vivos.
La imposibilidad de salir de lo desconocido no debe entenderse literalmente, es decir, no debe considerarse que los guerreros permanezcan en la conciencia de la izquierda para siempre. Sería simplemente poco práctico y, por lo tanto, muy poco deseable. A menudo los estudiantes llegan a esa conclusión, ya que los que no se reconocen como tales sólo pueden lograrse directamente si el punto de ensamblaje se convierte en el conocimiento del lado izquierdo, pero no se trata de eso. Hay que tener presente que, incluso en el marco de la conciencia convencional, una persona tiene que tratar con un desconocido cada vez que no hace nada o se enfrenta a una prueba aún desconocida, ya que en todos esos casos no puede predecir con antelación el resultado de esos hechos.
Sólo se puede especular o sugerir lo que ocurrirá en el futuro sobre la base de experiencias o acontecimientos similares en el pasado, pero si la prueba es totalmente diferente de lo que el hombre sabe, el resultado será desconocido hasta que se manifieste; lo mismo se aplica a la no realización.
Por lo tanto, se trata de la novedad a la que se enfrenta el iniciador, de la elaboración de un mapa de lo desconocido y no de lo desconocido que el hombre espera que se comprenda el lado izquierdo. Por supuesto, hay una sola cosa que no se conoce, y la única diferencia es cuando una persona se enfrenta a ella, en el lado normal o en una mayor conciencia del lado izquierdo.
Utilizando la muerte como consejera y aprendiendo a bailar al borde de la vida, los guerreros de la Libertad ya no pueden mirar la vida de la manera en que la gente común enseña su condición social.
Para el Guerrero de la Libertad, la muerte no es algo que no esté claro en algún lugar, no es algo que sólo se pueda ver en la vejez, sino que es una fuerza totalmente real y activa que dirige cada uno de sus pasos, decisiones, sentimientos y sentimientos. El guerrero de la Libertad, consciente de que la muerte le puede arrepentir en cualquier momento, no desperdicia ni un solo instante ni una sola gota de fuerza personal y trata de hacer que cada momento y cada acto sea lo más significativo y preciso posible. El guerrero siempre está dispuesto a morir aquí y ahora, ya que cualquier acción es impecable y representa la expresión más oculta de su predisposición. Los guerreros no tienen remordimientos, sino que se sienten alentados y excitados.
El verdadero guerrero casi siempre vive en el momento actual, y este principio está directamente relacionado con el cuarto aspecto de la regla del acosador. El cumplimiento de este principio convierte la vida del guerrero en una realidad. En lugar de preocuparse por el futuro y tener esperanzas sobre lo que viene, el guerrero está satisfecho y disfrutando de todo lo que ha hecho, tanto si es grande como si es pequeño. El placer también
es uno de los principios de los que la gente común tiene una idea totalmente errónea debido a su falta de comprensión de las palabras.
El concepto de «placer» significa casi literalmente «enredarse en la alegría».
Sin embargo, es muy fácil comprender que en realidad es imposible disfrutar en el verdadero sentido de la palabra mientras el ser humano siga siendo un prisionero de la mente racional y un esclavo de la condicionalidad social. Sólo una persona libre puede disfrutar en el sentido completo de la palabra y, sobre todo, por esa razón, la gente común siempre busca alguna forma de fuga de la realidad que se considere un tipo apropiado de entretenimiento. Sin embargo, la evasión de la realidad está muy lejos de la libertad, y el enjugar en esa fuga es tan diferente del placer real.
Un verdadero guerrero no quiere escapar de la realidad de una manera u otra, ya que eso significaría que no sólo trata de evitar las pruebas de la vida, sino que también desperdicia el tiempo, y estas dos acciones, por sí solas y en combinación, destruyen la posibilidad de una verdadera libertad. En lugar de ello, el guerrero trata de extraer poderes de cualquier situación de su vida y, para hacerlo, debe vivir en el momento actual. El guerrero no trata de escapar de la vida, sino que, por el contrario, participa plenamente en este proceso, que, como se menciona en el Creek Orla, es la definición de amor incondicional. De todo esto se desprende que un verdadero guerrero puede disfrutar plenamente de cada minuto de su vida, y lo hace, porque su corazón está tan abierto que su amor incondicional se extiende a todo lo vivo. Admito que no sé cómo decirlo de otra manera, porque es uno de los principios que van tan profundamente hacia la izquierda que su expresión es casi imposible. Por esta razón, pido al lector que analice detenidamente todo lo que se ha dicho en lo que respecta a la vida en el momento y el placer actuales, y que reflexione sobre el sentido de la siguiente frase.
Al principio, todo guerrero necesita el escudo del guerrero para resistir las flechas de los arqueros del universo. Sin embargo, cuando entra en el Templo de la Muerte y sabe bailar al borde, ya no necesita nada más que la gracia de la danza y la rapidez de sus movimientos. Desde ese instante, utiliza su escudo como un medio para que su corazón abarque una parte cada vez mayor de todo lo vivo, en vez de protegerse de los arqueros del universo. Con el tiempo, ese anhelo se convierte en una pasión que lo absorbe y lo abarca todo.
Al participar plenamente en el proceso de la vida, el verdadero guerrero ya no está dispuesto a evitar ninguna prueba de vida. Un guerrero con la misma alegría y verdadera humildad acepta lágrimas y risas, felicidad y dolor, salud y enfermedad, riqueza y pobreza, plantas e insectos, porque, en el fondo de su corazón, sabe por experiencia propia que en este misterio de la existencia todos son iguales. Sin embargo, hay que reconocer que, al aprender a permanecer libres, los guerreros de la Libertad no dejan de luchar furiosamente contra todo lo que conduce a la esclavitud y contra cualquier cosa que intente imponer su voluntad a los guerreros o a otros hermanos. Esa es la alegría del guerrero, esa es su pasión por la libertad. Con ese entendimiento de la libertad, la vida del guerrero está sujeta a cambios, innovaciones y, por consiguiente, a una renovación permanente, y cada una de sus acciones lo lleva a otra aventura emocionante en las zonas misteriosas del misterio de la existencia.
Capítulo sexto
Conexión de FOKUS
FOKUS DE LA PERSPECTIVA A LA CALIDAD DE LA MISIÓN
Hasta la fecha, sólo nos hemos referido brevemente al principio del cambio de enfoque, pero ahora es necesario examinarlo con más detalle, ya que la capacidad de desviar el foco es, en todos los sentidos, el mayor arte del guerrero. Sin embargo, como sucede con frecuencia con todas las manifestaciones de poder real, cuando el guerrero cambia el foco, las consecuencias y el sentido completo de la acción por lo general se pasan por alto y, si se descubren, sólo despiertan un interés fácil.
A fin de abordar este principio de importancia primordial, es necesario situarlo en el contexto adecuado, ya que es tan contrario a la condicionalidad social y, en particular, a la mentalidad occidental, que para la mayoría de los alumnos la realización de este aspecto de las enseñanzas en la práctica se convierte en una prueba increíblemente compleja. A menudo se le saca del contexto y, al estar fuera de su contexto, el desplazamiento del foco se convierte en una situación en la que una persona toma una foto de una puerta y luego trata de determinar a cuál de los cientos de casas pertenece, aunque no tiene fotos de todas esas casas ni de sus puertas. Es evidente que esa tarea parece imposible.
La razón más importante por la que los alumnos tienden a quitarse la capacidad de desviar el foco de su contexto es la identidad común de la mente racional. En otras palabras, se olvida que todos los aspectos de la enseñanza son interdependientes, interactúan y, por lo tanto, están estrechamente relacionados. Si el estudiante no lo toma en cuenta, comete una y otra vez un error al tratar de desviar el foco sólo cuando todos los demás medios no ayudan. Sin embargo, tarde o temprano, este enfoque produce una confusión tal que el estudiante se hunde en el caos y la confusión, y luego se sorprende de que el cambio de foco no le haya ayudado.
El cambio de enfoque es lo primero que el alumno enseña de una u otra manera, pero este principio se refiere a la conciencia del lado izquierdo, por lo que Nagwal simplemente no puede hablar de él hasta una etapa mucho más tardía de su desarrollo. Sin embargo, si un estudiante está ardiendo por el deseo de seguir el Camino del Guerrero, dice desde el principio que le está pasando algo inusual. Es posible que el estudiante no pueda determinar exactamente lo que sucedió, pero incluso lo que pudo ver es suficiente para comprender, sin duda alguna, que no le queda otra opción que estudiar la Ruta del Guerrero. La razón de todos estos casos es que Nagwal ayudó a un estudiante a desviar el foco lo suficientemente fuerte como para conectarlo con su corazón. Tan pronto como esto ocurre, y sea cual fuere la brevedad de la conexión, el estudiante pierde toda duda, ya que, en el fondo, todo el mundo sabe perfectamente que el corazón nunca miente.
El cambio de enfoque no se puede entender con una mente racional, ya que es un acto del corazón y de las consecuencias de ese acto sólo se puede comprender en el contexto del camino con el corazón. El cambio de enfoque significa pensar con el corazón en contraposición a la mente racional. El desplazamiento del foco está relacionado con el contenido profundo de la técnica de la no división. Aunque no desempeña un papel decisivo en el seguimiento de su percepción, el cambio de enfoque es una capacidad esencial para alcanzar el conocimiento de los Dragones. Si no sabes cambiar de enfoque por voluntad propia, el guerrero seguirá siendo tan débil e indefenso como cualquier otra persona.
SI EL GUERRERO QUIERE VENCER, AUN A RIESGO DE SER DERROTADO, DEBE DESPLAZAR SU FOCO DE ATENCIÓN. APLICANDO EL CUARTO ASPECTO DE LA REGLA DEL ACECHADOR EN EL CONTEXTO DEL PRIMER POSTULADO DEL ACECHO
Esta frase es una fórmula de cambio de enfoque, y por lo tanto tenemos que entender lo que significa. En primer lugar, recuerden que en el cuarto aspecto de las reglas del acosador se afirma que, al entrar en la batalla, el guerrero se entrega por completo a sus acciones, permitiendo que su espíritu fluya de manera fácil y libre; sólo así, las fuerzas de destino dirigen al guerrero y le anteponen el camino.
La batalla, incluso si se trata de una batalla con otro hombre, no significa que un guerrero esté luchando contra ese hombre como persona, sino que es más bien una batalla por resolver el misterio de su propia existencia. Esta idea es muy importante por dos razones.
En primer lugar, con quien o con quien sea que esté luchando un guerrero, para el propio guerrero, este enemigo no es un opresor, sino un espejo de sus propias características desconocidas.
En segundo lugar, como el guerrero sabe por el segundo postulado del acecho que nunca debe esperar desentrañar ese misterio, no está obsesionado con la victoria y puede relajarse por completo durante la batalla. Sin embargo, estas dos razones no deben interpretarse superficialmente, por lo que conviene examinarlas con algo más de detalle.
En cuanto a la primera razón, hay que tener presente que, al elegir su batalla, los guerreros nunca eligen las batallas en las que no pueden aprender, ya que ello sería una pérdida de tiempo y de fuerza personal. El guerrero sólo lucha en las batallas que le permiten comprender mejor el misterio de su propia existencia. Hay una gran diferencia entre la verdadera batalla y lo que se llama la capacidad de distinguir. Este principio es también uno de los que a menudo los alumnos consideran muy sucios; por lo tanto, transforman la prueba que se puede superar con la simple aplicación de la capacidad de distinguir en algo parecido a una batalla, y más precisamente en una pelea en la oscuridad. Por otra parte, pueden escapar de una verdadera batalla como si fuera un pequeño problema.
Estas consideraciones nos devuelven al principio de los espejos y al hecho de que todas las cosas que nos rodean, cualquier acontecimiento de la vida y, de hecho, incluso los objetos inanimados, reflejan algunos aspectos de las características inconocibles del ser humano. Por ejemplo, si intenta desenterrar una piedra en su jardín, pero ni siquiera se mueve, no cabe duda de que la persona se enfrenta al reflejo de su propia tenacidad, ya que en la vida puede ser tan terca como las rocas de Gibraltar. De la misma manera, si una persona va en coche y de repente empieza a encenderse, es casi seguro que en ese momento la persona está en un estado de conciencia desordenado. Del mismo modo, si acaba de recibir una amonestación de su superior y al salir de la oficina, un grillete cerró la puerta detrás de él en voz alta, la persona debe tener en cuenta que sus propios motivos pueden llevar a su despido.
Cuando un guerrero se enfrenta a una prueba que, como sabe sin duda alguna, no puede enseñarle nada, se da cuenta de que la prueba no radica en la batalla, sino en el desarrollo de la capacidad de distinguir.
Supongamos, por ejemplo, que una persona intenta desenterrar una piedra en su jardín, pero, por mucho que cave y por mucha fuerza que haga con la palanca, la piedra no se mueve. Si esa persona está completamente segura de que, aunque antes era obstinada, ya ha convertido al cien por cien esa obstinación en una ventaja, puede estar segura de que la nueva prueba que se presenta ante ella en forma de esa piedra inamovible consiste en desarrollar el discernimiento. Tal vez exista una razón que no haya advertido por la que no deba mover esa piedra. Es posible que en su vida haya algo que tampoco deba cambiarse bajo ningún concepto y que la piedra simplemente lo simbolice.
En todo caso, todo se reduce a la capacidad de adoptar decisiones basadas en la capacidad de distinguir, lo que no significa que deba emprender una batalla en el sentido completo de la palabra. Así pues, el ataque de la piedra por todos los medios disponibles sería una pérdida de tiempo y de fuerza personal.
En lo que respecta a las personas a las que nos une la vida, la capacidad de distinguir a menudo implica la necesidad de elegir entre un compromiso con sí mismo para preservar los espejos anteriores y salir de una forma u otra de la esfera de influencia de esas personas. Cuando una persona se enfrenta a esta prueba, la batalla es realmente posible, ya que puede que no sea tan fácil liberar su vida de una persona. Sin embargo, hay que entender que incluso en este caso, la batalla no es una batalla contra un espejo concreto y es una lucha por la sabiduría.
En realidad, un hombre no puede luchar contra sí mismo, aunque a veces tenga que luchar de verdad por hacer realidad lo que sabe que tiene la obligación de hacer. Una persona sólo puede luchar contra el enemigo ♫ independientemente de si es otra persona, un animal, un objeto inanimado o la fuerza misma. Además, como ya se sabe, la única razón admisible para comenzar la batalla contra cualquier adversario es la condición de que la batalla contra ese enemigo permita a un hombre aprender de sí mismo algo que no conocía.
Por lo tanto, la simple pregunta: "¿Qué se refleja en este espejo? - Si se trata de un espejo obsoleto, se trata de un ejercicio de desarrollo de la capacidad de distinguir. Si este espejo refleja el comportamiento actual, tenemos que prepararnos para la batalla. Si refleja un comportamiento potencial en el futuro, es sólo una advertencia de una batalla inminente.
La necesidad de no estar obsesionado con la victoria es otro tema que causa muchos problemas innecesarios a los alumnos. La razón principal es la condicionalidad social: aunque el estudiante haya llevado a cabo su batalla de manera impecable, pero haya sido derrotado, es inevitable que sufra un sentimiento de fracaso o, peor aún, de vergüenza e incluso de vergüenza por el fracaso.
Sin embargo, este tipo de adulteración es la peor forma de sentido de la propia importancia, ya que demuestra una ignorancia total. No hay nada vergonzoso en la derrota, ya que hasta los fracasos traen la experiencia, y la experiencia siempre conduce al conocimiento. ¿Es vergonzoso el conocimiento? Incluso si una persona ha perdido la batalla por falta de integridad, la experiencia sigue siendo el conocimiento por el que se pagó el precio; de una manera u otra, no hay razón para sentir vergüenza o vergüenza.
Precisamente por eso los toltecas afirman que no existen las derrotas. Lo peor que puede suceder en una supuesta derrota es que el sentimiento de importancia personal del aprendiz sufra una fuerte sacudida. Pero eso suele divertir enormemente al Nagual: ¡antes aplaudirá que llorará! Por ello, los aprendices que intentan obtener su compasión después de un fracaso suelen alejarse indignados, pues no consiguen arrancar al maestro nada más que sonoras carcajadas.
Es apropiado que nos apartemos brevemente del tema principal para señalar lo que puede causar verdadera vergüenza al guerrero. El soldado sólo puede sentirse avergonzado si consiente de manera deliberada y deliberada un comportamiento que, como es bien sabido, es impecable. Sin embargo, entre los millones de actos impecables, hay varios que los guerreros de la Libertad consideran como tabúes inalcanzables:
En primer lugar, el uso indebido de la fuerza,
En segundo lugar, el desprecio por la interdependencia de todos los seres vivos con fines lucrativos y,
En tercer lugar, insultar a la Madre Suprema mediante la falta de cooperación razonable.
Los guerreros de la Libertad consideran que estas tres principales faltas son totalmente contrarias a la libertad misma, y todo guerrero que haya violado esos mandamientos en cualquier etapa de su vida se encontrará rápidamente frente a la espada de un verdadero guerrero; entre otras cosas, esos criminales suelen ser expulsados de la fraternidad. Además, si este guerrero tiene acceso a una conexión mental, por supuesto, se interrumpe; se convierte en un marginado, y las consecuencias son, por decirlo así, graves.
Volvamos al tema. Las consecuencias profundas de la segunda causa serán el centro de nuestra atención cuando hablemos de la división actual de las enseñanzas. Una vez deshecho de la obsesión con la victoria, el guerrero puede rendirse completamente a una batalla en curso.
Ante todo, debemos examinar el verdadero significado de la palabra «soltura». Normalmente significa ausencia de un control rígido, y esa definición casi coincide con la concepción tolteca. Sin embargo, para los toltecas, la soltura no significa volverse descuidado y temerario ni perder el dominio de uno mismo hasta quedar indefenso. Al contrario, el control del guerrero es siempre impecable. Por eso debemos examinar con más detalle qué significa la soltura del guerrero.
Con este concepto, los toltecas se refieren a que el guerrero se sumerge por completo en la batalla presente. Esa inmersión no significa quedar totalmente absorbido, obsesionarse ni aferrarse compulsivamente. Sumergirse en la batalla y, a la vez, permanecer alerta, sin miedo, lleno de respeto y con absoluta confianza en uno mismo exige que el guerrero pase plenamente al estado de conciencia en el que está unido a todo lo que lo rodea. Este estado no puede alcanzarse dentro de la conciencia ordinaria, que siempre percibe al individuo y al mundo como separados. Por tanto, el estado de conciencia que nos interesa corresponde al lado izquierdo.
A menudo se pasa por alto a los alumnos despreocupados que, al pasar a la conciencia de la izquierda, la conciencia normal se detiene y el guerrero se vuelve anormal en todos los aspectos temporalmente.
Si bien la capacidad de pasar a la conciencia de la izquierda ofrece enormes ventajas, este tipo de conciencia no ayuda mucho, cuando es necesario, a tratar cuestiones prácticas de la vida física y, sin duda, es totalmente inoperante durante la batalla. Como resultado de ello, aunque el verdadero guerrero es capaz de pasar a la conciencia de la izquierda y salir de ella, prefiere actuar en primer lugar al nivel de la conciencia normal por la simple razón de que el guerrero es ante todo un ser práctico.
El guerrero sólo llega a la conciencia de la izquierda cuando tiene que realizar un acto de sueño o luchar. Entonces, ¿qué pasa si el guerrero pasa a la conciencia del lado izquierdo antes de la batalla? La propia conducción de la batalla es una actividad muy práctica que difiere considerablemente de la práctica puramente personal de los sueños.
Es importante recordar que la conciencia de la izquierda se refiere a lo desconocido, y lo desconocido es la indeterminación en la que una persona corre el riesgo de llegar demasiado lejos, es decir, ser impotente cuando se enfrenta a pruebas desconocidas y desconocidas. Ese es tanto el beneficio como el riesgo de una comprensión desconocida y, por lo tanto, de la izquierda. En otras palabras, saltar a lo que no se sabe es simplemente una tontería, y como el control de un guerrero en cualquier momento es impecable, nunca se le ocurrirá hacerlo.
Por esa razón, es fácil entender que cuando un guerrero pasa a la conciencia del lado izquierdo antes de la batalla, él mismo elige en qué lugar de lo desconocido puede llevar su conciencia, porque no puede permitirse el lujo de estar en un lugar en el que se encuentre rápidamente, lo que, por así decirlo, ha llegado demasiado lejos.
Para un guerrero bien entrenado y experimentado, hay una gran cantidad de lugares que conoce bien. Sin embargo, si es necesario, todos los verdaderos guerreros prefieren una posición especial en el punto de ensamblaje. Esta disposición especial se denomina un lugar sin piedad, y la razón por la que los guerreros prefieren esa posición es por sus características más adecuadas para la batalla.
Un lugar sin piedad no es exactamente lo que se puede suponer por su nombre, aunque en cierto sentido este concepto es muy apropiado para esta particular configuración de la percepción. La razón principal por la que a los guerreros les gusta utilizar esta situación en las batallas es que, en un lugar sin piedad, la sensación de inclusión se hace tan fuerte y aguda que la persona se hunde en la interdependencia, la interacción y la interrelación de toda la vida. Además, dado que esta configuración se refiere a las profundidades del lado izquierdo, se caracteriza por una falta total de pensamiento; como resultado de ello, en lugar de una percepción lineal y coherente de los acontecimientos, parece que todo ocurre al mismo tiempo, de manera que no se puede determinar con certeza dónde están el pasado, el presente o el futuro.
Desde el punto de vista de la comprensión convencional, este principio siempre parece ser un estado de caos total; lo más fácil de explicar es utilizar la antigua analogía según la cual un lugar sin compasión se compara con una forma especial de vacío. Los toltecas eran como un vacío sin piedad, ya que tenía una extraña característica de un acontecimiento aparentemente aislado en el que el guerrero se concentraba, sin darse cuenta de nada más que de los detalles más pequeños de este acontecimiento. Debido a la falta de pensamiento, un lugar sin compasión tiene una característica de silencio total, en la que el concepto de tiempo no tiene sentido. Como resultado de ello, el hombre se encuentra atrapado en el vacío del silencio y la intemperie, donde no queda nada más que detalles de la batalla actual.
Dado que en este estado no se tiene conciencia del tiempo en sentido lineal, el guerrero se da cuenta de todo en las categorías de interconexión; por lo tanto, el sentido del tiempo se basa exclusivamente en la velocidad de la percepción del guerrero. En otras palabras, si un guerrero rápidamente se hace cargo de la interdependencia de todo a su alrededor, parece que todo ocurre rápidamente; si su percepción es lenta, todo parece largo en el tiempo. La ventaja de un cambio tan extraño en la sensación del tiempo es que el guerrero tiene la posibilidad de elegir libremente a qué velocidad evolucionarán los acontecimientos.
Por ejemplo, si el enemigo ataca físicamente a un guerrero, el guerrero puede optar por considerar los movimientos del enemigo a velocidad lenta y, por lo tanto, ganar tiempo suficiente para reaccionar. La misma táctica puede utilizarse para evaluar las acciones intelectuales y emocionales del rival. Sin embargo, hay que tener presente que todas estas normas se aplican únicamente a un lugar sin piedad, que, como se recordará, constituye un estado especial de conciencia, lo que significa que, desde el punto de vista de quién ha observado a un guerrero durante la batalla, todos los acontecimientos se desarrollarán normalmente en el tiempo.
La gran ventaja de pasar a un lugar sin piedad es que, si bien en la parte izquierda se detiene la conciencia ordinaria, el guerrero está sometido a fuertes vibraciones de inclusividad que alcanzan un nivel increíblemente alto de sobriedad, aunque esta particularidad es muy diferente de la verdadera sobriedad. Una vez que el guerrero se ha visto directamente afectado por el sentido de la conexión de toda la vida, pero al mismo tiempo ha perdido la mente racional, no se ve a sí mismo como algo diferente de todo lo que le rodea. Se vuelve unido a todo lo que le rodea, incluyendo a su oponente, y como resultado, cada movimiento de un rival se siente como propio. Esto significa que si el enemigo se mantiene al nivel de la conciencia normal, el guerrero se mezclará con sus pensamientos, sentimientos y emociones.
La ventaja de todo esto es que el guerrero no ve nada que no se relacione con la batalla actual. No está expuesto a ningún pensamiento y emoción, es decir, simplemente sigue los movimientos del enemigo con el único propósito de derrotarlo.
Un guerrero que lleva a cabo su batalla sin piedad se convierte en un ser totalmente despiadado, y sin embargo, al perder sus pensamientos y emociones, nunca responde a la ira, al odio, al deseo de venganza, a la aversión y a cualquier otra forma de emoción o de mala intención motivada por prejuicios o ideas erróneas. Es por ello que se subraya que, a pesar de su total crueldad, el lugar sin compasión no es lo que una persona puede representar debido a su condición social.
Eso es lo que significa ser un guerrero. En un lugar sin piedad, sin pensamientos y emociones y al mismo tiempo en plena unidad con todo lo que está involucrado en la lucha actual, el guerrero no tiene necesidad ni voluntad de controlar todo lo que le rodea, ya que tiene el mismo sentido de unidad.
Sin embargo, aunque el guerrero se siente en el vacío, el sentido más profundo de inclusividad lo mantiene en estrecha relación no sólo con los detalles más pequeños de ese vacío, sino también con las consecuencias más amplias de su batalla más allá del vacío. En otras palabras, si bien el guerrero se hunde completamente en la batalla actual y se vuelve unido a ella, sigue estando alerta en el sentido más profundo de la palabra.
El verdadero significado de la noción de la " belleza " es la falta de sentido de la necesidad de gobernar a todo el mundo; el mismo sentido tiene las palabras " permite que su espíritu fluya fácilmente y libremente " , libre de la necesidad de controlar y liberarse de la carga del pensamiento y las emociones, es decir, de no sobrecargarse con sus efectos. Además, con una profunda sensación de inclusividad, los guerreros están estrechamente vinculados a su destino y, por consiguiente, a la misión de su soñador, ya que, en ese nivel de conciencia, los guerreros perciben a su alrededor desde el punto de vista del desarrollo progresivo de su destino. Como resultado de ello, el guerrero de la voluntad y la lealtad sólo percibe y experimenta su lucha en la noción de lo que le permitirá lograr en su propio destino. Sea cual sea el resultado de la batalla, los guerreros siempre lo completan al aprender mucho sobre sí mismos y su destino. Lo que significa que está ganando su verdadera batalla, porque ha descubierto un nuevo fragmento del secreto de su propia existencia, aunque, desde el punto de vista de la propia batalla, podría haber perdido, es decir, no haber vencido a su oponente. Ese es el significado de las palabras de los guerreros, que pueden ganar a pesar de la derrota en la batalla de los combatientes.
Dado que en esta situación el guerrero está estrechamente vinculado al propósito de su soñador, la fuerza que dirige al guerrero en su batalla es, en realidad, la fuerza del propósito, ya que en un momento en que el guerrero actúa desde un lugar sin piedad, no tiene ningún tipo de pensamiento y de emociones.
La mayor parte de la conversación sobre un lugar sin piedad se realizó en términos físicos, pero los verdaderos guerreros rara vez tienen que luchar en batallas físicas.
El ejemplo de un lugar sin compasión se presenta desde el punto de vista físico sólo porque en ese caso es más fácil comprender su naturaleza y sus principios de utilización. En la mayoría de los casos, el guerrero tiene que librar batallas no físicas, pero también tiene un lugar sin piedad exactamente como en las batallas físicas. La única diferencia es que, al utilizar un lugar sin piedad en una batalla no física, un guerrero debe permanecer en él hasta que descubra todas las acciones y intenciones futuras del enemigo. Por supuesto, un guerrero puede regresar a un lugar sin piedad, sea cual sea la necesidad, aunque incluso unos pocos segundos de estancia en ese lugar son suficientes para averiguar lo que es necesario, ya que no hay tiempo en un lugar sin compasión.
Un guerrero no tiene necesidad urgente de permanecer en un lugar sin compasión en batallas no físicas, ya que una deficiencia grave es permanecer en ese lugar. Se basa en el hecho de que el lado izquierdo en general y el lugar sin compasión excluyen en particular la percepción lineal del tiempo y, por lo tanto, dificultan enormemente la lógica de la secuencia de acontecimientos necesaria para el discurso de comunicación. En consecuencia, un lugar sin compasión no contribuye a la expresión verbal. Por supuesto, esta deficiencia no es muy importante en la batalla física, pero en los casos de batallas no físicas puede convertirse en un verdadero problema, especialmente cuando el guerrero tiene que permanecer en un lugar sin compasión durante un largo período de tiempo.
Al intentar superar esta limitación, los toltecas descubrieron con el tiempo que se puede acceder al lugar sin piedad con distintos grados de intensidad. Así, un guerrero experimentado puede identificarse plenamente con la sintonización que caracteriza ese lugar o simplemente «tocarla» muy levemente. Estas posibilidades son los dos extremos, entre los que existe todo un espectro de formas de interacción disponibles para el guerrero. Si solo «toca» ligeramente el lugar sin piedad, puede aprovechar las propiedades de esa sintonización conservando gran parte de su conciencia ordinaria, de modo que su habla no se altera. En ese caso, naturalmente, no podrá aprovechar por completo la ventaja de la ausencia de pensamientos y emociones.
Por otra parte, si el guerrero pasa por completo a esa configuración, su capacidad de hablar se interrumpe temporalmente, lo que no significa que pierda completamente el don del discurso, ♫ sólo podrá expresarse mediante órdenes o declaraciones breves. Cuando se trata de entablar conversaciones, el discurso de un guerrero que se hundió en el lado izquierdo se vuelve casi inconsistente, ya que, como ya se ha señalado, el lado izquierdo no tiene la lógica ni la secuencia de la percepción lineal del tiempo. Cabe añadir que incluso la voz de un guerrero cambia de forma espectacular: suele ser baja y áspera, y cuando se va a un lugar sin piedad, suena despreocupado.
Cabe señalar que, en realidad, hay dos posiciones sin piedad: la mencionada anteriormente, que se refiere al lado izquierdo, y la otra, que se encuentra en la esfera de la conciencia convencional. Personalmente, prefiero llamar a la segunda configuración un lugar de crueldad. Un verdadero guerrero nunca se hundirá en esta configuración, porque representa exactamente lo que el nombre que yo utilicé, la crueldad. El segundo no excluye el pensamiento y las emociones, sino que, por el contrario, sólo puede lograrse si no se respeta plenamente la vida o si hay emociones fuertes, como el odio, la búsqueda de venganza o la mala intención, motivadas por el deseo de hacer sufrir a otra criatura.
No quiero hablar más sobre el lugar de la brutalidad, ya que, desde la perspectiva de los guerreros de la Libertad, la adaptación deliberada a ese lugar es la acción más despectiva, ya que refleja un deseo deliberado de causar sufrimiento a otros. Me refiero a él sólo para que el lector pueda entender claramente la enorme diferencia entre un lugar sin piedad y un lugar de crueldad.
Al lector le interesará saber que, al menos una vez en su vida, un gran número de personas comunes han sido llevadas a un lugar sin piedad. Esto ocurre con mucha frecuencia: los accidentes repentinos y terribles obligan a una persona a trasladar inconscientemente el punto de ensamblaje a un lugar sin piedad y, como resultado, la persona comienza a actuar a una velocidad excitante y suele convertirse en un héroe.
Sin embargo, cuando más tarde se le hace alguna pregunta, se comporta con una actitud tímida y admite que en realidad no entiende lo que pasó; puede decir que de repente empezó a tomar las cosas a un ritmo lento y a actuar sin pensar ni sentir.
Para aquellos que aún no pueden ver, la habilidad de moverse sin compasión es un buen sustituto de esa capacidad, aunque en realidad no puede ser un sustituto completo de la visión.
Tras examinar las consecuencias del cuarto aspecto de la regla del acechador, debemos hablar de su aplicación en el contexto del primer postulado del acecho. Debo advertir al lector de que la maestría de un acechador virtuoso consiste en saber aplicar cualquier aspecto de la regla del acechador en el contexto de cada uno de los cuatro postulados del acecho. Las manifestaciones de cada aspecto de la regla producen consecuencias distintas, según el contexto en el que se aplique ese aspecto.
Un poco más allá del tema para aprender lo que se llama los cinco elementos de la Fuerza Unificada. Esos elementos se denominan tradicionalmente tierra, fuego, agua, aire y espíritu; gracias a la literatura esotérica y fantástica moderna, es bien sabido que los llamados magos hacen milagros al manipular uno de los elementos o sus combinaciones. Son cuentos de hadas que han creado muchas supersticiones.
Los cuatro elementos principales no son más que una representación simbólica de los cuatro atributos de un guerrero, es decir, una grabación literal que, para un guerrero experimentado, se convierte en volúmenes enteros de conocimiento si el estudiante ya ha recibido la formación necesaria y ha aprendido el contenido de esos símbolos. El aire simboliza la sobriedad, la tierra la sostenibilidad, el agua el corazón, el fuego el sentimiento y el espíritu la intención pura (gráfico 5).
La mayoría de las acciones requieren un solo elemento, pero algunas de las acciones están relacionadas con sus combinaciones. Por ejemplo, solo se necesita aire para distinguir. Por otra parte, cuando un atleta se prepara para una carrera, necesita tierra y espíritu. Del mismo modo, si un guerrero va a curar a otra persona, según la naturaleza de la enfermedad, puede necesitar diferentes combinaciones de aire, agua y espíritu, y a veces una combinación de los cinco elementos.
CINCO FUERZA UNIDA Y CUATRO ATRIBUTO DE VOÍN
THIJA / A TRIBUTO / Parte EN SVETA
PELIGRO/Oscilación/Este
EMLA / Sostenibilidad / Norte
FUERZA / SENTIMIENTO / Oeste
AGUA/ Corazón/Sur
PUH / Idea / Despertar todo
Los cinco elementos poseen cuatro propiedades distintas, relacionadas con las cuatro dimensiones fundamentales МЭПВ —materia, energía, espacio y tiempo— descritas en «El grito del águila». Estas propiedades se explican mediante los cuatro postulados del acecho (fig. 6). Por ejemplo, en la dimensión temporal, la sobriedad tiene una cualidad completamente distinta de la que posee en la dimensión energética. Así pues, aunque solo hay cinco elementos, cada uno puede adquirir propiedades particulares según la dimensión en la que se manifieste, es decir, según el postulado del acecho en el que actúe.
Lo mismo cabe decir de los siete aspectos de la regla del acosador, ya que esos aspectos son sólo los detalles necesarios para determinar las consecuencias profundas de los cuatro atributos del guerrero.
En otras palabras, la regla del acosador se aplica a cualquiera de los cuatro atributos de un guerrero, y en cada caso los siete aspectos de la regla del acosador determinan siete características diferentes de ese atributos. En última instancia, sólo hay una regla con siete líneas.
En un solo volumen resulta imposible examinar todas las sutilezas de los cuatro postulados del acecho y de la regla del acechador. Por eso solo menciono brevemente aquellos detalles que, en la actualidad, provocarían una confusión excesiva o podrían atraer demasiada atención y, debido a la falta de los conocimientos necesarios, fomentar las supersticiones entre la humanidad.
Volvamos al tema principal.
El primer postulado del acecho se relaciona con la sobriedad en el contexto de la dimensión temporal. «Si el guerrero quiere vencer, aun a riesgo de ser derrotado, debe desplazar su foco de atención aplicando el cuarto aspecto de la regla del acechador en el contexto del primer postulado del acecho». Por tanto, el cuarto aspecto de la regla debe aplicarse en el contexto de aquella propiedad de la sobriedad que se manifiesta en el tiempo.
Veamos qué significa eso.
La sobriedad en el contexto del tiempo implica un nivel de sobriedad en el que todo lo que ocurre se ve en su secuencia lógica, es decir, en el desarrollo lineal en el curso del tiempo. En otras palabras, hay un acontecimiento en la vida humana que genera una serie de círculos divergentes, cada uno de los cuales, a su vez, genera nuevos círculos.
Hay que tener presente la necesidad, incluso durante la batalla, de tener en cuenta toda la cadena de acontecimientos que lleva al momento actual de la batalla, así como el hecho de que los resultados de la batalla ya han comenzado a generar una nueva cadena de acontecimientos. Toda batalla debe basarse en la reflexión sobria y no convertirse en una reacción aleatoria basada en emociones frustradas o en un pensamiento impulsivo.
Esto nos lleva al principio que los toltecas llaman templanza, aunque le dan un significado muy distinto del habitual: en absoluto quieren decir que un guerrero indulgente se convierta necesariamente en un «pelele sin voluntad».
Por el contrario, el aguante requiere un grado considerable de paciencia y sostenibilidad genuinas; nada desarrolla la intención más rápido y eficaz que la formación de un pasaje.
Ese es el sentido que se da a la palabra Tolteka: la condolencia es una manifestación de resistencia, en la cual un guerrero mantiene su paciencia a un nivel tan alto hasta que se convierte en un arco tan apretado que es fácil, pero al mismo tiempo tiene una tensión interna mortalmente peligrosa.
El guerrero no cree que sea una paciencia lo que la gente común llama esto, ya que la llamada paciencia, en el sentido corriente, no es más que la inoperancia de la necesidad de esperar, que es impuesta por otra persona o por las circunstancias de la vida. Por otra parte, la paciencia del guerrero no es una espera inoperante, sino una espera consciente y deliberada del momento apropiado , que se realiza por voluntad del propio guerrero y no se le impone por circunstancias externas.
El guerrero necesita cultivar el autocontrol para acechar tanto a su presa como a su propia percepción de las circunstancias presentes. Al desarrollarlo, adquiere la capacidad y, sobre todo, el distanciamiento suficiente para evaluar completa y minuciosamente la situación en plena acción y combate. Este principio es sumamente importante y ni el aprendiz ni el lector deben interpretarlo de manera superficial.
Por lo tanto, se recomienda que el lector vuelva a recordar el ejemplo de " El regreso de los guerreros " , en el que se menciona a un soldado que trata de salvar su vida al cruzar un campo de minas, ya que todas las maniobras que se expusieron en el examen de ese ejemplo guardan relación directa con el tema actual.
Sin estar obsesionado con la victoria o la derrota en su batalla, el guerrero entra en ella sin la ira de un hombre común y corriente cuyo único deseo es
- ¡Vamos! ¡Vamos! No hay necesidad de apresurarse, ya que el tiempo no le importa a él durante la batalla.
En lugar de eso, el guerrero se asombra cada momento de la batalla y, en esta evaluación completa de cada fracción de segundo, toma tantos detalles, así como sus consecuencias, que cualquier momento se convierte para él en una eternidad, una eternidad que saborea la temporalidad, aunque el guerrero actúa en el contexto del tiempo. Como resultado de ello, simplemente sigue cada acto y la intención de su oponente en un acto que, paradójicamente, no recuerda tanto a la batalla como a los movimientos de dos bailarines que llevan a cabo actividades de cooperación razonable.
Al fin y al cabo, el guerrero no se mete en la batalla por su deseo de venganza o de destruir al enemigo, sino sólo porque quiere recibir de su rival los dones de poder que él puede darle. Este es el significado fundamental de las dos palabras siguientes.
El Cazador de Blisko conoce a su mundo. SE ATAQUE Y SE DESEÑA DE ÉL.
El cazador no está buscando su paz. Lo que necesita.
Al desarrollar el aguante y, por lo tanto, sin querer terminar la batalla lo antes posible, el guerrero utiliza su paciencia para inculcar la intención que, por supuesto, es indispensable para obtener de la batalla los dones de fuerza que necesita. Debido a las limitaciones que el guerrero, con paciencia, impone deliberadamente a sus acciones, su intención comienza a cobrar fuerza y, como resultado, conduce al movimiento y al desplazamiento de su punto de ensamblaje.
Esto, a su vez, le da una forma de pensar que le permite a los guerreros comprender con claridad no sólo los acontecimientos que se manifiestan en el proceso de batalla, sino también los verdaderos dones de la fuerza que ellos le dan. En lugar de pensar en la victoria o la derrota, un guerrero puede comportarse de manera relajada y permitir que las fuerzas de su destino orienten sus acciones. Ese es el verdadero sentido del cambio de enfoque.
La exclusión que el guerrero ha acumulado en el desarrollo de un pasaje hace que sus acciones sean fáciles de lograr, lo que sólo puede lograrse si no hay intensidad. Sin embargo, a medida que la intención del guerrero aumenta constantemente durante la batalla, sus acciones resultan cada vez más mortíferas, no sólo por la intención, sino también porque la claridad que busca con cada segundo aumenta la precisión de cada acto.
Al aplicar el cuarto aspecto de la regla del acosador en el contexto del primer postulado, sólo es necesario tocar un poco el lugar sin piedad. Como ya se ha señalado, la plena identificación con un lugar sin compasión detiene el tiempo, pero para que la batalla se lleve a cabo correctamente, este elemento es esencial. No sólo es importante aprender a moverse a un lugar sin compasión, sino también a controlar la interacción con él.
No sólo se aplica en la batalla, sino que a menudo se utiliza en la práctica incluso antes de la batalla. Sin embargo, independientemente de que se aplique antes o durante la batalla, la evolución del pasaje siempre produce un solo resultado. La principal ventaja de la formación de un fragmento antes de la batalla es que permite a los guerreros elaborar su estrategia de batalla futura con mayor rapidez y eficacia. Esto es especialmente cierto cuando una persona trata con un tirano pequeño.
El guerrero que cultiva el autocontrol aplicando el cuarto aspecto de la regla del acechador en el contexto del primer postulado del acecho siempre termina la batalla habiendo alcanzado su objetivo: obtiene de su adversario el don de poder que se había propuesto conquistar desde el principio. Un guerrero así no puede ser derrotado en el verdadero sentido de la palabra, aunque a un observador externo le parezca que ha perdido la batalla.
Esto es fácil de ver en el caso de Shawn y Willis: aunque a primera vista Sean perdió la batalla contra Willis, el don de fuerza que se le dio a Shawn, es decir, el conocimiento de sí mismo y, sobre todo, la confianza y el respeto de sí mismo, no se pueden medir con las categorías de beneficios monetarios. Sean no habría podido obtener ese don de fuerza por ningún dinero; no habría podido hacerlo si no hubiera entrado en esta batalla, por la que debería estar muy agradecido a Willis.
Capítulo VII
EVOLUCIÓN DE LAS TIERRAS
Para el ejército de prueba, se establece una relación entre la confianza descubierta y la desafortunada, que puede llegar a ser desprovista de confianza.
Pasamos al quinto aspecto de la regla del acosador. Tenemos que conocer uno de los principios extraños y misteriosos de la Vía del Guerrero, que rara vez se entiende correctamente por los que no siguen la Vía de la Libertad. Los magos llaman a este principio la observación de las sombras y utilizan esta técnica para pasar a un estado de percepción modificado. Los guerreros de la Libertad utilizan este método de una manera diferente y lo llaman "recuperar las sombras."
Al igual que cualquier hombre común, un guerrero se enfrenta en su vida a circunstancias en las que tiene que oponerse a fuerzas muy superiores; a primera vista, parece que el guerrero simplemente no puede avanzar y, en el sentido directo de la palabra, se encuentra entre dos fuegos. Sin embargo, todas esas situaciones son sólo el resultado de una ilusión, y esa ilusión inevitablemente hace que el guerrero se vea atrapado en un marco de una visión concreta del mundo. Puede sonar extraño, ya que el lector recordará que el guerrero no tiene una visión estricta del mundo, ¿cómo puede estar atrapado en una visión del mundo?
Sin embargo, no hay que olvidar que, si bien el guerrero no tiene una visión estricta del mundo, los que lo rodean suelen estar totalmente confundidos en sus propias visiones del mundo y, por lo tanto, al interactuar con ellos, el guerrero tiene que tener en cuenta la visión del mundo de sus hermanos.
Aunque el guerrero es libre de elegir cualquier visión de un mundo apropiado para su estrategia, hay batallas que exigen que el guerrero tenga la misma visión del mundo que su oponente.
Sin embargo, cualquier visión del mundo tiene sus propias limitaciones, que pueden dificultar la acción incluso del guerrero, ya que cuando sólo tiene que actuar en el marco de esa visión del mundo, el guerrero tiene, por supuesto, la obligación de limitar sus acciones a los límites impuestos por esa visión del mundo. Así pues, a pesar del hecho de que el guerrero es muy consciente de que se trata de una ilusión inherente a cualquier visión del mundo, esas ilusorias percepciones no siempre son fáciles y fáciles de superar, sino que se mantienen en el contexto de la visión del mundo a la que pertenecen.
Para aclarar lo que antecede, volvamos al ejemplo de Sean y de su hermano Willis. Al luchar contra Willis, Shawn no tiene otra opción que tener en cuenta la perspectiva de Willis sobre el mundo. Sean no puede empezar su lucha sin enfrentar a su hermano en el marco de la visión de Willis.
Esto significa que Sean tiene que comunicarse con Willis en su territorio y adaptar sus actividades externas a las exigencias de la visión de su hermano. Cualquier otro enfoque sólo daría lugar a que Willis se sintiera aún más amenazado por Sean y, como resultado, se volviese más nervioso, sospechoso, beligerante y hostil que antes. Es obvio que si Shawn quiere ganar su batalla con su hermano, es absolutamente necesario que siga a Willis en cooperación. De hecho, Shawn sólo puede hacerlo de una manera que pueda hacer que Willis crea que se ha derrotado a Sean, después de lo cual Shawn tendrá que desempeñar su papel de acuerdo con los parámetros definidos por Willis para el mundo.
Si bien el guerrero no tiene una visión estricta del mundo, al entrar en la batalla puede quedar atrapado por un tiempo en el marco de la visión de otro. Para un guerrero experimentado, una trampa de ese tipo sería sólo un problema temporal, pero no siempre debería evitarse. Así pues, a veces un guerrero por su propia voluntad entra deliberadamente en una trampa de este tipo si esa acción contribuye a su estrategia y, en particular, cuando su estrategia exige que el enemigo se sienta a salvo. Sin embargo, si un guerrero se encuentra atrapado de repente, recurrirá de inmediato a la aplicación práctica del quinto aspecto de la regla del acosador, que dice: cuando se enfrenta a un enemigo desigual, el guerrero se abre al mundo que rodea y permite que su mente se ocupe de las pequeñas cosas de la vida.
La aplicación práctica del quinto aspecto de la regla del acosador suele ser una táctica totalmente engañosa, ya que el enemigo siempre tiene la impresión de que ya ha sido más listo que un guerrero. Una vez que un guerrero ha caído en la trampa, ha hecho lo más inesperado desde el punto de vista del enemigo: ha puesto fin a toda resistencia. Por supuesto, se trata de una ilusión, ya que, en realidad, el guerrero sólo suspende temporalmente la batalla para poder evaluar cuidadosamente las circunstancias. En otras palabras, distrayendo temporalmente de un enfrentamiento directo, el guerrero vuelve a evaluar la situación y su táctica para ganar ventaja sobre el enemigo. En consecuencia, no tolera la derrota, pero, al desviarse de la lucha, simplemente se reúne con las fuerzas para, de repente, volver a atacar en cualquier momento con más fuerza y fuerza que antes.
Cuando un guerrero retrocede temporalmente tras enfrentarse cara a cara con fuerzas enemigas superiores, utiliza su capacidad de discernimiento para tomar distancia de la situación. Al hacerlo no debilita en absoluto su control, sino que lo refuerza. Por tanto, según la definición tolteca, esa «retirada» no significa huir: se entiende en su sentido más literal, como dar un paso atrás y volver a avanzar con una táctica diferente. Puede parecer que el guerrero ha cedido terreno y ha bajado la espada, pero en realidad solo se está preparando para emprender otras acciones, nuevas y distintas.
Esto nos lleva naturalmente a un examen más profundo de los conceptos de acción, respuesta y respuesta. En el diccionario del guerrero, no son sinónimos, ya que cada palabra tiene un significado especial, aunque su contenido interactúa estrechamente entre sí.
ACTUALMENTE EL HOMBRE DE LA GUERRA A LA NEGOCIACION DE SU NUEVO HOMBRE. A veces, la acción responsable se manifiesta en el medio humano más importante que el hombre común se ha visto obligado a cumplir con sus obligaciones.
La acción implica la aplicación de algo nuevo y original, ya sea un nuevo nivel de percepción, una nueva sensación, emoción y forma de pensar, una nueva forma de hablar, comer, hacer negocios o comunicarse con los demás. La acción significa ser capaz de vivir en el momento actual y, por lo tanto, de bailar al borde.
Por lo tanto, la acción sólo es posible cuando el hombre rompe con su firme visión del mundo. Se reduce a despertar en el sueño y a controlar el contenido de ese sueño. Un guerrero que tiene el control del contenido de su sueño tiene el control de su vida al mismo tiempo; a su vez, eso significa que es perfecto y unido con el propósito de su soñador.
El guerrero responde perfectamente a la misión de su soñador, actuando constantemente en el plano físico; dado que sus acciones son siempre nuevas, cada uno de ellos lo traslada a nuevas esferas de experiencia y cada nueva experiencia crea nuevas dimensiones de fuerza.
Por otra parte, la respuesta, como ya se explicó en el segundo capítulo, es simplemente una repetición de su propia estupidez, es decir, algo que, desde el punto de vista del guerrero, no sólo es una pérdida de tiempo y de fuerza personal, sino también un camino correcto para continuar la dura atarse a la estupidez de otros. Así pues, si un guerrero se retira temporalmente durante la batalla, no responde a la situación, sino que actúa de manera que lo lleve a un nuevo conocimiento.
Para comprender plenamente la importancia de este principio, es necesario comprender que cada vez que una persona común se enfrenta a lo que le parecen fuerzas superiores, trata de evitar de una u otra manera las circunstancias o simplemente renuncia a la misericordia del enemigo. En otras palabras, el hombre común cree erróneamente que las fuerzas superiores en un sentido u otro significan su derrota total y que, por lo tanto, debe someterse a la voluntad del rival, independientemente de que se oponga a otra persona o a varias circunstancias de la vida. Sin embargo, repetir el mismo error significa repetir su propia estupidez.
Al darse cuenta de que el enfrentamiento con las fuerzas desiguales es simplemente una prueba que permite explorar lo desconocido, el guerrero no se subordina a la derrota, aunque parezca que ya ha perdido la batalla. Por consiguiente, el guerrero aprovecha la oportunidad que le brinda su supuesta derrota para volver a evaluar completamente las circunstancias actuales desde el punto de vista de lo que se conoce como búsqueda de sombras.
La limpieza de las sombras es un acto que en sí mismo es un ejercicio de extracto y, a este respecto, su significado se describe claramente en el capítulo anterior. Habida cuenta de que la técnica de limpieza de las sombras se deriva de la expresión de un pasaje, para comprender bien este principio es necesario comprender plenamente lo que significa esa expresión misteriosa y, por lo tanto, tenemos que debatir el significado de la noción de "Tiempo."
Nuestros hermanos que siguen el camino de la Gran Aventura aceptan literalmente la palabra "South" y usan técnicas de observación directa para trabajar directamente con las características bastante extrañas de las sombras físicas. La justificación racional de la técnica de observación de sombras es que las sombras físicas se derivan de la existencia de objetos que impiden las corrientes naturales y la propagación de la luz. Los toltecos del pasado han considerado este fenómeno desde el punto de vista de la resistencia.
En otras palabras, un objeto proyecta una sombra porque refleja, absorbe o deja pasar parcialmente los rayos de luz que inciden en su superficie. Pero, tanto si la luz se refleja como si se absorbe o se transmite parcialmente —es decir, si encuentra resistencia—, sigue siendo cierto que no puede atravesar el objeto. Este impide su propagación libre, y eso es lo que los toltecas consideran resistencia.
Los toltecas consideran todo lo existente una expresión de la vida, y todas las formas de vida necesitan, en mayor o menor medida, las propiedades vivificantes de la luz solar física. Ya en las primeras etapas de su búsqueda de conocimiento, los videntes toltecas se interesaron profundamente por qué las formas físicas de vida reflejan, absorben o resisten parcialmente la luz. Gracias a su capacidad de ver el proceso de la vida, comprendieron pronto que el fenómeno llamado resistencia no se debe tanto a la densidad de los objetos como a su estado de conciencia. Esta es inherente a todos los niveles de existencia, incluso a aquellos que, desde el punto de vista científico, son inmateriales; precisamente el estado de conciencia genera la densidad y la formación de haces.
Tras este descubrimiento, los toltecas no tardaron en comprender que las sombras poseen determinadas propiedades directamente relacionadas con la conciencia. Es decir, como manifestación de un estado de conciencia, la resistencia puede tener distintos grados de intensidad, y esos grados determinan la cualidad de cada sombra.
Aunque para la vista ordinaria todas las sombras parezcan iguales, un vidente experimentado puede distinguir sus características. Esto llevó a los toltecas a contemplarlas atentamente, pues, en última instancia, las sombras no son solo sombras. Si se interpretan correctamente las visiones interiores obtenidas con destreza, una sombra revela abundante información sobre el estado de conciencia predominante del objeto que la proyecta, ya se trate de una persona, un animal, una planta o una piedra.
Utilizando técnicas de observación de sombras, el mago puede mover y desviar su punto de ensamblaje utilizando como guía las propiedades de las sombras. Sin embargo, esta técnica se basa totalmente en la identificación de lo que los guerreros de la Libertad evitan como pestes, ya que la identificación casi nunca conduce a la libertad. Sin embargo, ahora tengo que explicar esta técnica no porque a los estudiantes de la Vía de la Libertad se les recomiende la identificación, sino sólo porque sin el conocimiento de la técnica de la vigilancia de las sombras, no se puede entender la búsqueda de las sombras.
Al observar atentamente las sombras, el practicante elige cualquier sombra y luego se abre la vibración de la sombra. La necesidad de descubrir algo requiere un silencio interno total y, por supuesto, ello sólo es posible si no existe un diálogo interno que, como se recordará, sea un escudo que aleje al hombre del mundo exterior. Cuando se logra este estado de silencio interno, es decir, se deshace del escudo de separación, es fácil que se convierta en un estado de total identificación con lo que se concentra.
Por ejemplo, si un hombre se concentra en las sombras de un árbol, pronto comenzará a equipararse a la calidad de la sombra. La larga identificación con esa calidad hace que tarde o temprano el punto de montaje se mueva o se desplace, ya que ello es necesario para que la calidad se ajuste plenamente. Esta adaptación cambiará el estado de la percepción que permite a la persona sentir la parte de la conciencia del árbol que genera su resistencia.
No cabe duda de que el lector prestará mucha atención a lo que se ha dicho en relación con la configuración de la conciencia del árbol. Cabe señalar que esta configuración se basa totalmente en una identidad que carece de objetividad, ya que toda identificación es sobria y, por lo tanto, es totalmente opuesta a la exclusión. El hombre no se basa en la conciencia total del árbol, sino en la parte que genera resistencia.
Recuerden que diez puntos humanos se interrelacionan y unen los veintidós aspectos de la conciencia, llamados florecimientos. Sin embargo, además de estos veintidós colores en sí mismos, que se denominan flores de la luz, o simplemente florecientes, hay otros once colores oscuros en sí mismos, que se llaman así, porque todos ellos tienen que reflejar, absorber y perder parte de la luz.
Si bien no todos los colores oscuros tienen la característica de la resistencia, nos interesa la que se llama resistencia, ya que este florecimiento oscuro es, en cierto sentido, la expresión de la resistencia.
Es casi imposible explicar la naturaleza de los colores oscuros antes de conocerlos y comprenderlos plenamente. Por esa razón, basta con decir que los colores oscuros son inherentes a la comprensión de las características y, por lo tanto, no deben confundirse con principios como el mal o lo que podría llamarse fuerzas de la oscuridad.
Los colores oscuros son una gran parte de lo desconocido, pero son tonos tan engañosos e inescrupulosos de lo desconocido que parecen oponerse a la absorción por la luz de lo que se conoce. Por lo tanto, los colores oscuros se refieren a lo que es el lado oscuro de la conciencia, aunque el lado oscuro de la conciencia no tiene nada que ver con lo que se llama fuerzas de la oscuridad.
En este punto conviene apartarnos un poco del tema principal para hablar de lo que muchas personas consideran el mal, el diablo y Satanás. Para los toltecas, estos conceptos carecen de sentido, pues saben perfectamente que todo en el universo manifestado tiene un propósito determinado. Como todos los propósitos se cumplen inevitablemente mediante el desarrollo de la conciencia, ninguno puede considerarse malo. Y, sin embargo, como expresa tan bien el viejo proverbio, «en todo lo incomprensible se esconde el diablo».
La única razón por la que un hombre ignorante ve a los demás como un mal puro o como una fuente del diablo o del propio Satanás es que todas las cosas que parecen ser malas se originan inevitablemente en el mal uso de uno de los once colores oscuros. Si una persona no entiende lo que son estos colores en realidad, simplemente no puede tratarlos de manera impecable, y las consecuencias de la mala gestión de esos colores siempre se manifiestan de manera destructiva o diabólica. Puesto que la gente común se inclina por jugar a las recriminaciones mutuas en lugar de ser responsable de sus actos, Satanás, o el diablo, se convierte en un chivo expiatorio muy conveniente para ellos, lo que hace que la gente culpe a los demonios o a Satanás. De hecho, no existen criaturas como Satanás, ya que, en última instancia, el diablo no es más que una manifestación de la falta de integridad humana que se debe a la ignorancia de su propio lado oscuro.
Sin embargo, la característica más ironía del concepto general de Satanás es que los seres humanos comunes no tratan a sus seres queridos como reflejos de su propio comportamiento. Como resultado de ello, una gran parte de la gente está totalmente inmersa en la identificación de los seguidores de Satanás entre los demás; estas personas no se dan cuenta de que las características de otros que consideran malas o malvadas no son sino reflejo de su propio comportamiento en el pasado y en el presente o en un futuro potencial. Sin embargo, con toda pasión, al jugar a las recriminaciones mutuas y condenar rápidamente a sus seres queridos como personas malas, el hombre común siempre ha tratado de separarse de los que él considera malvados y, en ese proceso, ha estado planeando constantemente la muerte, el colapso y la destrucción de Satanás y sus seguidores.
La verdadera ironía radica en el hecho de que la palabra "Satán" significa literalmente "conspiración" o "conspiración" contra alguien. Así pues, los verdaderos satanistas son aquellas almas perdidas que están tan separadas del mundo exterior por su falso sentido de la santidad que siempre se sienten ansiosas por castigar a cualquier persona cuyas opiniones no coinciden con las suyas. Esta ridícula situación se puede comparar con un disparo en la pierna, pues los que creen en el diablo o en Satanás son precisamente los satánicos más celosos.
Este razonamiento siempre plantea la cuestión de si todo esto significa que el mal no existe en absoluto. Bastará con decir que el único mal verdadero del mundo es el pecado de la separación, por lo que todo acto o represalia que se base en la ignorancia de la interrelación de toda la vida debe considerarse un mal potencial. Fíjese en lo que llamé el mal potencial, ya que no todas las manifestaciones de separación son necesariamente malas. No cabe duda de que la capacidad de distinguir también está relacionada con la separación, pero de no existir esa capacidad, la conciencia no habría podido desarrollarse.
Solo la motivación para buscar diferencias hace que el uso de la habilidad de distinguir entre buenos y malos. En otras palabras, si una persona practica esa habilidad para aclarar una cuestión, es una buena acción; por otra parte, si diferencia a las personas por motivos de raza, color, cultura, religión y otras características similares, sólo lo hace porque busca la separación, y esa distinción se puede llamar acertadamente "durón."
Otra pregunta que se hace con frecuencia es la de alguien que en la Iglesia Cristiana se llama Lucifer, un ángel caído. Si bien esta pregunta es válida en la etapa actual de la presentación de las enseñanzas, es casi imposible dar una respuesta satisfactoria a la pregunta si el solicitante no tiene un conocimiento profundo de la cosmología, de lo contrario se parece a una petición a los matemáticos de que expliquen el cálculo diferencial, aunque la persona que la solicita aún no está familiarizada con los fundamentos del álgebra.
Así pues, a lo sumo puedo intentar explicar que Lucifer no es un ser individual, sino la conciencia colectiva de toda una multitud de seres antiguos pertenecientes a la rama inorgánica de la vida. Además, el aprendiz del Camino del Guerrero no debe cometer el error de creer que Lucifer es la encarnación del mal. Aunque en cierto sentido sea así, los toltecas no lo consideran peor que el potencial sin desarrollar de cualquier persona. Una vez más nos encontramos con que «en todo lo incomprensible se esconde el diablo».
El nombre Lucifer significa "luz deslumbrante," y su significado es difícil de relacionar con el mal. En este momento, no puedo decir nada más, y voy a terminar con una sola frase: "Los que tienen ojos pueden extraer de ella una o dos frases sobre la verdadera naturaleza y el propósito de Lucifer."
Al comienzo de la formación de este sistema solar, el espíritu de Atl encarnó y adoptó la forma física de todos los fragmentos del Sol. Esos fragmentos representan una prueba no superada que quedó del sistema solar anterior; por su naturaleza, son una forma de radiación capaz, potencialmente, de estallar en un resplandor deslumbrante o de contraerse hasta convertirse en oscuridad absoluta. Son precisamente los fragmentos del Sol que penetraron en el capullo luminoso de la Tierra los que dan a todas las formas de vida de este planeta una extraña inclinación a la inercia, pero, al mismo tiempo, les confieren el potencial de convertirse en una fuente radiante de luz radiactiva. Por eso, el conjunto de esos fragmentos recibió el nombre de Lucifer, «el portador de la luz».
Volvamos al tema de la resistencia. Por lo tanto, los colores oscuros no son malos ni malos, aunque, en esencia, todos los tipos de resistencia son expresiones de división, por lo que el uso indebido de los colores oscuros suele dar lugar a una forma de mal. Esta consideración es muy importante para el debate sobre la vigilancia de las sombras, ya que es evidente que si una persona se identifica únicamente con la resistencia, esa resistencia no se encuentra en el lugar adecuado, ya que no se considerará en el contexto de un todo del que forma parte integrante. Para aclararlo, volvamos al ejemplo de la capacidad de distinguir.
Si la gente no pudiera distinguir objetivamente entre el día y la noche, la luz y la oscuridad, el verano y el invierno, el hombre y la mujer, los beneficios y los gastos positivos y negativos, etc., la humanidad nunca podría desarrollar una mente racional en general, y sin las características comunes de la mente racional no habría ni matemáticas, ni ciencia ni tecnología; no habría sido posible desarrollar religiones, educación e incluso políticas. Por consiguiente, el mundo quedaría en un desorden caótico y los seres humanos seguirían siendo muy distintos de los animales, que sólo viven instintos. Sin embargo, a pesar de la importancia de la capacidad de distinguir para fomentar la conciencia, el mundo nos da una idea clara de que el ser humano no puede permitirse separar esa calidad del contexto, ya que de lo contrario, en lugar de distinguir lo que en aras de la claridad puede llamarse el correcto y el incorrecto, el ser humano habría empezado a distinguir los fenómenos por separado.
La gente nunca se dio cuenta de la habilidad de distinguir de la manera en que debía hacerse, precisamente porque lo habían cavado en el contexto. Como resultado, la gente quiere que el verano dure todo el año, que nunca se levante el viento, que el sol brille en el cielo y que no se arruine ni la nube ni la lluvia. Sin embargo, lo que más quieren es que todos tengan el mismo color, la misma cultura, el mismo idioma y la misma religión.
Al aprender a distinguir los prejuicios de los objetivos, las personas en general expresan su deseo de igualdad, pero en la práctica son muy cautos en la separación de uno de los demás y, por consiguiente, no existe una verdadera igualdad en ningún lugar del mundo.
Por el contrario, la división y el odio, la sospecha y el miedo están en todas partes; la tendencia a la aburrida uniformidad es cada vez mayor y casi imposible determinar dónde está la mujer, dónde el hombre, lo que es realmente valioso y lo que no importa, lo que es correcto y lo que es incorrecto y, sobre todo, qué leyes son universales y cuáles son establecidas por el hombre.
La resistencia, al igual que la capacidad de distinguir, debe desarrollarse y considerarse en un contexto apropiado, de lo contrario su aplicación podría ser destructiva. Todo aquel que simplemente se asocie a una u otra forma de resistencia se convierte inevitablemente en un rebelde antisocial que ni siquiera entiende por qué quería levantarse, por no hablar de si es o no consciente de lo que se levanta. Por lo tanto, es lógico suponer que la identificación con la resistencia de un árbol es simplemente estúpida, independientemente de las razones por las que una persona lo intente, ya que, en última instancia, los seres humanos no son árboles, sino seres humanos. ¿Qué sentido tiene oponerse a la vida como un árbol lo hace?
El encanto de la fuerza que ofrece la Gran Aventura es tan grande que los que se han apartado de este camino se sienten más separados y dispuestos a identificarse con cualquier cosa para que tengan acceso a las capacidades que les sobrepasen a sus hermanos y a otras criaturas. El principio básico de la Vía de la Libertad es el camino con el corazón; al igual que este, el leitmotivismo de la Vía de la Gran Aventura se convierte en la codicia. La aplicación correcta de la capacidad de distinguir en la Vía de la Libertad genera cualidades de inclusividad y humildad, y el abuso de esa capacidad en la Vía de la Gran Aventura aumenta las cualidades de la separación y la egocentridad.
La egocentridad es otro florecimiento oscuro, cuya manifestación más común es la avaricia. Por otra parte, la capacidad de distinguir se refiere a las floreces rubias, aunque, como ya se ha visto, también se puede abusar de ellas. No es difícil comprender cuán peligrosas pueden ser las flores oscuras, ya que, por su propia naturaleza, seducen y incitan al abuso.
Esto nos lleva a la necesidad de debatir la verdadera naturaleza y el objetivo de la resistencia, ya que si no se comprende este aspecto de la conciencia, no se entenderá el verdadero significado de la búsqueda de sombras. La manera más fácil de entender el verdadero significado de la resistencia es considerar el ejemplo de una de sus manifestaciones más comunes, a saber, las fuerzas de la fricción. Si no hubiera habido fricción, la persona no habría podido caminar, ni usar el automóvil ni conducir el bote; ni siquiera habría podido retener en el lugar ningún objeto de muebles que no estuviera pegado al suelo.
La gente tiende a considerar el poder de la fricción como algo que tiene sentido y, por lo tanto, no se da cuenta de lo inestimable que es ese poder. La fuerza de la fricción no es más que una de las múltiples manifestaciones de la resistencia, mientras que la resistencia misma, como ya hemos visto, es una de las once manifestaciones diferentes de una fuerza única y universal llamada la inercia del aspecto más antiguo de la conciencia solar.
La resistencia se manifiesta en todos los niveles del universo, y sin él no habría sido posible crear conciencia por la simple razón de que incluso la evolución de la conciencia depende totalmente de las diversas formas de fricción. Por ejemplo, si la vida de una persona no se ve sometida a pruebas, nunca podrá reclamar su derecho a la fuerza. Una vez que un hombre nunca se enfrenta a un conflicto, nunca aprenderá a diferenciar. La base del proceso general de resistencia es una ley universal llamada Armonía a través de la Lucha, ya que no puede haber resistencia ni fricción en los casos en que no haya resistencia, y no habría necesidad de distinguir, es decir, no habría posibilidad alguna de lograr la armonía, pues en ese caso el universo que se ha demostrado estaría en un estado uniforme de caos.
La resistencia tiene tres características fundamentales: obliga a los objetos, tanto los que están emocionados como los que no lo están, a reflejar, absorber y perder parte de la luz o a mostrar en su comportamiento diferentes combinaciones de dos o tres propiedades.
Nos limitaremos a hablar de la resistencia a la conciencia humana. Los toltecos definen todo lo que el universo ha demostrado en los conceptos de racionalidad, que implica la existencia y el desarrollo de la conciencia. Por lo tanto, incluso las plantas y las piedras se oponen al desarrollo de su conciencia, pero los objetivos de este libro no nos permiten desviarnos del debate sobre el desarrollo de la conciencia en otros reinos de la naturaleza que no sean los humanos.
Me refiero a ellas sólo para asegurar que el lector no olvide que si espera dominar las enseñanzas más complejas de la Ruta del Guerrero, debe cultivar el hábito de pensar en las categorías de inclusividad e interrelación de todos los vivos.
Todos los colores de la consciencia, es decir, los colores brillantes y oscuros (que a veces se denominan los colores ocultos), así como los colores especiales de los que se conoce como los que están prohibidos, se comportan en gran medida como los átomos. De hecho, los átomos son iones inestables que conectan con otros átomos en la formación de moléculas; de manera similar, todos los aspectos de la conciencia también son iones inestables, que se combinan para siempre con otros átomos y forman moléculas de la conciencia. Las moléculas de la conciencia pueden cristalizarse en estructuras de pensamiento rígidas o mantener su estado natural de vida; en este último caso, los átomos de la conciencia se mezclan constantemente con otros átomos de la manera más fantástica y excitante.
Una consideración importante para comprender es que cada vez que el átomo de la conciencia interactúa con otro átomo, estos átomos se conectan por un tiempo y forman lo que se puede llamar moléculas de la percepción, la mente visualiza estas formaciones como burbujas de la percepción.
Por lo tanto, en el caso de una persona con una estructura cristalina de conciencia, esas burbujas de percepción están tan reprimidas que la conciencia de la persona apenas se mueve. Incluso los movimientos que se manifiestan en ella son tan lentos que son prácticamente incomprensibles.
Por otra parte, cuanto más rápido se hace el hombre, más libre y más rápido se forman y desplazan esas burbujas de percepción, y con el tiempo este hombre se convierte en un verdadero guerrero, cuya conciencia se parece a una fuente crujiente, a diferencia del cristal casi confirmado de la conciencia del hombre común.
¿ Qué implica exactamente el reflejo, la absorción y la omisión parcial? Cuando se utilizan conceptos relacionados con el conocimiento, la palabra "luz" se convierte en sinónimo de "invención"; así pues, cuando se dice que una persona refleja la luz, significa que refleja la percepción. Desde el punto de vista puramente lógico, esto parece bastante claro, con la única excepción de que todavía no sabemos lo que significa reflejar, absorber y perder parte de la percepción.
A fin de comprender plenamente este principio, daremos algunos ejemplos sencillos. En primer lugar, veamos a un hombre que puede ser intimidado fácilmente por palabras o acciones. Por lo general, las personas a las que es fácil intimidar se sienten con rapidez ante la necesidad de defenderse y se vuelven o bien muy habladoras, tratando de justificar sus acciones con palabras, o bien bastante agresivas hasta el punto de tratar de matar físicamente a la persona que las amenaza. En este momento, lo más importante es comprender que la base de ambos comportamientos es necesariamente la sensación de peligro.
Cuando un hombre tan preocupado por su seguridad, digamos, John Web se comunica con otra persona, lo llamamos Peter, la sensación de amenaza que siente John se reflejará, se absorbió o se perdió en parte, según la percepción de Peter mismo. Si Peter tampoco está seguro de su propia seguridad en alguna medida, reflejará la sensación de amenaza de John, es decir, se comportará contra John de manera que pueda justificar sus acciones inmediatamente o, de lo contrario, se vuelva agresivo. Sin embargo, en ambos casos, John se enfadará: o bien se enfadará con las excusas de Peter, o sentirá que Peter lo culpará a él mismo; también lo hará si Peter se vuelve agresivo sin ninguna razón aparente. De una manera u otra, John y Peter simplemente reflejarán la percepción del otro, por supuesto, ese es el principio de los espejos.
Sin embargo, si Peter sale de una raza de personas que siempre tienen razón, intentará demostrar de inmediato su superioridad sobre John enseguida, en forma verbal, física o por ambos medios. Dependiendo de lo convincente que sea Peter, John se enfadará o se sentirá aún más amenazado; en este último caso, es probable que se escape como un animal castigado. Es obvio que en este caso Peter se perdería parte de la percepción de John.
Por otra parte, si Peter no es tan firme en su visión del mundo y tiene un nivel de percepción más rápido, no responderá con rapidez a la comunicación con John y, en lugar de ello, evaluará cuidadosamente su comunicación en las categorías de sus propios conocimientos. En ese caso, Peter comenzará a absorber la percepción de John para absorberla y aprenderla de acuerdo con su nivel de percepción.
Estos ejemplos sencillos son suficientes para comprender claramente lo que significan el reflejo, la absorción y el abandono parcial cuando se trata de la percepción, pero es necesario comprender que los tres casos examinados están relacionados con la resistencia, ya que incluso la absorción es una característica de la resistencia.
Si bien es fácil entender por qué el reflejo y la falta parcial de percepción se refieren a la resistencia, a los estudiantes les resulta mucho más difícil comprender por qué su tercera característica es la absorción.
En cualquier absorción, se produce el florecimiento de la capacidad de distinguir, pero como esa capacidad se divide por su propia naturaleza, el efecto de absorción siempre está vinculado a la separación.
En otras palabras, incluso si Peter es un guerrero extremadamente corriente que no permite en la práctica ningún tipo de separación, no puede absorber indebidamente la comunicación con John. Peter todavía tiene que distinguir objetivamente sus propios conocimientos de lo que es el conocimiento de John. Así que, independientemente del nivel de integridad de Peter, y a pesar de que en el fondo del corazón puede comprender perfectamente lo que, al igual que John, es parte de una vida unida, Peter no puede evitar un acto de distinción. Sólo puede evitar una cosa: el abuso de la capacidad de distinguir, es decir, de una forma u otra, de una distinción preconcebida con respecto a John.
En última instancia, a pesar de la importancia fundamental de la capacidad de distinguir, sigue siendo divisiva. Esta situación ha sido definida por la fuerza y, por lo tanto, el guerrero más impecable e incluyente no puede evitar la resistencia cuando es necesario distinguir sabiamente el acto de absorción.
Al hablar de la resistencia, lo simplifico de manera deliberada, en la medida de lo posible, pero el lector debe entender que si quiere tener éxito en la ruta del guerrero, es absolutamente necesario que preste atención a cada fragmento de las enseñanzas que se transfieren y que estudie toda la profundidad de su significado, con cualquier sutileza de cada tono.
Ningún Nagwal puede transmitir las enseñanzas en su totalidad, ya que la vida es demasiado corta para su expresión. En consecuencia, Nagwal sólo transmite un principio esencial para comprender, permitiendo que el alumno haga realidad cada aspecto de las enseñanzas y, por lo tanto, con su propia experiencia, pase por un período de tiempo excesivo para aclararlo. Por lo tanto, se recomienda que el lector no olvide nunca la siguiente frase.
Después de recibir instrucciones sobre cualquier aspecto del conocimiento, el aprendiz puede adquirir, en apenas unos minutos de experiencia personal práctica en el ámbito correspondiente, mucho más conocimiento del que podría extraer de enormes cantidades de información transmitidas durante largas semanas.
Seguiré haciendo todo lo humanamente posible para transmitir la mayor cantidad de información en mis libros. Pero sería injusto con el lector si no subrayara que la responsabilidad de poner en práctica todas las enseñanzas transmitidas recae enteramente en el propio aprendiz, pues solo la experiencia personal permite asimilarlas en su totalidad. Hay que comprender que, aunque escribiera libros hasta mi muerte, no lograría exponer las enseñanzas toltecas en toda su amplitud.
Debemos recordar que hasta ahora solo hemos examinado la resistencia desde el punto de vista de la conciencia humana y que, incluso así, en aras de la claridad apenas he rozado deliberadamente la superficie del tema. Pensemos ahora en las demás gemas mencionadas, ¡a las que se añaden otras treinta y nueve! No olvidemos la interacción entre todas ellas. Aun después de considerar todo eso, quedarían fuera de nuestro examen las diez dimensiones y las interacciones entre estas y las gemas, por no hablar del significado de esos conceptos en el marco de МЭПВ. Espero que el ejemplo muestre la inmensidad de las enseñanzas toltecas y explique por qué cada aprendiz debe aprovechar con disciplina todas las oportunidades de aprender mediante su propia experiencia.
Todo lo dicho anteriormente debe no solo aclarar el sentido del fenómeno de la resistencia, sino también destacar la profunda interacción, interdependencia e interconexión de todos los aspectos de la conciencia. Además, ahora puede comprenderse por qué los toltecas definen la sombra como un producto de la resistencia.
LA DESTRUCCIÓN ILÍCITO A LA ACTIVIDAD. CÓMO TRABAJAR CON EL MOVIMIENTO. EN CASO DE DESTRUCCIÓN, LA DESPLAZACION DE LA DESPLAZACION DE BUENOS OBSTÁCULOS. Y los rebeliones no han tenido ningún conocimiento.
Todas las sombras son lo que hasta ahora hemos descrito como deficiencias, ya que, independientemente de lo que se considere una deficiencia humana, esas deficiencias son siempre el resultado de una determinada resistencia.
En otras palabras, las deficiencias surgen cada vez que una persona refleja, pasa por alto o absorbe una percepción. Además, es fundamental recordar que las deficiencias de una persona son determinadas por su potencial inexplorado; por supuesto, esto significa que las sombras ocultan un potencial cuyo estudio es un deber humano, ya que las sombras no sólo son un paso hacia la fuerza, sino también un pasaje a la libertad.
Sin embargo, lo potencial no se oculta solo en las sombras de la propia persona, sino también en las de todas las demás personas y seres. Un guerrero experimentado, aunque no sea vidente, puede comprender el lenguaje de las sombras igual que una persona común puede leer un libro abierto.
Por lo tanto, todo lo que hemos aprendido hasta ahora nos ayuda a comprender que la búsqueda de sombras significa calcular las deficiencias de nosotros mismos y de otras personas. Por otra parte, hay que tener presente que todo cálculo de esa índole implica una percepción. Dado que todas las formas de percepción válidas se basan en el uso correcto de la resistencia, la búsqueda de las sombras se define oficialmente como un estado de exclusión causado por la resistencia positiva.
Ahora el lector debe entender por qué al principio de este libro reiteré una y otra vez que, al retirarse, los guerreros no huían ni se subordinaban a su derrota. Toda retirada de ese tipo es sólo una prueba externa de que el guerrero ha pasado a un estado de exclusión causado por una resistencia positiva.
El concepto de " resistencia positiva " se utiliza para referirse al aspecto absorto de la resistencia " , en contraposición a la resistencia negativa, como se denomina el aspecto de la omisión parcial, y a la resistencia neutral, es decir, la resistencia que refleja el aspecto.
Así pues, si bien el guerrero se retira de las circunstancias actuales, sigue totalmente absorto, lo que significa que es muy consciente de los detalles más pequeños de lo que está ocurriendo.
En este momento es muy importante comprender que, a pesar de la constante vigilancia de un guerrero impecable, la búsqueda de las sombras es un nivel de conciencia superior al de una conciencia normal; esto significa que la percepción de un guerrero aumenta y, por consiguiente, el guerrero es más consciente de lo que ocurre en un nivel de conciencia normal. Esta es una consideración fundamental, ya que la persona común sólo pasa a ese nivel de conciencia cuando se pone en peligro su supervivencia física, pero incluso en esos casos rara vez es capaz de alejarse de lo que ocurre hasta el punto de no caer en el miedo o el pánico.
Por otra parte, el guerrero puede buscar y conseguir una exclusión tan completa de todos los detalles de la situación, incluidas sus propias emociones, que pueda verla desde el punto de vista de un testigo totalmente objetivo y, en consecuencia, aceptar los pequeños detalles que de otro modo no se habrían visto.
Todo esto es más fácil de entender al ver un ejemplo de la vida de un hombre común.
Hablemos de un hombre llamado Allan, cuyo jefe le reprochó que Allan era al parecer incompetente en su trabajo. Ante esta situación, la mayoría de la gente recurre a una de las dos reacciones típicas. Allan puede sentirse sorprendido y, en ese caso, es probable que se asuste, pero con el pánico, es poco probable que Allan pueda escuchar atentamente a su superior, ya que lo interrumpe constantemente tratando de justificar sus actos, o si envía sus pensamientos a buscar excusas, pero entonces no puede escucharlos. En el segundo caso, Allan puede sospechar que va a ser despedido por apenas haber sido llamado a la oficina del jefe, y entonces se enfrentará a su propia mente, llena de suposiciones muy variadas, junto con una mezcla de emociones incontrolables, principalmente sospechas y vergüenza. Allan tampoco podrá escuchar con atención a su superior, ya que su visión y sus emociones descontroladas desvanecerán la conversación con el superior, de modo que no es probable que Allan pueda ver la conversación con suficiente sobriedad.
Sin embargo, ambos casos se basan en el hecho de que Allan está respondiendo de una manera que viola su capacidad de escuchar; como resultado, sólo escuchará lo que quiera oír o, más precisamente, aceptará lo que le dice su propia visión del mundo, en lugar de comprender el verdadero significado de las palabras de un superior. Por consiguiente, el lector debe prestar atención al sentido que se da a la palabra " escuchar " .
Los toltecos no limitan la capacidad de escuchar a un simple sentido del oído, sino que lo definen como la capacidad de aceptar todas las fibras de su ser brillante. En otras palabras, los guerreros se preocupan más por el sonido que por el significado específico de las palabras, ya que el sonido es la base de la sensación y, siguiendo su corazón, el guerrero prefiere sentir el mundo de cada parte de su ser, incluidos los órganos físicos de los sentidos.
Allan, sin la capacidad de escuchar a su superior, no puede prestar la debida atención a lo que está pasando y su sentido de lo que está pasando; en lugar de ello, estará totalmente atascado en tratar de convencer a su superior de lo que es realmente un trabajador con experiencia o en pensar qué va a hacer una vez que haya sido despedido.
En cualquier caso, sea cual sea la reacción de Allan, seguirá siendo cierto que se ha sometido por completo a lo que ocurre, es decir, que ha reconocido inmediatamente su derrota. Si intenta suplicar a su jefe que no lo despida, en realidad solo estará pidiendo otra oportunidad. Eso equivale a reconocer que quizá no haya trabajado con todo su empeño, pero que ahora se esforzará. Por otro lado, si Allan ya se ha resignado a que lo despidan, deja de escuchar, pues está pensando dónde buscar otro empleo. Esto equivale a preguntarse con qué rapidez podrá escapar de la prueba que se le ha presentado.
Sin embargo, si Allan fuera un guerrero, se acercaría a esta conversación con su superior en términos de una prueba en la que, a primera vista, había tenido que hacer frente a fuerzas mucho superiores. En otras palabras, siendo un guerrero impecable, Allan es muy consciente de que en realidad está haciendo bien su trabajo, pero si un superior le acusa fuera de su competencia, significa que se enfrenta a la percepción de su superior y a su visión del mundo. Es evidente que, en tales circunstancias, un guerrero no puede superar la prueba de una manera que no esté en consonancia con la opinión del enemigo sobre la paz, ya que el enemigo tiene la oportunidad de disparar desde la cima de la colina en cualquier caso, en este momento.
En situaciones así, el guerrero siempre se relaja al peinar las sombras. Fíjense en «se relaja»: significa que emprende acciones que sabe perfectamente que le permitirán obtener ventaja sobre su adversario, por lo que no tiene motivos para preocuparse. Naturalmente, esto no tiene nada que ver con relajarse por considerar inútil cualquier acción. Al relajarse mientras peina las sombras, el guerrero está completamente absorto en una maniobra de acecho verdaderamente magistral: tan poderosa y, a la vez, tan sutil que ningún adversario puede comprender qué está haciendo realmente hasta advertir, de forma totalmente inesperada, la punta de una espada que parece haber aparecido ante él por arte de magia.
Atrapado por un giro de fuerza tan sorprendente, todo adversario se desvía con toda confusión o se desvanece en una locura de excusas que inevitablemente revelan los puntos débiles de su propia posición. Sin embargo, en ambos casos, el enemigo del guerrero se golpea a sí mismo con un golpe mortal, admitiendo su derrota o lanzando a sí mismo un agujero aún más profundo, creado por su frenética justificación.
Sin embargo, cuando el guerrero empieza a buscar las sombras, sólo hace una cosa: revelar los pequeños detalles que detectan las posibilidades que se esconden en las deficiencias del enemigo. Es importante recordar que, hasta que el ser humano haya transformado sus defectos, éstos siguen siendo débiles, extremadamente vulnerables al mundo exterior. Esto se hace especialmente evidente cuando los que la rodean, a sabiendas o de una manera u otra, detectan esas deficiencias . Por lo general se denominan "tocar las cuerdas sensibles."
Por lo tanto, al examinar las sombras, el guerrero sigue muy de cerca el comportamiento del enemigo, ya que el comportamiento de la persona siempre revela no sólo sus defectos, sino también sus sutilezas. Además, si el guerrero es totalmente objetivo en su sentido de exclusión, percibe los defectos del enemigo en un contexto en el que, para el propio rival, sigue siendo incomprensible.
Como resultado de ello, el guerrero siempre puede entender claramente cómo se pueden utilizar los defectos del enemigo para apoderarse de él por sorpresa y desequilibrarlo. Esto es lo que se desprende de la frase del principio de este capítulo, que dice: para un guerrero experimentado, las sombras se convierten en una conexión entre una puerta conocida e inconocible que permite ver a alguien inconocible dentro de lo que se conoce.
En otras palabras, al comparar los defectos del enemigo con lo que el enemigo realmente sabe de sí mismo, el guerrero observa instantáneamente las debilidades del rival, es decir, su potencial inexplorado. Después de evaluar la relación entre el incomprensible y el conocido enemigo, el guerrero sólo puede hacer que el rival se enfrente a sus propias debilidades, después de lo cual tiene que rendirse inmediatamente o cavar un agujero aún más profundo.
Además, dado que lo desconocido siempre da miedo a las personas, este tipo de choque hace que el enemigo de un guerrero se sienta cada vez más amenazado. Como resultado de ello, el enemigo pasa rápidamente de la plena confianza en su victoria sobre el guerrero a la búsqueda de algún modo de escapar.
Para aclararlo, volvamos al caso, Allan.
El jefe de Allan, llamado Errol, dirige una gran empresa de venta de ropa al por mayor. Inicia el enfrentamiento afirmando que, al parecer, Allan dedica la mayor parte de su jornada laboral a risas y bromas con los compradores que acuden a él, en lugar de atenderlos de manera eficiente, rápida y cortés. Errol ya ha descrito la naturaleza de su descontento, pero Allan no responde de inmediato: se relaja mientras peina las sombras y reconoce que realmente le gustan la risa y las bromas, pero que agradecería mucho que Errol explicara su punto de vista con más detalle. Como esta reacción de Allan infunde a Errol una sensación de seguridad, se siente lo bastante confiado para poner sobre la mesa todas sus quejas contra Allan, incluidas aquellas que él mismo consideraba bastante infantiles o mezquinas. Mientras Errol expone sus reclamaciones, Allan se limita a escuchar atentamente sus palabras, asintiendo de vez en cuando como si estuviera de acuerdo con todo. Al tener toda la atención de Allan y encontrarse con lo que le parece una ausencia total de resistencia, Errol empieza a relajarse y a abrirse cada vez más ante él, permitiéndole ver facetas de sí mismo que suele ocultar cuidadosamente.
Allan, al escuchar con atención todos los tonos de las palabras de Errol y el sonido de su voz, al observar la sutileza de la lengua del movimiento corporal, se da cuenta con bastante rapidez de que el verdadero problema es que Errol está celoso de su sociabilidad y de su rigidez cuando se reúne con los compradores más difíciles. Allan, convencido de ello, comienza a buscar sombras en busca de algo que le permita aprovechar la envidia de Errol y, una vez más, no necesita mucho tiempo para darse cuenta de que, a pesar de su bravada de lanzamiento, Errol es un hombre muy tímido y cerrado que prefiere la seguridad relativa de su propia oficina. Al mismo tiempo, Allan está muy claro que Errol no es consciente de su envidia por Allan, sino que prefiere ver su amistad como una pérdida de tiempo en un intercambio de bromas.
Por lo tanto, el intento de enfrentar a Errol directamente a su verdadero problema no ayudará a Allan, ya que Errol simplemente va a empezar a negarlo y, además, cuando se enfrente a la verdad, es probable que se enfade profundamente y se haga realidad la conciencia de su propia verdad. En lugar de eso, Allan está dispuesto a evaluar a Errol desde el punto de vista de lo que sabe de sí mismo y de lo que no sabe. Para entender cómo se hace, hay que recordar que después de que Allan se diera cuenta de lo que era el verdadero problema, observó que Errol ocultaba su timidez incluso de sí mismo y trataba de dar la impresión de ser un hombre desinteresado. Sin embargo, la consecuencia de este comportamiento es que Errol no sólo es fácil de avergonzar, sino también, debido a su aislamiento, no es difícil intimidarlo con la amenaza de exponerlo a la atención de todos. Esta información es todo lo que Errol sabe de sí mismo, pero no se da cuenta de que la base de todas esas deficiencias es su falta de confianza en su propia importancia. Debido a este miedo depresivo, Errol rara vez se vuelve abierto y amistoso. Prefiere el aislamiento y la distancia, pero espera que nadie se acerque lo suficiente para señalar que en realidad no es el tipo de persona que desea ser. Por lo tanto, los intentos de impresionar a un hombre muy fuerte permiten a Errol ocultar su miedo profundo incluso de sí mismo, y aún así sigue siendo un lugar vulnerable.
Al determinar cuál es la vulnerabilidad de Errol, Allan sólo tiene que hacer frente a su miedo para desequilibrarlo por completo. A este respecto, Allan recuerda que en el pasado a menudo se preguntaba por qué Errol se esforzaba por evitar reunirse con los compradores habituales, poniéndolas rápidamente bajo la custodia de Allan y, al mismo tiempo, fingiendo con cuidado el encanto y el entusiasmo de los clientes por el mejor servicio posible. La forma en que Errol lo hizo siempre ha dado a los compradores la impresión de que se les pone en las manos más seguras, es decir, que Errol les ha convencido de que recibirán la atención especial que merecen. Sin embargo, ahora Allan se hace evidente de repente que este encanto y cuidado de Errol era sólo una oportunidad para evitar la posibilidad de mostrar su debilidad.
Cuando Errol termina su discurso, Allan simplemente sonríe en respuesta, y luego, con calma, hace que Errol se encuentre con su miedo cara a cara, invitándole a trabajar con él en la sala de exposiciones durante un par de días para que Allan aprenda el ejemplo de Errol. Después de un repentino temor, Errol está inventando una amplia gama de excusas hasta el punto de que no tiene tiempo para hacerlo y Allan tendrá que buscar por su cuenta la mejor forma de atender al comprador. Sin embargo, al fin y al cabo, Allan dice que está confundido porque siempre ha respetado el empleo de Errol y por eso se ha esforzado por encontrar la mejor manera de trabajar y no ser obsesivo.
El sorprendido Errol solo tiene una manera de aceptar a Alan. Allan se aprovecha de este truco y se pregunta si el nivel de ventas es la causa del descontento con su trabajo. Una vez atrapado de nuevo, Errol se ve obligado a reconocer que las ventas son satisfactorias y que sólo le preocupa el hecho de que las conversaciones externas de Allan con los compradores puedan afectar la reputación de la empresa. En esta ocasión, Allan está evitando la mirada de Errol hasta que se avergüenza y desvía los ojos; después de eso, Allam pregunta a Errol si hubo alguna queja de los compradores. Francamente, al informar a Allan de que no había ninguna queja y admitir en secreto que los clientes siempre habían dicho lo bien que se sentían al tratar con Allan, Errol finalmente se vio obligado a entender la verdad sobre sí mismo.
Enfurecedo por la ira, pide a Allan que abandone su oficina, que se sienta incomprensible al pensar en esta conversación, sabiendo en el fondo que Alam ganó, mostrando su propia envidia por un hombre abierto y amistoso. Allan suprime una sonrisa comprensible y da las gracias amablemente a Errol por sus útiles instrucciones antes de salir de la oficina.
A lo largo de todo el enfrentamiento con Errol, Allan se basó firmemente en su propio conocimiento, pero no puso en peligro su carrera. Por el contrario, al poner a Errol en una posición totalmente estúpida, se merecía su respeto por no probar abiertamente su error, al tiempo que se mostraba claramente a Errol la mezquindad de sus celos. Allan, al hacerlo, le dio a Errol un rico alimento para la meditación, por lo que su envidia ya se ha convertido en una admiración por el valor y la brillante capacidad de Alá. Sin embargo, hay que entender que Alam sólo hizo una cosa: empujar a Errol cara a cara con su propio miedo. Si Errol es lo suficientemente honesto como para aceptar completamente lo que resultó de esta conversación, no solo admite que Allan le ha engañado, sino que también le agradecerá que le haya ayudado a comprender sus miedos ocultos.
Si Errol quiere enfrentarse a su miedo, tendrá una mejor comprensión de sí mismo y, por lo tanto, conocerá las posibilidades de su timidez y de su carácter cerrado. Sin embargo, después de la batalla contra el guerrero, pocas personas pueden comprender la ayuda que les ha prestado. Frente a la fuerza de un guerrero, un hombre común intentará olvidar lo que pasó lo antes posible y seguirá viviendo como si nada hubiera pasado.
Para concluir la explicación de lo que significa peinar las sombras, es necesaria una advertencia. Reflexionen detenidamente sobre el ejemplo, pero no supongan que peinar las sombras es siempre tan sencillo como parece en ese caso. Utilizo ejemplos sencillos únicamente para dar claridad; en realidad, los intrincados caminos de la mente humana no tienen nada de simples. Dominar el arte de peinar las sombras requiere tiempo, paciencia y mucha práctica. Nunca olviden que no hay dos personas ni dos situaciones iguales, por mucho que se parezcan a primera vista. El arte del acecho consiste siempre en improvisar con eficacia y maestría en el momento presente; naturalmente, ese dominio no se alcanza en un día.
En manos de un acechador hábil, el rastreo de las sombras se convierte en una herramienta poderosa, tan discreta y sutil que, después de la batalla, el adversario suele tener la inquietante sensación de que el guerrero disponía de alguna fuerza sobrenatural, sea cual sea el significado que se atribuya a esa palabra bastante carente de sentido. Sin embargo, no hay nada «sobrenatural» en el rastreo de las sombras, y el guerrero no posee ninguna fuerza que no esté al alcance de cualquiera dispuesto a dedicar el esfuerzo y el tiempo necesarios al estudio del arte del acecho.
A diferencia de los cuatro primeros aspectos de la regla del acechador, no examiné el quinto en relación con los cuatro postulados del acecho. Esto se debe a dos razones. En primer lugar, como ya se explicó, los siete aspectos de la regla del acechador pueden aplicarse en el contexto de cualquiera de los postulados del acecho o de sus combinaciones.
No hay normas estrictas y definidas que determinen qué aspecto de la regla del acosador debe aplicarse en el contexto de un postulado. La comprensión de qué aspecto de una regla guarda relación con una situación determinada y su aplicación en el contexto de una premisa adecuada se basa en una habilidad de distinción que sólo puede lograrse mediante una práctica constante.
Así pues, al describir los primeros cuatro aspectos de la regla del acosador, intenté simplemente dar al lector la oportunidad de comprender los principios en que se basan sus acciones, de modo que al menos pueda iniciar los esfuerzos para aplicar efectivamente la regla del acosador.
Las explicaciones teóricas no pueden ofrecer más ayuda, pues solo la práctica permite al lector comprender de verdad cómo utilizar la regla del acechador en el contexto de los cuatro postulados del acecho.
La segunda razón por la que omití las explicaciones sobre la aplicación del quinto aspecto de la regla del acechador en el contexto de cada postulado fue la necesidad de mantener la sencillez. Las consecuencias de los aspectos quinto, sexto y séptimo de esa regla son tan amplias que, en casi cualquier contexto de aplicación, abarcan necesariamente el ámbito de manifestación de dos o de los cuatro postulados del acecho.
El quinto aspecto de la regla del acechador se relaciona casi por completo con la acción, en contraposición a la reacción. La acción corresponde al Norte, y a ese mismo punto cardinal corresponde la ausencia de la reacción habitual ante los acontecimientos, es decir, el no hacer. Por tanto, no hay duda de que este aspecto debe examinarse en el contexto del segundo postulado del acecho. Sin embargo, como el objetivo general del rastreo de las sombras es alcanzar un nivel de sobriedad normalmente imposible, también resulta necesario examinarlo en términos del primer postulado del acecho.
Por ejemplo, cuando Allan y Errol se enfrentan a la mirada de su superior al mundo, Allan se encuentra en una posición de desventaja y, por lo tanto, debe tratar de utilizar el quinto aspecto de la regla del acosador. Como ya se sabe, esto significa la necesidad de no hacer nada, es decir, en primer lugar, no responder a las circunstancias con una percepción superficial y, en segundo lugar, hacer lo que se llama la búsqueda de sombras. Es lógico suponer que si Allan va a tener éxito y evitar represalias, debe abordar el enfrentamiento con Errol desde el punto de vista de la primera premisa, ya que sólo así podrá no quedar atrapado en una actitud superficial hacia lo que está sucediendo. Además, Allan tiene que buscar en las sombras una acción directamente relacionada con el segundo supuesto. Por otra parte, hay un hecho que hay que tener en cuenta: si bien la búsqueda de las sombras ayuda a Allan a encontrar la claridad que le permita ganar ventaja sobre Errol, esa claridad sólo es aplicable en esta situación. Al día siguiente, o unos pocos días después, Allan podría enfrentar una prueba muy similar en su relación con otra persona, por lo que es absolutamente necesario que reconozca la estupidez de la esperanza de que algún día pueda resolver el misterio del ser, y, por supuesto, esta idea le lleva la cabeza al fondo del cuarto postulado.
CAPÍTULO OCTAVO
EN EL PERÍODO COMPRENDIDO
El tiempo expresa el factor inteligente dentro del propósito cuádruple de lo Inefable. Por eso, lo que se percibe como tiempo es, en realidad, el movimiento inherente a la conciencia: la verdadera expresión de la intención y de la mente de lo Inefable. Puede considerarse que el tiempo es la esencia de todo lo creado y que las otras tres direcciones del propósito cuádruple —la materia, la energía y el espacio— son reflejos de lo Inefable en la esencia de lo creado, es decir, en el tiempo. Por ello, la persona pierde por completo su punto de referencia si no reconoce el tiempo como la esencia primordial del universo manifestado, una esencia sagrada para todos salvo para los no iniciados.
Antes de examinar el contenido del sexto aspecto de la regla del acosador, es decir, el hecho de que el guerrero siempre está apretando el tiempo, es necesario comprender mejor la verdadera naturaleza del tiempo. En los dos primeros volúmenes, el tiempo se definió como el resultado de la percepción del proceso de la vida. La definición es lo suficientemente buena tanto para un no especialista como para aquellos que tienen ojos para ver. Sin embargo, para el próximo debate sobre el tiempo, es muy importante que tratemos de utilizar, al menos en parte, la descripción técnica del tiempo presentada en la introducción de este capítulo.
La verdadera naturaleza de los MEA no es fácil de entender con una mente racional, y las cuatro expresiones del destino cuatripartito del Inexpresivo son los principios más abstractos y difíciles de entender. De manera similar, cualquier intento de describir verbalmente la naturaleza de los MEA de Nagval es un ejercicio en vano, pero como las personas tienen que utilizar el lenguaje oral y escrito, no tenemos otra opción que tratar de hacer lo imposible. Tienes que hacer que se sienta lo que se transmite.
En un intento de explicar el principio del tiempo, tendré que usar el tiempo como ridículo. El tiempo no es nada, pero al mismo tiempo es todo, y parece un espacio vacío y lleno al mismo tiempo antes de la renuncia. Lo que el hombre mide durante horas no es un tiempo, como lo que ve como un vacío entre dos átomos o dos planetas, no es un espacio. El tiempo y el espacio son dos opuestos que hacen posible la manifestación del universo. Por consiguiente, ambos son expresiones de conciencia congénita, es decir, la conciencia inexpresiva de lo que es indescriptible. Por lo tanto, el tiempo y el espacio son un estado especial y opuesto de conciencia; en ese sentido, siguen siendo inseparables e interdependientes, ya que sin la conciencia que se denomina tiempo no puede surgir la comprensión del espacio y sin la conciencia del espacio no es posible la comprensión del tiempo.
Desde el punto de vista matemático, el concepto de conciencia del tiempo significa conciencia, reforzada por el tiempo, y la expresión "conciencia del espacio" significa conciencia del espacio. Sin embargo, el tiempo y el espacio son en sí mismos un estado de conciencia congénita, lo que significa que, independientemente de que hablemos de la conciencia del tiempo o de la conciencia del espacio, ambos conceptos equivalen a una expresión de la conciencia del conocimiento, a una conciencia reforzada por la conciencia del conocimiento o, más concretamente, a una conciencia reforzada por la conciencia congénita con conocimiento del conocimiento.
Por otra parte, ¿qué es la conciencia que aumenta la conciencia congénita? Un breve examen de la cosmología en Creek Orla no sólo puso de manifiesto que había dos tipos de conciencia, congénita y en evolución, sino también que ambos tipos de conciencia tenían dos polos: la separación y la inclusión. El polo dividido es la razón, el principio del pensamiento, el principio de la intención, el principio de la sensación. Ahora que estamos más interesados en la conciencia congénita, es lógico suponer que la otra comprensión de que se trata es uno de los polos de la conciencia congénita, lo que significa que el fenómeno conocido anteriormente como conciencia congénita es, en realidad, el segundo polo de esa conciencia.
Por lo tanto, el espacio y el tiempo son dos polos de conciencia congénita y, en este sentido, el espacio es una expresión de la razón, un principio de pensamiento que divide y, por lo tanto, crea un elemento llamado el espacio.
Por otra parte, el tiempo es la expresión de la intención, el principio de la sensación que une y, al mismo tiempo, genera un elemento de desarrollo progresivo, es decir, la inclusión progresiva o progresiva de lo desconocido en lo que se conoce, lo que genera tiempo. Sin embargo, hay que tener presente que cuando se hace referencia al tiempo y al espacio, se trata de una parte de lo que se llama "Esto se mueve."
La expresión " conciencia reforzada por el tiempo " significa " espacio reforzado por el tiempo " , y las palabras " conciencia reforzada por el espacio " equivalen a " tiempo reforzado por el espacio " . Por supuesto, todo esto es lo mismo, demostrando no sólo que el tiempo y el espacio de los dos polos de la conciencia congénita, sino también que el resultado es el mismo que el resultado de ambos. Se mueve, es decir, la racionalidad activa descrita en el Creek Orla.
Desde el punto de vista no especializado, el espacio se define como el resultado de la percepción del propósito de la vida, y el tiempo de la vida como el resultado de la percepción del proceso de la vida. En otras palabras, el espacio está indisolublemente vinculado al destino de la vida, y el tiempo es el momento de la vida.
Esto significa que el espacio es la conciencia del destino de lo Inefable, mientras que el tiempo es la conciencia del proceso mediante el cual ese destino puede y debe cumplirse. Esto permite suponer que el tiempo no solo es una expresión del impulso hacia la manifestación, sino también una expresión de la intención. Puesto que la intención es el poder único y exclusivo de todo el universo manifestado, y este no es más que el resultado de la intención —véase «El grito del Águila»—, resulta completamente claro por qué los toltecas consideraban el tiempo la esencia primordial del universo manifestado.
Así pues, aunque el tiempo y el espacio son los polos opuestos de la conciencia congénita, el tiempo es anterior al espacio. Este hecho no es fácil de entender con la mente, por lo que, para comprenderlo, podemos pensar en lo siguiente: mientras el vacío que señala lo que es inexpresable se mueve, el vacío no se define por algo, sino tan pronto como, o cuando surge el movimiento, lo que se observa en el vacío se hace accesible. Sin embargo, las expresiones " tan pronto como" y "cuando" se refieren a un elemento del tiempo" por supuesto, hacen que el vacío se vea de inmediato en forma de espacio o, más precisamente, de un espacio.
Esto ayuda a comprender no sólo la interdependencia del tiempo y el espacio, sino también su interrelación. De hecho, como ya se sabe en el Creek Orla, es la cooperación razonable entre los dos polos de la conciencia innata la que permite y promueve la toma de conciencia. De hecho, sólo la interacción permanente de estos dos polos permite la existencia del universo, porque en el momento en que se superponen, la interacción se desvanece y surge. Esto no se mueve, lo que significa que lo inexpresable vuelve a ser un vacío inmóvil.
Fue esta interacción continua, que constituye una verdadera constante entre los dos polos de la conciencia inherente —el espacio y el tiempo—, la que escapó a Albert Einstein cuando desarrolló sus teorías de la relatividad e intentó describirla en términos de luz. Así se comprende que su ecuación E = mc 2 significa E/m = с 2: la energía dividida por la materia es el resultado de multiplicar el tiempo por el espacio (с 2). Esto significa que, cuando interactúan los dos polos de la conciencia inherente, el resultado es el cociente de dividir la conciencia uniforme entre la conciencia separada («El grito del Águila»). Precisamente ese cociente recibe el nombre de formación de haces.
Sin embargo, hay que recordar que la energía es el resultado de la fuerza y, dado que la fuerza es el producto de la percepción, la ecuación E = mc 2 puede interpretarse de la manera siguiente: energía (E, la consecuencia de la fuerza) = la conciencia separada (m) multiplicado por la producción del espacio y el tiempo (a partir de 2, la constante de interacción entre los dos polos de la conciencia congénita).
Todo esto es para hacer que sientas lo que significa el tiempo y su relación con el espacio, la energía, la materia y el poder.
Sin embargo, como ya se ha mencionado, todo esto es sólo un estímulo a la sensación y, por lo tanto, no debe verse literalmente, ya que una actitud superficial a estas explicaciones no traerá nada más que una sensación de confusión sin sentido al lector. Por otra parte, si se considera que la información que se acaba de transmitir ayuda a crear un sentido de lo que se entiende no sólo por el tiempo, sino también por el MEA y por la fuerza en general, se sentirá afectado. Huelga decir que la experiencia no es sólo un conocimiento real, sino también, lo que es más importante, un conocimiento de primera mano.
A medida que avanzamos, puedes ver lo profundo que nos hundimos en lo desconocido a lo largo de la conversación sobre el tiempo; como en todos los demás casos de choque con lo desconocido, la mente racional no puede ayudarnos. En esos casos, hay que tratar directamente con un desconocido en el contexto de la conciencia de la izquierda, pero hasta que aprendas a entrar y salir de la conciencia de la izquierda, la mejor manera de avanzar será prestar atención a cualquier sentimiento que se deba a sus experiencias.
La información nunca puede sustituir a la experiencia personal directa, pero si se utiliza con prudencia, puede ayudar a una persona a comprender por lo menos el tipo de experiencia que debe esperar de una experiencia. Una vez que una persona tiene una idea de lo que esperar, puede captar la sensación que se deriva de la experiencia, y esa sensación es una manifestación de la conciencia del lado izquierdo.
En un principio, esos sentimientos no son muy específicos, pero a medida que se agregan a la primera sensación otros que ya han sido identificados y conocidos, el hombre empieza a tener una imagen completamente vaga, pero seguro, pero al final se acumula hasta alcanzar el nivel de sentido que tiene la mente racional. Por lo tanto, espero que la información que se transmita les dé al menos indicaciones fáciles que en el futuro permitan comprender mejor lo que realmente significa no sólo el tiempo, sino también el MEA en su conjunto y el papel que desempeña la fuerza en este panorama general.
Al comprender que el tiempo es la esencia primordial del universo manifestado y que, en este contexto, también es una expresión de la intención, resulta fácil entender por qué los toltecas lo consideran sagrado. Sin esa esencia primordial nada puede crearse; solo su presencia hace que la creación sea una posibilidad. En otras palabras, todo lo creado depende de la existencia y del uso del tiempo.
Sin embargo, también es necesario reconocer que la comprensión universal del tiempo es sólo la opinión del hombre sobre la forma en que el tiempo se manifiesta físicamente. Cuando una persona adquiere un sentido más profundo de los sistemas de compilación y se da cuenta de que sólo se puede entender mediante la numerología olvidada, surge una forma completamente nueva de matemática, la que se relaciona con las sorprendentes analogías psicológicas y, por tanto, no sólo tiene en cuenta la interrelación de todo lo vivo, sino que también reconoce la necesidad de incluir la variable del tiempo en todas las ecuaciones matemáticas.
Debido a la naturaleza del tiempo, no vivimos en el universo absoluto.
Todo el universo es relativo al tiempo y a la intención del Inexpresivo; una vez que el hombre llegue a conocer lo que realmente significa, la ciencia se dará cuenta de que el universo por sí solo tiene una cualidad emocional que no puede pasarse por alto.
Al igual que las emociones son una expresión física de la intención, el tiempo es una expresión universal de la intención en todo el universo, respecto del cual el universo físico y visible es sólo una pequeña parte. Por extraño que parezca, el tiempo es la expresión original de lo que se puede llamar una emoción universal. El tiempo, literalmente, es la emoción del Inexpresivo, sea cual sea su significado o significado, porque, desde el punto de vista humano, sencillamente no conocemos lo suficiente como para poder juzgar las emociones del Inexpresivo.
Sin embargo, hoy los toltecas saben lo suficiente sobre el tiempo para afirmar con certeza que no solo forma parte de la cuarta dimensión, sino que también tiene la naturaleza de emociones puras. Estas emociones se extienden a lo largo de toda la eternidad y resultan tan incomprensibles en toda su amplitud que, durante su historia milenaria, el ser humano solo ha logrado captar leves indicios de ellas.
Durante siglos increíblemente largos, los científicos de Toltek han trabajado duro, una generación ha transmitido los frutos de su vida entera a sus descendientes para que, como resultado de ello, los ciclos de tiempo universales de la humanidad se abran gradualmente, muy poco a poco, cada uno de esos ciclos, sin duda alguna, como expresión de una onda emocional separada. Por lo tanto, sabemos hoy que no hay coincidencias ni coincidencias, que toda la historia es el resultado de lo que se puede llamar con razón "a veces" o, más precisamente, el resultado de una intención universal que se manifiesta primero en forma de fuerza y luego en forma de energía cargada de impulso emocional.
Por ello, administrar el tiempo de forma impecable es de enorme importancia para los guerreros toltecas. Ningún verdadero guerrero considerará el tiempo algo que pueda derrochar despreocupadamente en banalidades o minucias. Desperdiciarlo le resulta inconcebible, pues significa perder la oportunidad de participar en la creación universal.
Por lo tanto, para un verdadero guerrero, la vida en la tierra no tiene sentido si sólo la gasta en un buen puesto, en una nueva máquina o casa, en una familia y en una gran cuenta bancaria. Para un guerrero, la vida en la Tierra solo adquiere verdadero significado si la utiliza para dejar su huella en el universo que crea.
Es evidente que un guerrero puede hacerlo de la única manera de vivir en el tiempo; también es evidente que la única forma de administrar el tiempo de manera eficaz es controlar plenamente su conciencia, ya que, como ya se sabe de la ecuación del tiempo que se introdujo en los volúmenes primero y segundo, el tiempo es inversamente proporcional a la conciencia.
Dado que el tiempo es una expresión de la intención universal, es evidente que el ser humano no puede manipularlos. Sin embargo, el tiempo es proporcional a la conciencia y, por lo tanto, el hombre puede manipular el tiempo en cierto sentido, ya que puede controlar su conciencia.
En otras palabras, si bien la persona no puede influir directamente en el tiempo, puede cambiar su percepción del tiempo y, por lo tanto, acelerarlo o ralentizarlo. Por otra parte, hay que tener presente que cualquier cambio en la velocidad del tiempo que se produzca en ese sentido se produce en el marco de la percepción y no en el mundo físico. Sin embargo, con la capacidad de cambiar la velocidad de la corriente del tiempo dentro de la percepción, el guerrero puede hacer cosas increíbles que a menudo parecen maravillas para el hombre común.
A fin de explicar exactamente lo que significa reducir y acelerar el flujo del tiempo, consideremos brevemente el ejemplo de la visión de Tulteka. El arte de ver es su habilidad para adaptar su percepción a la percepción, digamos, de la persona a la que ve, mientras que la conciencia de ver por un tiempo se mezcla con la de otra persona. Por su propia naturaleza, esta fusión de conciencia es una identificación completa con un objeto externo, de modo que se puede decir que el que ve literalmente se convierte temporalmente en otra persona.
En el momento en que se produce esa identificación, la percepción del tiempo cambia inmediatamente de tal manera que se desacelera o se acelera de acuerdo con los objetivos de la visión.
Si uno quiere ver, digamos, la causa de la conducta de otra persona, acelerará el paso del tiempo. Sin embargo, hay que reconocer que no se acelera por el tiempo físico, sino por la percepción del tiempo por los que ven. Esto, a su vez, significa que, gracias a la plena identificación con otra persona, el visualizador puede observar toda la cadena de percepción de la persona, que ha dado lugar a un comportamiento actual.
En otras palabras, todo ocurre como si el que ve regresar unos momentos al pasado, aunque en realidad no se mueve a ningún lado y simplemente se limita a llevar el pasado al presente mediante la compresión del tiempo dentro de una percepción que no está limitada por el tiempo ni por el espacio, ya que cualquier percepción del pasado, del presente y del futuro es sólo el resultado de la configuración, y todas las opciones posibles están siempre presentes en el capullo brillante.
Por otro lado, si un vidente quiere cerciorarse, por ejemplo, de las motivaciones de otra persona, después de sintonizar con su percepción ralentiza el paso del tiempo en su propia percepción. Esta ralentización se asemeja a un examen tan minucioso del instante presente que permite percibir incluso los detalles más pequeños y todos sus matices. Es comparable a una película ralentizada hasta poder examinar cada fotograma por separado. Al poder verlo todo con tanto detalle, cada elemento le cuenta una historia completa; al reunirlas, el vidente empieza a ver todo lo que la otra persona intenta ocultar.
En otras palabras, ralentizando el paso del tiempo, el que ve el tiempo en la percepción, y entonces todas las intenciones de otra persona se vuelven tan claras como si estuvieran sobre el cristal de un microscopio.
Por supuesto, lo que se ha dicho acerca de la habilidad de un terapeuta es sólo un aspecto de su arte, ya que su capacidad no se limita a los objetos infundidos y se extiende a los objetos inanimados, así como al MEA en general.
Sin embargo, puesto que el arte del vidente implica una identificación total, debería quedar claro por qué un verdadero vidente rara vez siente la tentación de utilizar sus capacidades para espiar a los demás. La identificación total rara vez resulta agradable, pues identificarse, aunque sea temporalmente, con los miedos, las dudas, las angustias, los hábitos de pensamiento retorcidos o las emociones desordenadas de otra persona, y vivirlos como propios, suele ser una experiencia, por decirlo suavemente, bastante desagradable.
Para concluir la explicación de lo que significa modificar la velocidad del tiempo, señalemos que incluso un guerrero que no posee visión puede controlarlo. Sin embargo, hasta que aprenda a sintonizar con precisión con otra persona, no podrá adquirir el conocimiento accesible al vidente. Aun así, al aprender a controlar su conciencia, el guerrero realmente puede alterar la velocidad del tiempo y, por tanto, obrar milagros. Por ello, conviene examinar con más detalle cómo se organiza en la práctica la vida del guerrero que no posee visión.
El sexto aspecto de la regla del acosador dice que un guerrero siempre aprieta el tiempo; cualquier batalla, grande o pequeña, no es una batalla para la vida, sino para la muerte, y en la batalla en la que la vida se convierte en una apuesta, el momento se convierte en una eternidad para la eternidad que determina el final de la batalla.
En primer lugar, dice que el guerrero siempre apreta el tiempo. Sin embargo, esta afirmación no debe interpretarse literalmente, ya que en este caso la palabra " apretar " se aplica en un sentido más amplio, diferente del que se había utilizado en el debate sobre los cambios de velocidad del tiempo. En realidad, esta afirmación significa que, independientemente de que el guerrero apriete el tiempo o lo desperdicie, nunca pierde el tiempo.
Saber no perder el tiempo no significa que el guerrero se apresure frenéticamente y trabaje hasta sangrarse los dedos las veinticuatro horas del día. Significa que utiliza el tiempo con economía y eficacia en todo lo que hace. En otras palabras, si trabaja, se entrega por completo a ese trabajo; si duerme, se entrega plenamente al sueño; y si se relaja, permanece en completo reposo.
Sin embargo, independientemente de lo que esté haciendo el guerrero, siempre ha sido plenamente consciente de los detalles más pequeños de su ocupación, de su respuesta a esa actividad y de todo lo que está relacionado con ella y lo que está ocurriendo en torno a ella. Esto significa que el guerrero nunca olvida su propósito, ni siquiera durante las horas de sueño, ya que para un guerrero totalmente preparado, el sueño es sólo un estado de percepción modificado, durante el cual la actividad física normal se suspende temporalmente.
Lo mismo puede decirse de la relajación, ya que, para un guerrero, la relajación no significa simplemente que se le dé la vuelta a la cabeza y se ahogue en un estado semi dragado. La dislexividad es una oportunidad para que el guerrero reevalúe su sentido del destino en el momento actual, pero lo hace en el contexto de la sensación, más que en el de la inmersión en una actividad mental, emocional o física.
Conscientes constantemente de cada movimiento y de cualquier cambio en el mundo que nos rodea, el guerrero siempre siente su sentido del destino y la mejor manera de hacerlo realidad en el marco de la vida infinita de la que forma parte. En este sentido, el guerrero es plenamente consciente de que en la vida no hay accidentes, ni coincidencias, y todos los acontecimientos de la vida, todas sus acciones, se unen y forman parte del propósito común de lo que es indescriptible.
Por lo tanto, sólo si un guerrero sigue su destino con un sentido de propósito puede dejar su huella en el universo, es decir, reclamar su derecho a una vida impecable.
Sin embargo, la vida impecable del guerrero está vinculada a la lucha a lo largo de toda la vida o, más precisamente, a la lucha constante por mantener la vigilancia y la atención constantes durante toda la realización actual. Esa lucha es en gran medida similar a la batalla, ya que, en última instancia, la resistencia constante a la inercia es la batalla más verdadera. Sin embargo, ceder a la inercia significa empezar a deslizarse por la espiral descendente de la espiral de la espiral, lo que da lugar a una interrupción total del movimiento y, por consiguiente, a la degradación y la muerte inevitable. Por lo tanto, es importante recordar que existen otras formas de muerte más sutiles que la muerte física.
Por lo tanto, cuando se dice que una batalla no es una batalla para la vida sino para la muerte, el guerrero lucha no sólo por la supervivencia física, sino también por la preservación de la vida en el sentido de una vida perfecta. Sólo un estilo de vida impecable permite al guerrero dejar su huella en el universo; ese es precisamente el rastro de su futuro y de su inmortalidad.
Es importante comprender que el ser humano pierde lo que no ha utilizado; por ello, hay muchas criaturas defectuosas que ya no se pueden hacer realidad porque no han estado a la altura de los tiempos. Sin duda alguna, esas personas ya no pueden desempeñar un papel importante en el cumplimiento de la misión del Inexpresivo y, por lo tanto, se han vuelto redundantes en el proceso de la vida.
Por lo tanto, la expresión batalla no contra la vida, sino contra la muerte significa algo más que su significado literal, y el guerrero lo sabe perfectamente. Los actos realizados en pocos momentos en cualquier vida pueden influir en los guerreros mucho más de lo que la gente común puede imaginar, y las consecuencias de un momento en los círculos pueden cruzar con el tiempo los límites de una especie y pasar a otra, donde crean nuevos círculos, también pueden pasar a la vida siguiente, etcétera.
Por esta razón, la afirmación de que el "impresión" se está convirtiendo en una eternidad y la ecuánime determina el resultado de la batalla, no es sólo una metáfora, ya que cualquier acción que se realice hoy constituye la base del futuro, como cada prueba actual es el resultado acumulado del pasado.
La gente está totalmente convencida de que la vida limitada al contexto del tiempo sólo se da una vez y, como resultado de ello, cada nuevo día de su vida se considera un acontecimiento independiente que no guarda relación alguna con la longitud de la vida. Por consiguiente, la gente se comporta como si el tiempo no importara, y las consecuencias de cualquier acción pueden simplemente deshacerse de algo que no tiene nada que ver con el presente y, sobre todo, con el futuro.
Todo lo que se ha aprendido hasta ahora permite comprender fácilmente que este enfoque de la vida no es sólo un signo de locura, sino también la vía más segura hacia la autodestrucción. Sin embargo, a pesar de ello, la humanidad en su conjunto tiene tan poco respeto por la vida y el tiempo que la mayoría de las personas siguen desperdiciando sus vidas en actos suicidas y autodestructivos.
Un verdadero guerrero no pierde ni un momento de su estancia en la Tierra. Al considerar el tiempo no solo como valioso, sino también sagrado, los soldados aprenden a apretar mejor el tiempo. No existe un método uniforme para lograrlo, ya que los soldados aprenden a apretar el tiempo sólo cuando las enseñanzas están totalmente vivas. Sin embargo, hay que entender que la reducción del tiempo no significa tratar de ahorrarlo a veces. El apretar el tiempo significa que la persona siempre es alérgica: en primer lugar, sabe que su destino está presente en la vida actual y, en segundo lugar, siempre está dispuesta a aceptar un momento de oportunidad.
Cualquiera que sea la forma en que Nagval trate de explicar el significado de la compresión del tiempo, los alumnos siempre se enfrentan a que este principio no se hace más fácil de entender cuando tratan de aplicarlo en la práctica. La razón es que, por naturaleza, la compresión del tiempo no es tanto un acto como un humor. Esto se refleja en la siguiente frase.
La compresión del tiempo es una expansión hacia esa infinitud llamada proceso de la vida, como resultado de la cual la persona comienza a tomar conciencia de su destino. Al contemplar su destino dentro del gran Todo, se llena de un intenso sentido de propósito, que pronto se convierte en un estado de ánimo que lo absorbe todo y que gradualmente se transforma en intención.
Dado que el tiempo es una expresión de las emociones del universo, no es sorprendente que los intentos de trabajar con el tiempo o de ponerse en contacto con su destino deban ir acompañados de ciertas emociones. Sin embargo, las emociones del universo superan con creces la gama de seres humanos y, por lo tanto, cualquier encuentro con ellos deja a una persona solo una impresión vaga, aunque muy clara, de que hay algo que falta en su vida. Por supuesto, lo que le falta es, en realidad, su destino incumplido; esa sensación sólo cambia cuando el destino de una persona se hace realidad.
En este momento, es necesario comprender que, hasta que una persona no sepa cuál es su destino, los elementos del tiempo se manifiestan en su vida de tal manera que se produce un sentimiento extraño que se intensifica con el tiempo. Esto ocurre independientemente de si el hombre trata de seguir el camino del guerrero o no. Además, ese sentimiento persiste incluso cuando la persona determina su destino y trata deliberadamente de llevarlo a cabo, aunque su sentido de algo perdido se está convirtiendo en un sentimiento de inconclusión.
Para comprender plenamente lo que esto significa, debemos recordar que todos los seres humanos son parte de la vida y desempeñan su papel en el desarrollo de este gran todo. Esto es lo que se llama un propósito; para cumplir con su propósito, de vez en cuando el ser humano se convierte en un objetivo físico y genera los conocimientos necesarios para alcanzar ese objetivo. En la actualidad, el conocimiento humano sólo puede adquirirse mediante experiencias físicas y pruebas adecuadas que permitan a la persona aprender todo lo que necesita.
Por esa razón, lo que se llama destino significa literalmente el conocimiento necesario para cumplir el propósito del ser humano. La forma en que el hombre obtiene ese conocimiento y las pruebas que conducen al conocimiento dependen únicamente del ser humano en su realización física, aunque a lo largo de toda su vida en la Tierra los soñadores tratan constantemente de mostrarle la dirección correcta del movimiento. Este es el liderazgo, no el conocimiento que hay que acumular, que la gente suele llamar destino.
Como resultado de ello, las personas se sienten muy a menudo víctimas de las circunstancias de la vida, en lugar de buscar los verdaderos dones de poder que se encuentran en su camino a causa de las pruebas.
La gente es tan difícil de entender su destino, sobre todo debido al eclipse de la conciencia que se produce en el momento del nacimiento. Debido a este eclipse, nadie puede recordar por qué se ha convertido en un hombre y qué tipo de conocimiento busca.
Como resultado de ello, el soñador no tiene otra opción que tratar de imprimir en la mente de la persona el hecho de que no tiene tiempo, es decir, no tiene un propósito o, más precisamente, no tiene un propósito porque se ha olvidado temporalmente de su propósito. A este respecto, hay que recordar que el único objetivo de la persona es su propósito, es decir, el papel que debe desempeñar en el desarrollo de un gran conjunto cuya expresión se refleja en parte en la intención universal.
Esta sensación de falta de tiempo varía de una persona a otra, pero tarde o temprano, toda persona comienza a darse cuenta, en un sentido u otro, de la rápida fuga del tiempo y, como resultado, cambia su actitud no sólo con respecto al tiempo mismo, sino también con respecto al propósito de su vida. Esta reevaluación siempre ha dado a una persona un estado de ánimo muy claro, que también puede ser especial para cada persona, pero que siempre la llena de la sensación de que se ha perdido algo.
Una vez iniciado este proceso, puede ocurrir una de dos cosas: o bien mantener ese estado de ánimo y hacer todo lo posible para encontrar lo que falta, o bien aceptar cada vez más las formas más diversas de evasión de la realidad, a fin de mitigar la sensación de devastación que se deriva de la sensación de que le falta algo.
Al empezar a buscar lo perdido, el hombre se da cuenta de las cosas más agudas que antes y, como resultado, incluso si no sigue la Ruta del Guerrero, su vida tiene un significado completamente diferente, y eso lo lleva lentamente, pero con confianza, a comprender mejor cómo puede controlar su tiempo. A partir de ese momento, el alumno empieza a entender de repente el contenido profundo de una de las primeras palabras que se dan a todos los alumnos al comienzo de la enseñanza.
TIEMPO DE LA IMPUNIDAD. LA IMPORTACION DE LA IMPUNIDAD DE LA MUERTE LLAMA A LA HUMANITARIA
Por lo tanto, el tiempo se manifiesta de dos maneras: en primer lugar, lleva a una persona a un momento de conciencia de que no puede permitirse el lujo de desperdiciar la vida en la Tierra, y, en segundo lugar, le permite comprender, después de haber comprendido que su vida tiene un propósito, que en realidad cada persona debe hacer algo especial. Sin embargo, independientemente de si el hombre lo entiende o no, la conciencia de la importancia del tiempo es un vínculo con las emociones del universo que generan un estado de ánimo indescriptible. Con este ánimo, el hombre empieza a buscar su destino y luego a hacerlo. Al hacerlo, responde a una intención universal, es decir, comienza a cooperar razonablemente con sus soñadores y a aprender lo que significa apuntar su intención hacia el cumplimiento de su propósito. Sin embargo, en última instancia debe entenderse que todo esto es tan simple y profundo como la siguiente frase.
Cuando llega el momento, la persona debe contar con una reserva suficiente de poder personal para desplegar las alas de la percepción, entrar en contacto tanto con el nagual como con el tonal y conocer el significado de la eternidad. En ese vuelo a través del tiempo comprende el sentido de la intención y, después, el propósito de todo lo que existe.
En este capítulo sólo nos hemos referido brevemente a un tema muy amplio del tiempo, pero, según los objetivos del libro, la información proporcionada es suficiente para el momento actual. Al comienzo de este capítulo, advertí que el tema del MEA no se había agotado, y hasta el momento en que entenderías mejor las enseñanzas en general, no tendría sentido que nos hundiéramos más en el tema. Al hablar de la cristiandad, estos tiempos sólo pueden surgir cuando comprendemos que la esencia de toda batalla, grande y pequeña, es la lucha por la compresión del tiempo. A este respecto, cabe señalar que ya ha recibido una descripción de todo el tiempo necesario para la compresión, a saber, el escudo de un guerrero.
Si se considera que cada prueba es la última batalla en la Tierra y si se trata de una batalla en el tiempo, el hombre usará instintivamente el escudo del guerrero. ¿ Qué otra cosa puede necesitar un hombre si levanta ese escudo, es decir, si está alerta, sin temor, con respeto y con plena confianza en sí mismo?
Queda mucho por hacer. Así pues, cuando el tiempo es limitado, el guerrero toma posición en el norte, en el lugar de acción, y actúa en el contexto del segundo
PARTE III
PAZ DE LOS MAGOV
CAPÍTULO DÉCIMO
SOBRE LA CUARTA TEMPRANA
Más allá de nuestro mundo hay otro mundo maravilloso, llamado Mundo de los Brujos, que brilla deslumbrante y está impregnado de un poder que inspira sobrecogimiento. Pero sería una locura entrar en él sin poseer las llaves, pues, aunque muchos lo han buscado durante siglos, debe su nombre a que en su trama quedaron incrustados los restos de los aspirantes que no tenían las llaves adecuadas.
Para la mayoría de los aprendices, quizá nada resulte tan atractivo en la tradición tolteca como el concepto de otros mundos. Numerosos relatos mágicos se basan en la idea de que los toltecas pueden llegar a mundos invisibles más allá del que conocemos, y las historias que cuentan los guerreros sobre ellos no dejan de fascinar. Sin embargo, aunque infunden en los aprendices un verdadero espíritu de aventura heroica, esos relatos también suelen provocarles un profundo desánimo. El espíritu aventurero nace del reconocimiento intuitivo de la naturaleza divina del ser humano; el desánimo, en cambio, es el doloroso testimonio del estado de apatía e impotencia en el que hoy se encuentra la humanidad.
La mayoría de las veces, los estudiantes no pueden imaginar que algún día adquirirán la fuerza personal suficiente para percibir otros mundos, por no mencionar su logro. Firmemente convencidos de que no poseen lo que se necesita para reclamar su herencia divina, esos discípulos a menudo desperdician su precioso tiempo soñando con encontrar una forma sencilla o mágica de adquirir poder. Sin embargo, si bien el poder y la magia de esta fuerza es un derecho humano sagrado inalienable, no existe una forma sencilla ni mágica de adquirir fuerza.
Muchas personas, imbuidas de supersticiones, pueden creer en la existencia de un supuesto poder sobrenatural; la práctica de rituales y el consumo de sustancias alucinógenas pueden permitirles vislumbrar estados alternativos de la realidad. Sin embargo, solo existe un verdadero poder, denominado Poder Único, que no es en absoluto sobrenatural: es tan natural como lo que más en la naturaleza. Al ser completamente natural, el Poder Único no se materializa de repente, como un relámpago entre nubes de humo; como cualquier producto de la naturaleza, hay que cultivarlo y dominarlo con esmero. Aunque los toltecas poseen un poder tan grande que pueden obrar milagros, este no se ha adquirido mediante supuestos fenómenos sobrenaturales, sino que es fruto de un trabajo arduo y perseverante a lo largo de varias vidas. Cualquiera que lo desee puede adquirir poder, siempre que esté dispuesto a trabajar por ello y a pagar el precio que corresponde a su posesión: un precio en el que pocos aprendices han pensado seriamente al expresar su deseo de dominarlo.
Según la tradición tolteca, alcanzar estados alterados de percepción y entrar conscientemente en otros mundos son solo dos recompensas, además menores, para quien domina el poder. Sin dejarse seducir por el encanto de esos actos de poder, los Guerreros de la Libertad los consideran meros medios para alcanzar la verdadera libertad. Los toltecas saben muy bien por experiencia propia que buscar el poder por el poder es uno de los cuatro enemigos naturales de la humanidad. Por ello, procuran impedir por todos los medios que sus aprendices se entreguen a exhibiciones destinadas a impresionar. A menudo les recuerdan que un verdadero guerrero no es un animal amaestrado y, por tanto, no debe comportarse como tal.
El espíritu de la víctima, el espíritu de autocompasión y el sentido de la propia importancia son tan comunes en el hombre medio que, a pesar de que los discípulos por lo general no se permiten nada parecido, la mayoría de la gente se dirige a la Ruta del Guerrero con un deseo secreto de ascenso por la fuerza sobre sus hermanos. Un estudiante puede estar temblando ante la Fuerza Unificada, tener su ideal posesión de la Lanza de la Fuerza y la Espada de la Fuerza, pero casi siempre está atrapado en esta idea bastante ingenua de tener la capacidad de controlar a los demás con magia. Por esta razón, son muy pocos los que están realmente preparados para recibir la capacitación necesaria para lograr la verdadera fuerza. Sin embargo, la inmensa mayoría de la gente, a pesar de su sincero deseo de dominar la Fuerza Unificada, no está dispuesta a pagar el precio que se exige.
A primera vista, la práctica de la magia, que a primera vista no parece ser tan larga y fácilmente accesible, ha sido preferida por muchas personas durante siglos por el chamanismo, creyendo que los liberaría de todo tipo de opresión y, por lo tanto, aseguraría el éxito en todas las esferas de la vida. Pero ironíamente, aquellos que hacían una adquisición tan barata terminaron abandonando tanto el segundo como el tercer anillo de fuerza, sacrificando al mismo tiempo su verdadera libertad, el precio es muy exorbitante y no puede justificar los pocos beneficios que el poder del chamán genera. El verdadero conocimiento es realmente caro, pero su precio para los que se acercan a la Vía de la Libertad es insignificante en comparación con el que paga el chamán, que recibe su recompensa, a su vez, mucho más majestuosa.
Sin embargo, hay que tener presente que el valor real de este tipo de remuneración depende enteramente de la decisión de la persona de concentrarse. El precio de la verdadera fuerza es la vida de los que la reclaman; dado el modo en que nos tratamos normalmente, puede parecer terriblemente enorme. Para aquellos que llegan a la conclusión de que su vida actual ya no es un valor para ellos, este precio, aunque sigue siendo elevado, no es comparable al que tiene que pagar una persona que no quiere sacrificar su vida. En primer lugar, por esta razón se dice que sólo los que se acercan a la Ruta del Guerrero con la voluntad de morir pueden tener esperanzas de éxito, ya que el dominio de la Fuerza Unificada requiere una transformación completa, una transformación que implique la eliminación del viejo en un proceso de reestructuración total de la isla.
Debido a que la Ruta de la Libertad requiere la muerte del pasado, la mayoría de la gente encuentra un precio demasiado alto, aun cuando su modo de vida anterior no sea bueno y exorbitante. Sólo si un estudiante se ve obligado a tomar una decisión por su propia supervivencia podrá renunciar a la única vida que haya conocido. Por lo tanto, no es de extrañar que hasta la fecha no haya muchos que puedan dominar eficazmente la Fuerza Unificada, aunque miles y miles de personas hayan tratado de adquirirla fácilmente y con facilidad.
Sé que muchos lectores de estos libros no pueden resistirse a la tentación de tratar de adquirir poder de una manera rápida, entrando en el mundo de los Magos de una manera fácil. Pero no hay nada que pueda hacer al respecto, excepto recordar una vez más los mayores peligros que se plantean en este tipo de actividad. Esos peligros están relacionados con el hecho de que, por lo general, los seres humanos no se dan cuenta del poder oculto en el acto de percepción. La mayoría de la gente simplemente encuentra demasiado difícil creer que el mundo es exactamente lo que vemos, y cuando un hombre lo ve de una manera diferente a la suya, siempre se aparta de él por considerarlo loco o mentalmente discapacitado. Sin embargo, muy pocas de las personas que la medicina califica de desequilibradas mentalmente están realmente enfermas. Algunas de ellas son reales, pero muchas de ellas son simplemente hijastros de una sociedad que teme un estado de percepción alternativo. Por el contrario, la mayoría de los verdaderos lunáticos no se encuentran en instituciones psiquiátricas ni en orfanatos.
En esta situación, no es de extrañar que tantas personas en todo el mundo se sientan tan dogmáticamente con respecto a lo que significa ser razonable, razonable y práctico. Lo que es menos sorprendente es que tantos de los que buscan el poder se encuentren en una de las más absurdas equivocaciones que puede ser sacrificada por su propia libertad. Y aunque este razonamiento no tiene sentido, se encuentran (y siempre han existido), imagínense, miles y miles de personas que creen seriamente que el fin justifica los medios y, por lo tanto, siempre habrá quienes estén dispuestos a aprovechar la oportunidad de obtener un poco de fuerza por cualquier precio, a menos que se les prometa que esto será fácil y rápido. El mismo hecho de que no es probable que esas promesas se conviertan en algo tangible se pasa por alto.
Y, sin embargo, sorprende observar cuántas personas, por lo general inteligentes, se sienten atraídas por la magia solo porque les ofrece —o, más exactamente, les promete— una ventaja sobre sus semejantes. En lugar de buscar un poder que las libere del dominio de otras personas, quieren someterlas a su propia voluntad mediante la manipulación social. Los toltecas llaman a este fenómeno la locura del sueño.
Fue la locura del sueño en la época de la Atlantis la que desgarró la hermandad tolteca, y fue la que finalmente destruyó al continente. Sin embargo, a pesar de las lecciones de la historia, muchos siguen obsesionados con esta locura, aunque la humanidad ha pasado por dos guerras mundiales desde la destrucción de Atlantis. Año tras año, generación tras generación, milenio tras milenio, la gente trata de ser fuerte de una manera rápida, entrando en el mundo de los Magos por un camino fácil, a pesar de que la mayoría de esos desgraciados han pagado un alto precio por esos intentos temerarios.
El mundo de los Magos es propio de cada uno de los hombres, incluso para los que nunca han oído hablar de él, porque es diferente. Así que, si sois pobres, hay otra riqueza, si estáis enfermos, si hay otra buena salud, si no tenéis conocimiento, si hay otra cosa que se os presenta en una enorme capacidad de aprendizaje de todo tipo, si sois una víctima, si hay otra cosa que significa ser ganador, si buscas el poder del mundo, si hay otra opción tan amplia en este sentido, que se os va a dar un círculo de mentes, si tenéis que hacer frente a la mística, si hay otro que os da un extasis religioso indescriptible, si necesitais secretos de chamánismo, y si hay otra cosa que está llena de criaturas de todas las especies imaginables que abren los secretos más seductores. De hecho, hay otras cosas que el hombre puede imaginar y esperar, y en las que se encuentran las trampas mortíferas de esta fascinante magia de cuentos de hadas.
¿ Cómo se puede explicar a un hombre que tiene una visión bien establecida del mundo que la fantasía no es una fantasía, lo que parece estar en contradicción con la realidad? ¿Cómo explicar a esas personas que, con la fuerza mágica inherente a un acto de percepción, la llamada fantasía puede convertirse en realidad? Cuando los hermanos Wright pensaron por primera vez en el avión, parecían muchos fanáticos. Hasta que Armstrong dio los primeros pasos en la Luna, los viajes espaciales se consideraban un destino de ciencia ficción. Pero hoy en día, ni los aviones ni las naves espaciales son tratados como sueños sin fundamento ni como fantasías de una locura del ° son tan comunes como los coches. Sin embargo, a pesar de que muchas personas hoy en día son capaces de dirigir el mundo de los Magos de manera correcta y provechosa, se les impide hacer esta falta de confianza en sí mismas. A este respecto, es fundamental comprender que si los hermanos Wright no creyeran que podían construir una máquina más pesada que el aire capaz de despegar, nunca podrían hacerlo. Del mismo modo, si los científicos siguieran creyendo que un vehículo controlado que se desplaza fuera de la atmósfera terrestre no es posible, los viajes espaciales no serían más que una fantasía.
No existe acto más poderoso que el acto de fe. El guerrero es quien cree en sus posibilidades divinas como ser mágico del universo. El mago, en cambio, no cree en su potencial divino y, por eso, siente la necesidad de encontrar algo que pueda utilizar en lugar del poder que cree no tener.
El aforismo que se acaba de describir es muy claro en cuanto a la distinción entre un verdadero guerrero y un mago, pero a pesar de que la fraternidad tolteca siempre ha sido muy clara en este tema, la extraña característica de la mente humana es que es mucho más fácil para él creer que no puede haber nada que no sea lo contrario. Por consiguiente, siempre había en la hermandad personas que, sin creer en el potencial divino del hombre, tampoco podían creer que se pudiera acumular fuerza sin la práctica mágica. Esa falta de fe ha dividido durante tanto tiempo la hermandad de la tolteca, ya que todas las prácticas mágicas se basan en el principio de la manipulación violenta, de lo contrario a los Guerreros de la Libertad.
La mayoría de la gente, incluso los cristianos sinceros, no se darán cuenta de que la magia, sea lo que sea que se diga en los cuentos de hadas, no es más que una serie de prácticas destinadas a obligar a alguien a hacer la voluntad de alguien. Se trata de un ritual utilizado por el denominado chaman para deshacerse de su adversario, de un empresario que trata de sacar a su oponente del mercado por medios financieros, de un médico que trata de curar a un paciente con hierbas, o de un abogado de un delincuente que, con astucia verbal, trata de poner polvo en los ojos del jurado. La base de todas las prácticas mágicas es la manipulación violenta, independientemente de si el que las usa es un mago o qué es exactamente lo que está ocultando. Estúpida estupidez de creer en lo que el mago hace mago de su rostro, así como en el poder que le dan las palabras incomprensibles que se pronuncian en los misteriosos rituales. El mago lo convierte en el mago de sus acciones y de los motivos que lo empujan hacia ellos. Recuerden que, aunque el juez suele vestirse con una ropa igual de insólita y la jerga legal suena inhabitual, eso no significa que todos los jueces de magia. Sin embargo, si ese juez utiliza su conocimiento de la ley para manipular al tribunal a fin de que la decisión se ajuste a su propio entendimiento de la justicia, es exactamente el mismo mago que los que se reconocen abiertamente a sí mismos como chamanes.
El ejemplo anterior muestra una vez más cómo el desconocimiento de la vida genera superstición entre los tontos. El mundo de los Magos es mucho más accesible de lo que la mayoría de la gente piensa, y los magos que se mueven en las actividades humanas normales son mucho más numerosos que los que todavía mantienen los nombres, atributos y rituales tradicionales.
Pero ¿qué es exactamente el mundo de los Magos? Como ya se ha dicho, el mundo de los Magos es para cada uno, pero en realidad es un mundo de conclusión, un mundo en el que todo es posible, simplemente porque no hay diferencia entre lo que ha sido, lo que es y lo que puede ser. En este mundo, por lo tanto, el concepto de potencial carece de sentido, ya que todo lo que puede ser real aquí debido a su inmaterialidad es lo que lo hace totalmente opuesto al mundo físico tangible; de ahí su nombre es "Algo más." Sin embargo, el mundo de los Magos no sólo es completamente opuesto al mundo físico, sino que, como potencial, es también una copia del mundo físico. Por lo tanto, en el mundo de los Magos hay todo lo que ya se sabe, todo lo que se conoce y todo lo que se conozca, pero todo ello es totalmente real en este momento, que también es el pasado y el futuro. De ahí la afirmación de que el mundo de los Magos es un laberinto muy confuso. Como cualquier parte de este laberinto es integral en sí mismo, todo para ser todos no tiene ni el principio, ni el fin, ni la rotación, ni la certeza; este mundo siempre se ha convertido en sí mismo para ser todo lo demás. Por eso siempre es aquí, pero también allí, y luego de repente en todas partes, así que sea cual sea el lugar donde el laberinto esté situado, puede estar en muchos lugares al mismo tiempo, pero no en ningún lugar, pero aquí. De la misma manera, siempre existe ahora mismo, pero también ahora, poco antes y luego, de repente, está fuera del tiempo. Por lo tanto, esta conclusión, que es la característica del mundo de los Magos, es totalmente incomprensible, dada su inmaterialidad.
Para comprender el Mundo de los Brujos y encontrar el camino a través del laberinto de sus formas siempre cambiantes, es necesario disponer de las llaves que los toltecas llaman las veintiuna gemas de la conciencia. Estas llaves, tan inmateriales como el propio Mundo de los Brujos, también se denominan veintiún núcleos abstractos por su carácter amorfo. Sin embargo, aunque los toltecas suelen hablar de veintiuna gemas, en realidad son veintidós: tras este hecho se oculta uno de los misterios más profundos relacionados con la conciencia y el acto de percepción. En esencia, el misterio que rodea a las veintiuna gemas de la conciencia es una especie de «Trampa-22» (alusión a la novela homónima de J. Heller; se refiere a una situación ambigua y contradictoria en sí misma), ya que resulta prácticamente imposible comprender siquiera un poco el Mundo de los Brujos sin comprender estas llaves. Del mismo modo, sin comprender el Mundo de los Brujos resulta sumamente difícil entender el sentido de unas llaves que, en realidad, no son llaves en absoluto. Pero así es la naturaleza misteriosa de gran parte del Camino del Guerrero, de modo que la única forma de comprender el sentido de un enigma consiste en aclarar primero en qué consiste exactamente ese enigma.
Tenga en cuenta que los misterios no existen en sí mismos, como tampoco hay coincidencias ni coincidencias. Cualquier acertijo parece un acertijo por los ensayos de nuestro conocimiento. Es inútil decir que cada uno de esos problemas es una relación entre lo que nos parecen paradigmas contradictorios. En otras palabras, la absurdo o la insolubilidad del enigma es sólo una ilusión de los paradigmas contradictorios. Sin embargo, sólo un pequeño esfuerzo de reflexión permite llegar a la conclusión de que en el universo nada puede ser realmente contradictorio, ya que este concepto sugiere que el universo es un conjunto caótico de fragmentos no relacionados entre sí, lo que es absurdo. Por lo tanto, no hay enigmas insolubles en principio, sino simplemente una obstinación ridícula del hombre en la creencia de que todo paradigma contrario a su único paradigma racional es necesariamente un nonsen, una fantasía o, en el mejor de los casos, un misterio insoluble. Por lo tanto, no es más que sorprendente ver a una persona corriente atrapada en su propio modo de pensar racional. No se le ocurre que todas las situaciones paradójicas no son más que la creación de un pensamiento racional obstinado y que, como el ciclo fue creado por él mismo, él mismo puede romperlo cuando lo desea.
Por ello, al abordar lo que parece ser el misterio que rodea al Mundo de los Brujos y sus llaves, es importante comprender que, si no queremos quedar atrapados en ciclos de pensamiento racional, debemos esclarecer, en la medida de lo posible, la relación entre el Mundo de los Brujos y sus llaves. También es sumamente importante recordar que todas las acciones y toda la comprensión de los guerreros se basan, de una forma u otra, en las interrelaciones, pues en última instancia solo existe una vida, cuyos componentes interactúan estrechamente, dependen unos de otros y, por tanto, están interrelacionados. En el Universo no hay absolutamente nada que no esté relacionado con otra cosa, que no interactúe con otra cosa y que, por tanto, no dependa de otra cosa en su existencia, su destino y su esencia. Lo repito: no existe nada, es decir, Ninguna Cosa, salvo el único vacío que contiene Todo, es decir, Toda Cosa. Y puesto que el Mundo de los Brujos es el potencial de Todo, resulta evidente que es el potencial del universo manifestado, el potencial del tonal cósmico.
No obstante, consideremos la gran influencia que tiene la naturaleza del mundo de los Magos. Como potencial del tonalismo espacial, el mundo de los Magos es la parte del potencial del Inexpresivo que ahora se realiza como un universo demostrable. En otras palabras, el mundo de los Magos es lo que el Inexpresivo desea desvelar en su presente encarnación y, por lo tanto, el mundo de los Magos tiene un propósito cuatripartito para el Inexpresivo y, por lo tanto, el verdadero propósito y la esencia del ser humano, el microcosmos de macrocosmos.
Por eso, de todos los mundos posibles, los magos se ven obligados a concentrar todos sus esfuerzos en la posesión de En. Sin embargo, como se desprende del aforismo que se da al comienzo de este capítulo, el mundo de los Magos no ha recibido su nombre por su popularidad entre los magos, como puede parecer, sino por el hecho de que tantos candidatos a la maga han alimentado al mundo durante siglos con su conciencia, su poder personal y, sobre todo, su sustancia vital.
Esa fuente artificial era tan poderosa que hoy en día hay en el mundo de los Magos una acumulación de poder humano caótico, que parece haberse hecho independiente de la fuerza inherente al propio mundo de los Magos. Este caos del poder humano se ha extendido por todo el mundo de los Magos y, en miles de años, se ha convertido en una especie de legendario fuego de fogueo. Esto, por supuesto, hace que este mundo ya peligroso sea aún más peligroso. De hecho, muchas de las leyendas sobre fuegos, esfinge, arpías, criaturas malévolas, barricadas de caminos, el líder de la caza salvaje y otras leyendas se basan en las ilusiones creadas por los restos humanos del laberinto del Mundo Magos. Los toltecos llaman a estos restos humanos un espejo de justicia, en el que las enfermedades o la muerte llevan a alguien que no posee las llaves del mundo Mago, que tiene la fuerza necesaria para usar las llaves, libera a través de la fuerza de la intención.
Dado que el mundo de los Magos refleja el propósito cuatripartito del Inexpresivo, es en este mundo donde los problemas de la materia, la energía, el espacio y el tiempo pueden resolverse más fácilmente que en cualquier otro. De hecho, sólo si se comprende el significado y el propósito de los MEA se podrá sobrevivir en el mundo de los Magos. Sin embargo, para ello es importante recordar que el MEA no es en modo alguno lo que el hombre promedio cree que es. Ya lo hemos explicado en parte en el libro Creek Orla, y sería bueno para el lector repetir esta parte de la enseñanza, ya que lo que se expone a continuación es bastante difícil de aprender sin comprender las bases de la cosmología allí contenidas.
Aunque la cuestión del tiempo se trató con algo más de detalle en el capítulo octavo, en esta fase no es posible explicar por completo МЭПВ. Sin embargo, para nuestros fines actuales debemos al menos intentar profundizar en su trasfondo dentro del contexto del Mundo de los Brujos. En este sentido, conviene recordar que los diez mundos son en realidad dimensiones de la conciencia que existe en cuatro direcciones. En otras palabras, el Mundo de los Brujos no es un mundo remoto, sino un estado particular de conciencia que constituye una parte muy significativa de este mundo y que, al mismo tiempo, existe fuera de él. Este concepto es sumamente difícil de formular; puede ayudar una analogía con el átomo, aunque el lector debe recordar que aquí el átomo es solo una analogía de una realidad que no puede describirse con palabras.
Imaginemos un mundo físico tangible, es decir, un universo en su totalidad, en forma de un átomo gigante. Ahora podemos comparar la materia con los neutrones inertes contenidos en el núcleo de este átomo, y la energía de los protones bien cargados que contiene. El núcleo está rodeado de una capa limitada a los electrones que giran a su alrededor; en nuestra analogía, esa capa representa el espacio y los electrones el tiempo. Sin embargo, a diferencia del átomo, en el que los neutrones y los protones existen independientemente, la energía rodea y alimenta toda la materia, y el espacio no es nada vacío, sino que constituye una fuerza tangible, un medio ambiente y una fuente de energía y materia. Del mismo modo, el tiempo no es un simple conjunto de electrones que se desplazan alrededor del núcleo, sino una fuerza única y holística que define los parámetros del espacio y que, al mismo tiempo, existe en todo el espacio, la energía y la materia.
Si bien esta analogía ayuda en cierta medida a explicar el concepto de la cuarta dimensión, al mismo tiempo distorsiona la validez tanto como el modelo tridimensional al que hemos renunciado. La cuarta dimensión no puede explicarse ni en términos prácticos ni ilustrarse gráficamente por la sencilla razón de que es una esfera dinámica sin centro fijo. No sé qué otra forma de describirlo, pero el lector puede imaginar este campo en términos de analogías anteriores y luego visualizar su centro, que se mueve constantemente de tal manera que, a medida que avanza, el área se redefine cuando el centro entra en el interior. Sin embargo, cada centro define su ámbito de vida y, por consiguiente, no se puede pasar por alto ninguno de ellos. Así pues, todas las disposiciones del centro son simultáneas entre el pasado, el presente y el futuro. Es el movimiento continuo del centro lo que constituye la cuarta dimensión, ya que si no se hubiera movido, sólo habrían quedado tres, una cuarta dimensión y, en este caso, no habría sido posible desarrollar la conciencia.
Volviendo al Mundo de los Brujos, imaginemos que todo el mundo físico tangible, el universo manifestado, es el conjunto de neutrones de un átomo aún mayor. En otras palabras, lo que en el universo manifestado es МЭПВ, en el Mundo de los Brujos es solo materia. Por eso decimos que este forma parte del mundo ordinario, pero existe más allá de sus límites. Lo mismo ocurre con todos los mundos: al ascender por el Árbol de la Vida, cada uno incluye al anterior en términos de materia. Finalmente, el primer mundo queda envuelto por el vacío que representa al nagual, la No-Cosa que representa a lo Inefable. Esta es la esfera primordial del ser, cuyo centro es la décima dimensión, el mundo físico tangible, que, como ya se ha dicho, permanece en movimiento constante debido al desarrollo de la conciencia.
Dado que ahora somos más conscientes de cómo coexisten los cuatro componentes de los MEA, nos resulta más fácil comprender por qué se los debe llamar cuatro pilares. Sin embargo, cabe señalar que sólo podemos dar los primeros pasos en este sentido. Las enseñanzas toltecas están relacionadas entre sí de tal manera que, antes de que el lector entienda realmente por qué el MEA debería llamarse cuatro líneas y por qué, en ese caso, debería hablar de direcciones, debería estudiarlas mucho más a fondo.
Cabe recordar que en el libro Creek Águila se decía que la materialización, es decir, la materialización del deseo de hacer realidad lo desconocido en lo conocido, es el propósito principal de la manifestación y, como es inevitable que se lleve a cabo a través de la experiencia práctica, es evidente que esa materialización sólo puede tener lugar en el contexto de la vida dentro de los límites de lo que se ha demostrado. Si no fuera así, en primer lugar no habría necesidad de mostrar lo que es indescriptible. Por lo tanto, la materialización es el objetivo principal del nagval y, por lo tanto, con pleno derecho, puede llamarse el centro de la esfera de la existencia, lo cual no es sorprendente, ya que el universo, como se ha dicho, es la esencia más secreta del tonalismo espacial.
Al mismo tiempo, la materialización está vinculada al Norte. Este hecho no puede explicarse en esta etapa; solo cabe decir que la conciencia inherente tiende a avanzar linealmente y que ese avance lineal es el norte magnético del universo manifestado. Además, como la materialización constituye la Batalla de lo Inefable, los toltecas también llaman al Norte campo de batalla. Sin embargo, hay que recordar que la materialización es el centro de la esfera del ser y que, por tanto, el Norte, en la cuarta dimensión, se encuentra precisamente en el centro de esa esfera. De ahí afirmaciones como que la batalla tiene lugar dentro, no fuera, y que todo conocimiento viene del interior.
La materialización es el centro de la existencia, pero como este centro es también un campo de batalla y dado que todo acto implica un movimiento, no es sorprendente que el centro de la esfera de la vida esté permanentemente en movimiento. Dado que toda materialización tiende a la inercia, este movimiento constante del centro es fundamental para el acto de la no división, es decir, la no hacer lo que es indescriptible, por lo que el Norte también es un lugar relacionado con la falta de acción, que, como sabemos, es el arte de seguirse a sí mismo. Lo que es indescriptible puede ser materializado y materializado precisamente mediante el seguimiento de su percepción de sí mismo. Como esta materialización se produce en el centro mismo de su existencia, el Norte se llama el centro de la paz.
Ahora que tienen una idea más clara de la naturaleza del Norte, conviene recordar que la materialización no es más que la transfiguración de la energía. Por ello, cuando hablan del movimiento como tal, los toltecas suelen referirse menos al movimiento del centro de la esfera del ser que a la transformación de la energía en materia como consecuencia de ese movimiento o, más exactamente, a la acción denominada el no hacer de lo Inefable. Así pues, el verdadero movimiento es un acto de nutrir o, en términos más rigurosos, de nutrir el sueño de lo Inefable, que, como ya se señaló en el libro «El grito del Águila», está relacionado con el Sur. Una vez más, aquí no es posible explicar sus razones; solo cabe decir que, mientras el Norte es el centro de la acción y la materialización, su opuesto polar, el Sur, debe representar la energía necesaria para esa acción. Pero, puesto que la energía es producto del poder personal, la única forma de obtener energía consiste en ensoñar, es decir, en acceder al mayor número posible de alineaciones de la percepción.
Si volvemos ahora a nuestra analogía atomizada, de lo anterior se desprende claramente que, desde el punto de vista de la cuarta dimensión, la materia y la energía forman el núcleo que es el movimiento. Todo movimiento de este tipo se limita al propósito que lo impulsa. En otras palabras, el propósito de la vida demostrada es impulsar el movimiento, lo que genera energía y materia. Sólo ese propósito se puede sentir, ya que, en última instancia, sólo podemos especular sobre el propósito de lo que es inexplicable. Lo que tal vez sea el propósito más profundo del Inexpresivo es todavía algo que se encuentra en la esfera de lo que no se conoce. Por lo tanto, al tratar de entender el propósito de la vida, podemos, en el mejor de los casos, sentir nuestro camino en la oscuridad, lo que sin duda es un acto de investigación de lo desconocido y, por lo tanto, requiere la eliminación de la historia personal.
La eliminación de la historia personal está relacionada con Occidente, con el centro de la sensación, es decir, con el sentido de su propio camino en la oscuridad. Es lo mismo que abrir el corazón, pero como implica una audiencia en el sentido tolteco, es obvio que Occidente es lo que se llama sonido. Además, dado que la eliminación de la historia personal está abriendo gradualmente la esencia, debe dar lugar a una comprensión cada vez mayor del propósito de la vida, o a una sensación cada vez mayor de ella. Sin embargo, ya hemos descubierto que el espacio se define como el producto de la demostración del propósito de la vida, en el sentido de que el espacio es en realidad una manifestación del propósito de la existencia y de lo que se abre de manera gradual y progresiva a medida que el propósito es completo. Esto es prácticamente todo lo que se puede decir en esta etapa sobre la verdadera naturaleza del espacio, ya que aún no se puede explicar plenamente.
Examinemos ahora los «electrones», que en nuestro modelo «atómico» corresponden al tiempo. Por el libro «El grito del Águila», el lector sabe que el tiempo es el primer componente de МЭПВ materializado en la manifestación del Universo, algo que no resulta sorprendente, puesto que el tiempo es la expresión universal de la intención (véase el cap. 8). Sin embargo, a los aprendices los desconcierta con frecuencia la aparente contradicción de que, al ser la expresión universal de la intención, el tiempo es, sin duda, los sentimientos de lo Inefable. Por otra parte, el tiempo está relacionado con el Este, que es el centro de la sobriedad, una cualidad de la mente. Pero aquí no hay contradicción alguna, pues, como recordará el lector, la intención y la mente son dos lados diametralmente opuestos de la misma conciencia. Y, puesto que la conciencia en sí precede a la manifestación, la única razón por la que lo Inefable se manifiesta es que ha emprendido la recapitulación, y esta ha alcanzado la sobriedad necesaria para comprender la necesidad de manifestarse. En cuanto se alcanza ese nivel de sobriedad, la intención de lo Inefable comienza a manifestarse como deseo, que, como ya se dijo en los volúmenes primero y segundo, no es solo lo que los toltecas llaman color, sino también la base de todo sentimiento y, por supuesto, del tiempo.
Una explicación más detallada de las razones por las que el sentimiento debe llamarse color y de que el tiempo debe conectarse con Occidente es, lamentablemente, tan complejo que va más allá de nuestros objetivos actuales. Sólo estamos tratando de dar al lector una idea de lo que se esconde detrás de la cuarta dimensión para adquirir al menos el mínimo necesario de conocimientos prácticos sobre el mundo de los Magos, cuya esencia es reflejar todo, incluido el propósito cuatripartito del Inexpresivo, es decir, el MEA.
Es imposible comprender МЭПВ en toda su plenitud sin dominar a fondo todos los aspectos de las enseñanzas toltecas; en esta etapa solo intentamos ofrecer al lector una idea de los fundamentos de la cosmología que van más allá del libro «El grito del Águila». Aun así, hemos avanzado algo en la comprensión de la esencia de las cuatro direcciones, lo que nos permitirá examinarlas en el próximo capítulo desde la perspectiva de la conciencia. No debemos olvidar que, en última instancia, las cuatro direcciones son estados específicos de conciencia y que, para comprender la esencia y la naturaleza del Mundo de los Brujos, debemos centrar nuestra atención precisamente en ellas.
CAPÍTULO UNDÉCIMO
Vigésimo solo.
Las llaves del Mundo de los Brujos son las veintiuna gemas cuya luz reflejada es mortal para el no iniciado. Pero quien posee poder suficiente para dominar esas llaves es dueño del Mundo de los Brujos y puede entrar y salir de él libremente y sin temor.
El examen de las cuatro esferas en términos de conciencia ofrece varias opciones, según el centro de atención previsto. Para nuestros fines actuales, prefiero el método utilizado para explicar a los alumnos su papel en la comunidad tolteca. Aunque este método deja muchas preguntas sin respuesta, es bastante fácil utilizarlo en cuatro esferas. Con el tiempo, el lector recibirá respuestas a todas las preguntas, pero para mayor claridad consultaremos antes un método más sencillo.
Un grupo tolteca se organiza de acuerdo con las leyes de la evolución. Estas leyes no fueron formuladas por el ser humano, sino descubiertas por muchas generaciones de videntes toltecas. Lo subrayo aquí porque en el apartado siguiente me propongo enunciar un principio tras otro sin intentar justificarlos: si queremos alcanzar claridad en esta cuestión, tendremos que dejar el examen de los detalles para más adelante. Si intentara explicar cada principio minuciosamente, el lector se confundiría tanto que los árboles le impedirían ver el bosque.
Si miramos a la unidad tolteca, veremos que la fuerza la ha organizado de una manera bastante notable. En primer lugar, observamos que todas las comunidades están integradas por hombres y mujeres y que al final los hombres y las mujeres se dividen en cuatro grupos bien definidos. En otras palabras, a pesar de que cada persona es única, según el objetivo cuatripartito del Inexpresivo, en última instancia sólo hay cuatro tipos de hombres y cuatro de mujeres. En consecuencia, los cuatro tipos de datos humanos también se relacionan con los cuatro ejes.
Es importante recordar que el hombre es positivo para la mujer (véase la sección II). El grito de la Águila y que en la práctica significa que el hombre está en armonía con lo que se sabe y el hombre de la mujer no lo sabe. Recuerde también que el propósito de los hombres es registrar todo conocimiento, en el sentido de que tienen la obligación de hacer que el conocimiento sea práctico en la esfera física de la vida. Por otra parte, el objetivo de las mujeres es ayudar a los hombres a estudiar lo desconocido, es decir, señalar a su atención los fragmentos de lo desconocido que son importantes para la acción concreta. Como ya se ha dicho en el Críco de Águila, esto hace necesario un acto de cooperación razonable entre un hombre y una mujer, lo que sin duda implica y entraña un elemento de inclusión. Así pues, a pesar de que la mujer desempeña un papel de liderazgo en la entrada de personas desconocidas, el hombre, físicamente mediante la apertura del corazón, está a cargo de la mujer. No sólo debe haber una cooperación razonable, sino también un elemento de inclusividad, ya que sin ella no es posible hacer realidad lo desconocido en lo que se conoce. En consecuencia, cada una de las cuatro direcciones de la unidad de tolteca está integrada por la mitad de hombres y mujeres, cuyo objetivo es una cooperación razonable que promueve la inclusión.
Una vez que el lector se haya dado cuenta de lo que son los cuatro tipos de hombres y las cuatro categorías de mujeres, entenderá sin dificultad cómo se unen los hombres y las mujeres para formar parte de la unidad tolteca. No tengo la intención de explicar en detalle aquí la esencia de los cuatro tipos de seres humanos, sino simplemente que se originan porque todos los hombres y las mujeres tienen una tendencia natural a una de las cuatro direcciones. Sin embargo, esta predisposición no depende de la elección arbitraria de la persona, sino, sobre todo, del destino y, además, del destino. Así pues, no es la voluntad de la persona la que decide cuál es la dirección; en este caso, ni siquiera es el nagwahl. La función del albañil aquí es, a través de su capacidad de visión, indicar a un estudiante de segundo grado el futuro guerrero de su escuadrón, su dirección y sus funciones.
A este respecto, también es útil recordar que, dado que lo desconocido es femenino en relación con lo que se sabe, y la naturaleza de la mujer es doble (la madre de la mujer), cada escuadrón femenino de tolteca refleja esa dualidad. En consecuencia, cada dirección femenina está integrada por dos mujeres: una concentra la fuerza de la madre (channels) y la otra, la fuerza de la mujer.
Para comprender cómo funciona esa estructura, hay que saber que todos los hombres y mujeres tienen una predisposición natural hacia el arte del ensueño —en cuyo caso se los llama ensoñadores— o hacia el arte del acecho —y entonces se los llama acechadores—. Los ensoñadores son personas introspectivas por naturaleza y, por ello, relativamente reservadas y retraídas. Los acechadores son extrovertidos, sociables y propensos al liderazgo. En las mujeres, estas tendencias se manifiestan de modo que quien concentra naturalmente el poder de la mujer se convierte en ensoñadora, mientras que quien concentra el poder de la madre se convierte en acechadora. Por tanto, los acechadores son siempre quienes «llevan las riendas», y los ensoñadores son más reservados e introvertidos.
Antes de hablar de la estructura real del escuadrón tolteco, enuméremos los cuatro tipos de hombres y mujeres. Por lo general, los tipos femeninos se denominan, respectivamente, cuatro vientos originales, cuyas características son similares a las de la conciencia que caracteriza a las cuatro Direcciones. Por lo tanto, tenemos una mujer del Este llamada simplemente Oriente, que incluye a aquellas mujeres que tienen una predisposición natural a la sobriedad. Por consiguiente, estas mujeres tienden a ser vivas y descuidadas y, por lo tanto, se asemejan a la brisa matutina. El siguiente tipo es el Norte; estas mujeres son naturalmente proclives a la eficiencia (fortalez, fuerza física, fuente de fuerza, fuerza, resistencia, eficiencia) y, por lo tanto, se asemejan al viento del norte, ya que el viento del norte normalmente sopla más cerca del mediodía y se caracteriza por una fuerza de presión y destrucción. Este es un sentimiento puro, pues, como el viento de la noche, que suele asaltarse desde el oeste, las mujeres occidentales tienden a pensar y a melancolía. Por último, el sur, propenso a la cardiopatía y al crecimiento, es como un viento de noche cálido que sopla desde el sur.
Los cuatro tipos masculinos se denominan normalmente " predisposición natural " . Por lo tanto, este es un científico que tiende a la sobriedad y, por lo tanto, al arte del conocimiento. * El hombre de acción, y como este nombre implica, es propenso a la acción y, por consiguiente, a la materialización. El hombre detrás de los Julis, que se centra principalmente en borrar su historia personal y, por lo tanto, tiende a la sensación y especialmente al arte de la intención. El siguiente tipo de mensajero es un mensajero que, sin una dirección específica, puede unirse a cualquiera de los grupos masculinos y femeninos.
Para entender lo que implica la pertenencia del hombre al cuarto tipo, es decir, el mensajero, debe recordarse que la dirección a la que pertenece la persona está determinada por su propósito y, por lo tanto, por su propósito. En otras palabras, si su propósito es ser el Académico y la mujer del Norte el Femenino, cada vez que se convierta en un hombre, se convertirá automáticamente en una Académica, y se convertirá en una mujer del Norte. Sin embargo, si el propósito de su trabajo fuera crear conciencia, si sólo pudieras convertirte en una científica o en una mujer del Norte, sería un factor muy restrictivo. Sin embargo, la fuerza permite a una persona superar esa dificultad de tal manera que también puede convertirse en un mensajero porque el mensajero no tiene una dirección específica en sí mismo. Es decir, el mensajero es una especie de tirador libre y puede inclinarse hacia cualquiera de las direcciones masculinas o femeninas, lo que permite a una persona adquirir conocimientos y experiencia específicos.
Por lo tanto, cada dirección masculina y femenina está acompañada de un mensajero, y el destino determina de una vez por todas el papel concreto. Es decir, si un hombre se ha convertido en un mensajero, la dirección a la que se inclina depende de lo que aprenda en esta vida. Por ejemplo, si tiene que aprender de la eficacia de la mujer, se inclinará hacia las mujeres del Norte, y si la acción masculina es de una manera u otra, cooperará con los representantes de la gente Acción. Pronto lo analizaremos con más detalle; el mismo ejemplo que he mencionado aquí es sólo para explicar mejor la naturaleza del mensajero. A este respecto, cabe mencionar otra cuestión. Aunque el mensajero suele ser uno de los cuatro tipos más masculinos, es raro que se convierta en mujer. Las explicaciones de por qué esto nos llevarían demasiado lejos de nuestros objetivos actuales, pero creo que es necesario mencionarlo, ya que las mujeres Curieras realmente existen.
En el proceso de aprendizaje de los cuatro tipos masculinos, el lector debió haber notado que, como el mensajero no tenía una dirección específica, el lugar del hombre-sur seguía siendo libre. Esto se debe a que Nagwal siempre ocupa el lugar de un hombre-sud, caracterizado por la cardiopatía, el crecimiento y el sipa; este tipo de hombre, por su configuración energética especial, puede desempeñar el papel de cualquiera de los cuatro hombres y, después de haber completado el curso completo de formación y los tipos femeninos. Por lo tanto, el nagval no es, en general, un tipo de hombre, ya que en el más alto sentido estetérico es una mezcla de todos los tipos masculinos y femeninos. Por lo tanto, también es evidente que es el botín el que desempeña un papel de liderazgo, tanto en la definición de los objetivos del grupo tolteco como en su orientación, ya que su principal responsabilidad es, en primer lugar, capacitar a los alumnos que se convertirán en su grupo de soldados y, en segundo lugar, llevar a ese grupo a la libertad.
Además de los hombres, hay una mujer nagwal que está muy cerca de ella en su configuración energética, con la excepción de que sólo tiene cuatro tipos de mujeres. Debido a esta diferencia fundamental en su Constitución, la educación de las mujeres y los hombres es diferente en el sentido de que no tiene la obligación de enseñar ni de dirigir a la mujer, sino de ayudarla a llevar a la facción tolteca a la libertad. Normalmente uso la siguiente analogía para aclarar este punto.
Imaginemos que un grupo tolteca es un barco cuya tripulación está formada por sus guerreros y cuyo capitán es el nagual. El objetivo del capitán nagual es conducir el barco por el océano de la vida, a través de la oscuridad de lo desconocido, hacia la libertad. Sin embargo, desde el barco le resulta difícil distinguir todos los peligros ocultos en esa oscuridad, que compararemos con arrecifes en el océano de la vida. Para facilitar la conducción del barco, el nagual recurre a la mujer nagual, que no está a bordo, sino que navega en una pequeña embarcación con la que puede pasar fácilmente entre los traicioneros arrecifes invisibles desde el barco. Así, la mujer nagual avanza por delante y, al indicar al nagual dónde se oculta el peligro, lo ayuda a trazar el mejor rumbo. Esta analogía muestra claramente que la mujer nagual es un componente muy importante del grupo de guerreros del nagual y que, por la propia naturaleza de sus funciones, también está separada del grupo, no físicamente, sino en términos de conciencia. Por consiguiente, a diferencia de las demás mujeres, la mujer nagual tampoco se ciñe a una dirección concreta; sin embargo, por su afinidad con el poder y la libertad y su cercanía al nagual, pertenece inequívocamente al Sur.
Una vez aclarado todo esto, podemos examinar cada una de las cuatro direcciones desde el punto de vista de la conciencia. Pero antes es necesario hacer una advertencia: aunque vamos a estudiar la conciencia en términos de veintiuna gemas, el lector debe recordar que, si bien cada persona tiene una predisposición hacia determinados aspectos de la conciencia, los veintiún aspectos forman parte de nuestra constitución. La predisposición se refiere únicamente a la manera de abordar las cosas y, por tanto, en ningún caso implica ignorar o descuidar los demás aspectos.
La predisposición de la persona a un solo aspecto de la conciencia es, en términos prácticos, su enfoque especial de la gran totalidad, que, por supuesto, es la cuarta dimensión. Además, al definir cuatro aspectos de la conciencia que los componen, hablaremos del flujo de fuerza que se produce en el proceso de manifestación y no en el marco de la manifestación. La razón de ello es que la cuarta dimensión es más fácil de entender cuando se habla del flujo de fuerza en el proceso de manifestación, mientras que el flujo de fuerza en el proceso de manifestación está relacionado con el aumento de la conciencia de la vida física.
Para comprender qué se entiende por las veintiuna gemas de la conciencia, debemos tratar brevemente otra cuestión: la llamada ciencia de la numerología. Entre otras cosas, esta incluye el hecho de que los números representan determinadas sintonizaciones de la percepción, aunque en esta etapa resulte muy difícil explicar por qué se asignan números concretos a cada una. Por ahora, limitémonos a señalar que, si bien los videntes toltecas han estudiado minuciosamente esta ciencia durante muchas generaciones, no inventaron sus leyes. Estas se basan en leyes y principios universales mucho más precisos que cualquier construcción o cálculo humano.
Así que, considerando la estructura del escuadrón tolteco, encontramos en el este, al lado del sol ascendente, del científico, y dado que este hombre tiende a ser sobrio, el aspecto, o digamos, el florecimiento de la conciencia, que es el centro de su enfoque hacia el desarrollo de la conciencia, es el color en sí mismo, conocido como el conocimiento que se atribuye al número 14. El mensajero, llamado simplemente el mensajero del científico, es el satélite de un hombre que se ocupa de esta situación en el escuadrón tolteco y se inclina a la prosperidad, llamada distinción, a la que se atribuye el número 17. Si esos hombres trabajan juntos, es decir, si tienen una cooperación razonable, el resultado de sus esfuerzos conjuntos es igual a la suma de sus colores. En otras palabras, si el científico y su mensajero colaboran razonablemente entre sí, el resultado será el conocimiento más la distinción, es decir, la adquisición de un nuevo conocimiento mediante un acto de distinción.
Sin embargo, hay que tener presente que el nuevo conocimiento sólo puede surgir si, en primer lugar, está dispuesto a basarse en los conocimientos existentes y, en segundo lugar, a abandonar el nivel anterior de percepción. Sin embargo, el abandono del nivel de percepción implica la desaparición del antiguo, ya que cualquier conocimiento nuevo debe incluir necesariamente un nuevo nivel de percepción. En este caso particular, es evidente que el nuevo conocimiento se produce mediante una distinción basada en el conocimiento ya existente, lo que, por supuesto, entraña la muerte del viejo. En el idioma numerológico, eso se expresa como
17 + 14 = 13
.
Para comprender esta matemática aparentemente extraña, hay que tener en cuenta que, según las normas de numerología, las cifras se limitan en general a las cantidades de sus números, después de lo cual las cantidades se acumulan. Si el resultado final es superior a 33, el número se reduce nuevamente a la suma de sus cifras, y así hasta que el resultado sea inferior a 33. Así pues, en nuestro ejemplo:
17 + 14 = (1 + 7) + (1 + 4) = 8 + 5 = 13.
Si el resultado final fuera más de 33, digamos, 67, entonces debería volver a ser la suma de sus cifras, es decir,
67 = 6 + 7 = 13
. Esto es cierto incluso en el caso de que el resultado fuera el número de 96875. Entonces lo tendríamos.
96875 = 9 + 6 + 8 + 7 + 5 = 35 = 3 + 5 = 8
.
Sería apropiado distrair un poco y decir que los mensajeros, al igual que todos los hombres, pueden ser tanto soñadores como acosadores y que no importa quiénes sean realmente. Esto es esencial sólo para las vías femeninas, cada una de las cuales tiene necesariamente un acosador y un soñador. También el Nagval (como todos los hombres) y la Nagwal-Mujer, que es la única mujer en ese papel y, en cierto sentido, no es miembro de la unidad, pueden ser soñadores o acosadores. Las mujeres curieras también pueden ser soñadoras o acosadoras, ya que el hecho de que una mujer sea mensajera no afecta a la calidad de su orientación.
En cuanto a la cuestión del escuadrón tolteco, vemos que los hombres de Oriente crean nuevos conocimientos mediante la distinción y que, como resultado, el viejo muere. Sin embargo, en la numerología, el número de dos dígitos es el producto de la relación entre las cifras que la componen. Por lo tanto, el conocimiento, es decir, el florecimiento de 14, es una vibración muy específica de la conciencia, única en su configuración (1 y 4). Cabe señalar que son 1 y 4 y no 1 más 4, lo que no es exactamente lo mismo. Es posible, por supuesto, que haya muchos otros tipos de conocimientos, pero ninguno de ellos puede considerarse en sí mismo como un conocimiento, por la simple razón de que su configuración los distinguía de la de 14.
Para entender esto, hay que tener en cuenta que la autocoloridad 14 es esencialmente un producto de comunicación entre 1 y 4, es decir, que en este caso, 14 es 10 + 4 y no, digamos, 7 + 7 ó 3 + 6 + 5 que también da 14. Sin embargo, 14, compuesto por 7 + 7, y 14, constituido por 3 + 6 + 5, tienen una configuración energética distinta de la de 14, constituida como 10 + 4, aunque ambos puedan considerarse como conocimiento. Además, 10 es también un número de dos dígitos, es decir, en realidad es un producto de la relación de variabilidad (1) y de la libertad absoluta (0). La base numerológica es que 10, que es el florecimiento de la perfección, sólo puede obtenerse mediante la variabilidad, con absoluta libertad. Más estrictamente, esto significa que, si no hay variabilidad en la percepción, con la condición absoluta de no manipular socialmente, la integridad se romperá necesariamente.
De lo anterior se desprende claramente que, si bien cualquier número de 14 es una generación conjunta de variabilidad y sostenibilidad, ninguna de ellas es equivalente a la flor de 14, que se basa en 10 + 4. El profundo significado de la autocoloridad 14 es que, cuando la percepción es variable y a pesar de ello es sostenible, el resultado es el conocimiento verdadero, pero la variabilidad debe lograrse mediante la perfección física en la vida, ya que no hay que olvidar que el plan físico es el décimo mundo y por medio del cual debe desarrollarse la prosperidad en sí misma, llamada la perfección. En otras palabras, el verdadero conocimiento, o fuerza personal, es inherentemente impecable (10) más resistencia (4). Además, hay que señalar que el conocimiento verdadero (14), es decir, la fuerza personal que se obtiene de la experiencia práctica, siempre conduce a la libertad y al cambio, porque
1 + 4 = 5
.
De la misma manera que la diferencia, la autocoloridad 17, hay un producto de la relación entre variabilidad (1) y administración (por ejemplo (7), pero, como en el caso de todos los demás números de dos dígitos, la variabilidad debe tener su origen en la perfección (10) en el contexto de la vida física. En pocas palabras, eso significa que la perfección (10) más la administración (por ejemplo (7) establece una distinción. Por lo tanto, la diferencia en sí misma es lo suficientemente variable como para extraer el liderazgo de las dificultades que plantea la vida física y, en este sentido, la verdadera distinción siempre conduce a la armonía y el equilibrio (8) (ya que 1 + 7 = 8), a diferencia, digamos, de la discriminación racial basada en la configuración 1 + 25.
En cuanto a lo anterior, quisiera citar un ejemplo de distinción preconcebida para demostrar de qué manera la interacción de los diversos aspectos de la comprensión en el contexto de la cuarta dimensión puede producir no sólo resultados positivos, que llamamos florecientes, sino también fenómenos tan negativos como la discriminación racial. Por lo tanto, el caso de discriminación racial, que se basa en la tendencia a la división racional, se refiere sin duda al Oriente, ya que guarda relación con la sobriedad, y más precisamente con el lado negativo.
La razón de esta negativa es, en primer lugar, que la conciencia se centra en el Oriente y, en segundo lugar, que se trata de una variabilidad neta (1), que, sin basarse en la impecabilidad que se deriva de la experiencia de la vida, tiende a manifestarse en una forma de persona que no tiene fuerza personal suficiente para pensar y decidir por sí misma. Por lo tanto, la variabilidad se manifestará en la persona en el sentido de que simplemente nadará por el curso de la corriente de las palabras y se inclinará hacia todo lo que le parezca más o menos razonable.
Además, sin ser impecable, no aceptaría las dificultades de la vida sacando de ellas la dirección (7), sino que se caería en la tentación de evitarlas mediante la expresión de un color oscuro llamado tentación (25). En otras palabras, si se trata de una distinción preconcebida, ya sea de discriminación racial o de cualquier otra forma, la persona hace una distinción basada en la variabilidad de un tonto (1), conectada a la tentación (25).
En consecuencia, a pesar de que 25 también se reduce a 7, esto 7, siendo una creación 25, se manifiesta en su forma negativa en forma de necesidad de liderazgo, y la igualdad definitiva dará un resultado de la relación entre la variabilidad y la necesidad de liderazgo, es decir 1 + (-7) = – 6. Forma negativa de la autocoloración 6 — ○ Se trata de una necesidad de elegir entre el antiguo y el nuevo, que se manifiesta en una distinción que, sin embargo, no puede conducir en modo alguno a la armonía y el equilibrio (8).
De este ejemplo también se desprende claramente que, al reducir los números a un solo dígito, también debe utilizarse el cambio de signo cuando el número de dos dígitos fluctúa entre 22 y 32, ya que los números que se denominan " florecientes oscuros " sólo son numerados en dos dígitos. Fíjese en lo que digo numeradormente positivo, ya que los colores oscuros nunca se manifiestan en un sentido positivo, salvo en el contexto de un gran conjunto del que también forman parte.
En otras palabras, en todo el proceso de la vida, las tinieblas en sí mismas crean la fricción necesaria para crear conciencia y, en ese sentido, se las considera positivas. Del mismo modo, en la vida de la persona, la interacción entre las luces y los colores oscuros crea su sombra. Y dado que nuestras sombras son nuestras imperfecciones, que nos permiten pasar por alto la libertad y pagar por el poder, una vez más, los oscuros colores en sí mismos hacen posible el aumento de la conciencia.
Regresando a la prosperidad 13 — ○ La muerte del viejo, no debemos olvidar que estamos hablando de un aspecto de la conciencia que lleva a la muerte del viejo, no de la muerte en términos de poder universal. Por lo tanto, el florecimiento 13 Significa que la extinción del viejo es un producto de la relación entre la variabilidad y la abundancia heterogénea. No obstante, hay que recordar que, dado que ese número es de dos dígitos, también se puede decir que la perfección es impecable (10) junto con una abundancia heterogénea, la extinción del viejo. La razón de ello es que la muerte del viejo debe ser un juicio deliberado de lo que no es deseable dentro de una abundancia heterogénea. Tengan en cuenta también que, en cualquier caso, cuando se produzca tal eliminación deliberada de lo que no es deseable (que es inevitable cuando existe una abundancia múltiple), el resultado será la sostenibilidad (4), ya que 1 + 3 = 4.
Lo que el lector sabe ahora sobre el hombre Este es aún más claro acerca de la forma en que se adquiere un nuevo conocimiento mediante la distinción y lo que de hecho trae consigo. Además, es evidente que la muerte del viejo Oriente se produce gracias a una cooperación razonable entre el Académico y su mensajero, una cooperación que conduce a la libertad y al cambio (5), junto con la armonía y el equilibrio (8) , ambas cualidades son perfectamente compatibles con la eliminación deliberada de todo lo no deseado.
Todo esto también facilita la comprensión de la manera en que los hombres de Oriente aprovechan su tendencia a la autocoloridad para lograr la sobriedad y su desarrollo continuo. En este sentido, no debe olvidarse que el soldado tiene la obligación no sólo de desarrollar plenamente su potencial, sino también de explorarlo y desarrollarlo de conformidad con las exigencias de su destino.
En el caso de las mujeres de Oriente, entre ellas cabe mencionar las del Este, las del Este, las del Este y las del Mensajero. La predisposición de la Soñadora del Este es la flor de 13, la extinción del viejo. Sin embargo, como ya hemos aprendido, puesto que esa mujer pertenece al este, está haciendo realidad su potencial mediante la obtención de una variabilidad basada en la perfección. Luego, al dirigir esta variabilidad a una abundancia heterogénea (3), elimina de manera deliberada todas las cosas no deseadas dentro de una abundancia heterogénea, creando así la calidad de la resistencia (4) mediante la extinción de la vieja (13).
Por otra parte, la mujer del Este, que se concentra principalmente en la creación de conciencia mediante la vida física, tiene una predisposición natural a la autocoloridad de 12. La verdadera condolencia es el producto de la relación entre la variabilidad y el propósito. La razón de ello es muy sutil, ya que 2 es el número no sólo de propósitos, sino también de humildad y comprensión. En otras palabras, sólo mediante la humildad y la comprensión se podrá desplegar una fuerza de destino consciente e impecable. Además, dado que el 12 es un número de dos dígitos, también se puede decir que la clemencia (12) es la suma de la impecabilidad, la humildad y la comprensión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la verdadera condolencia, es decir, la impecabilidad junto con la fuerza de la finalidad, genera inevitablemente la creatividad y el gozo (3), que en última instancia siempre dan lugar a una abundancia heterogénea (3).
El Mensajero del Este tiene una predisposición natural hacia la gema 2, pues para este hombre son fundamentales tanto el poder del destino como las cualidades de humildad y comprensión. Al ser un número de una sola cifra, la gema 2 parece carecer de la complejidad de los números de dos cifras. Sin embargo, este es otro ejemplo de que el mundo no es lo que parece a primera vista. Para comprender el trasfondo de la gema 2, recordemos que el número 2 contiene la dualidad fundamental del nagual y el tonal, con la que está vinculado de forma compleja el poder del destino. Por tanto, la gema 2 se refiere a la relación entre el nagual y el tonal y representa la esencia misma de la cooperación inteligente.
Una vez más, la cooperación razonable entre los tres guerreros se traduce en la suma de sus colores, a saber:
2 + 12 + 13 = 9
.
La razón de ello es que, cuando la fuerza del destino, la indulgencia y la desaparición de lo viejo se unen en el Este, el resultado es el cumplimiento o la culminación (completion puede traducirse tanto como cumplimiento como culminación; preferimos una u otra traducción según el contexto). Sin embargo, la gema 9, como todos los números de una sola cifra, no es tan sencilla como podría parecer, ya que implica conciliar dos cualidades que a primera vista son diametralmente opuestas: la estabilidad (4) y la libertad y el cambio (5). En este libro resulta imposible abarcar de manera suficientemente completa todas las cuestiones relacionadas con los números de una sola cifra; baste decir que todos ellos tienen relación con la conciencia del nagual, es decir, con la conciencia primordial, mientras que los números de dos cifras están relacionados con la conciencia del ensoñador, es decir, con la conciencia en evolución. Todos los demás números son simplemente permutaciones complejas relacionadas con la vida en el plano físico, es decir, con lo ensoñado.
Así pues, el examen de la autocoloridad de 9 de la ejecución muestra que 9 define de alguna manera los parámetros externos de la comprensión inicial, y esto es así en un sentido muy específico, ya que 9 marca exactamente la gama de frecuencias vibratorias que se denomina el mundo de los Magos y que, como ya hemos descubierto, es en realidad la expresión del propósito cuatripartito del Indescriptible y, por lo tanto, también la expresión de su potencial en la manifestación actual. Ello se debe principalmente al hecho de que la materialización, que es esencialmente sostenible (4), siempre tiende a la inercia y, por consiguiente, siempre se ve afectada por la fuerza de la libertad y el cambio (5). Por lo tanto, el florecimiento de 9, en el sentido ezotérico más alto, es la manifestación principal de la falta de acción y, como ya se ha dicho en el capítulo anterior, esa no acción inicial es la que genera la cuarta dimensión.
Por lo tanto, la suma de los colores orientales crea la resistencia a la fuerza de inercia necesaria para que el destino del Inexpresivo se complete y no se cumpla parcialmente. Como resultado de ello, las mujeres de Oriente tienen la misma calidad que los hombres de la búsqueda del cumplimiento mediante la humildad y la comprensión, nacidas de la condolencia y la muerte del viejo.
El resultado de una cooperación razonable entre hombres y mujeres del Este es la suma de las sumas correspondientes, a saber:
(14 + 17) + (2 + 12 + 13) = 13 + 9 = 13
.
En otras palabras, la cualidad predominante que surge en el Este es la muerte de un viejo, causada por la muerte de un viejo hombre oriental en respuesta a la búsqueda de cumplimiento por parte de una mujer oriental. En resumen, se trata de una técnica de reverificación, y por esa razón el hombre Este siempre supera a la mujer Este en su sobriedad. Además, dado que el Oriente también es una fuente de tiempo, sería apropiado señalar aquí que los guerreros del Oriente se enfrentan de una manera u otra a una base más profunda del tiempo y, por lo tanto, tradicionalmente se les denomina " acosadores temporales " , independientemente de que alguno de ellos pueda ser un acosador o un soñador. No es posible explicarlo en detalle; lo he mencionado sólo para completar esta sección del ejercicio.
Siguiendo la dirección del flujo de fuerza que tiene en el proceso de manifestación, llegamos a Occidente en el centro de la muerte y el sol. Aquí encontramos al Hombre de la Infantería, con una predisposición natural a trabajar con la fuerza de la intención. Por esta razón, es el más cercano a su florecimiento 16, conocido como la liberación por la fuerza de la intención. El mensajero de un hombre así es parecido a él en muchos sentidos, por lo que lo mejor es sentirse en la oscuridad de un desconocido. Por lo tanto, el mensajero del Hombre de los Huesos le gusta trabajar con una luz en la oscuridad 15. Dado que Occidente está en el mismo eje con el Este y también es el centro de la muerte, no es de extrañar que la cooperación inteligente de estos dos hombres también dé lugar a la muerte del viejo, es decir, a la muerte del viejo.
15 + 16 = 13
.
Sin embargo, la motivación de Occidente es totalmente diferente de la de Oriente, lo cual no es sorprendente, ya que Occidente es en absoluto el opuesto polar de Oriente. En primer lugar, cuando miremos al hombre de los cubos, veremos que 16 es en realidad 10 + 6, es decir, la suma de la impecabilidad (10) y el acto de elección entre el viejo y el nuevo (6) libera por la fuerza de la intención (16). Por otra parte, puede verse que la liberación mediante la fuerza de la intención es también un producto de la relación entre la variabilidad (1) y el acto de elección entre el antiguo y el nuevo (6). Por supuesto, hay que tener presente que la variabilidad que se exige aquí debe basarse en la perfección.
La razón de todo esto es que la elección entre el viejo y el nuevo es muy similar a la diferencia, en el sentido de que esa elección debe ser inteligente o impecable. Ello se debe a que 6 no sólo es un aspecto de la comprensión inicial (en un número claro) sino también una característica de la dualidad femenina. En otras palabras, 6 es la expresión básica de la distinción, en el sentido de que guarda relación con el acto más importante de distinción mediante la inspiración divina entre la madre y la mujer, que ambas son necesarias para el desarrollo.
Desde el punto de vista tolteco, la madre es un aspecto de la mente expuesto a la fuerza de la inercia, en el sentido de que es propenso a la conservación, la unidad y la sostenibilidad. La mujer es un aspecto de la mente expuesto a la fuerza de la separación, en el sentido de que trata de separar lo que se sabe de lo que no se conoce, contribuyendo al logro de los objetivos de los hombres, ya que antes de que lo que no se conoce se materialice en lo que se conoce, hay que separarlos unos de otros y formar los opuestos polareses.
De lo que antecede se desprende claramente que la frase tolteca "la distinción mediante la inspiración divina" implica que, al elegir entre un viejo, es decir, una madre, y una nueva, es decir, una mujer, un guerrero no debe basar su distinción en ningún tipo de prejuicio o suposición arbitraria, sino que debe basarse en la inspiración divina" () este término se utiliza para referirse a un acto de escuchar al corazón. Por lo tanto, es evidente que el florecimiento de 16 es inherente a la calidad del liderazgo, ya que 1 + 6 da efectivamente 7. Además, también es comprensible que a Occidente se le asigne un sentido, ya que tanto a los hombres como a las mujeres de Occidente, cuando se siente su camino en la oscuridad de un desconocido, es fundamental que escuchemos el corazón de un hombre desconocido que se identifica con el sol que entra, y que el que se conoce con el que sale. Por lo tanto, el Hombre de la Bruja es un hombre que trabaja directamente con el corazón y la sensación, mientras que su antítesis polar, el científico, trabaja directamente con la mente y la sobriedad.
El mensajero del Hombre Encubridor se dedica principalmente a la investigación de lo desconocido, y por eso está predispuesto a la flor de la oscuridad. El florecimiento de 15 es el producto de la relación entre la variabilidad (1) y la libertad y el cambio (5), mientras que, por otro lado, la cuantía de la impecabilidad (10) y la libertad y el cambio (5), porque en ningún caso debe olvidarse que, al hablar de la variabilidad que es la generación de 10, nos referimos a la variabilidad que se deriva de la experiencia de la vida física y que, en última instancia, se reduce a la misma impecabilidad. Así pues, la luz en la oscuridad sólo puede surgir si se hace realidad la libertad y el cambio en el marco de la perfección.
Lo que antecede es que la luz no puede surgir en la oscuridad de las dificultades si una persona trata de liberarse de ellas tratando de evitarlas o de cambiar de algún modo su destino. La luz en la oscuridad sólo puede surgir como resultado de un enfrentamiento franco y abierto de las dificultades. La verdadera libertad y el cambio son la libertad para no sufrir las dolorosas restricciones de la manipulación social y los cambios consiguientes en la forma ego. No es necesario decir que de esto se desprende claramente que la luz en la oscuridad (15) crea la capacidad de elegir entre el antiguo y el nuevo (6), ya que 1 + 5 = 6.
Por lo tanto, vemos que la principal característica de los hombres de Occidente es la creación de la sostenibilidad (4) en la esfera de la irracionalidad desconocida por la muerte del viejo (13) mediante la liberación por la fuerza de la intención (16) junto con la luz en la oscuridad (15). Esto se consigue mediante la guía que se obtiene de la atención al corazón (7 de 16), unido a la capacidad de recibir inspiración divina en la elección entre el viejo y el nuevo (6 de 15), Una vez más, gracias a la atención del corazón.
Las mujeres occidentales, que se inclinan exclusivamente por el mismo color, no gozan de la estabilidad que caracteriza a las otras tres esferas femeninas, que tienden en su mayor parte a ser de dos dígitos. Por esta razón, los guerreros hermanos llaman a las mujeres de Occidente, así como a sus mensajeros, locos. A este respecto, los hombres occidentales tienen que controlar constantemente a las mujeres occidentales porque, una vez que llegan a uno de los períodos de locura (lo que no es raro), su mensajero, propenso a la abundancia heterogénea, intenta unirse a ellos, y entonces empieza la luminosidad. Este es otro ejemplo de la necesidad de los contrastes polares, ya que en muchos casos es la locura de las mujeres occidentales la que desequilibra el equilibrio entre los representantes bastante tranquilos y, a veces, sobrios de Oriente.
La mujer occidental soñando es la más loca de las mujeres occidentales. Si bien no es muy rigurosa en cuanto a juicios lógicos, es natural que esté predispuesta a una variabilidad pura (1). Esta mujer, que se concentra principalmente en la Fuerza Unificada, no se inclina por la migacidad tan extendida en el mundo humano, sino que, por lo tanto, tiene una gran capacidad para entrar en la esencia de los problemas, marcando todo lo secundario. Tan flexible, debido a la falta de amor congénita a la mezquindad humana, es capaz de seguir su camino de vida por encima de las tijeras, ya que no acepta ningún peso y, en menor medida, la autocompasión, ya que ambas cualidades pueden impedir la adquisición de la Fuerza Unificada (1). Al ser así, la Soñadora Occidental tampoco presta atención a la importancia ni a la compasión de los demás. Por lo tanto, si no la detenemos, ella puede dar la vuelta al fondo de todo a su alrededor tan pronto como se enfade con todo lo que impide que el hombre adquiera su legado divino. En este sentido, es interesante señalar que la mayoría de las denominadas murciélagas, como Jeanne d'Ark, eran soñadoras occidentales.
A este respecto, debe tenerse en cuenta que el color en sí mismo 1, como aspecto de la comprensión inicial, se inclina naturalmente hacia el avance lineal. Por lo tanto, si bien la variabilidad es limitada en el sentido de que tiene su origen en la perfección que se deriva de la experiencia práctica de la vida física, no cabe duda de que prevalece la tendencia natural a la franqueza en todo tipo de desacuerdos. Esto no significa que el soñador occidental no sea perfecto en sus acciones. Por el contrario, cuando se ve afectada por la rabia de las Escrituras, su comprensión del verdadero propósito de la única vida se vuelve absolutamente impecable, en el sentido de que se libera de su propio sentido del valor y la compasión que siente por sí misma. Sin embargo, la mujer, que es totalmente ajena a la importancia que tiene en sí misma, tampoco tiene en cuenta su actitud hacia las acciones de los demás y, por tanto, si no se le pone freno y no se la orienta en momentos en que la locura la confunde, simplemente puede aspirar a objetivos que le dan tonterías o bromas.
Por otra parte, el Sr. Stalker Occidental, que está mucho más ocupado que el Snowwitch Occidental en la práctica física, es un poco menos loco que este último, pero, al mismo tiempo, predispuesto a la floreciente 5, también es propenso a las actividades violentas. El florecimiento de 5 es, por supuesto, libertad y cambio, pero además de todo lo que ya se ha dicho sobre ese mismo color, también es un aspecto de la comprensión inicial y, además, muy cercano al florecimiento de 1, ya que su calidad inherente es la Fuerza Unificada y su manifestación cuatripartita, a saber, la sobriedad, la resistencia, el sentido y el corazón. Por consiguiente, el Stallker Occidental, durante los períodos de locura, suele ser una mezcla muy extraña de las cuatro manifestaciones de la Fuerza Unificada, lo que hace que su locura tenga la misma certeza, es que se comportará con entusiasmo y firmeza en su deseo de compartir los sentimientos más valiosos pero furiosos, a veces recordando a una topadora que destroza todo en su camino.
Cualquier guerrero confirmará que si tiene dificultades para comprender el verdadero significado de la libertad y el cambio, debe pedir ayuda a Stahlker Occidental. Esta mujer se va a llevar a cabo de manera descortés en su visión del mundo, y si no se da cuenta de lo que es la libertad, le demostrará un cambio al cambiar de opinión sobre sí misma, y probablemente no dejará a usted ni a la sombra dudar de lo que cree que es un idiota descerebrado. ¡Después de esta clase, esta mujer, sin vanidad, os rodeará con el amor y el corazón de una tía cariñosa, os acariciará en la cabeza como a un perro favorito, y si no escapas antes, te darás cuenta de la siguiente lección! Si bien es cierto que estar bajo la supervisión del Estante Oriental significa no tener ni la menor duda de que estás bajo la vigilancia (esto es un stalked by an Easterly Stalker is to know without doubt that your have been stalked. To be stalked ○ ser perseguido, estar aquí bajo vigilancia, estar bajo la vigilancia de Stalker Occidental significa, además, estar en duda, no ser víctima de una manipulación seria.
Sin embargo, a pesar de todo lo que se ha dicho hasta ahora sobre las mujeres occidentales, las dos son realmente el alma del grupo tolteco en su sentido más literal. Para que las mujeres de Occidente sean plenamente valoradas, los soldados de la unidad tolteca tienen que hacer frente a muchas dificultades y errores amargos, pero cuando finalmente se dan cuenta de lo que en realidad es la locura de estas mujeres, las llevan literalmente en sus manos. Los despiadados, en su tendencia innata a ir por la borda y sin temor en su simplicidad y en su franqueza, se convierten en verdaderos adversarios en cualquier enfrentamiento.
Además, debido a su total incapacidad para hacer frente a cualquier tipo de vacilación, las mujeres intrépidas de Occidente no sólo son irresistibles, sino que son adorables hasta el fondo. Por esa razón, una mujer de Occidente se sacrificará sin pestañear por un guerrero, pero no le recompensará con reproches verbales. Y aunque estos reproches son por lo general tales que no dejan de lado el amor propio de su sacrificio de piedra sobre la piedra, también tienen un sentido y una visión tan profundos que los demás lloran sin querer. Esa es la verdadera belleza interior de estas características muy específicas de la belleza interna, que se deriva de su desinteresamiento congénito, la belleza que es su característica más distintiva.
Las mujeres occidentales están acompañadas por un mensajero occidental que, como ya hemos señalado, es propenso a una abundancia heterogénea. Calidad inherente al florecimiento 3, — es la trinidad fundamental del universo. Por consiguiente, 3 es el producto de una conexión entre la conciencia inicial y la conciencia cada vez mayor, pero en cuanto a la finalidad de lo inexpresable. Por lo tanto, el florecimiento 3 En primer lugar, se interesa por la mejor manera de cultivar y preservar el efecto de la conexión lineal de la expansión circular que genera la conciencia en evolución que se concentra en su centro. Dado que el resultado de esa interacción se relaciona tanto con la conciencia original como con la evolución, se le llama abundancia heterogénea.
Sin embargo, el florecimiento 3 También se llama la creatividad y la alegría, ya que la calidad inherente de la misma es infantil (pero no infantil). El deseo de estar rodeado de una abundancia heterogénea para obtener una alegría pura, no sólo por la acumulación, sino también por la capacidad de crear algo de los fragmentos y fragmentos acumulados, ya sea por lo que sea material o simplemente por los pedazos de información interesante. Todos hemos tenido que enfrentarnos a un niño capaz de llorar, y en el siguiente momento reírse, construir un castillo de arena divertido, y terminarlo, tan feliz de destruirlo, con un gran entusiasmo por recoger las camisas marinas y luego olvidarlas, de repente, emocionada por otra cosa.
De lo que antecede se desprende claramente que el mensajero de Occidente, con un número de colores inequívocos y, por lo tanto, una actitud natural hacia la conciencia original, es mucho más propenso a la deriva que a tratar de regular la abundancia. En última instancia, el mensajero de Occidente es un gran recolector porque, debido a su amor por el movimiento en términos de abundancia heterogénea, colecciona literalmente todo lo que queda de su vista, ya sean rumores, objetos de arte, instrumentos musicales, poemas, libros, fotografías, en resumen, todo lo que puede ser útil en principio. Sin embargo, a pesar del extraordinario talento de este hombre para la creación feliz, su entusiasmo infantil no le permite quedarse en un libro por mucho tiempo, así que no puede leerlo hasta el final. Sin embargo, hay que reconocer que, gracias a la apertura espontánea de su corazón, es perfectamente capaz de entender intuitivamente su contenido. De la misma manera, él pensará que es una pérdida de tiempo que una especie de instrumento musical de su colección sea inventada, aunque, una vez más, su intuición de cualquier cosa le permite improvisar perfectamente en cualquiera de ellos.
El resultado de una cooperación razonable entre los tres guerreros occidentales sigue siendo la suma de sus colores.
1 + 5 + 3 = 9
.
El significado de esto es que las mujeres occidentales tienen una ejecución (9) se logra mediante la variabilidad neta (1), unida a la libertad y el cambio (5) en el deseo de los niños de la creación alegre, que genera abundancia (3). Es evidente que este tipo de ejecución es algo diferente del que se produce en el Oriente, a saber, la búsqueda de la conclusión mediante la humildad y la comprensión que se derivan de la indulgencia y la muerte del viejo. El cumplimiento del Oriente, que se ajusta a las exigencias de la sobriedad, significa el fin, en el sentido de que todo tiene su lugar, y nada tiene nada que ver con otra cosa. Por lo tanto, el Este siempre es astuto, ordenado y carente de ambigüedades. El cumplimiento de Occidente a menudo no tiene la calidad de la conclusión en el verdadero sentido de la palabra, sino más bien una especie de orden muy encantador y verdaderamente infantil en medio de lo que se puede llamar un caos inspirado.
Hablando de las mujeres de Occidente, nos dejaremos distraer un poco para dar al lector un ejemplo que ilustra, de manera muy curiosa, la universalidad de la verdad única. Un ejemplo de ello es el famoso episodio de la Biblia cristiana, en el que Cristo encontró a sus discípulos en el mar de Galilea pescando desde un barco. Al enterarse de que no habían podido atrapar nada en toda la noche, Cristo les invitó a elegir la red y a tirarla del otro lado del barco. A pesar de que los estudiantes no tenían sentido, lo hicieron. Cuando eligieron una red abandonada, como se había propuesto, por el otro lado del barco, presenciaron el milagro de la red de ciento cincuenta y tres peces (es probable que el autor se refiera al relato evangelístico de uno de los fenómenos de Cristo a sus discípulos después de la crucifixión (In 21:1-11). La acción en este episodio se produce en el mar de Tiberíades.
Este episodio es un excelente ejemplo de un choque de racionalidad con irracional. ¿De verdad? Si los peces no estaban a bordo de un barco, ¿por qué iba a estar en el mismo lugar desde otro barco? Sin embargo, en aquel día Cristo mostró a sus discípulos la importancia de desviar la atención sin centrarse exclusivamente en las premisas racionales. Además, al pedirles que abandonaran la red del otro lado del barco (9), les señaló la importancia de configurar el mundo de los Magos, que permite hacer milagros.
En este ejemplo concreto, Cristo demostró a sus discípulos que la configuración del mundo de los Magos requiere, en primer lugar, un cambio de enfoque y, en segundo lugar, el logro de la variabilidad (1), suficiente para cambiar (5) su visión del mundo y su ego, con lo que se obtiene la libertad (5), necesaria para la verdadera creatividad (3). Como ya sabemos, el resultado de todo esto fue la alegría de los alumnos (3), que los atravesó cuando levantaron una red llena de peces (con 153 peces: 153, colores en sí mismos atribuidos al Occidente de las Mujeres, 1,5 y 3). A continuación volvemos a la cuestión de la configuración del mundo de los Magos, y aquí he mencionado este ejemplo sólo porque ilustra perfectamente el hecho de que, donde hay verdadero conocimiento, sólo hay una verdad única. Todo lo que divide y diferencia, todo lo que hace que una persona sospeche de otras, causa divisiones religiosas, siempre se reduce a una falta de conocimiento y de visión verdaderos, limitada por los límites de las premisas racionales más comunes.
Al volver a nuestro debate sobre Occidente, observamos que cuando los guerreros de los hombres occidentales cooperan razonablemente con los guerreros de las mujeres occidentales, como siempre, el resultado es la suma de los colores correspondientes, es decir, la cantidad de las mujeres que han estado en contacto con el ejército occidental.
(15 + 16) + (1 + 5 + 3) = 13 + 9 = 13
.
Una vez más, el razonamiento es muy diferente de lo que vemos en el Oriente, ya que, si bien el resultado final sigue siendo la sostenibilidad (4) a través de la extinción del viejo (13), es preciso recordar que, según las leyes numerológicas, estos dos tipos de sostenibilidad son muy diferentes debido a sus diferentes componentes. Por consiguiente, la estabilidad de Occidente se basa en un sentido puro y, por lo tanto, es totalmente irracional, mientras que la estabilidad de Oriente se basa exclusivamente en la sobriedad y, por lo tanto, representa la misma claridad sobria que se deriva del uso impecable del pensamiento racional.
De este modo, Occidente se mantiene firme en su aparición de la muerte del viejo a través de la sobriedad. A su vez, el Este es también sostenible en la generación de la muerte del viejo a través de la sensación. Se trata de un eje horizontal que representa a un hombre con las manos estiradas, que une el sol, el Este y el Oeste. De este modo, el ser humano encarna en su vida no sólo lo que se conoce y no se conoce, sino también la esencia y el propósito de la vida a lo largo del eje horizontal, es decir, en el plano físico. Al unir al Este y el Oeste en un plano físico los dos contrastes polares de la vida, es decir, la vida que sale del sol y la muerte que sale del sol, el hombre encuentra una verdadera resistencia, dando lugar a la muerte del viejo, o a la muerte de todo lo que le impide avanzar por el camino de la libertad, y lo hace mediante la sobriedad y la sensación por medio de la mente y el corazón.
Por último, observemos que, dado que tanto los hombres como las mujeres del Oeste se centran principalmente, de una forma u otra, en el sentir, su apertura de corazón hace que también tengan siempre una conciencia muy viva de su deber de guerreros: contribuir al cumplimiento del destino de lo Inefable. Por ello, y porque el espacio se define como producto de la percepción de la finalidad de la vida, a los guerreros del Oeste se los llama tradicionalmente ensoñadores en el espacio. Así, en el eje horizontal, o dentro de la vida en el plano físico, encontramos la necesidad de utilizar, en primer lugar, el arte del acecho dentro del Arte de la Conciencia y, en segundo lugar, el arte del ensueño dentro del Arte de la Intención. Como ya se ha señalado, esto no supone que todos los guerreros del Oeste sean ensoñadores, pero sí significa que, cuando se trata de la sobriedad, es sumamente importante acechar constantemente la propia percepción. Cuando se trata del sentir, en cambio, hay que cultivar la apertura de corazón, lo que solo es posible mediante el ensueño.
Pasemos ahora al Sur, que, como sabe el lector de «El grito del Águila», se denomina puerta de entrada al mundo del nagual. Al Sur masculino corresponden, por tanto, el nagual y su Mensajero. Como el nagual no pertenece a un tipo humano concreto, a diferencia de los demás no tiene predisposición hacia una gema determinada: sus responsabilidades le exigen desenvolverse con igual soltura con todas las gemas, masculinas y femeninas, incluidas las llamadas oscuras y prohibidas. Aun así, por lo que se le exige al guiar a otros hacia la libertad, la gema que suele atribuirse a su destino es la gema 18, cuyo significado principal es la valentía.
Cada uno entiende la palabra valor a su manera, pero es esencialmente un producto de la relación de variabilidad (1) y la armonía y el equilibrio (8), que es lo mismo que la suma de la impecabilidad (10) y la armonía y el equilibrio (8). Sin embargo, la calidad de la autocoloridad 8, hay un equilibrio armónico entre los mundos décimo y noveno, es decir, entre el mundo físico tangible y el mundo de los Magos. Este equilibrio, basado en la armonía y mantenido por ella, es en esencia extremadamente frágil y, por lo tanto, fácil de romper. Además, dado que toda armonía está determinada por la interrelación de todo lo vivo, es la persona la que tiende a alterar ese equilibrio de una manera u otra, haciendo caso omiso de la interrelación de lo vivo con sus acciones físicas, emocionales o mentales. Por consiguiente, es evidente que la verdadera libertad no es posible sin la armonía y el equilibrio entre los mundos noveno y décimo, ya que el noveno mundo no sólo es una copia del décimo mundo, sino también un espejo que refleja el propósito del Inexpresivo. Así pues, cada vez que se rompe el equilibrio entre los mundos noveno y décimo, como consecuencia de la discordia que se manifiesta en el mundo de los Magos, se producen distorsiones físicas tangibles en la vida.
De lo anterior se desprende que el verdadero sentido del valor es trabajar para restablecer y mantener la armonía y el equilibrio en pie de igualdad. Esta tarea es sumamente compleja en el mejor de los casos y, en la mayoría de los casos, casi imposible, debido a la ignorancia humana sobre la interrelación de la vida. Sin embargo, a pesar de ello, siempre se ha exigido a los invasores que mantengan la esperanza frente a las dificultades y se mantengan firmes, incluso en la derrota constante. El mantenimiento de la esperanza, cuando la situación parece desesperada, y la persistencia, cuando no se ve la luz al final del túnel, exigen un valor especial, un valor que no se puede describir con palabras. Pero si el nagval pierde la esperanza y baja las manos, ¿la conservarán aquellos a quienes debe llevar a la libertad?
La única forma de cumplir su propósito es conciliar los dos aspectos de la conciencia que constituyen su propio color. En otras palabras, el nagwal debe tratar de conciliar la variabilidad (1) con la armonía y el equilibrio (8). En última instancia, esto significa que el Nagwal debe hacer todo lo posible por ser tan perfecto en su percepción como para encontrar los medios y arbitrios que permitan alcanzar un pequeño grado de libertad entre el caos y las tormentas que origina la humanidad, tanto en el noveno como en el décimo mundo. Cada vez que se logra un resultado tan modesto, se produce por lo menos una pequeña partícula del Inexpresivo. La materialización se lleva a cabo mediante la ejecución, ya que se trata precisamente de un valor:
1 + 8 = 9
.
La mujer Nagwal me ayuda en su difícil trabajo. Quisiera aclarar aquí su papel, a pesar de que, en sentido estricto, la mujer no forma parte del grupo. Sin embargo, gracias a su muy estrecha relación con el nagval, se está convirtiendo en parte del Sur más masculina que femenina.
El color de la mujer es 9, el cumplimiento, que por sí mismo le dice a un estudiante perspicaces muchas cosas. 9 — ○ No sólo la suma de las cuatro direcciones de mujeres en el escuadrón tolteco, sino también el florecimiento de las mujeres. Esto no es sorprendente si se tiene en cuenta que la mujer nagval tiene las características de los cuatro tipos de mujeres. Sin embargo, lo que es inherente a la prosperidad 9, hay una de las más grandes paradojas de las enseñanzas toltecas, a saber, la armonización de los colores 4 y 5, ya que 9, según las leyes numerológicas, sí 4 + 5. La respuesta a la pregunta es por qué 4 + 5, no, digamos, 6 + 3 O nada 3 + 3 + 3, va más allá de este libro; por el momento, estamos satisfechos con la importancia de este hecho.
Cabe recordar que el propósito del Inexpresivo es hacer realidad lo desconocido en lo que se conoce, pero ello sólo puede lograrse mediante la experiencia práctica adquirida en la vida física, sin importar si se trata de un plan físico tangible o no. Como ya sabemos, el cumplimiento de este propósito es lo que llamamos materialización, pero dado que toda materialización es intrínsecamente inercial, siempre existe el riesgo de que el proceso de desarrollo se detenga antes de que se logre realmente el propósito de Inexpresable. Hay que tener en cuenta que la fuerza de la inercia es, en última instancia, una manifestación negativa de la misma fuerza de la que hablamos como la sostenibilidad (4). Para que un acto, incluida la expresión de lo desconocido en lo que se conoce, tenga verdadero sentido, debe basarse en la sostenibilidad, y ese es precisamente el peligro mencionado.
Por lo tanto, la fuerza de inercia (-4), que es sostenible (+4), se opone al aspecto de la conciencia denominado libertad y cambio (5), lo cual es una paradoja, ya que es evidente (-4) + 5 = 1, pero no 9.
Esta paradoja se basa en la pregunta de cómo se puede lograr la ejecución si todo se encuentra en un estado de constante variabilidad (1). De hecho, ya hemos respondido a esta pregunta en el capítulo anterior, cuando, en un breve examen de la naturaleza de la cuarta dimensión, descubrimos que el centro de la esfera de la vida está en constante movimiento, es decir, en un estado de variabilidad constante (1).
De las conclusiones a que se llegó entonces se desprende que la variabilidad del centro de la esfera de la vida se debe a que la libertad y el cambio (5) se oponen a la fuerza de la inercia (-4). Sin embargo, debe tenerse en cuenta que, a pesar de la tendencia natural de la materialización a la inercia, ésta sólo puede producirse porque la sostenibilidad (+4), inherente al propio MEA, permite el cumplimiento del propósito del Inexorable.
En otras palabras, por un lado, tenemos la suma de la sostenibilidad del MEA y la búsqueda de la libertad y el cambio (5), que da lugar a la ejecución (9), y por el otro, la suma de la fuerza de la inercia (-4), y la búsqueda de la libertad y el cambio (5), que crea una constante variabilidad (1) de la materialización. Sin embargo, es muy interesante que la fuerza de la inercia y la sostenibilidad no sean dos fuerzas diferentes, sino la misma, que se manifiesta simultáneamente en dos aspectos distintos, que ambos actúan en perfecta armonía con la libertad y el cambio.
El resultado de esta extraña paradoja es que la materialización del destino del Inexpresivo, a pesar de su continuidad, se encuentra en un estado de constante variabilidad, de modo que el estancamiento prematuro no es posible en modo alguno. Por esa razón, se puede afirmar que el mundo de los Magos es un mundo de cumplimiento, porque siempre se añade a sí mismo y se convierte en lo que es apropiado. El lector debe ser consciente de que estamos hablando de uno de los fenómenos más emocionantes del Universo sobre cómo es posible una ejecución que, en realidad, se acerca constantemente a la ejecución.
La verdadera naturaleza del presente eterno está relacionada con este impresionante fenómeno, ya que en el mundo de los Magos, y ahora en el marco de la flor de 9, el pasado, el presente y el futuro coexisten en un solo potencial. Cada una de las facetas de este potencial puede materializarse y, debido a la constante variabilidad, una vez materializada, no tiene ni principio, ni fin, ni pasado ni futuro, ya que dentro de la capacidad, el pasado, el presente y el potencial coexisten como un todo interrelacionado, cuyas partes no sólo son totalmente interdependientes, sino que también interactúan de manera permanente, de tal manera que en todo momento existe el presente y, en todo momento, el presente es una realidad.
De lo anterior se desprende, pues, que, con una predisposición a la autocoloridad de 9, la mujer nagval, en su sentido esótico superior, encarna la naturaleza y el propósito de Mir Magov. Además, dado que todos los grupos de mujeres ofrecen un total de 9, es fácil comprender que la mujer nagwahl debe tener las características de los cuatro tipos de mujeres. Además, dado que el Nagval es una mujer que encarna la naturaleza y el propósito del mundo de los Magos, no es difícil para un botín bien preparado leerlo en la vida de una mujer que refleja los actos de la humanidad en el mundo de los Magos. Por esa razón, se puede afirmar que la mujer nagwahl ayuda a determinar dónde se encuentra la mayor amenaza o peligro en la actualidad. Debido a esta capacidad, la mujer nagwal se ha denominado tradicionalmente un faro por el que el nagwal conduce su nave, es decir, un grupo de guerreros.
Una cooperación razonable entre el botín y el botín de la mujer da lugar a una suma de su propio color, es decir, de su color.
18 + 9 = 18
.
La razón de ello es que la mujer nagwahl alcanza el máximo valor y la verdadera conclusión cuando cumple su misión cooperando con el nagwala, ya que 18 se reduce a 9. Por otra parte, de la última igualdad se desprende claramente que el nagwall es el resultado de la cooperación con la mujer, y como se le exige un valor superior a la capacidad de la persona común, cada uno de los nagwall valora ese valor por encima de todo el mundo. Juntos, el Nagwal y el Nagwahl se entregan valor unos a otros, se esfuerzan juntos por terminar, pero cada uno de ellos sabe en el fondo que nunca podrá lograr una verdadera victoria. Nagwal es una mujer, al igual que su antepasado, Mir Magov, que en el mejor de los casos puede permanecer en constante transformación, en cuanto a lo que le conviene en el cumplimiento de la misión de Inexpresable. En el mejor de los casos, el Nagval puede mantener la esperanza de que cada pequeña parte de la libertad que se haya adquirido demuestre que sus esfuerzos por restaurar y mantener la armonía y el equilibrio no han sido en vano, aunque se vea derrotado todos los días y todos los minutos. Sin embargo, la naturaleza y la predisposición de estas dos criaturas son tal que no pueden ser verdaderamente felices y satisfechos sin tratar de encontrar la manera de convertir una batalla desesperada en una batalla que, al menos en principio, puede ganar.
A este respecto, es apropiado recordar el mensajero del Nagval, un hombre que, ante todo, se inclina hacia la autocoloridad 20, es decir, la nobleza, ya que, en última instancia, la nobleza es la esencia del guerrero. Sin embargo, como se ha dicho en numerosas ocasiones, el guerrero no entiende la nobleza como un ser humano común. La verdadera nobleza es el producto de la relación de humildad y comprensión (2) y de la libertad absoluta (0).
Si bien ya hemos hablado de los colores 2 y 0, sería muy apropiado hablar un poco más del significado profundo de un misterioso en sí mismo, que no tiene un número, porque a pesar de que atribuimos a ese encanto el número de nules, en realidad significa nada, es decir, no algo.
Reconozcan la prosperidad 0 No es posible en modo alguno en este libro, ya que la verdad es que muchos volúmenes se pueden dedicar sólo a ese florecimiento, y aún así es más probable que incluso entonces el lector no se sentiría más informado, porque es posible explicar algo que no es lo que realmente es. Por lo tanto, a los fines de nuestros objetivos actuales, consultemos simplemente que el florecimiento 0, no es nada, es el comienzo de todos los colores y está en cada uno de ellos. Al igual que mi antepasado, el espíritu del hombre, yo lo haré 0 Hay un vacío que contiene todas las cosas, porque, paradójicamente, el vacío es la base de la conciencia, porque en este vacío de la naturaleza, la esencia y el propósito de todo lo que está en juego se revela en el presente eterno. Este vacío, es decir, el aspecto de la conciencia que no se atribuye a ningún número, no plantea ninguna cuestión, ya que no hay nada que se pueda entender. Del mismo modo, en el vacío no hay libertad, porque no hay nada de lo que puedas ser libre. Por esa razón, se le denomina libertad absoluta. Sin embargo, no hay que entenderlo literalmente, ya que no hay nada que signifique vacío. La afirmación de que el vacío no es algo sólo significa que no es lo que podemos decir, porque es lo que es, en esencia, Inexpresable.
De todo esto se desprende claramente que la verdadera nobleza es el producto de la relación de humildad y comprensión (2) y del vacío (0). El razonamiento es tan amplio que resulta extremadamente difícil de transmitir con palabras. Lo más apropiado sería hablar de ella en el contexto de la expresión más profunda del filósofo Sócrates: "Soy el hombre más sabio del mundo, porque soy el único que sabe que no sé nada."
Sócrates ha tratado de expresar, en la medida de lo posible, la verdadera esencia de la nobleza en esta brillante declaración, pero un guerrero tolteco que conoce bien las propiedades de las palabras habla mucho más que los volúmenes de los libros. Sin embargo, para descubrir todos sus matices habría que aclararlos mucho, y yo personalmente siempre he estado celoso de Sócrates, porque incluso si alguien que conoce bien las propiedades de las palabras puede decir todo lo que se necesita, el problema es que los estudiantes que van a la Ruta del Guerrero nunca están bien preparados. Según la enseñanza de Sócrates, sus discípulos lo visitaban con una buena educación.
No obstante, hay que tener presente que la esencia de esta declaración de Sócrates es en gran medida el reconocimiento de la humildad, pues el concepto de Sócrates en la vida es lo suficientemente amplio para comprender que, en cuanto a la vida en un sentido más amplio, la vida que todos compartimos, ninguno de nosotros sabe mucho. Sólo un idiota ignorante que se haya convertido en un estupido de sus opiniones sobre el mundo puede pensar que su mente racional puede responder a cualquier cosa. Así pues, al afirmar que sabía que no sabía nada, Sócrates, en realidad, se desvaneció en la mayor humildad, inclinando su cabeza, porque estaba totalmente dispuesto a admitir que incluso su sabiduría de filósofo no era nada comparado con lo que él no sabía. Este entendimiento, que inevitablemente conlleva humildad, revela en sí mismo a un hombre muy sabio.
Además, al hablar de sí mismo, Sócrates se refería a mí mismo, a mí mismo, a mi total identidad, y las palabras de una sola persona lo que en realidad significa , todo, todo, solo, lo sé. Parece evidente que el único conocimiento verdadero posible es el conocimiento de la identidad, es decir, el conocimiento de la integridad de la identidad de todos, y cuando ese conocimiento se hace plenamente consciente, el hombre puede decir: "Yo, el único, lo sé" o "Yo sé todo (es decir, a mí mismo) ." Sin embargo, Sócrates no se limita a decir que conoce la identidad total, ya que sigue diciendo: "Soy el único que sabe lo que es, a decir de mí, el único, el único que sabe lo que es." Sócrates mismo responde diciendo nada, es decir, no algo, un aspecto de la conciencia llamado vacío. Sin embargo, subraya el hecho de que su conocimiento del vacío es consciente, ya que precede a la respuesta con las palabras " sé (nada) " . En otras palabras, Sócrates de hecho dice: "Me reconozco a mí mismo como el único que sabe lo que no se llama algo, pero soy plenamente consciente de lo que sé."
Con ese conocimiento y humildad, que se derivan de la plena comprensión de lo que sabe, Sócrates tiene todo el derecho de pensar que es sabio. Además, como él ve sin duda el verdadero alcance de su sabiduría, hablando en todo el mundo, es decir, es perfectamente consciente de que existe una sola vida y, por lo tanto, una sola pieza de identidad, es verdaderamente el más sabio de los sabios, porque sólo el más sabio de los sabios tiene la nobleza suficiente para no pretender que el conocimiento es personal.
Por lo tanto, en su excelente declaración, Sócrates no sólo describe la relación entre la identidad individual, la identidad plena y el vacío, sino que también define con precisión el verdadero significado de la nobleza en el contexto de la relación entre una vida unida. Tal vez sea lo mejor que se puede hacer para dar a lo que se llama nobleza, un pequeño pedazo de sentimiento. En términos generales, la verdadera nobleza es la humildad que abarca al guerrero cuando llega a comprender el significado fundamental de lo que significa ser completamente libre. Conocernos con todos los buenos, malos e indiferentes significa entender lo que es ser humilde; la libertad de juzgar y ser juzgado es la verdadera libertad. Esa libertad absoluta no es más que la más alta esencia de la existencia, sino que, en última instancia, ¿qué es la nobleza que no existe?
El resultado de la cooperación razonable entre el buey y su mensajero es:
18 + 20 = 11
.
En otras palabras, la interacción con su mensajero genera la eficiencia y la calidad que ambos necesitan para cumplir su deber. Las leyes de numerología conocidas por el lector hasta la fecha indican que la eficiencia en cuestión es en realidad la suma de la impecabilidad y la variabilidad pura. La razón de ello es muy amplia, por lo que nos limitaremos a observar que, dado que el nagval representa el nagwal, es decir, el espíritu humano, y también, debido a sus responsabilidades específicas, por lo general se ve obligado a actuar con extrema variabilidad, que hasta ahora no ha superado las pruebas físicas de la vida. Esto, por supuesto, exige que se improvisa de acuerdo con el momento actual y, por lo tanto, a menudo tiene que equilibrarse con un alambre muy fino, con el riesgo de ser un completo idiota, en lugar de ser el líder de sus soldados en la libertad. Por supuesto, su mensajero, que está muy cerca del botín, está expuesto a un riesgo similar. Lo mismo se aplica a la mujer, ya que la cooperación razonable entre las tres personas es una vez más eficaz:
18 + 20 + 9 = 11
.
Como el Sur es la puerta al mundo del nagual, no sorprende encontrar tres gemas en el Sur femenino: impecabilidad (10), resiliencia vital (19) y liderazgo (7). La Ensoñadora del Sur, una guerrera dedicada principalmente a cultivar el propósito del grupo tolteca, tiene una inclinación natural hacia la gema 10: sin impecabilidad no podría distinguir con sabiduría lo que necesita cultivarse de lo que conviene evitar.
Para entenderlo, recordaremos que 10 es realmente un producto de la relación entre la variabilidad pura (1) y la libertad absoluta (0), lo que implica que sin la variabilidad de la percepción en el contexto de la total libertad social contra la manipulación, la impecabilidad se romperá inevitablemente. Además, lo que sabemos acerca de la libertad absoluta demuestra que el Soñador del Sur también se centra en la variabilidad pura frente al vacío, pero de manera mucho más directa que cualquiera de los guerreros con dos dígitos en sí mismos, ya que es el 10.
En relación con lo anterior, conviene que el lector revise este capítulo, al igual que los libros anteriores, y reúna todos los datos que contiene sobre cada uno de los colores de la conciencia. No tengo la oportunidad de repetir lo que he dicho hasta ahora para sistematizar esta información. El deber de cada estudiante es hacer esta comparación por sí mismo, ya que es la única manera de entender realmente las enseñanzas, y sólo así el nagwall podrá pasar a un nuevo tema sin desperdiciar el tiempo para convencer al alumno de que haga una tarea en el hogar. Después de estas palabras, ya no tenemos que detenernos en la flor de 10.
Stalker Sur tiene una predisposición a la autocoloridad 19, ya que no hay que olvidar que el Sur es el centro de la fuerza personal y que la resiliencia es un aspecto de la energía que genera la fuerza personal. Además, como todos los acosadores se centran principalmente en la vida física, la mujer es muy consciente de que la verdadera resiliencia es la suma de la perfección (10) y ejecución (9), porque toda resistencia a la vida se deriva de un trabajo perfecto. En otras palabras, la negligencia tiene por objeto privar a la persona de la capacidad de resistencia, mientras que la integridad la restablece mediante el suministro de fuerza personal. ¿Qué tan fácil puedes ver en el ejemplo de este floreciente producto de la relación de variabilidad (1) y ejecución (9) es impecable, ya que para llevar algo a cabo algo impecable, hay que ser flexible.
En la última frase de la sección anterior, elegí las palabras con mucha atención para señalar a la atención del lector un punto que, por simplicidad, no he mencionado hasta ahora, pero sobre el que hay que detenerme, ya que los estudiantes descuidados suelen perderlo de vista. Hay que tener en cuenta que el beneficio de la numerología radica, en primer lugar, en que cuando las transacciones de números pueden llevarse a cabo con arreglo a las normas matemáticas habituales, la igualdad se traduce en definiciones útiles y, en segundo lugar, en que cuando los números no se incluyen en la igualdad sino que simplemente se atan, pueden cambiarse sin alterar la validez del resultado de su relación. En este último caso, es evidente la interdependencia de las cualidades presentadas por un número determinado.
En el ejemplo anterior, se puede ver que el florecimiento de 19 es un producto de la relación entre la variabilidad (1) y la ejecución (9), pero, como ya sabemos, hay que tener en cuenta que el tipo de variabilidad implícito aquí es la variabilidad de la percepción en el marco de una total libertad de manipulación social, que en última instancia es impecable (10). Por lo tanto, con el mismo éxito, se puede decir que el florecimiento de 19 también es el valor de la perfección (10) y del cumplimiento (9).
Si seguimos considerando esta igualdad, podemos ver que la perfección, sumada al cumplimiento, es una fuerza de resistencia:
10 + 9 = 19
.
En otras palabras, de inmediato llegamos a una útil definición de lo que se entiende por resistencia a la vida. Sin embargo, de esta igualdad también se desprende que la perfección es la resistencia a la vida menos el cumplimiento (es decir, el cumplimiento (10 = 19 – 9). Esta igualdad apunta a lo más sutil, pero muy importante, a saber, que para que un guerrero sea perfecto, debe ser lo suficientemente fuerte como para cumplir con todo lo que se le exige. Esto no significa que un guerrero tenga que luchar hasta que se agote completamente ♫ en cuyo caso no podrá beneficiar a nadie ni menos a sí mismo, o incluso perderá sus manos sin cumplir su misión. Huelga decir que esta igualdad nos lleva a otra definición de la perfección.
También se puede ver que el cumplimiento es la resistencia a la vida menos la impecabilidad (9 = 19 – 10), lo que significa que, para llevar algo a cabo, el guerrero debe tener la capacidad de resistencia suficiente para mantener la integridad, ya que es evidente que, si el guerrero no tiene la capacidad de resistencia suficiente, sus acciones, físicas, emocionales y mentales, no serán perfectas y, por lo tanto, la ejecución será perjudicial. A este respecto, debe tenerse en cuenta que la igualdad de este tipo no permite ninguna inexactitud. En otras palabras, esta igualdad sólo puede ser verdadera cuando 9 = 19-10; en el caso de, por ejemplo, 9 = 18,999 – 10 o 9 = 18,999 – 9,25 Va a ser falso. En el caso, por ejemplo, 9 = 20 – 11 La igualdad será verdadera, pero el cumplimiento de la perfección y la capacidad de resistencia no se puede hacer aquí. Una vez más, esta ecuación nos lleva a una hermosa definición del cumplimiento que indica su significado fundamental.
Si se examina ahora la relación que existe entre las cifras de la autocoloridad 19, resulta evidente que la resistencia surge cada vez que la persona es lo suficientemente variable como para llevarla a su conclusión natural, es decir, a su cumplimiento. Lo mismo puede decirse de la necesidad de ser lo suficientemente flexible en su percepción como para tener la resiliencia necesaria. Del mismo modo, para ser flexible en su percepción, es necesario tener la capacidad de resistencia suficiente para llevar esa percepción a la conclusión, a menos que la persona tenga la intención de limitarse a su aspecto superficial.
Como ejercicio en la numerología, el lector puede tratar por sí mismo de encontrar el significado fundamental de las diferentes ecuaciones, que son posibles en relación con los diferentes aspectos de la comprensión, y extraer nuevas definiciones de ellas. A este respecto, es importante tener en cuenta que cuando hay una deficiencia o una deficiencia, se le hace referencia a un signo negativo. Por ejemplo, ¿cuál será la calidad del resultado si la persona no cumple su misión de manera impecable?
En este caso, existe una falta de integridad y, para conocer la calidad del resultado final, es decir, la ejecución, simplemente agregamos la falta de integridad (-10) y la ejecución (9) y grabamos la respuesta. Por lo tanto, la igualdad es una especie
-10 + 9 = –1
.
Su propósito es que si la tarea se lleva a cabo con falta de integridad, pero se lleva a cabo hasta su conclusión, el resultado es una variabilidad negativa, en el sentido de que el resultado final será un resultado de ninguno de los dos, algo que no tiene una definición clara y no está destinado a un fin concreto, sino que, por lo tanto, no tiene un valor real.
Al examinar a dos mujeres del Sur, no debe olvidarse el mensajero del Sur, que se inclina hacia la flor de 7, es decir, hacia el liderazgo. Para entrar en el sentido fundamental de este número inequívoco, es importante tener en cuenta que 7 guarda relación con la relación entre la trinidad del soñador y la cuádruple del soñador. Se trata de una cuestión muy compleja que va mucho más allá del alcance de este libro, por lo que nos limitaremos a decir que la calidad inherente al florecimiento de 7 es la esencia misma de la cooperación razonable: para que cada expresión tenga un verdadero significado y propósito, debe haber una cooperación plena y razonable entre los soñadores y los soñadores. De hecho, el soñador siempre coopera de manera plena y razonable con el soñador, lo que no se puede decir de los soñadores. Por guía se entiende que el soñador debe estar dispuesto a aceptar las pruebas que el soñador le impone en la vida física, ya que sólo así podrá haber una cooperación plenamente razonable entre el soñador y el soñador. Por consiguiente, no sería correcto decir que 7 es también un número razonable de cooperación.
Cuando los tres ejércitos de mujeres del Sur cooperan razonablemente entre sí, el resultado es el siguiente:
10 + 19 + 7 = 9
.
En esta ocasión, vemos que, si bien el Sur de la Mujer también genera cumplimiento, ese cumplimiento es la suma de la perfección, la resistencia y el liderazgo del resultado de hablar por sí mismo. Cuando la perfección y la resiliencia se combinan con la voluntad de aceptar el liderazgo de un soñador, todo se puede resolver, es decir, se puede concluir cualquier dificultad. Por lo tanto, resulta claro por qué el Sur se denomina Puertas del Invernadero, ya que, como ya hemos observado, el Nagwal no sólo necesita ser eficaz (11), sino que también exige que los soldados de su unidad lo pongan fin a todas las dificultades (9).
Cuando todos los guerreros del Sur, tanto hombres como mujeres, cooperan razonablemente, el resultado es el siguiente:
(18 + 20) + (10 + 19 + 7) =11 + 9 = 11
.
La razón de ello es demasiado simple para detenerse, ya que está claro que si la eficacia (11) de los hombres del Sur se suma a la de las mujeres del Sur (9), es decir, que hay una perfección y una resistencia que se unen para aceptar el liderazgo de un soñador, sólo es posible un resultado, a saber, una eficiencia capaz de mover las montañas. Ahora, a esta eficacia, el florecimiento de la mujer invasora, es decir, la ejecución, y la eficacia no hará más que aumentar. Si volvemos a la suma de las flores del Sur, el valor, la nobleza, la perfección, la resistencia y el liderazgo, no es difícil entender por qué esta cuarta parte de la concentración de crecimiento de la Tierra debe atribuirse a la calidad del corazón. Si añadimos a esta caridad y crecimiento la ejecución que genera el emparedado femenino, también entenderemos sin dificultad por qué el Sur tiene un centro de poder.
Por fin iremos al norte hacia el centro de materialización y el lugar místico donde se conectan las Nieblas del conocimiento de los Dragones. Es el centro de la paz, también llamado centro de los tres anillos, lugar de acción y campo de batalla de un guerrero.
En el Norte de los Hombres, como era de esperar, encontramos al Hombre Acción, cuya predisposición natural es el florecimiento 6, es decir, la elección entre el viejo y el nuevo. Como ya hemos descubierto el significado de este número inequívoco, no tenemos que hablar de ello aquí. Cabe señalar que todo acto, para ser un acto verdadero y no una oposición, debe basarse en un acto de distinción. Si no fuera así, cualquier acción no sería más que una tontería. Y sólo cuando hay una elección entre el objetivo y lo que se necesita en este momento, el acto puede ser controlado por la estupidez. Por lo tanto, el Hombre de Acción es un maestro de la estupidez controlada, y gracias al humor inherente a toda estupidez, siempre puede encontrar un objeto de burla en cualquier situación. Por esta razón, los compañeros de la unidad han sido tradicionalmente llamados "La Acción del Hombre" por un payaso que mantiene un sentido del humor congénito incluso donde todo se derrumba.
Dado que el deber principal de la fuerza es llevar a sus soldados a la libertad, es evidente que siempre presta atención a las necesidades de la unidad en este momento. Por esta razón, existe un vínculo muy estrecho entre la acción y la acción humana. Esta relación se mide por el valor de sus colores, a saber:
18 + 6 = 15
.
El valor, junto con la capacidad de elegir entre el viejo y el nuevo, a menudo hace que estos dos se agranden en una luz desconocida que debe cortar la oscuridad inherente a toda prueba. En estos casos, el humor humano es el que la Acción puede hacer que incluso la prueba más grave sea muy graciosa. Y gracias a esa habilidad para ver el lado bueno de la vida, siempre puede distinguir la luz.
El satélite del Hombre Acción es su mensajero. Debido a su estrecha proximidad al hombre, la Acción, que está orientada a la elección entre el viejo y el nuevo, es, como cabía esperar, propenso a la prosperidad en sí mismo 8, armonía y equilibrio. No tenemos que parar en esta flor, porque ya hemos descubierto su significado.
Una cooperación razonable entre los dos guerreros lleva al conocimiento, más precisamente, a un nuevo conocimiento (14):
6 + 8 = 14
.
Dado que ya hemos hablado de los fundamentos de este concepto, no podemos más que señalar hasta qué punto el conocimiento que se genera aquí es de calidad diferente al del científico. La razón es evidente, ya que sus componentes son muy diferentes, pero a su debido tiempo lo discutiremos con más detalle.
El hecho de que el mensajero del Hombre Actuación tenga una predisposición a la autocoloridad 8 lleva naturalmente a su proximidad al matorral. Sin embargo, existe una estrecha relación no sólo entre el botín y el hombre Acción, sino también entre los mensajeros correspondientes. Como en el pasado, esta relación se manifiesta en la suma de las flores en sí mismas:
18 + 20 + 6 + 8 = 16
.
En otras palabras, cuando el valor, la nobleza y la capacidad de elegir entre el viejo y el nuevo, junto con la armonía y el equilibrio, es posible que el único resultado sea la liberación mediante la fuerza de la intención (16).
Hablando del Norte de las Mujeres, esta vez vamos a ver a Stalker del Norte. Esta mujer tiene una predisposición a la autocoloridad 4, es decir, a la sostenibilidad. Este número claro también se ha debatido, pero en lo que respecta a Stacker del Norte, es importante tener presente que, además de todo lo que hemos mencionado anteriormente, este número tiene una relación muy directa con el destino cuatripartito del Inexpresivo y, por lo tanto, con el Mundo de los Magos. En consecuencia, la mujer de que se trata está tratando de encontrar una respuesta a la pregunta de cómo se pretende demostrar en términos de potencial en la vida física. En otras palabras, el Stahlker Norte es un guerrero de un grupo de toltecas que sabe mejor que nadie sobre las presiones de la red de vida.
Sin embargo, consciente del hecho de que su propio floreciente tiene la dualidad de la resistencia y la inercia, el Stahlker del Norte ha orientado sus actividades en términos de presión a hacer que esas presiones sean lo más sostenibles posible, ya que, paradójicamente, sólo así se puede superar la inercia. Es difícil entenderlo, pero la analogía con el movimiento puede ayudar. Hay que tener en cuenta que todo acto es causado por la tensión. Por lo tanto, si se piensa en algo como un péndulo de reloj, se puede ver que su constante movimiento depende de la presión en su resorte. Es evidente que si no se mantiene la tensión en el resorte, el movimiento del péndulo se verá obstaculizado por la inercia. Por supuesto, en lo que respecta a las presiones de la red de la vida, este ejemplo resulta muy sencillo, pero para nuestros fines actuales es adecuado. Una vez que hayamos avanzado lo suficiente para volver a la cuestión de la tensión, examinaremos este concepto con mucha más detalle.
De lo anterior se desprende claramente que el Stahlker del Norte, trabajando directamente con presiones, no sólo trata de dirigirlas con sus habilidades de acosador, sino que también las alimenta con frecuencia. Es por eso que Stahlker del Norte ha ganado su apodo tradicional de cuchara, porque la mayor parte del tiempo, realmente, está bailando todo.
La soñadora del Norte también es muy sensible a la tensión, pero, predispuesta a la eficacia de la autocoloración 11, tiende a investigar la tensión más bien en cuanto a la posibilidad de conciliar algo con otra cosa. Para entenderlo, hay que tener en cuenta que 11 es en realidad la suma de la impecabilidad (10) y de la variabilidad neta (1). Por lo tanto, la mujer está buscando la manera de conciliar la perfección con la variabilidad neta de la vida de la red. Para ello hay que distinguir entre la habilidad especial de equilibrar la línea fina en la que un hombre impecable se convierte en un idiota completo (como se suele llamar a sí mismo el sueño de mi propio equipo). Es natural que una mujer de ese tipo tenga una buena capacidad política, y si se le llama cuchara a su amiga del Norte, el apodo de Kotelock está firmemente establecido. Por lo tanto, el Norte, donde por un lado, el Stahlker del Norte, y por el otro, la Soñadora del Norte, como cualquier campo de batalla, se convierte en un lugar realmente insidioso (si no se dice más) Sin embargo, hay que tener en cuenta que, al igual que para resistir la fuerza, se necesita fuerza y astucia para resistir los trucos del espíritu.
Dos de las mujeres del norte están conectadas con el mensajero de sus compañeros, que son bastante inesperados, porque están proclives a la flor de 21, es decir, al mundo. Se trata, una vez más, de un caso en el que las palabras no deben tomarse literalmente. El verdadero mundo es, en esencia, noble (20) más la variabilidad pura (1), y de lo que dice la relativamente nórdica Soñadora se desprende claramente que este hombre también siente amor innato por los peligros.
Armonizar la nobleza con la variabilidad pura, es decir, la variabilidad, que aún no se ha puesto a prueba físicamente, es, en realidad, en un nivel superior, como el equilibrio en alambres finos, pero es fácil ver que el éxito en un acto tan peligroso no puede sino traer paz a quien lo lleva a cabo. No hay nada mejor que saber que, a pesar de la posibilidad de un fracaso total, el éxito de la iniciativa, al menos por un tiempo, llevará a una mayor nobleza. ¿Y la próxima vez? La próxima vez puede ser diferente, pero ahora no hay nada más que un mundo dulce que surge de la conciencia de que has salido del peligroso cambio.
Una cooperación razonable entre los tres guerreros del Norte de las Mujeres
4 + 11 + 21 = 9
.
De lo que hemos aprendido más arriba se desprende claramente que la ejecución en el Norte también difiere considerablemente de la ejecución en las otras cuatro cuartas partes. En los lugares donde se concentra la acción, la ejecución es un acto arriesgado, ya que, por su propia naturaleza, se basa en un estado de gran fragilidad, que puede calificarse de una tregua frágil. Debido a la doble naturaleza de la sostenibilidad, a las incertidumbres políticas relacionadas con la eficacia y a las vagas perspectivas de paz y éxito en el Norte, la ejecución puede, en el mejor de los casos, considerarse una etapa intermedia, que puede ser sólo una calma antes de la tormenta. La materialización debe seguir siendo variable, ya que el centro del mundo no puede ser en modo alguno inercial, porque de lo contrario la cuarta dimensión se detendrá y el desarrollo de la conciencia se detendrá. En consecuencia, después de cada paso dado, la etapa intermedia se ve destruida por el flujo de vida. La fuerza organiza este proceso de esa manera, por lo que los tres guerreros no sólo juegan a un peligroso juego de amor por el peligro, sino que también lo hacen. Los valientes guerreros no dudan en ir adonde los ángeles se hayan metido.
La cooperación razonable entre los hombres y las mujeres del Norte es la siguiente:
(6 + 8) + (4 + 11 + 21) = 14
.
La razón de ello es que, por su propia voluntad, puede ser difícil y muy simple. Personalmente, prefiero la simplicidad, porque cuando una persona lucha por sobrevivir, lo más importante para ella son las cosas simples. Por lo tanto, a mi juicio, el sentido de esto es que la mejor manera de luchar es por el conocimiento armado, el miedo y, por supuesto, el sentido del humor.
¿ Cómo puede una persona que se enfrenta a obstáculos difíciles sin sentido del humor? Si una persona no tiene sentido del humor, se toma demasiado en serio, y los obstáculos le parecen tan difíciles que bajará las manos antes de entrar en combate. Por otra parte, mantener el sentido del humor frente a cualquier problema es no tratarte con timidez, sino luchar por darte todo a ti mismo. Cuando un hombre siente que se ha dado a sí mismo sin más, es hora de recordar que el único fracaso de la vida es el fracaso de la batalla. En ese momento se levanta el espíritu militar impecable, dándole fuerza para un nuevo lanzamiento y dándole más determinación que nunca. Por lo tanto, tomar en serio a uno mismo significa ceder a su estupidez, en lugar de tomar en serio a sí mismo, significa que cada parte de su ser saber que todo lo que podemos hacer es controlar nuestra estupidez.
No manejamos la vida. EN CASO mejor, podemos elegir un camino por el que viviremos.
Si un hombre lucha con conocimiento, miedo y sentido del humor, y se da por vencido o no, sale de la batalla con una buena lección. De este modo adquiere un nuevo conocimiento a través de la experiencia práctica y posee la fuerza de la fuerza personal, ya que 14 se reduce a 5.
Al examinar las veintiuna, o en realidad veintidós, joyas de la conciencia, hemos visto, entre otras cosas, cómo interactúan entre sí. Por ello, nos resultará relativamente fácil comprender cómo utilizan los guerreros los distintos aspectos de la conciencia en su búsqueda del poder y la libertad. Aunque hemos hablado de esos aspectos en relación con el grupo tolteca, debe tenerse presente que dicho grupo es solo un modelo del verdadero ser humano en el plano físico, un modelo del ser mágico del Universo, de naturaleza cuatridimensional. En consecuencia, el resultado de la cooperación inteligente de todos los guerreros del grupo tolteca es, como cabía esperar, la suma de las sumas en todas las direcciones, es decir,
13 + 13 + 11 + 14 = 15
.
La razón es que, a través de los esfuerzos conjuntos de sus guerreros, el escuadrón tolteco genera luz en la oscuridad, que en última instancia se reduce a la capacidad de elegir entre el antiguo y el nuevo, ya que al parecer 15 se reduce a 6.
Ese es el propósito del verdadero hombre, que se encuentra a lo largo del eje vertical Norte-Sur, y saca las manos a lo largo del eje horizontal Este-Oeste. Al abarcar tanto la vida como la muerte, el hombre une las posibilidades de la mente y el corazón y crea resistencia mediante la extinción del viejo. Luego, al mantener esta estabilidad en la eficacia que se deriva de la tendencia al corazón, al crecimiento y a la fuerza, finalmente logra el conocimiento mediante una acción temeraria, y ese conocimiento le permite transformar la oscuridad en luz. El conocimiento es la verdadera fuerza que permite a un hombre ocupar un lugar firme entre las criaturas mágicas.
Esa es la naturaleza del hombre verdadero y esa es su suerte divina. El hombre, que posee la capacidad de controlar la fuerza de cada uno de los veintiún colores de la conciencia, es el gobernante del Mundo de los Magos del Mundo, en el que se siente tan libre como en un plano físico tangible y en su entorno natural conocido como el MEA.
Todo lo anterior nos permite, al menos, hacernos una idea de cómo debe utilizar el ser humano las veintiuna llaves del Mundo de los Brujos y de los resultados de ese uso. Si recordamos minuciosamente todo lo que hemos dicho hasta ahora, veremos que las cuatro direcciones femeninas encarnadas en la mujer nagual suman la realización o culminación: la gema 9. Sin embargo, si se añade esa culminación a cualquiera de las direcciones masculinas, la cualidad de esa dirección no cambia en absoluto. Esto significa que la cualidad permanece intacta, aunque se ve reforzada por la realización. Esa es la naturaleza de la verdadera realización y la del Mundo de los Brujos, que en esencia es un mundo de realización.
Si no eres un mago, el mundo de los Magos no es nada. Como nada, no puede hacerte mago. Sin embargo, tratar de llegar a ser un mago con el único propósito de tener acceso al mundo de los Magos es un error fatal, porque hacer esto significa no saber nunca los beneficios de las veintiún claves necesarias para entrar y salir del mundo. Esas llaves solo se pueden obtener en la Vía de la Libertad, entrar en el Mundo de los Magos sin ellas, una estúpida idea que amenaza con no poder contar nunca sus resultados.
De vez en cuando me preguntan por qué no se puede visitar con seguridad el Mundo de los Brujos sin las veintiuna llaves, y cada vez me veo obligado a negar en silencio con la cabeza, pues ¿cómo expresar con palabras lo inexpresable? Solo puedo subrayar una y otra vez que el Mundo de los Brujos es una fantasía que no es fantasía, un potencial que, siendo inmaterial, es más real que la realidad misma; es el propósito cuádruple de lo Inefable, que no tiene principio, fin, definición ni esencia en el sentido humano de definición y esencia. Entrar en ese mundo sin las llaves adecuadas, que permiten permanecer intacto ante su poder, significa perderse en el laberinto de la infinitud (o de lo primordial, según dónde se centre la atención).
Cuando el guerrero domine los veintiún aspectos de la conciencia, podrá entrar y salir del Mundo de los Brujos sin riesgo y cuando lo desee, pues con esas llaves se convierte en señor de las Cuatro Direcciones y jamás podrá perderse, ni siquiera en un laberinto tan engañoso como el Mundo de los Brujos. A este respecto, conviene tener presente que este mundo, como todos los mundos, existe en cuatro dimensiones distintas, denominadas conjuntamente МЭПВ, la cuarta dimensión. Sin embargo, como cada manifestación de МЭПВ es una de las expresiones del propósito cuádruple de lo Inefable, el Mundo de los Brujos, por ejemplo, en el tiempo, dista mucho de ser lo mismo que el Mundo de los Brujos en la energía. Aunque esto se cumple en cada uno de los diez mundos, resulta especialmente cierto en el Mundo de los Brujos, pues, al ser reflejo del propósito cuádruple de lo Inefable, es imposible determinar en cuál de sus dimensiones se encuentra uno. Y, lo repito, solo quien sepa utilizar bien las veintiuna llaves podrá encontrar el camino dentro del Mundo de los Brujos y, lo más importante, la salida.
Con el tiempo, cuando pueda dar una explicación mágica de todo lo que he dicho, parecerá mucho más significativa de lo que parece ahora. Sin embargo, usted, mi lector, ya dispone de más que suficiente información para reunir las veintiún llaves del mundo de los Magos y empezar a aprender a usarlas correctamente, porque al adquirir esta clase de habilidades, en realidad va a empezar a adaptar el mundo de los Magos con conocimiento de causa.
Por último, les pido que recuerden que, después de leer todo lo que se dice en este libro, sólo han dado los primeros pasos para unir las Nieblas de lo que, con el tiempo, se convertirá en el conocimiento de los Dragones de la capacidad divina del hombre para hacer magia y hacer la verdadera magia de la vida. A este respecto, la adaptación del mundo de los Magos es sólo uno de esos pasos. De este libro y de los dos que la precedieron, ya ha aprendido mucho más. Si diriges estos pasos a la práctica y empiezas a ir ~ depende de ti. Si los hace correr, depende también de usted. Si el impulso generado por estos pasos es suficiente para despegar, ~ también depende en gran medida de usted.
Mi deseo más oculto es que encuentren su camino y, al encontrarlo, despejen, porque no hay más alegría que darte todo a ti mismo. Recuerden esto, porque los obstáculos que se interponen en el camino del guerrero son verdaderamente enormes. No digo esto para asustar o desconcertar a los soldados, sino sólo para advertirles de que incluso los estudiantes muy talentosos a menudo se alejan de la Vía de los Guerreros sólo porque están por debajo de su estupidez. En momentos como este, cuando parezca que su camino es demasiado lejano y que nunca podrá superarlo, recuerde mis palabras:
Como corresponde a los guerreros, avanzamos y nos entregamos por entero. Cuando una persona siente que ya lo ha dado todo, llega el momento de recordar que el único fracaso en la vida es el fracaso en la batalla. En ese instante se alza en ella la impecabilidad del espíritu guerrero, dándole fuerzas para un nuevo impulso y una determinación aún mayor que antes.
CAPÍTULO NOVENO OBJETIVO
NUNCA ESTALQUER ACTUALMENTE NO ACCESO A SU SITUACION.
Al examinar el séptimo aspecto de la regla del acechador, nos encontraremos con uno de los principios del Camino del Guerrero que probablemente resulte más fascinante para la mayoría de los aprendices: el acechador tiene muchos rostros. A la luz de lo que ya sabemos sobre el arte del acecho, esto apenas sorprende. Sin embargo, al principio siempre suscita en cada aprendiz una profunda sensación de reverencia, mezclada con bastante inquietud y suspicacia. Por eso, incluso los aprendices favorecen a menudo al acechador sin darse cuenta, permitiéndole utilizar sus numerosos rostros.
Por su propia naturaleza, las diferentes caras del acosador no son tanto sus propias máscaras sino los diferentes puntos de vista que los demás le ven. Como resultado, el acosador se ríe constantemente de la estupidez de lo que está pasando, ya que, en última instancia, no hace nada y sólo disfruta de las manifestaciones de la percepción ajena. En este sentido, los acosadores son los seres humanos más dispuestos a cooperar, ya que nunca se niegan a jugar con las reglas de los demás. Después de todo, el juego es sólo un juego, y los juegos traen alegría, incluso los que causan dolor. Por lo tanto, el acosador nunca pierde la oportunidad de divertirse, porque, incluso cuando el juego provoca el llanto, esas lágrimas no necesariamente deben ser señales de autocompasión o de sufrimiento.
Para un acosador, toda la vida es un juego que tiene grandes posibilidades de dar alegría; por supuesto, siempre y cuando el hombre la lleve con total integridad. Por lo tanto, cuando un acosador se ríe y bromea, eso no significa que nunca sea fácil de pensar o irrespetuoso, sino que, por el contrario, su diversión se debe únicamente a la alegría del maravilloso don de la vida. Si un acosador se presenta sin cesar a la vista de todo el mundo, incluidas sus propias pruebas, que son inherentes a la belleza del mundo, sólo puede tomar en serio sus lágrimas o las de otras personas si prefiere ver su belleza. Sin embargo, incluso en la habilidad de ver la belleza de las lágrimas, el amor de un acosador a la vida se manifiesta de tal manera que una risa estremecedora puede interrumpir repentinamente las lágrimas más sinceras.
Así es la diversión del acosador, y ese sentido de la diversión tiene su arte y su poder, que, francamente, hace que la mayoría de la gente se sienta increiblemente confundida. Después de todo, la risa en los funerales no se considera algo normal, y las explosiones de aperitivos en el marco solemne de la iglesia se consideran una grosería increíble. Para un acosador, la vida es una aventura sin parar, y por muy difíciles que sean las dificultades que se le presenten, la alegría y la tristeza de su vida siempre están llenas de energía que simplemente no tiene tiempo para sentir tristeza, tristeza, depresión o tristeza. Incluso si esos momentos se ponen de manifiesto en lo que le pasa a cada persona, el acosador reconoce su esencia y se toma inmediatamente la iniciativa de buscar en ellos las posibilidades de divertirse, porque es la tendencia del acosador.
Aun así, hay que tener presente que la capacidad de contemplar la vida desde este ángulo no se adquiere en un día ni se consigue con facilidad. Como ocurre con cualquier otro arte —el virtuosismo con el violín, la raqueta de tenis o los aparatos de gimnasia—, convertirse en un acechador diestro exige mucho sudor y muchas lágrimas. Para ello, no solo es necesario vivir impecablemente todas las enseñanzas, sino también —algo especialmente importante para el acechador— borrar la historia personal con extraordinario cuidado. Es imposible dominar las complejas enseñanzas del acecho mientras quede en la persona una sola gota de historia personal, pues el verdadero arte del acechador no consiste en la capacidad de engañar a los demás, sino en la ausencia de apego a un ego que tenga que cuidar y proteger. Al carecer de una personalidad rígida, el acechador diestro no teme hacer el tonto; al no temer quedar como un tonto, engaña a los demás con extraordinaria facilidad.
Todo esto nos lleva a la esencia misma de las Nieblas del conocimiento de los Dragones, a saber, que, sin ninguna identidad, ni siquiera se identifica con sí mismo, un acosador inteligente es, en realidad, un maestro de la estupidez controlada. Este principio se mencionó brevemente en el segundo capítulo, pero ahora hay que insistir una vez más en que la estupidez controlada en realidad constituye una cooperación razonable. Ahora, sin embargo, ha llegado el momento de examinar más a fondo este principio, ya que una estupidez controlada implica que el hombre toma el control del contenido del sueño que se llama vida.
¿Qué quieres decir con que el acosador tiene muchas caras? Para comprender este principio, hay que recordar que todos los seres humanos están atrapados en el sueño y que, en este contexto, todo es una estupidez manifiesta. Sólo cuando una persona se despierta en un sueño puede aprender a controlar la estupidez o, en otras palabras, a dominar el contenido de ese sueño mediante una cooperación razonable con sus soñadores.
Mientras una persona no despierte dentro del sueño, conserva la sensación de identificación. Como esta se apoya, por un lado, en la convicción de que ese sueño es la única realidad y, por otro, en el condicionamiento social, también constituye una manifiesta necedad. Además, por el cuarto postulado del acecho sabemos que la verdadera esencia del enigma de la vida es el misterio del ser; por tanto, toda identificación solo puede ser consecuencia de la historia personal. ¿Cómo puede alguien comprender qué es si sigue siendo un misterio incluso para sí mismo? Para el verdadero guerrero, cualquier forma de identificación sigue siendo una parte inseparable de la necedad humana.
En el camino del guerrero, la única identidad que vale la pena es la educación de la esencia. Sin embargo, como hemos aprendido anteriormente, sólo hay una vida, una conciencia y, por lo tanto, una persona, porque, aunque cada persona es parte de esta sola vida, la verdadera persona sólo existe una unidad. Este principio es demasiado abstractivo para tratar de expresar palabras, por lo que es muy útil reflexionar sobre él con las siguientes consideraciones.
Hay que entender que el sentido de individualidad en los conceptos de separación sólo existe en el plano físico. A nivel del soñador, sólo existe una conciencia colectiva, por lo que en ese nivel cualquier sentimiento de identidad se basa exclusivamente en una cooperación razonable. En otras palabras, en el nivel de sueño, el sentido de la identidad sólo existe en las categorías de interconexión y, en ese sentido, el sentido de la propia identidad está vinculado exclusivamente al reflejo. Por supuesto, este es el fundamento del principio de los espejos, ya que el ser humano no puede verse a sí mismo sin un espejo; por lo tanto, la conciencia colectiva de los soñadores no tiene nada que ver con la ética ni con la moral, es una necesidad creada por la ley universal de la luz y la imagen.
Sin embargo, en el nivel de los grilletes, es decir, el espíritu humano, no hay sensación de separación ni de conciencia colectiva, ya que ni siquiera la conciencia colectiva implica división. Puedo expresar una sensación de individualidad a este nivel de una manera única y similar a lo que podría llamarse la mente de un grupo. Cualquiera que, por una vez, se sienta como un grupo de mentes entenderá perfectamente lo que quiero decir. El hecho de que a veces una multitud entera empiece a pensar y a actuar como una sola persona puede parecer muy sobrenatural, pero si se le pregunta a cualquier participante al final del fenómeno, podrá confirmar que, a pesar de la sensación dominante de unidad, en esa unanimidad mantuvo cierto sentido de identidad. Aunque esta analogía no es exacta si se compara con el espíritu humano, en cierta medida ayuda a mostrar el significado más profundo de la esencia.
Es fundamental que se comprenda que el ser humano está tan motivado por la idea de sí mismo en las categorías de separación que, con gran dificultad, puede imaginarse una entidad basada en la conciencia colectiva, a diferencia del tipo de conciencia que genera la sensación de separación. Como resultado de ello, la gente común no puede pensar en la persona en el marco de la integridad o la exhaustividad. Sin embargo, eso es lo que significa el término "completo de la esencia." Los siguientes razonamientos ayudan a entenderlo.
Sólo hay una unidad, llamada espíritu humano, que se manifiesta en millones y miles de millones de personas. Al principio, la manifestación separada de esa unidad no se reconoce a sí misma (o a sí misma) como integridad, y cada unidad se considera independientemente de los demás. Por lo tanto, cada partícula tiene una identidad individual basada en la sensación de separación, y esa manifestación de unidad (pero no de unidad) no tiene sentido de propósito común. Cree que el mundo es un caos total. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, una unidad tras otra empieza a darse cuenta de que existe un único propósito verdadero, que es universal y que constituye el propósito de la unidad. Tarde o temprano, cuando todas las unidades respondan a este propósito, se podrá decir con razón que una manifestación individual de unidad se ha conocido a sí misma (a sí misma) como parte integrante de la unidad que se llama ser humano o, más precisamente, el espíritu humano.
En otras palabras, desde el punto de vista humano, al principio la unidad simplemente no se da cuenta de su falta de comprensión de que todas sus partes forman una unidad. Esto se puede comparar con alguien que no sabe que tiene ciertos órganos. Sin embargo, a medida que aumenta la conciencia de la unidad, se empieza a dar cuenta de que, en realidad, sus miembros y órganos internos le pertenecen y forman la integridad acordada, lo que significa que la esencia es completa. Sin embargo, es evidente que ese aumento gradual de la conciencia de la unidad sólo puede producirse cuando la esencia de la unidad comienza a comprender una partícula tras otra.
Lo que es más importante en este momento es comprender que, en un esfuerzo por lograr lo que se llama la esencia completa, todos los sentimientos de separación deben dar paso a un sentido de inclusión total, ya que sin él no puede haber unidad. Por lo tanto, es lógico suponer que, en su deseo de cultivar la integridad de la esencia, los guerreros tenían que abrir el corazón a las mujeres y que la única manera de hacerlo era con el corazón.
Es importante entender que el contenido fundamental del concepto de camino con corazón es tan amplio que, como sé, ningún Nagwal ha intentado ni siquiera expresar esta sección de las enseñanzas con palabras. En el pasado, sin tratar de expresar lo que va más allá de las palabras, Nagwal se limitó a imponer al alumno ciertas tareas que le llevaron a comprender lo que significaba vivir con el corazón. A primera vista, esas tareas siempre han sido bastante inútiles o, en el mejor de los casos, totalmente normales, pero, con la construcción adecuada, la cuidadosa dirección de Nagwal y la actuación impecable de los discípulos, inevitablemente han hecho que el último sea llevado a un nivel de conciencia que no hubiera podido alcanzar de otra manera. Esas tareas deben adaptarse plenamente a las necesidades y características individuales del alumno y, en este sentido, Nagwal suele utilizar la vida cotidiana del alumno como base para esas tareas. Si intentara hacer esto con ustedes, en su opinión sería totalmente inútil, tanto más cuanto que no leería el libro si ya hubiera aprendido de Nagval. Por esa razón, no tengo otra opción que intentar hacer lo que hasta ahora se ha considerado imposible. Por lo tanto, tenemos que hundir lo más profundo, utilizando como punto de partida la siguiente frase.
En la vida del guerrero llega un instante en que ya no le basta con seguir el Camino del Guerrero. Cuando llega ese momento, comprende sin la menor duda que, como todos los demás caminos, este no conduce a ninguna parte, y que la única ventaja de seguir el más difícil de los caminos consiste en que, para él, es un Camino con Corazón, pues le permite comprender el significado de la inclusividad.
De vez en cuando, Nagwal recuerda a sus discípulos que el camino del guerrero no conduce a ninguna parte y no se convierte en un guerrero. De vez en cuando, Nagwal pide a sus alumnos que se sumen a este viaje y se olviden de cualquier propósito. Sin embargo, la naturaleza humana es tal que los discípulos con una especie importante apuñalan con la cabeza, aceptando plenamente la sabiduría de esas palabras, y luego siguen con pasión el objetivo que se persigue. Todo parece como si no hubieran escuchado en absoluto las instrucciones de Nagval; los estudiantes siguen haciendo preguntas muy diversas: "¿Qué hay que hacer para que la vida funcione?, ¿cómo voy a comportarme con los demás?, ¿cómo puedo aceptar el trabajo que se les ha ofrecido?, ¿comprar este coche?, ¿Comprar una nueva casa?, ¿qué piensa usted de esto?, ¿qué opina usted?, ¿qué opina usted?, ¿qué aconseja? Las preguntas surgen una tras otra, pero la mayoría de ellas son totalmente erróneas y muestran un malentendido total.
Los sabios no son los que acumulan constantemente nueva información, sino los que han aprendido a hacer las preguntas correctas. Por lo tanto, hay que entender que la mayoría de la gente no hace preguntas porque quiera saber algo. Mucha gente lo hace solo para llevar a cabo una estupidez. Para esas personas, las preguntas no son preguntas en sí mismas, sino una forma fascinante de hablar. Hay otro tipo de personas que hacen preguntas simplemente porque esperan demostrar su propia verdad sin estar de acuerdo con la respuesta. Algunas personas aprovechan las preguntas que no han recibido respuesta como justificación de su conducta irreprochable, y para ellas las respuestas honestas se convierten en un verdadero tabú. Sin embargo, la mayoría de las personas hacen preguntas por la sencilla razón de que no quieren asumir la responsabilidad de sus propios actos y vidas. Y muy pocas personas pueden hacer preguntas que pueden considerarse correctas.
La capacidad de hacer la pregunta correcta significa que la persona es responsable por sí misma, por sus conocimientos o por su ausencia, por sus propias pruebas y, sobre todo, por su vida. Cualquier Nagwal leal a la Vía de la Libertad se negará categóricamente a asumir la responsabilidad de la vida de un estudiante. Nagwal va a intervenir e intentar dirigir a un estudiante, por así decirlo, hacia el camino correcto, sólo si ve claramente que un estudiante está a punto de caer en una trampa debido a una ignorancia falsificada; por otro lado, si Nagwalu sabe que el estudiante tiene todos los conocimientos necesarios, simplemente se alejará y esperará hasta que se dispare en su pierna. Personalmente, normalmente le explico esto a mis alumnos con esas palabras: "Sabes lo que sé, y sé que sabes lo que sé." ¿ Por qué preguntas?
Así que cuando un estudiante me pregunta qué hacer para que la vida funcione, no me apresuro a darle instrucciones y simplemente le pido que le diga lo que está haciendo ahora, porque es lógico suponer que su vida no está mejorando porque está haciendo algo mal. Una vez que el alumno comienza a explicar lo que hace, sólo me queda animarlo a que le dé más claridad sobre algunas partes nebulosas de su vida. Normalmente lo hago haciendo preguntas, y lo hago hasta que él mismo encuentre la respuesta correcta. Por otra parte, cuando me doy cuenta de que el alumno empieza a hablar con claridad, simplemente le escucho y le digo que tiene razón en su examen de las circunstancias. Esta relación con el discípulo le permite aprender a hacer las preguntas correctas con la suficiente rapidez; en última instancia, eso significa que hace las preguntas de manera que pueda responderlas él mismo.
Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de que el estudiante aprenda a hacer las preguntas correctas, ya que sin esa habilidad nunca podrá pensar por sí mismo, mantenerse sobrio, asumir la responsabilidad de sus conocimientos, creer en sí mismo, adquirir autoestima y confianza en sí mismo; en general, seguirá siendo una persona dependiente para la cual no puede haber libertad. Por lo tanto, a menudo me asocio con los estudiantes que tratan deliberadamente de hacer tonterías y fingir ser tontos. Las preguntas estúpidas sólo merecen respuestas estúpidas, y si un estudiante quiere fingir ser un idiota, no dudo en reflejar esta estupidez en mi comportamiento. Cuando veo que un estudiante ya sabe por qué su vida no puede salir bien, pero me lo pregunta, le doy un consejo ridículo: Creo que deberías prestar más atención al sexo o intentar ser vegetariano o comprar un nuevo coche.
Sin embargo, aunque de vez en cuando los alumnos fingen ser tontos para ocultar su inacción, la habilidad de hacer las preguntas correctas puede ser bastante difícil cuando la persona se ve obligada a ser tan ignorante y tonta como todos los demás. Sin embargo, en realidad, es bastante fácil aprender a hacer las preguntas correctas, dado que no olvida que su pregunta es correcta y que la capacidad de responder a ella o, de lo contrario, la convicción evidente de que en este momento no puedes encontrar una respuesta por tu cuenta. A fin de comprender mejor este principio, volvamos a los ejemplos mencionados.
La primera de ellas, ¿qué se necesita para que la vida funcione? La mayoría de las veces se produce de alguna forma. Para que esta cuestión sea admisible, o correcta, hay que reformularla de la siguiente manera: "¿Qué clase de acciones me impiden ser feliz y tener éxito?
Un estudiante inteligente prefiere no perder el tiempo hablando con Nagval, con la esperanza de que Nagwal pueda indicarle lo que puede identificar por sí mismo; en cambio, ese estudiante procederá inmediatamente a una reevaluación completa de su modo de vida actual. En este período, el diario es especialmente valioso, ya que el hecho de que una persona se siente y graba sus calificaciones, es decir, una lista de sus acciones, le permite alcanzar el nivel de claridad que normalmente no es posible debido a un desorden mental y emocional causado por un diálogo interno interminable.
Una vez concluida esta evaluación, el alumno descubre que ha dado lugar a nuevas preguntas. Por ejemplo, si se pregunta a sí mismo por qué actúa así, es probable que no encuentre una respuesta. En lugar de ello, debería preguntarse cómo se manifiesta esa alienación y volver a establecer una lista completa de sus diversas manifestaciones. Como resultado, tendrá una gran claridad en cuanto a sí mismo.
Si el proceso de búsqueda de las preguntas correctas que se deben dirigir a sí mismo se lleva a cabo de manera continua y regular, el alumno se dará cuenta rápidamente de que la lista de preguntas que ha hecho a Nagwal es muy breve y, lo que es más importante, clara y pertinente. Una vez claro lo que quiere de las instrucciones de Nagval, el discípulo no solo se abre más a sus instrucciones, sino que tampoco tiene dificultades para entenderlas. Esto implica la afirmación de que el alumno debe poner en práctica las enseñanzas.
Después de reflexionar detenidamente sobre la cuestión que se examina, la persona se da cuenta de que no tiene necesidad de preocupar a los demás, ya que basta con modificar su redacción y convertirla en una cuestión aceptable. ¿Cómo cambiar la pregunta: ¿Cómo tratar con los demás? Por lo tanto, la verdadera pregunta es, ¿tengo una relación con alguien y, en realidad, si entiendo lo que es una verdadera relación?
De la misma manera, examinaremos la pregunta siguiente: ¿Es conveniente aceptar la labor propuesta? ¿Le haría esa pregunta a alguien si estuviera satisfecho con su trabajo actual? Es obvio que la pregunta es: ¿Es el nuevo trabajo algo que no tengo ahora? Dado que el vehículo es bastante caro, ningún hombre sobrio va a pensar en comprar un nuevo coche si no lo necesita. Por lo tanto, la redacción correcta de esta pregunta es: ¿Debería comprar un coche y, en caso afirmativo, satisfaría mis necesidades?
Veamos otra pregunta: ¿Comprar una nueva casa? ¿ Qué respondería el lector si se le hiciera esa pregunta? Personalmente, yo diría: "¿De qué me estás preguntando?" ¿Me estás preguntando si esta casa te gusta a ti o a mí? Tal vez te preguntes si puedes permitirte una casa como esta. Si es así, ¿cómo diablos voy a saber si tienes suficiente dinero, porque no soy tu banquero o tu contador?
¿Qué piensas de esto? Por lo tanto, hay que reconocer que a la gente en general le gusta mucho que se le diga lo que debe hacer, pero sólo les gusta porque, si el consejo propuesto no funciona de la manera que les gustaría, siempre pueden culpar a la persona que dio el consejo. Por lo general, esas preguntas sólo se formulan por dos razones: una persona quiere demostrar lo que ya sabe o una opinión diferente que él mismo podría haber perdido de vista. En este sentido, hay que ser lo suficientemente cuidadosos como para no preocuparse por las opiniones de los demás simplemente porque la persona no está segura de su propio conocimiento, ya que ello socava su confianza en sí misma y su autoestima. De hecho, no hay nada malo en esas cuestiones si la persona es consciente de su propia comprensión de las circunstancias. Esto no significa que un hombre deba aferrarse dogmáticamente a su visión del mundo, sino que, por el contrario, el interés en la visión del otro le permite compararla con las decisiones que ha tomado sobre la base de sus propios conocimientos, y siempre llega a un nuevo punto de vista totalmente diferente del anterior.
A pesar de todo esto, hay que entender que los discípulos confundidos solo hacen preguntas erróneas porque están decididos a alcanzar un objetivo, en lugar de estar satisfechos con el cuidado de la perfección de cada acción. A consecuencia de ello, el diario se levanta contra la pared, la furiosa patada casi se rompe la silla, la pierna se crucifica, y todos los insultos verbales dirigidos a Nagval se trasladan a la mascota del hogar. Sin embargo, todo es culpa del alumno.
Muy pocas personas piensan al menos una vez que toda su vida se basa en sus propias preguntas erróneas y en sus impecables motivaciones para hacer estas preguntas. Por lo tanto, en lugar de utilizar cualquier circunstancia de la vida para adquirir conocimiento y poder, la gente está desperdiciando la vida jugando a las recriminaciones mutuas, como si se hubiera fijado el objetivo de ser más tonto que cualquier otro. La ignorancia puede parecer una bendición para algunos, pero ¿no es irónico que esa ignorancia, al mismo tiempo, se convierta en la base de las acusaciones mutuas? ¿No ves lo que es difícil para mí? ¿Por qué no ayudas? ¿Qué te pasa? ¿Por qué me miras así? ¿Hice algo mal? Aunque este estado de ignorancia sea universal, nunca llevará a una persona a estas preguntas: "¿Qué clase de dones de fuerza voy a recibir si lo hago por mi cuenta?
Del mismo modo, los alumnos se han impulsado constantemente a alcanzar un objetivo que sólo existe en su cabeza. Con la determinación de ser guerreros, se cansan constantemente de preguntarse: "¿Por qué no puedo hacer nada? Sin embargo, para entender que es razonable, no estúpido, para sentirse digno y no inútil, para creer que puede hacer algo, basta con que se pregunte: "¿Por qué acabo de aprender? Este simple cambio de enfoque resulta ser tan poderoso y alentador que puede parecer la parte más fácil de la educación de un alumno. Sin embargo, en la práctica, todos los alumnos luchan sin cesar por este cambio de enfoque, que sólo se debe a que parece demasiado sencillo para tomarlo en serio. Permaneciendo atrapado en el deseo de ser justo o en el deseo de hacer las cosas bien, los discípulos siempre deprecian lo que han aprendido en la actualidad y, por lo tanto, nunca hacen realidad la idea general de lo que significa ser un guerrero.
De vez en cuando, Nagwal le pregunta a un estudiante qué ha aprendido y si se rinde homenaje a sí mismo por esos grandes logros, pero cada vez que lo hace, ve a Nagval como si estuviera loco. Este comportamiento del alumno se basa en el hecho de que, a su juicio, aún no ha alcanzado su objetivo y, por lo tanto, duda de que sus actos correctos sean de alguna importancia. ¿Es posible que la habilidad de limpiar las patatas le dé conocimiento del mundo de los magos? ¿ Pueden los fracasos obvios ser signos de aprendizaje genuino?
Un verdadero guerrero simplemente observa la estupidez de su propio comportamiento, recuerda su propia lucha por cambiar de enfoque y se va a limpiar las patatas. Un guerrero como este, a partir de su propia experiencia, sabe perfectamente que sólo después de que un estudiante se canse de perseguir su objetivo, finalmente sabrá que en realidad tiene que empezar a vivir como un guerrero en lugar de tratar de convertirse en un guerrero. Sin embargo, paradójicamente, esa es la mayor dificultad a la que se enfrenta el Camino del Guerrero. Como se mencionó en el Regreso de los Guerreros, la verdadera complejidad de la Ruta del Guerrero no radica en la confusión académica, sino en la simplicidad franca. Aunque hay muchos fenómenos que pueden desconcertar la mente más inteligente, cualquier dificultad académica surge en ella sólo porque la mente racional se dirige por completo a un objetivo y, como resultado, siempre se esfuerza por avanzar linealmente por la división, sacrificando al mismo tiempo una expansión circular que es un signo de inclusividad.
En su búsqueda del paso lineal hacia adelante, los estudiantes no siempre se ponen de acuerdo con el mundo que los rodea porque su modo de pensar sigue siendo divisivo y los propios alumnos se sienten constantemente como si tuvieran que estar en otro lugar y cerca de otras personas y hacer algo completamente diferente. Rara vez se dan cuenta de que la fuerza se basa en el momento actual; por lo tanto, no creen que puedan estar en el lugar adecuado y cerca de la persona adecuada y que se les dé la clase adecuada. El presente no tiene consecuencias para esos alumnos. En sus intentos de escapar de lo que está ocurriendo aquí y ahora, siempre hacen una pregunta: ¿Por qué me está pasando esto? Lo que está pasando aquí y ahora, nuestro boleto a la libertad y el paso a la fuerza, pero si vas a usar el don de la fuerza, tienes que hacer valer tus derechos sobre ella, no quejarte de lo que está pasando.
La habilidad de hacer valer sus derechos de poder significa, ante todo, la capacidad de reconocer ese don, y luego reconocer que tienes derecho a tomarlo. El logro de esa claridad no sólo significa vivir en el momento actual, sino que también requiere la voluntad de ser inclusivo y no de permanecer separado. En otras palabras, en lugar de tratar de evitar lo que sucede en la vida, el ser humano debe ser lo suficientemente inclusivo como para extraer tantas lecciones como sea posible de cada situación, ya que sólo ese enfoque permite que las circunstancias de la vida vayan más allá de lo necesario. Debe darse cuenta de que, una vez que una persona ha adquirido el conocimiento necesario o la fuerza que tiene en todas las circunstancias de su vida, ya no tiene que volver a sufrir la misma situación.
Parece lógico, pero aún más sorprendente, el tiempo que la gente trata en vano de deshacerse de sus pruebas, a pesar de entender perfectamente todo lo que antecede. En la mayoría de los casos, esto no se debe a la falta de voluntad de aprender, sino a la falta de voluntad de ser inclusivo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Al no estar sobrio, el estudiante no puede distinguir objetivamente entre las acciones motivadas por los deseos y las que se originan únicamente en el hecho de que se ajustan a su camino con el corazón.
El deseo de hacer algo implica la existencia de una motivación: si el motivo es puro, el acto será bueno. Sin embargo, hay que comprender que el motivo solo sustituye al corazón. Todo acto impulsado por el corazón es incondicional y, por tanto, no necesita motivos.
Todos los alumnos se dirigen a la Ruta del Guerrero por algún motivo, ya que esos motivos forman parte de su equipaje. Algunos son bastante limpios, pero otros pueden ser bastante horribles. Sin embargo, la fuerza no distingue a los discípulos por su indecencia. Cualquiera que sea el motivo original de los discípulos, todos ellos pueden trabajar para hacer realidad su potencial y, siguiendo el camino del guerrero, pueden reclamar su derecho a la fuerza. Sin embargo, en la enseñanza de los estudiantes que se inclinan por la Vía de la Libertad llega un momento en el que la fuerza les desafia y les obliga a elegir entre la Vía de la Libertad y la Vía de la Gran Aventura. Si el discípulo se unió inicialmente a la Ruta del Guerrero con un motivo puro para lograr la libertad, no tendrá dificultades para elegir entre llevarlo a la tierra firme de la Ruta de la Libertad. Por otra parte, si un estudiante ha venido a la Ruta del Guerrero con motivos impuros y no ha podido deshacerse de ellos en el pasado, se enfrentará a un momento verdaderamente decisivo y la crisis terminará con la recuperación del estudiante o la interrupción de su educación.
Ningún ser humano puede lograr la libertad simplemente deseando ser libre. El dicho anterior subraya perfectamente que todo deseo implica un motivo y que, paradójicamente, cualquier motivación siempre se convierte en un obstáculo. ¿ Podemos ser libres cuando nos enfrentamos a las barreras? La verdadera libertad debe ser incondicional, de lo contrario no será verdadera. Sin embargo, cualquier motivación condicional, y por esa razón los discípulos enseñan día a día que su decisión de seguir el Camino del Guerrero debe liberarse definitivamente del temor y la ambición, ya que cualquier motivación se basa en algún tipo de temor o en la vanidad. Por lo tanto, es importante comprender que un examen cuidadoso permite encontrar temor o ambición, incluso con los motivos más puros.
Por lo tanto, no basta con tener motivos puros para lograr la libertad. El logro de la libertad significa que la persona no tiene ninguna motivación, y esa es la verdadera diferencia entre la Gran Aventura y la Libertad. Todos nuestros hermanos, que se habían apartado de la Vía de la Gran Aventura, comenzaron con los motivos más puros, pero debido a que no pudieron o no quisieron renunciar a esos motivos, tuvieron que renunciar a su libertad.
Por un lado, es extremadamente difícil renunciar a sus motivaciones y, por el otro, es increíblemente simple. El secreto radica en un nivel suficiente de sobriedad que permite entender la diferencia entre seguir el Camino del Guerrero por algún motivo y la vida del Camino del Guerrero, ya que es precisamente para un hombre con corazón. Cuando un hombre sigue el Camino del Guerrero por una razón determinada, esta motivación lo mantiene firmemente en la mente de un objetivo de convertirlo en un guerrero, objetivo que siempre es más importante que el viaje mismo; por consiguiente, el hombre pasa involuntariamente a un estado de separación y exclusión, ya que para él no hay nada más importante que el propósito.
Para un estudiante así, el propósito siempre justifica los medios, por lo que no puede aprender a abrir su corazón. Al tiempo que se asegura de su propósito, cada vez se fortalece más con su conciencia congénita, que tiene un carácter lineal. Como resultado, la conciencia creciente se vuelve menos importante para el alumno, ya que el contenido de la conciencia congénita es la fuente de su fuerza. Cuando la fuerza impulsora de esta conciencia lo supera, cada vez más el estudiante se ve impulsado por el movimiento lineal hacia adelante. Este estudiante, independientemente de su sexo, está elevando lentamente, pero con confianza, el comienzo de los hombres sobre las mujeres, ya que no hay que olvidar que la conciencia congénita desempeña un papel de liderazgo masculino en relación con el desarrollo de la conciencia. En otras palabras, este estudiante se ve privado de una cooperación razonable entre los hombres y las mujeres en el interior, y de una conciencia innatas y cada vez mayor. En lugar de ello, su empuñamiento masculino mata a las mujeres con el paso del tiempo.
En «El grito del Águila» se explicó que el poder de la conciencia en evolución curva la conciencia inherente y hace que se vuelva contra sí misma. Así surge la inclusividad, expresión tanto de la intención universal y, por tanto, del propósito del nagual, como de lo que los escritos cristianos llaman principio de Cristo y los toltecas, corazón. De ello se deduce que el verdadero propósito del nagual no es destruir el principio femenino, sino establecer una cooperación inteligente entre los principios masculino y femenino, entre la conciencia inherente y la conciencia en evolución. Gracias a ello, la conciencia general puede seguir desarrollándose en condiciones de inclusividad, pues solo así lo desconocido puede incorporarse a lo conocido y hacer posible alcanzar la plenitud del ser.
Sin embargo, para que el alumno sea inclusivo, no puede permitirse el lujo de permanecer comprometido. Tarde o temprano, todos los objetivos deben ceder el lugar del placer del viaje, y el estudiante sólo puede hacerlo de una manera: desarrollar una cooperación razonable entre la conciencia congénita y la evolución, entre el hombre y la mujer. Sólo después de que el alumno empiece a sentirse satisfecho con lo que queda, donde está tratando de absorber todo lo que ocurre aquí y ahora, la fuerza de la inclusión puede generar la liberación mediante la intención, mediante la expansión circular. Por lo tanto, en lugar de perder los dones de fuerza que traen a la persona sus pruebas, es decir, cuando un alumno se dirige hacia adelante, el alumno debe recibir abiertamente esas pruebas, absorber todos los dones de fuerza y, gracias a la fuerza de la inclusividad, puede convertir literalmente esas pruebas en una expansión circular. Si todos los motivos desaparecen, los motivos sólo pueden existir cuando la persona tiene un propósito.
Para que esto se entienda claramente, hay que reconocer que incluso el objetivo es la libertad, y que la existencia de un fin, a su vez, entraña ciertos motivos. En otras palabras, al principio, todos los alumnos tienen una motivación, pero aun cuando esos motivos estén relacionados con el deseo de libertad, siguen siendo motivos y, por lo tanto, los estudiantes con los motivos más puros siguen siendo decididos. Esta situación sólo puede cambiar una vez que el alumno se da cuenta de la estupidez de sus propios motivos y de su determinación. Sin embargo, para lograr esa sobriedad, el estudiante debe llegar a un nivel que le permita comprender claramente la diferencia entre seguir el Camino del Guerrero, independientemente de lo impecable que sea, y vivir con el corazón.
Al principio, ningún estudiante tiene la sobriedad necesaria para hacer esas distinciones, por lo que todos los seres humanos comienzan a prepararse siguiendo la Ruta del Guerrero con un verdadero celo y determinación, que a veces pueden ser, por decirlo de manera suave, despiadados. Sin embargo, tarde o temprano, todo alumno se cansó de luchar sin descanso por alcanzar un objetivo que cada vez se olvida más con cada nuevo paso. Se parecen a las almas perdidas de los cuentos de hadas que tratan de atrapar las luces que faltan; es en este período en que el alumno llega al máximo de agotamiento, que se pregunta si las enseñanzas de los Toltek no son un verdadero mito. Este es el punto de inflexión al que se ha hecho referencia más arriba, y todos los estudiantes se enfrentan con él tarde o temprano.
Cuando se produce una crisis como esta y el estudiante tiene la sobriedad de darse cuenta, sin duda, de que no puede volver a su modo de vida anterior, queda atrapado en un mito, lo quiera o no. Sin embargo, hay que reconocer que es precisamente el hecho de que el alumno, al empezar a considerar que las enseñanzas son poco distintas del mito, se ve obligado a deshacerse de cualquier deseo de logros. Ya no espera ir a ningún lado y, por lo tanto, recibir ningún premio. Eso significa que el estudiante finalmente ha llegado al borde exterior de la fuerza. Literalmente, en el umbral de una vida completamente diferente. Este estudiante hace una de las dos cosas posibles. Por un lado, puede renunciar a la falta de sobriedad y abandonar todos sus intentos de una u otra manera. Si un estudiante así recibe entrenamiento bajo la dirección de Nagval, leal a la Vía de la Libertad, su aprendizaje termina. Por otra parte, el alumno puede llegar a la conclusión de que, al parecer, no va a ninguna parte, por lo menos puede intentarlo y hacer todo lo que esté a su alcance para vivir con el corazón, sea lo que sea. Aunque el alumno solo empieza a entenderlo más tarde, mucho más tarde, en ese momento no solo se separa de los motivos que lo llevaron a la Ruta del Guerrero, sino que también, paradójicamente, recibe su premio a la libertad.
Una vez que el alumno llega a esa etapa de preparación, no queda nada que pueda impedir su desarrollo. Al hacer todo lo posible por vivir la vida perfecta de un guerrero, se hunde tan profundamente en la realización constante y diligente de las enseñanzas que se convierte en su segunda especie: en vez de tratar de vivir como un guerrero, un estudiante simplemente comienza a vivir como un guerrero sin darse cuenta. En otras palabras, lo que comenzó con una falta de conducta consciente se convierte en una realidad inconsciente; al perder cualquier esperanza o motivación, el estudiante hace lo único que puede, y se abre al mundo que lo rodea.
Sin darse cuenta, el estudiante comienza a abrir su corazón y a generar el poder de la inclusividad, y se convierte inconscientemente en un mito de la guerra. Sin embargo, el propio estudiante sigue ignorando esta transformación, y sólo después de que la fuerza llega a él, de repente se le echa de ver que el aprendizaje ya ha terminado, que se ha convertido en un guerrero y que ahora tiene el poder.
Cuando llega un momento como este en la vida de un estudiante, siempre se siente consternado por un sentimiento indescriptible de verdadera humildad por parte de un corazón más amplio. En este momento, el guerrero da un paso atrás y se inclina hacia la cabeza, ya que llega a la conclusión de que ningún logro humano, como ser humano, puede ni un paso más cerca de convertirse en un guerrero, la clave para convertirlo en un guerrero, es decir, la fuerza de la inclusividad, reside únicamente en el reconocimiento de las limitaciones de su propia humanidad. No hay nada que provoque una humildad más devastadora que esa conciencia, y en este momento, cada soldado se ve privado para siempre de toda otra libertad que no sea la verdadera libertad de todo lo que le impide desenmascarar los esquinas más sepultados y previamente protegidos de su corazón.
Esa es la verdadera naturaleza de la Vía de la Libertad, esa es la naturaleza de la vida del camino con el corazón. Para ser libre, el hombre debe llegar a un punto de ruptura con la idea de lo que significa ser libre, razón por la cual ninguna persona puede convertirse en un guerrero simple o engañante. Es simplemente imposible fingir ser un guerrero. El estado del guerrero viene del corazón y implica vivir con el corazón. Es más fácil amar bajo ciertas condiciones, pero sólo los guerreros pueden amar incondicionalmente.
En su amor incondicional por toda la vida, los guerreros se reúnen con sus hermanos en medio de su estupidez y, si bien no apoyan esa estupidez, también comprenden que no se puede culpar a la gente por ella. Al ver en la locura de este sueño lo que es en realidad, un guerrero sabe sin duda alguna que las criaturas como él son parte integrante de un sueño único, de una estupidez única y de una vida unida. Como resultado de ello, el guerrero ya no tiene que imponer su voluntad a los demás en sus intentos de ascender sobre los demás; en cambio, se dedica a la tarea de transformar el mundo mediante un deseo constante de elevarse a sí mismo de manera que todos los demás se sumen al mismo tiempo.
En sus intentos por salir de la locura que marca los límites del sueño, el guerrero es lento pero seguro que abarca una parte cada vez mayor de esa locura; cuanto más locura se introduce en ella, mayor es la proporción de guerreros que se convierte en belleza, paz y, por último, armonía. En un lenguaje no especializado, su inclusividad hace que los guerreros se conviertan en todo y, en consecuencia, se pierda la identidad basada en la separación, y en su lugar se inculquen las cosas que, con el tiempo, se convertirán en el estado de conciencia, la identidad que se denomina la esencia completa. Sin embargo, el guerrero, que ha perdido su fuerte identidad y se ha convertido en todo, también tiene muchos rostros.
El verdadero guerrero tiene, literalmente, una persona especial para cada persona y para cada caso, ya que no hay personas iguales ni acontecimientos totalmente similares; puesto que todos los hombres y todos los fenómenos tienen el mismo valor en la vida del guerrero, merecen todo lo que les corresponde. Por esta razón, las diversas caras del guerrero no son las máscaras detrás de las cuales se esconde, sino las expresiones de su tendencia a la humildad y al amor incondicional.
Sin embargo, la estupidez de la humanidad ha llevado a diversas personas a provocar, una y otra vez, las reacciones más sofisticadas de los soldados, que hacen que el propio guerrero explosione con una risa sincera. Sin embargo, esta risa nunca se convierte en una burla de los demás, ya que es sólo una consecuencia del amor incondicional de un guerrero por todo lo que está vivo. A lo largo de sus esfuerzos por ser guerrero, ha llorado tantas lágrimas que, con el tiempo, ha creado un vacío de falta de motivación, falta de esperanza, y este vacío se ha llenado de la fuerza de la inclusividad y del amor incondicional. Un guerrero como ese puede darse el lujo de reírse, ya que su risa no es ni maliciosa ni mala intención, sino sólo un espíritu de pertenencia con los que están envueltos en la estupidez del sueño. Sin embargo, ahora que podemos ver la estupidez de todo lo que está pasando, el guerrero también puede comprender la estupidez del apoyo y la defensa de cualquier identidad. Por lo tanto, no tiene sentido que un guerrero se identifique a sí mismo con nada, y como resultado de ello, sigue siendo aún más inclusivo en su búsqueda de la integridad de la esencia, no porque esté estimulando el movimiento hacia adelante, sino sólo porque hay tantos corazones en este camino que se está convirtiendo en la alegría más divertida del mundo.
Si a una persona solo le ocupa esa alegría, ¿se preocupará por el destino del viaje o por la meta, incluso en momentos de duras pruebas, de aflicción o de felicidad? Aquí mismo y ahora mismo se puede encontrar alegría más que suficiente, pues, en definitiva, es el propio viaje lo que trae alegría, ya que cualquier meta, una vez alcanzada, solo conduce a unas u otras decepciones. Sin embargo, para el guerrero que comprende la insensatez de la identificación rígida, el mayor enigma de todos los misterios es su propio ser, y esta idea lo lleva de manera natural a sumergirse una y otra vez en los cuatro postulados del acecho. Así, sin otra opción que acechar continuamente su propia percepción de sí mismo, el verdadero guerrero se encuentra participando en un juego que nunca termina. ¡Qué alegría jugar una y otra vez al juego de la vida, quedándose cada vez inmóvil de felicidad sincera, porque toda su belleza se despliega ante nuestros ojos!
Guerrero es quien ha aprendido a amar la vida, toda la abundancia que le brinda y, ante todo, el camino que recorre. No hay para él mayor alegría que seguir un Camino con Corazón. Lo recorre emocionado por sus maravillas y, en su felicidad, agradece de todo corazón ese privilegio extraordinario, abrazando con amor y gratitud todo cuanto encuentra a su paso.
- PREFACIO
- Primera parte
- CAPÍTULO PRIMER CUATRO ESTALKING
- Capítulo II CONTROLACIÓN
- Segunda parte REGLAMENTO DE ESTALKER
- Capítulo III. EN EL CONFLICTO
- CAPÍTULO CUARTO HOMBRE
- CAPÍTULO QUINTO A LA VERDAD
- CAPÍTULO SEXTA RELACIÓN DE FOKUS
- LA SÉPTIMA SECRETARÍA
- Capítulo octavo por el tiempo
- CAPÍTULO NOVENO OBJETIVO
- PARTE III PAZ DE LOS MAGOV
- CAPÍTULO DÉCIMO CORTE SOBRE LA CUARTA
- CAPÍTULO UNDÉCIMO: VEINTIUNA GEMAS
- Notas